{"id":18824,"date":"2016-03-31T02:33:36","date_gmt":"2016-03-31T07:33:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdonar-trae-libertad-a-nuestra-vida-vida-victoriosa-cap-4\/"},"modified":"2016-03-31T02:33:36","modified_gmt":"2016-03-31T07:33:36","slug":"perdonar-trae-libertad-a-nuestra-vida-vida-victoriosa-cap-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdonar-trae-libertad-a-nuestra-vida-vida-victoriosa-cap-4\/","title":{"rendered":"Perdonar trae libertad a nuestra vida (Vida Victoriosa &#8211; Cap. 4)"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">La decisi\u00f3n de perdonar nos hace libres<\/p>\n<p align=\"justify\">Se miraron a los ojos. Un destello fugaz, de pocos segundos. Algo fugaz como un rel\u00e1mpago en una noche oscura que amenaza tormenta. <\/p>\n<p align=\"justify\">Rosaura quer\u00eda decir muchas cosas. Ten\u00eda tristeza. La embargaba la desolaci\u00f3n. Sin embargo, reprimi\u00f3 sus emociones. Resultaba mejor callar y medir, con sumo cuidado, el alcance de cada palabra.<\/p>\n<p align=\"justify\">Rolando se asom\u00f3 por los barrotes. Esperaba insultos. Una frase procaz. Incluso, que lo agrediera. \u00a1Al fin y al cabo en una gresca de pandillas le hab\u00eda provocado la muerte a su hijo de diecisiete a\u00f1os! Pero no ocurri\u00f3 as\u00ed. Una mirada que lo dijo todo. <\/p>\n<p align=\"justify\"> \u2014 <em>Te perdono\u2026 \u2014 <\/em>musit\u00f3 ella, sintiendo que se quebraba su voz \u2014. <em>S\u00f3lo<\/em><em>vine a decirte que te perdono \u2014.<\/em> Y se ech\u00f3 a llorar.<\/p>\n<p align=\"justify\">El joven guard\u00f3 silencio pero, en lo m\u00e1s profundo de su ser, sinti\u00f3 que esas palabras lo hac\u00edan libre. Como si le hubieran quitado una pesada carga de su espalda.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u2014 <em>Gracias\u2026 \u2014 <\/em>dijo quedamente. <\/p>\n<p align=\"justify\">Rosaura tom\u00f3 su mano, prendida de los barrotes, la apret\u00f3 con fuerza como si se tratara de su propio hijo, muerto violentamente ocho meses atr\u00e1s, y se alej\u00f3 llorando. Tambi\u00e9n con la sensaci\u00f3n de haberse liberado de una tremenda carga\u2026<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfQu\u00e9 hacer en medio de la encrucijada?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Marcela no acostumbraba fisgonear en el celular de su esposo, pero aquella ma\u00f1ana lluviosa en Santiago de Chile, decidi\u00f3 identificar a qu\u00e9 n\u00fameros hab\u00eda marcado. <\/p>\n<p align=\"justify\">Hab\u00eda un tel\u00e9fono recurrente, pero en la opci\u00f3n de llamadas recibidas, aparec\u00edan los mismos d\u00edgitos. <\/p>\n<p align=\"justify\">Mir\u00f3 furtivamente en direcci\u00f3n a la ducha. Como siempre, Carlos cantaba mientras se afeitaba con la misma dedicaci\u00f3n de quien de un relojero suizo. As\u00ed que aplic\u00f3 \u201c<em>Repetir<\/em>\u201d y autom\u00e1ticamente se marc\u00f3 el \u00faltimo n\u00famero. <\/p>\n<p align=\"justify\">Al otro lado de la l\u00ednea alguien con voz melosa respondi\u00f3: \u201c<em>Al\u00f3, amor. \u00bfYa est\u00e1s fuera de casa? \u00bfPodemos hablar?&#8230;Al\u00f3, h\u00e1blame mi vida\u2026 Alo\u2026\u201d<\/em>Marcela sinti\u00f3 que el mundo se hund\u00eda bajo sus pies. \u00a1Su marido, en quien tanto confiaba, ten\u00eda una amante!<\/p>\n<p align=\"justify\">Abri\u00f3 furiosa la puerta del ba\u00f1o y le grit\u00f3 con toda la fuerza que pudo:<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u2014 <em>Expl\u00edcame, \u00bfqui\u00e9n es la mujer que respondi\u00f3 al tel\u00e9fono cuando marqu\u00e9 desde tu celular?&#8230;.