{"id":1878,"date":"2015-12-01T00:31:23","date_gmt":"2015-12-01T05:31:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tengo-que-seguir\/"},"modified":"2015-12-01T00:31:23","modified_gmt":"2015-12-01T05:31:23","slug":"tengo-que-seguir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tengo-que-seguir\/","title":{"rendered":"\u00a1Tengo que seguir!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Samuel O. Libert<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cuando la soledad, la crisis y el desaliento sobrevienen en la vida pastoral, tambi\u00e9n lo hace el deseo de desprenderse de las responsabilidades y \u00abtomar el primer avi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>De todos los hombres que han hecho bien a mi vida, al que m\u00e1s admiro es a Jes\u00fas de Nazaret. Y estoy convencido de que \u00c9l ten\u00eda un lema que, si bien no lo menciona tal cual en la Biblia, para m\u00ed resume toda su vida y ministerio: \u00abTengo que seguir\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Jes\u00fas fue un hombre de problemas. \u00a1\u00c9l los tuvo en abundancia! Cuando era adolescente, teniendo escasos doce a\u00f1os, lo llevaron a Jerusal\u00e9n caminando desde Nazaret. Seg\u00fan dicen algunos eruditos, el viaje duraba unos cinco d\u00edas (cuatro para los m\u00e1s j\u00f3venes). Me imagino ese camino de la forma en que mi amigo Samuel Coleman lo describe: \u00abCuando Jes\u00fas caminaba, sus ojos puros y l\u00edmpidos de adolescente iban apreciando a su alrededor el espect\u00e1culo multicolor de la gente en la caravana (Lc. 2:41 ss.). All\u00ed se ve\u00edan los que ten\u00edan alg\u00fan burrito, los que pod\u00edan contar con un carro o hasta los m\u00e1s pr\u00f3speros con sus \u0091camellos importados\u0092. Dicen los historiadores que acostumbraban a cantar salmos. Cantaban, s\u00ed, pero recordemos que eran un pueblo incr\u00e9dulo. Estaban acostumbrados a cantar, de la misma forma que no pocas de nuestras iglesias cantan por costumbre. Jes\u00fas ve\u00eda que muchos de ellos cantaban pensando en otra cosa. Y sus ojos le dejaban ver todo eso. Las mam\u00e1s comentaban sobre temas dom\u00e9sticos, interrumpiendo para llamar a sus ni\u00f1os; los pap\u00e1s hablaban entre hombres de sus cosas, mientras cantaban y caminaban\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abLa llegada a Jerusal\u00e9n estaba signada \u0097sugiere Coleman\u0097 por las filas que los hombres deb\u00edan hacer para presentar sus ofrendas en el templo, mientras los sacerdotes iban oficiando los sacrificios a los miles que se acercaban a aquella ciudad. Parece ser que eso duraba entre dos y tres d\u00edas, en los cuales los levitas dirig\u00edan canciones, los rabinos instru\u00edan en la doctrina, los hoteles no alcanzaban y la gente se dispersaba haciendo campamentos y picnics por doquier. Todo era una oportunidad, una ocasi\u00f3n social. Todos disfrutaban de las situaciones sociales, con poco recuerdo del verdadero significado de la Pascua\u00bb. (Curiosamente suele suceder lo mismo en d\u00edas como Navidad y en algunos congresos evang\u00e9licos).<\/P><br \/>\n<P align=justify>El peque\u00f1o Jes\u00fas caminaba y miraba todo esto. Dirig\u00eda su mirada hacia este grupo, hacia aquel otro mont\u00f3n de personas y, seguramente, se hac\u00eda preguntas sobre todo esto. \u00c9l era transparente, puro, pero estaba en medio de un pueblo incr\u00e9dulo. <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00c9l no se deten\u00eda en el aspecto social. Tanto es as\u00ed, que se qued\u00f3, mientras Jos\u00e9, Mar\u00eda y sus parientes se volv\u00edan a Nazaret. La gente estaba en otra cosa, pero Jes\u00fas no. \u00bfQu\u00e9 hac\u00eda Jes\u00fas?, \u00bfqu\u00e9 pasaba por su cabeza? \u00c9l se paseaba en medio de los sacrificios, del olor del humo y de la sangre derramada, del balido de las ovejas y de las distintos agrupaciones de gente. Mientras caminaba, observaba a los grupos cantando