{"id":18611,"date":"2016-03-31T02:26:39","date_gmt":"2016-03-31T07:26:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ocho-pasos-para-desarrollar-una-actitud-de-vencedor-2\/"},"modified":"2016-03-31T02:26:39","modified_gmt":"2016-03-31T07:26:39","slug":"ocho-pasos-para-desarrollar-una-actitud-de-vencedor-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ocho-pasos-para-desarrollar-una-actitud-de-vencedor-2\/","title":{"rendered":"Ocho pasos para desarrollar una actitud de vencedor"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Con ayuda de Dios desarrollamos una actitud de vencedores<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Lectura B\u00edblica:<\/strong> Romanos 12:2 Proverbios 23:7c; Romanos 8:35-39<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 determina el que seamos perdedores o vencedores? Nuestra actitud. Dios nos cre\u00f3 con las condiciones para ser ganadores, no fracasados. Nos concibi\u00f3 con todas las condiciones para salir adelante, por encima de las circunstancias que enfrentemos cualesquiera que sean. Lamentablemente la condici\u00f3n de pecado del g\u00e9nero humano le lleva a dejarse dominar por los pensamientos de derrota que siembra nuestro enemigo espiritual, si se lo permitimos. Es su forma de atacar nuestro presente y futuro, sembrando pensamientos orientados al fracaso.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>I. LA ACTITUD ES DETERMINANTE PARA AVANZAR, ESTANCARSE O RETROCEDER EN EL PROCESO DE CRECIMIENTO PERSONAL Y ESPIRITUAL.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> Alcanzamos un alto nivel de liderazgo cuando adoptamos la actitud correcta. Sobre nuestra relaci\u00f3n con Dios, con nosotros, con las relaciones interpersonales y en la forma como enfrentamos las circunstancias (Proverbios 23:7 c)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> El Se\u00f1or Jesucristo enfatiz\u00f3 la importancia de que pongamos en orden nuestro mundo interior (Lucas 6:4345).<\/p>\n<p align=\"justify\">La verdadera transformaci\u00f3n ocurre desde nuestro mundo interior hacia nuestro mundo exterior.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3. PRIMER PRINCIPIO:<\/strong> La actitud que usamos al iniciar una relaci\u00f3n, un proyecto o fijarnos un prop\u00f3sito, determina si lo concluiremos o lo dejaremos a medio terminar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ejemplo: N\u00fameros 13:2633. Las dos actitudes que asumieron cada uno de los 12 esp\u00edas enviados a reconocer la tierra prometida.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4. SEGUNDO PRINCIPIO:<\/strong> La actitud determina so soy un vencedor o un fracasado. Todo depende de lo que guardamos en el coraz\u00f3n (Proverbios 4:23; 3539)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5. TERCER PRINCIPIO:<\/strong> Nuestra actitud determina si convierto los problemas en gigantes o en oportunidades de bendici\u00f3n (Romanos 8:28)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>II. LA ACTITUD ES DETERMINANTE PARA DISFRUTAR LA VIDA O AMARGARNOS CADA INSTANTE DE LA EXISTENCIA.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1. CUARTO PRINCIPIO:<\/strong> Nuestra actitud hacia los dem\u00e1s, determina el trato que recibiremos (Lucas 6:31)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2. QUINTO PRINCIPIO:<\/strong> Nuestra actitud frente a las circunstancias adversas y situaciones que nos rodean, puede convertirse en una actitud amiga o una actitud enemiga. Obra a nuestro favor o en contra (Marcos 9:23).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3. SEXTO PRINCIPIO:<\/strong> Nuestra actitud determina si somos felices con lo tenemos o vivimos infelices con lo que no tenemos (Eclesiast\u00e9s 2:11; 3:12, 13)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>III. LAS ACTITUDES DE TODA PERSONA PUEDEN SER TRANSFORMADAS CON EL PODER DE JESUCRISTO (Romanos 12:2)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1. S\u00c9PTIMO PRINCIPIO:<\/strong> Nuestras actitudes negativas cambiar\u00e1n cuando decidamos cambiarlas. Nadie me obliga a hacerlo (Deuteronomio 30:19)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2. OCTAVO PRINCIPIO:<\/strong> Nuestras actitudes deben ser sometidas a un ajuste constante, desechando pensamientos negativos (Filipenses 4:8)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> Siempre debemos tener presente que nuestras actitudes son contagiosas. Para bien o para mal.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Dios nos concedi\u00f3 el privilegio de tomar elecciones. Pueden ser acertadas, si se toman en Dios, o desacertadas. Todo depende de la opci\u00f3n por la que nos inclinemos. El ap\u00f3stol Pablo ense\u00f1\u00f3 a los creyentes del primer siglo y tambi\u00e9n a nosotros que es posible cambiar nuestra forma de pensar y por ende nuestras actitudes (Romanos 12:2). Para ello, el propio ap\u00f3stol instruye sobre la importancia y necesidad de evitar pensamientos da\u00f1inos, que anidan en el coraz\u00f3n y desatan comportamientos errados, de fracaso.<\/p>\n<p><!-- HTML Revisado. CM 2015-12-18 --><\/p>\n<p align=\"justify\">Por: Fernando Alexis Jim\u00e9nez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con ayuda de Dios desarrollamos una actitud de vencedores Lectura B\u00edblica: Romanos 12:2 Proverbios 23:7c; Romanos 8:35-39 Introducci\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 determina el que seamos perdedores o vencedores? Nuestra actitud. Dios nos cre\u00f3 con las condiciones para ser ganadores, no fracasados. Nos concibi\u00f3 con todas las condiciones para salir adelante, por encima de las circunstancias que enfrentemos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ocho-pasos-para-desarrollar-una-actitud-de-vencedor-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abOcho pasos para desarrollar una actitud de vencedor\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18611","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18611","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18611"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18611\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18611"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18611"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18611"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}