\u2014 <\/em>\u00c9l se qued\u00f3 mir\u00e1ndola. No esperaba que aquello ocurriera. Dej\u00f3 la afeitadora a un lado. No sab\u00eda qu\u00e9 responder y s\u00f3lo se atrevi\u00f3 a musitar:<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u2014 <em>No debiste andar husmeando en mis cosas\u2026 \u2014 -, <\/em>se quej\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ella sali\u00f3 llorando. No quiso escucharlo cuando le dijo que era solo una aventura y que all\u00ed mismo, incluso delante de ella si lo prefer\u00eda, cortar\u00eda la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">En la tarde, cuando regres\u00f3 del trabajo, no encontr\u00f3 ninguna de las pertenencias de Marcela.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pasaron tres meses antes que pudieran tener un nuevo contacto. Ella guardaba resentimiento y despu\u00e9s de una tarde, en la que dialogaron, discutieron y por momentos conciliaron, coincidieron en la necesidad de volver juntos \u201c<em>para intentarlo de nuevo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">No result\u00f3 f\u00e1cil para Marcela perdonar la infidelidad de su c\u00f3nyuge. Sin embargo un d\u00eda pudo compartir con algunas amistades que su matrimonio hab\u00eda reiniciado el curso de siempre. \u201c<em>Por fin, pude perdonarlo\u2026.\u201d <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfQui\u00e9n dijo que perdonar era f\u00e1cil?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, me pregunto, \u00bfQui\u00e9n dijo que era f\u00e1cil perdonar a quien te causa da\u00f1o? Todos, en alg\u00fan momento de nuestra vida, hemos enfrentado el terrible dolor que se experimenta a nivel emocional cuando alguien nos traiciona, habla en contra de nosotros, hiere nuestra confianza o nos causa da\u00f1o de alguna manera.<\/p>\n<p align=\"justify\">La rabia inunda nuestro coraz\u00f3n. Nos parece que perdonar resulta imposible. <\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c<em>Es un asunto de los que no tienen dignidad<\/em>\u201d, gritaba furibunda una vecina cuando su esposo le pidi\u00f3 que le perdonara por una noche de farra con unos amigos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez usted mismo ha atravesado por una situaci\u00f3n similar. Sobrar\u00edan las palabras para explicarle qu\u00e9 se siente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bfha pensado que la falta de perd\u00f3n le impide avanzar hacia el \u00e9xito? Sin duda habr\u00e1 le\u00eddo, escuchado o visto por televisi\u00f3n informes cient\u00edficos de las enfermedades que produce el guardar rencor. <\/p>\n<p align=\"justify\">Desencadenan altos niveles de estr\u00e9s, insomnio, dolores de cabeza, afectaci\u00f3n en el funcionamiento del organismo y se han dado casos en los que personas que anidan resentimientos contra alguien, evidenciaron c\u00e1ncer y artritis, para mencionar solo algunas consecuencias.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfPiensa seguir en la misma c\u00e1rcel?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Hay quienes est\u00e1n en una c\u00e1rcel, en medio de cuatro paredes y custodiados por unos cuantos barrotes, pero son libres. Su mente vuela. Se aman a s\u00ed mismos y a los dem\u00e1s. Anhelan, sue\u00f1an y hasta saborean la libertad y piensan de qu\u00e9 manera aprovechar\u00e1n cada minuto. <\/p>\n<p align=\"justify\">A diferencia de ellos, hay quienes est\u00e1n en libertad, caminan por las calles sin que nadie les ponga problemas, pero est\u00e1n atormentados por la peor c\u00e1rcel que uno pudiera conocer: La falta de perd\u00f3n los acosa.<\/p>\n<p align=\"justify\">A dos hombres ilustres de la historia se atribuyen frases profundas y a la vez sencillas sobre el perd\u00f3n: Napole\u00f3n Bonaparte, el c\u00e9lebre conquistador y estadista europeo sol\u00eda repetir: \u201c<em>El perd\u00f3n nos hace superiores a los que nos injurian.