y la gente que rodeaba a alguno que otro rabino. Los sacerdotes hac\u00edan su liturgia y los mercaderes aprovechaban la ocasi\u00f3n. Los ni\u00f1os correteaban y las mam\u00e1s, por detr\u00e1s, busc\u00e1ndolos. Todo esto ve\u00edan sus ojos de adolescente: esta realidad de la costumbre. Tal vez fue \u00e9se el tema de discusi\u00f3n con aquellos l\u00edderes en el templo. Quer\u00eda preguntar, escuchar, observar, debatir. \u00a1As\u00ed comienza su relaci\u00f3n con ese pueblo! \u00a1All\u00ed ten\u00eda que ministrar y algo le mord\u00eda en su coraz\u00f3n al pensar en los negocios de su Padre! \u00c9l quer\u00eda preguntar y que le contestaran, no quer\u00eda hacer gala de gran magisterio, sino ir al meollo de la cuesti\u00f3n. Tal vez su pregunta era: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 esta gente est\u00e1 tan vac\u00eda, tan hueca? \u00bfPor qu\u00e9 no pasa nada aqu\u00ed?\u00bb Se estaba viviendo en medio de costumbres, y \u00e9se fue uno de los primeros problemas que enfrent\u00f3 Jes\u00fas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Con el correr del calendario, cuando Jes\u00fas comienza verdaderamente su ministerio, debe enfrentarse a un problema mayor, uno que, para nosotros, ser\u00eda de terrible desaliento. \u00c9l llega a la sinagoga en Nazaret y comienza a hablar: \u00abEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or es sobre m\u00ed, &#8230; etc\u00e9tera, etc\u00e9tera\u00bb. Comienza a decir las cosas y es rechazado por la congregaci\u00f3n. Mi hermano, esto es f\u00e1cil de leer en el texto b\u00edblico, pero qu\u00e9 dif\u00edcil es enfrentarnos con una congregaci\u00f3n que corta nuestro mensaje \u00a1y nos echa del templo! Cuando uno es joven y tiene treinta a\u00f1os, es conciente del tremendo ministerio que debe cumplir, se ha preparado largamente para ese ministerio y su primera experiencia es \u00e9sta, \u00bfqu\u00e9 siente en ese momento? Lo expulsaron, lo sacaron del lugar, exclamando: \u00abNo es posible que se pare alguien a decirnos lo que no nos gusta oir!\u00bb \u00ab\u00a1A \u00e9ste hay que echarlo de aqu\u00ed!\u00bb <\/P><br \/>\n<P align=justify>Y Jes\u00fas sale. Yo no s\u00e9 con qu\u00e9 expresi\u00f3n abandon\u00f3 ese lugar. Lo que s\u00ed s\u00e9 es que \u00c9l, a pesar de ser Dios, era tambi\u00e9n verdaderamente hombre. \u00a1Y yo s\u00ed s\u00e9 c\u00f3mo me hubiera sentido si eso me hubiera pasado a m\u00ed! \u00a1Hubiera salido \u00abcon el rabo entre las piernas\u00bb! Me habr\u00eda desmoralizado, desalentado; habr\u00eda tenido un inmenso sentimiento de soledad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hace algunos a\u00f1os me toc\u00f3 vivir una experiencia parecida; sin embargo, no puedo ni imaginar en toda su dimensi\u00f3n lo que Jes\u00fas vivi\u00f3. Es de esos momentos en que dan ganas de decir: \u00ab\u00a1Dejo todo! \u00a1Que se arreglen solos!\u00bb Pero Jes\u00fas reci\u00e9n comenzaba. Hasta ese momento, esa \u00abmedia predicaci\u00f3n\u00bb hab\u00eda sido todo su ministerio p\u00fablico, y ya estaba derrumbado. Fue, entonces, en su soledad y crisis que pens\u00f3: \u00abTengo que seguir\u00bb. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando uno ve problemas en el pueblo, trata de dirigirse a los l\u00edderes; si siente que \u00abtiene un mensaje\u00bb para dar, entonces lo enfoca hacia los que dirigen. Y muchas veces uno encuentra lo mismo que encontr\u00f3 Jes\u00fas: indiferencia, burla, ridiculizaci\u00f3n, ataque, sa\u00f1a y todo aquello que \u00c9l recibi\u00f3 de parte de los escribas, sacerdotes y fariseos: las \u00abautoridades\u00bb contempor\u00e1neas. Hubo momentos en que \u00c9l se enoj\u00f3 con ellos. Lleg\u00f3 a llamarlos \u00absepulcros blanqueados\u00bb, pero no lo escucharon.