{"id":1889,"date":"2015-12-01T00:31:43","date_gmt":"2015-12-01T05:31:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ser-servicial-marca-de-un-ministro\/"},"modified":"2015-12-01T00:31:43","modified_gmt":"2015-12-01T05:31:43","slug":"ser-servicial-marca-de-un-ministro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ser-servicial-marca-de-un-ministro\/","title":{"rendered":"Ser servicial: marca de un ministro"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Hno. Pablo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cuando sus disc\u00edpulos discut\u00edan entre s\u00ed sobre qui\u00e9n era el m\u00e1s importante o el m\u00e1s \u00abgrande\u00bb, Jes\u00fas, con palabras que son eternas y llenas de sabidur\u00eda, les dijo: \u00abSi alguno quiere ser el primero, que sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos\u00bb ..<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify><\/B>Mi querido Timoteo:<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hace alg\u00fan tiempo recib\u00ed una carta de un joven, conocido m\u00edo, en quien yo ten\u00eda un inter\u00e9s especial. Voy a llamarlo Arturo, aunque ese no es su nombre. Yo quer\u00eda que Arturo tuviera \u00e9xito en su vida. \u00c9l hab\u00eda tenido muchos empleos, pero nunca le hab\u00edan durado. Saltaba de un trabajo a otro. Inclusive, por su talento de trabajar con los ni\u00f1os, varias iglesias lo hab\u00edan contratado como ministro de ni\u00f1os. Esos empleos duraban muy corto tiempo y por una raz\u00f3n u otra siempre terminaban en fracaso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En uno de estos \u00faltimos, habiendo ministrado como cinco meses, Arturo escribi\u00f3 una larga carta a los directivos y al pastor de la iglesia dici\u00e9ndoles, m\u00e1s o menos, que ellos estaban equivocados en la forma en que administraban la iglesia; y que si hac\u00edan esto y aquello, comenzando con despedir a varios de los miembros del consistorio (concilio o junta directiva), la iglesia crecer\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo vi esa carta, y lo primero que vino a mi mente fue que \u00e9l no durar\u00eda m\u00e1s que unos pocos meses en esa iglesia. A las dos semanas de haber recibido ellos la carta, lo despidieron.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Fue alrededor de ese tiempo que Arturo me escribi\u00f3. En su carta me expresaba su frustraci\u00f3n. Dec\u00eda que nadie apreciaba su ministerio; que sus ideas eran despreciadas (y debo decir que algunas de ellas eran brillantes). \u00c9l se quejaba de sus jefes, de c\u00f3mo lo desatend\u00edan tom\u00e1ndolo de menos. Ya no sab\u00eda qu\u00e9 hacer; me ped\u00eda consejo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo, Timoteo, tuve esa carta en mis manos durante varias semanas, pregunt\u00e1ndome c\u00f3mo podr\u00eda responderle. Sab\u00eda qu\u00e9 era lo que ten\u00eda que decir, pero mi lucha era c\u00f3mo expresarlo sin que \u00e9l lo rechazara. Por fin le contest\u00e9. Hoy comparto la carta contigo, mi querido Timoteo, no porque sepa de alguna falla en tu vida o ministerio sino porque s\u00e9 c\u00f3mo Satan\u00e1s, por medio de ciertas personas, quiere hacernos creer que nos est\u00e1n maltratando, que no nos est\u00e1n dando lo que merecemos, que otros reciben mejor y m\u00e1s atenci\u00f3n que nosotros, y que tenemos que defender nuestras posiciones. A continuaci\u00f3n cito la carta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi querido Arturo:<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo iba saliendo de viaje cuando me lleg\u00f3 tu carta. Tengo un par de d\u00edas de estar de regreso y salgo otra vez en una semana para Lima, Per\u00fa, pero no quer\u00eda salir de nuevo sin dar respuesta a tu carta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Antes que nada, Arturo, perm\u00edteme agradecerte la confianza de compartir conmigo tus m\u00e1s profundos sentimientos. Tengo que decirte que me honras con eso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando recib\u00ed tu carta sent\u00ed, muy adentro en mi coraz\u00f3n, la carga que t\u00fa has estado llevando, y mi alma dio un clamor a nuestro Padre Celestial pidi\u00e9ndole tanto una bendici\u00f3n para ti y direcci\u00f3n divina para tu vida, como tambi\u00e9n que me iluminara a m\u00ed sobre qu\u00e9 compartir contigo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Son, ahora mismo, las 21:00 horas, y mientras estoy en mi escritorio leyendo tu carta y plasmando en papel alguna respuesta, lo hago elevando al Padre celestial una oraci\u00f3n: \u00ab\u00a1Por favor, bendito Dios, da direcci\u00f3n a tu hijo Arturo y a su esposa, y dame a m\u00ed palabras que puedan ser de alguna luz y gu\u00eda para estos siervos tuyos!