\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Por su parte el famoso pintor irland\u00e9s Francis Bacon habr\u00eda dicho: \u201c<em>Veng\u00e1ndose, uno se iguala a su enemigo; perdon\u00e1ndolo, se muestra superior a \u00e9l.<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero en mi condici\u00f3n de cristiano, deseo compartir con usted un principio de \u00e9xito que comparti\u00f3 el Se\u00f1or Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos y con nosotros hoy cuando alguien lo abord\u00f3: <strong><em>\u201cPedro se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y le pregunt\u00f3: \u2014 Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra m\u00ed? \u00bfHasta siete veces? \u2014 No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces\u2014 le contest\u00f3 Jes\u00fas. \u201d (Mateo 18:21, 22. Nueva Versi\u00f3n Internacional)<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Para ilustrar la profundidad de su ense\u00f1anza, comparti\u00f3 con ellos en cierta ocasi\u00f3n una historia que le invito a considerar. <strong><em>\u201cPor eso el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al comenzar a hacerlo, se le present\u00f3 uno que le deb\u00eda miles y miles de monedas de oro. Como \u00e9l no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, el se\u00f1or mand\u00f3 que lo vendieran a \u00e9l, a su esposa y a sus hijos, y todo lo que ten\u00eda, para as\u00ed saldar la deuda. El siervo se postr\u00f3 delante de \u00e9l. \u201cTenga paciencia conmigo \u2014 le rog\u00f3\u2014 , y se lo pagar\u00e9 todo.\u201d El se\u00f1or se compadeci\u00f3 de su siervo, le perdon\u00f3 la deuda y lo dej\u00f3 en libertad. \u00bbAl salir, aquel siervo se encontr\u00f3 con uno de sus compa\u00f1eros que le deb\u00eda cien monedas de plata. Lo agarr\u00f3 por el cuello y comenz\u00f3 a estrangularlo. \u201c\u00a1P\u00e1game lo que me debes!\u201d, le exigi\u00f3. Su compa\u00f1ero se postr\u00f3 delante de \u00e9l. \u201cTen paciencia conmigo \u2014 le rog\u00f3\u2014 , y te lo pagar\u00e9.\u201d Pero \u00e9l se neg\u00f3. M\u00e1s bien fue y lo hizo meter en la c\u00e1rcel hasta que pagara la deuda. Cuando los dem\u00e1s siervos vieron lo ocurrido, se entristecieron mucho y fueron a contarle a su se\u00f1or todo lo que hab\u00eda sucedido. Entonces el se\u00f1or mand\u00f3 llamar al siervo. \u201c\u00a1Siervo malvado! \u2014 le increp\u00f3\u2014. Te perdon\u00e9 toda aquella deuda porque me lo suplicaste. \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n haberte compadecido de tu compa\u00f1ero, as\u00ed como yo me compadec\u00ed de ti?\u201d Y enojado, su se\u00f1or lo entreg\u00f3 a los carceleros para que lo torturaran hasta que pagara todo lo que deb\u00eda. \u00bbAs\u00ed tambi\u00e9n mi Padre celestial los tratar\u00e1 a ustedes, a menos que cada uno perdone de coraz\u00f3n a su hermano. \u201d (Mateo 18: 23-35, Nueva Versi\u00f3n Internacional)<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Este pasaje que aplica a su relaci\u00f3n con Dios, consigo mismo y en su interactuar con los dem\u00e1s, arroja varias ense\u00f1anzas que sin duda habr\u00e1 descubierto:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.-<\/strong> Dios nos perdon\u00f3, y no tenemos derecho alguno de no perdonar a otros.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.-<\/strong> La misericordia es un principio de vida, que enriquece nuestra vida y resulta gratificante para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.-<\/strong> Nuestro perd\u00f3n no es ni grande ni peque\u00f1o: es un todo. Transforma nuestra vida y la de quienes nos rodean.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.