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Me imagino c\u00f3mo me hubiera sentido yo si los principales intelectuales y pensadores de mi tiempo se hubieran acercado a m\u00ed para decirme: \u00abT\u00fa est\u00e1s loco\u00bb, o para tratar de hacerme caer en una trampa. Habr\u00eda dicho: \u00abSi los que estaban presentes en la sinagoga me echaron, es una cosa, al final de cuentas era el pueblo llano, pero \u00a1esta gente! \u00a1Ellos son los que conocen la Palabra de Dios! \u00a1Son los que se han nutrido de ella! Si ellos vienen a decirme: \u0091\u00a1No!\u0092, es como para decir: \u0091Si ni el pueblo ni sus l\u00edderes quieren o\u00edrme, all\u00e1 ellos. Yo ya les prediqu\u00e9. \u00a1Que se arreglen!\u0092\u00bb. Sin embargo, Jes\u00fas otra vez decidi\u00f3: \u00abTengo que seguir\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Quien no conoce o recuerda bien la historia b\u00edblica podr\u00eda decir: \u00abBueno, por lo menos Jes\u00fas contaba con el apoyo de su familia\u00bb. \u00bfLa familia? Ellos cre\u00edan que estaba loco. Dice la Biblia que vinieron a buscarlo \u00abporque cre\u00edan que estaba fuera de s\u00ed\u00bb. Uno piensa: \u00abLlego a casa despu\u00e9s de soportar horas de una sociedad corrupta, molesta, y alterada; entonces, descanso, me relajo y comparto con los m\u00edos las frustaciones que he sufrido\u00bb. Jes\u00fas se encontr\u00f3 con que ni siquiera Mar\u00eda lo entend\u00eda. Sus mismos hermanos eran los que se encargaban de decir: \u00abEst\u00e1 fuera de s\u00ed\u00bb, \u00abha perdido la raz\u00f3n\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Piense, hermano, que esto sucedi\u00f3 mucho antes de la cruz; forma parte de los padecimientos de Cristo, de los cuales nosotros mismos somo part\u00edcipes. Si uno aspira a ser pastor de una iglesia, tiene que estar dispuesto a poner esto por delante y saber que pueden venir momentos en que, aun los que amamos, no nos entender\u00e1n. Tal vez ni siquiera dentro de nuestra propia casa encontremos el apoyo que necesitamos. <\/P><br \/>\n<P align=justify>En esos momentos Jes\u00fas se encontraba completamente solo. Sin embargo, los disc\u00edpulos estaban con \u00c9l. \u00bfLos disc\u00edpulos? \u00bfEsa multitud fren\u00e9tica que a veces lo segu\u00eda, que se gozaba cuando \u00c9l multiplicaba los panes y los peces, que lo alababa cuando hac\u00eda milagros, pero que dec\u00eda: \u00ab\u00a1Uy! \u00a1Dura es esta palabra!\u00bb, daba media vuelta y se iba? Y \u00e9stos no eran los de la sinagoga, eran los que \u00absimpatizaban\u00bb con \u00c9l. Pero cuando Jes\u00fas les habl\u00f3 de identificarse con su sangre y con su muerte, la respuesta fue la espalda. Y \u00c9l, una vez m\u00e1s: \u00abTengo que seguir\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es all\u00ed cuando mira a los doce y les pregunta: \u00ab\u00bfQuieren irse ustedes tambi\u00e9n?\u00bb Y ellos dicen no. \u00ab\u00bfA qui\u00e9n iremos?\u00bb, le contestan.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a1Qu\u00e9 apoyo!. \u00bfY qui\u00e9nes eran \u00ablos doce\u00bb? All\u00ed estaban: Pedro, con un mont\u00f3n de problemas que culminaron en una negaci\u00f3n o, mejor dicho, una traici\u00f3n; Tom\u00e1s, quien fue un incr\u00e9dulo hasta despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n; Felipe, que no entend\u00eda lo fundamental (tanto que Jes\u00fas tuvo que decirle: \u00ab\u00bfHace tanto tiempo que estoy con ustedes y todav\u00eda no me has entendido?\u00bb); Jacobo y Juan, que todo lo que quer\u00edan era tener los puestos de la derecha y de la izquierda, y que descendiera fuego del cielo para destruir a los samaritanos. Contra ellos y los dem\u00e1s Jes\u00fas lleg\u00f3 a enojarse y decir: \u00ab\u00a1Hasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que lidiar con ustedes!