-<\/strong> Dios que perdona, recibe honra y gloria cuando perdonamos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfQu\u00e9 derecho ten\u00edamos a recibir perd\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La cara de sorpresa que mostr\u00f3 el agente policial no pod\u00eda describirse. Aqu\u00e9l joven estaba frente a su escritorio confesando que llevaba varias semanas con unas valiosas obras de arte robadas de casa de un millonario de la ciudad.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u2014 <em>Lo hice porque no ten\u00eda para consumir drogas. Pero estoy arrepentido. Ni siquiera me atrev\u00ed a ofrecer los cuadros y antig\u00fcedades a ninguna persona. Aqu\u00ed est\u00e1n\u2026 \u2014 <\/em>explic\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">El alto oficial hizo dos llamadas, luego lo condujo a la celda. <\/p>\n<p align=\"justify\">No hab\u00eda transcurrido un d\u00eda cuando Jos\u00e9 fue llamado por un guarda. <\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c<em>Puede irse<\/em>\u2014 le dijo \u2014. <em>El propietario retir\u00f3 los cargos y habl\u00f3 a su favor<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">No pod\u00eda creerlo. \u00a1Merec\u00eda varios a\u00f1os de c\u00e1rcel! Cuando pregunt\u00f3 la raz\u00f3n, el comandante le explic\u00f3 que tras conocer de su arrepentimiento, el due\u00f1o de las pinturas y de los valiosos objetos, hab\u00eda decidido darle una nueva oportunidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">He aqu\u00ed una ilustraci\u00f3n pr\u00e1ctica de lo que Dios hizo con usted y conmigo. Nos perdon\u00f3. Todas nuestras maldades ameritaban que estuvi\u00e9ramos en condenaci\u00f3n. Sin embargo no fue as\u00ed. Sin que lo mereci\u00e9ramos, nos perdon\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">El amado Se\u00f1or Jes\u00fas muri\u00f3 en la cruz. Su sacrificio hizo posible este milagro, que nos abre las puertas a una nueva vida. El ap\u00f3stol Pablo explic\u00f3 a los cristianos de Colosas en el primer siglo y a nosotros hoy: <strong><em>\u201c\u2026 ustedes estaban muertos en sus pecados. Sin embargo, Dios nos dio vida en uni\u00f3n con Cristo, al perdonarnos todos los pecados y anular la deuda que ten\u00edamos pendiente por los requisitos de la ley. \u00c9l anul\u00f3 esa deuda que nos era adversa, clav\u00e1ndola en la cruz. Desarm\u00f3 a los poderes y a las potestades, y por medio de Cristo los humill\u00f3 en p\u00fablico al exhibirlos en su desfile triunfal. As\u00ed que nadie los juzgue a ustedes por lo que comen o beben, o con respecto a d\u00edas de fiesta religiosa, de luna nueva o de reposo.\u201d (Colosenses 2:13-16, Nueva Versi\u00f3n Internacional) <\/em><\/strong>. Con frecuencia vienen a nuestra mente pensamientos que nos acusan sobre el pasado. \u201c\u00bf<em>C\u00f3mo pretendes cambiar si fuiste esto o aquello\u2026?\u201d. <\/em>E inmediatamente, como en una pel\u00edcula <em>underground<\/em>, se traslapan im\u00e1genes del pasado, de cuanto hicimos mal. Pero es ah\u00ed cuando debemos recordar que por el sacrificio de Jesucristo en la cruz, usted y yo fuimos perdonados. No importa cu\u00e1nta maldad obramos. \u00a1Fuimos perdonados! \u00a1Dios lo hizo por misericordia!<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay quienes atribuyen esa sensaci\u00f3n de acusaci\u00f3n permanente a razones sicol\u00f3gicas. Los cristianos sabemos que es una estrategia de Satan\u00e1s para impedir nuestro crecimiento personal y espiritual. Por eso, cada vez que nos amedrenta con ideas falsas, acus\u00e1ndonos de un ayer de pecado, le recordamos que tales pecados fueron perdonados y limpiados por su preciosa sangre en el monte del G\u00f3lgota.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfSe acuerda Dios de nuestros pecados?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Si el Se\u00f1or nos perdon\u00f3, no se acuerda m\u00e1s de nuestros pecados. Imagine por un instante que vamos al Despacho de Dios en el cielo. Entramos a su espaciosa oficina y \u00c9l est\u00e1, juiciosamente y con una libreta en la mano, respondiendo a las oraciones de miles de creyentes en todo el mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Usted carraspea para llamar su atenci\u00f3n. \u00c9l deja su ocupaci\u00f3n y se queda mir\u00e1ndolo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u2014 <em>Dime, hijo\u2026 \u2014 <\/em>le dice con afabilidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u2014 <em>Se\u00f1or, me encuentro avergonzado por mis pecados\u2026 \u2014 <\/em>musita usted.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u2014 <em>Realmente no s\u00e9 de qu\u00e9 me hablas<\/em>\u2014 le responde Dios \u2014. <em>Es m\u00e1s, para tu tranquilidad voy a buscarlos en el archivo\u2026.<\/em>\u2014 <\/p>\n<p align=\"justify\">Inmediatamente teclea el computador. Busca por su nombre, luego por su apellido. Finalmente y antes de desistir, ausculta con fundamento en su profesi\u00f3n. <\/p>\n<p align=\"justify\">Concluye dici\u00e9ndole: \u2014 <em>Te lo dije. Tus pecados los perdon\u00f3 mi Hijo Jes\u00fas en la cruz. Ya no tienes cuentas pendientes\u2026<\/em> \u2014 <\/p>\n<p align=\"justify\">Luego, con una sonrisa, la m\u00e1s amable y tierna que hayas visto jam\u00e1s, le dice.<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u2014 <em>Vuelve tranquilo a casa\u2026 Y por favor, cuando salgas, cierra la puerta \u2014.<\/em> Y con esas palabras retorna a su trabajo en la libreta, contestando m\u00e1s y m\u00e1s oraciones.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Dios ya lo perdon\u00f3! La Biblia, un libro maravilloso en el que aprendemos principios sencillos y din\u00e1micos que nos conducen al \u00e9xito, nos ense\u00f1a que: <strong><em>\u201cTan lejos de nosotros ech\u00f3 nuestras transgresiones como lejos del oriente est\u00e1 el occidente.\u201d (Salmos 103:12, Nueva Versi\u00f3n Internacional)<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Lo lamentable es que infinidad de personas siguen atrapadas en la auto acusaci\u00f3n. Dios ya les perdon\u00f3 pero hay quienes no se quieren perdonar a s\u00ed mismos y arrastran a cuestas una pesada carga.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Desate a quien tiene en prisi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando guardamos rencor contra alguien, fruto de la falta de perd\u00f3n, nos encontramos en una fr\u00eda, h\u00fameda y oscura celda que nos da\u00f1a y de paso, atamos a quien se convierte en el blanco de nuestro rencor. <\/p>\n<p align=\"justify\">Perdonar, entonces, es proceder a desatarle y de paso, librarnos de una pesada carga.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Se\u00f1or Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 que tenemos el privilegio y la potestad de atar y desatar. <strong><em> \u201cLes aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra quedar\u00e1 atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedar\u00e1 desatado en el cielo. \u201d (Mateo 18:18, Nueva Versi\u00f3n Internacional)<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestras decisiones en el mundo f\u00edsico, afectan el mundo espiritual. Se producen dos cosas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.-<\/strong> Nos liberamos de la c\u00e1rcel del rencor, el odio y el resentimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.