\u00bb Esos eran \u00ablos doce\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi estimado colega, si los te\u00f3logos se burlan y me quieren tender trampas, si se me viene en contra la congregaci\u00f3n y me echan del lugar, si la familia me trata como a un loco, si los que me siguen ya no lo hacen m\u00e1s y los pocos disc\u00edpulos que me quedan no me entienden, entonces renuncio. Pero Jes\u00fas dice: \u00abTengo que seguir\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hermano, si a ti te desalientan las cosas que te ocurren, ten presente que a Jes\u00fas le sucedieron muchas peores. \u00a1Y antes de la cruz! La soledad que t\u00fa vives, \u00c9l la vivi\u00f3; el dolor que sientes, \u00c9l tambi\u00e9n lo sinti\u00f3. \u00a1Si tienes un mensaje para el mundo, dilo ahora, aunque el mundo entero te rechace! Aun cuando suceda lo peor, \u00a1t\u00fa tienes que seguir!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Llega el momento en que mi Se\u00f1or arriba a Jerusal\u00e9n. Hab\u00edan pasado tres a\u00f1os desde aquella expulsi\u00f3n en Galilea; tres a\u00f1os que significar\u00edan treinta, cuarenta o cincuenta en nuestros ministerios. A\u00f1os de m\u00faltiples esfuerzos, de sacrificios y de amor derramado. Y al llegar, encuentra la turba de disc\u00edpulos inconstantes e inconsecuentes que lo rodea para hacer la revoluci\u00f3n, que lo interpreta como un l\u00edder pol\u00edtico, pero que despu\u00e9s lo abandonar\u00e1. \u00bfPor qu\u00e9 llor\u00f3 Jes\u00fas al entrar en Jerusal\u00e9n? \u00bfPor qu\u00e9 no se sinti\u00f3 apoyado y reconfortado? \u00bfPor qu\u00e9 no experiment\u00f3 el gozo que hay en el coraz\u00f3n de Dios cuando es alabado y adorado, cuando es reconocido como rey? En ese momento, esa ciudad viv\u00eda dos sentimientos: el de la fiesta de la Pascua, con el festejo de los panes sin levadura, y el de los que cre\u00edan que ven\u00eda un nuevo rey terrenal. Jes\u00fas sab\u00eda que se encontraba en medio de un pueblo ciego y sordo a su verdadero mensaje, y esto, hermano, duele mucho. Es triste sentirse alabado, palmeado, vitoreado y engrandecido, pero descubrir que all\u00ed no hay nada m\u00e1s que vac\u00edo. Por eso Jes\u00fas llor\u00f3. Llor\u00f3 por la gente de esa ciudad, que pensaba mucho en los corderos de la Pascua, pero que a \u00c9l, el verdadero cordero, no lo reconoc\u00eda como tal.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00ab\u00a1Hosana al que viene en el nombre del Se\u00f1or!\u00bb Tal vez, en su coraz\u00f3n, surgi\u00f3 aquella frase que los profetas hab\u00edan transcripto: \u00abEste pueblo de labios me honra, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed\u00bb. Mi hermano, cuando uno es como \u00abcantor de amores\u00bb, al que la gente palmea por lo bien que canta, pero a quien nadie escucha, el coraz\u00f3n se duele. Y \u00c9l no puede ni siquiera volver a confiar en los doce. Pronto les dir\u00e1 que todos lo abandonar\u00e1n, que se quedar\u00e1 solo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si tu eres siervo de Jes\u00fas y alguna vez te sientes solo, est\u00e1s identificado con \u00c9l. Si llegas a experimentar tristeza, aflicci\u00f3n y piensas que el camino de la cruz se est\u00e1 volviendo una agon\u00eda, recuerda que Aquel tambi\u00e9n lo padeci\u00f3. Si sientes que el mundo entero, aun tus amigos m\u00e1s cercanos, se vuelven contra ti, y que la senda de la cruz es ya demasiado dura, piensa que Jes\u00fas la transit\u00f3 en una forma m\u00e1s dolorosa todav\u00eda, \u00a1y sin culpa ni responsabilidad!<\/P><br \/>\n<P align=justify>En estos momentos Jes\u00fas ya est\u00e1 frente a un cuadro en sobremanera frustante. Su muerte es debida a la indiferencia, la incredulidad y el pecado de los otros. \u00c9l ya est\u00e1 agonizando cuando llega a Getseman\u00ed, es muy dura la copa que est\u00e1 bebiendo. Desea otra situaci\u00f3n, y dice al Padre: \u00abSi es posible, que yo no beba esta copa\u00bb; es decir, que no siga en esta misi\u00f3n heroica con una grey que me abandona, un reba\u00f1o que me deja solo, tener que estar en la cruz desamparado por los hombres y por Dios. Si es posible, yo no quiero beber esta copa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En ese lugar Jes\u00fas est\u00e1 diciendo: \u00abQuisiera dejar, pero \u00a1tengo que seguir!