-<\/strong> Damos libertad a quien por mucho tiempo ten\u00edamos atado con ese sentimiento destructivo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las llaves para alcanzar la libertad tienen un solo r\u00f3tulo: <em>Perdonar<\/em>. <\/p>\n<p align=\"justify\">Es una Ley universal, concebida por Dios mismo y que opera en su Reino. Acatarla nos abre las puertas para la victoria. Es esencial. <\/p>\n<p align=\"justify\">Tenga presente que <em>perdonar <\/em>es <em>cancelar una deuda<\/em>. Si no perdonamos, impedimos el obrar de Dios en nuestra existencia. Las oraciones son estorbadas y levantamos alrededor una tremenda barrera para que opera exitosamente en nuestra existencia.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Lib\u00e9rese del esp\u00edritu que destruye<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La falta de perd\u00f3n nos tortura y solo usted y nadie m\u00e1s que usted puede sentar las bases para ser <em>libre<\/em>. <\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00f3lo Dios, cuando se lo pedimos, traer\u00e1 una transformaci\u00f3n en nuestro ser, d\u00e1ndonos un coraz\u00f3n perdonador (Cf. Ezequiel 11:19; 36:26)<\/p>\n<p align=\"justify\">Deseo concluir con una nueva ilustraci\u00f3n. Real. Ocurri\u00f3 hace varios a\u00f1os. <\/p>\n<p align=\"justify\">Una amiga de la familia me pidi\u00f3 que orara por su se\u00f1ora madre. Sufr\u00eda terribles dolores, estaba hinchada y sent\u00eda punzadas en sus huesos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Apenas or\u00e1bamos junto con mi esposa por ella, pasaba una buena noche. Conciliaba el sue\u00f1o r\u00e1pidamente. <\/p>\n<p align=\"justify\">Pero de nuevo, antes de morir la tarde del siguiente d\u00eda, una nueva llamada al celular: \u201c<em>Ore por mi madre, por favor<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">El ciclo se repiti\u00f3 por varios d\u00edas hasta que hablamos con detenimiento e instado por el Se\u00f1or, le pregunt\u00e9 c\u00f3mo andaba su coraz\u00f3n, si odiaba a alguien. Termin\u00f3 confesando que s\u00ed. \u201c<em>No puedo perdonar a mi yerno<\/em>\u201d, dijo. <\/p>\n<p align=\"justify\">Sent\u00eda que se hab\u00eda <em>robado <\/em>a su hija y cada vez que lo ve\u00eda, sus entra\u00f1as se revolv\u00edan.<\/p>\n<p align=\"justify\">Solo despu\u00e9s de guiarla en un proceso de confrontaci\u00f3n con su realidad, y orientarla a perdonar\u2014 con ayuda de Dios \u2014 , pudo ser sana.<\/p>\n<p align=\"justify\">Igual ocurre con su existencia. Le invito para que simplemente piense en el asunto. Si decide aplicar el principio del<em> perd\u00f3n<\/em>, que obra poderosamente en el Reino de Dios, todo cambiar\u00e1 en su vida y, desde ahora, dar\u00e1 pasos firmes hacia la victoria y el \u00e9xito, en las dimensiones personal, espiritual y familiar.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Tome la decisi\u00f3n! Con ayuda del Se\u00f1or Jesucristo podr\u00e1 lograrlo\u2026, y avanzar en el camino hacia la victoria.<\/p>\n<p><!-- HTML Revisado. CM 2015-10-17 --><\/p>\n<p align=\"justify\">Por: Fernando Alexis Jim\u00e9nez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La decisi\u00f3n de perdonar nos hace libres Se miraron a los ojos. Un destello fugaz, de pocos segundos. Algo fugaz como un rel\u00e1mpago en una noche oscura que amenaza tormenta. Rosaura quer\u00eda decir muchas cosas. Ten\u00eda tristeza. La embargaba la desolaci\u00f3n. Sin embargo, reprimi\u00f3 sus emociones. Resultaba mejor callar y medir, con sumo cuidado, el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdonar-trae-libertad-a-nuestra-vida-vida-victoriosa-cap-4\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPerdonar trae libertad a nuestra vida (Vida Victoriosa &#8211; Cap. 4)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18824","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18824"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18824\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}