\u00bb Y se levanta, y los disc\u00edpulos est\u00e1n dormidos. Es tremendo. Uno est\u00e1 orando angustiosamente, lleva a sus dos mejores amigos para que lo acompa\u00f1en y, al rato, se queden dormidos. Este hombre or\u00f3 y llor\u00f3 en gran conmoci\u00f3n, pero se levant\u00f3 y dijo: \u00abVoy\u00bb. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Entonces, Pedro lo niega; el otro, lo vende; Juan lo sigue de lejos, y de los dem\u00e1s no se sabe nada. \u00c9l va a enfrentarse con todo y con todos. En esos momentos de la pasi\u00f3n, sobre los cuales tanto podr\u00edamos decir, \u00c9l va pensando: \u00abTengo que seguir\u00bb. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Mientras es llevado por aquellas calles, de lo de Pilato a lo de Herodes y viceversa, as\u00ed como en el camino hacia el G\u00f3lgota, va encontrando rostros conocidos: \u00ab\u00e9ste es el paral\u00edtico al que san\u00e9 la vez pasada; \u00e9ste es el leproso a quien cur\u00e9; aquel otro es el ciego a quien devolv\u00ed la vista; \u00e9ste que se hace el indifirente es aquel a quien libr\u00e9 de tal enfermedad\u00bb. Rostros y m\u00e1s rostros; todos amontonados y api\u00f1ados vi\u00e9ndolo pasar. Solo. Nadie se acerc\u00f3 a agradecerle. En los evangelios no leemos que alguien haya venido, sino que Isa\u00edas da testimonio diciendo: \u00abDesechado y despreciado entre los hombres\u00bb. Algunas mujeres lloraban, pero nada m\u00e1s. \u00a1Y va a la cruz! Sigue.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ya en la cruz, a lo lejos puede ver el humo de los que segu\u00edan con la ceremonia de la Pascua. Muchos continuaban con su celebraci\u00f3n a Dios, aunque \u00c9l estaba fuera del campamento llevando nuestro vituperio. Jes\u00fas mira y se siente desamparado. \u00abEstos son los que Dios llam\u00f3. \u00c9ste es el pueblo de Dios\u00bb. Todav\u00eda vienen y le dicen: \u00abSi eres el Hijo de Dios, b\u00e1jate de la cruz\u00bb. \u00a1Claro que tuvo ganas de bajarse! \u00a1Por supuesto que sinti\u00f3 ganas de abandonar! No lo hizo, pero en cualquiera de nosotros hubiera existido la gran tentaci\u00f3n desde el principio. Es que para ser siervo de Dios hay que estar dispuesto a ir a la cruz. Si se desea ser siervo del Alt\u00edsimo, hay que estar listo para derramar hasta la \u00faltima gota de sangre. \u00a1Por amor a los verdugos, a los negadores, a los cobardes, a los traidores (uno de los cuales estaba ya colgnado de un \u00e1rbol)! \u00a1Por amor a ese reba\u00f1o que no lo hab\u00eda comprendido!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Jes\u00fas sab\u00eda que ten\u00eda que morir solo, y cuando debo hablar de ese \u00abDios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u00bb, se me hiela la sangre en las venas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfSabe una cosa, hermano? Si Jes\u00fas hubiera terminado su obra all\u00ed, nada ser\u00eda muy diferente hoy. Aun resucitado, los disc\u00edpulos de Ema\u00fas no lo reconocieron y los doce andaban escondi\u00e9ndose. Fue necesario que \u00c9l derramara su Esp\u00edritu Santo, el Consolador, para que nosotros no estuvi\u00e9ramos solos. \u00abYo estoy con vosotros hasta el fin del mundo\u00bb; \u00abno est\u00e1n solos\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Querido colega, cuando camines tu ministerio de soledad, piensa en lo que hizo Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Tengo que seguir!\u00bb y, lo que es hermoso, \u00c9l est\u00e1 contigo.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Samuel O. Libert Cuando la soledad, la crisis y el desaliento sobrevienen en la vida pastoral, tambi\u00e9n lo hace el deseo de desprenderse de las responsabilidades y \u00abtomar el primer avi\u00f3n\u00bb. De todos los hombres que han hecho bien a mi vida, al que m\u00e1s admiro es a Jes\u00fas de Nazaret. 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