\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Para nuestro aniversario de oro alguien hizo un video de nuestra vida y ministerio. Lo grabaron sin darnos a entender qu\u00e9 ten\u00eda que ver con la conmemoraci\u00f3n de nuestro aniversario. Hicieron un par de entrevistas en video de Linda y de m\u00ed, pero nosotros no ten\u00edamos idea de c\u00f3mo iban a ser usadas. Estas tomas, junto con otras obras que hab\u00edan grabado, formaron parte de una presen-taci\u00f3n que hicieron en la celebraci\u00f3n de nuestro aniversario, y cinco a\u00f1os despu\u00e9s en una reuni\u00f3n de algunos de mis colegas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Traigo esto a cuentas, Arturo, porque una de las preguntas que me hicieron en la entrevista me sorprendi\u00f3 por completo. Era esta: \u00bfQu\u00e9 quiere usted, Hermano Pablo, que se diga de usted cuando pase de esta vida? Recuerdo haberme detenido un momento para pensar, y luego, muy de repente y espont\u00e1nea-mente, dije: \u00abSiervo. Quiero que me recuerden s\u00f3lo como un siervo.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esto vino a mi mente, Arturo, cuando le\u00ed tu carta. Al meditar en qu\u00e9 consejo podr\u00eda darte, y qu\u00e9 querr\u00eda el Se\u00f1or que yo te dijera, pens\u00e9 que el mejor consejo que podr\u00eda darte es eso mismo. La mejor contribuci\u00f3n que cualquier ministro o cualquier persona, sea quien sea, puede dar tanto al mundo como al individuo es ser siervo. Siervo con espontaneidad, siervo con placer, siervo con gusto, siervo de voluntad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El siervo, Arturo, no es exigente. El siervo no exige que se le reconozca. El siervo no le da importancia a sus propios deseos. El siervo no se sirve a s\u00ed mismo sino a otros. Las palabras con las que el ap\u00f3stol Pablo, en el cap\u00edtulo 13 de 1 Corintios, des-cribe el vocablo \u00abamor\u00bb podr\u00edan tambi\u00e9n describir el vocablo \u00absiervo\u00bb. Perm\u00edteme citarte el pasaje en lenguaje contem-por\u00e1neo: \u00abEl siervo es paciente, es bondadoso. El siervo no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es ego\u00edsta, no se enoja f\u00e1cilmente, no guarda rencor. El siervo no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.\u00bb(NVI)<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo no s\u00e9, Arturo, qu\u00e9 es lo que actualmente pone pan sobre tu mesa. Tampoco s\u00e9 cu\u00e1l es tu relaci\u00f3n con las iglesias en tu vecindad. Doy por sentado que t\u00fa y tu esposa son miembros de alguna iglesia local.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las cosas no suceden de un d\u00eda para otro. Ninguna semilla que se siembra hoy, dar\u00e1 su fruto el d\u00eda siguiente. Pero si con profunda humildad, como un siervo sincero, te acercas al pastor de tu iglesia y le ofreces tus servicios para cualquier cosa en que \u00e9l te necesite, y esto sin pedir nada como recompensa; y si con fidelidad, perseverancia y sumisi\u00f3n sirves a esa iglesia y a ese pastor, esa puerta, que t\u00fa podr\u00edas considerar insignificante, trivial y hasta despreciable, te llevar\u00e1, poco a poco, a otras puertas m\u00e1s amplias. A medida que con ese esp\u00edritu sincero de servicio te ofreces sin reservas, se te abrir\u00e1n puertas m\u00e1s y m\u00e1s importantes, y el mundo descubrir\u00e1 un Arturo nuevo para quien lo m\u00e1s importante de la vida es ser un siervo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfSer\u00e1n aceptados tus talentos? Seguro que s\u00ed. Pero no porque t\u00fa los has blandido como una bandera para que la gente los vea y los tome en cuenta, sino porque un d\u00eda de tantos surgir\u00e1 alguna necesidad que requerir\u00e1 tus servicios, y uno o m\u00e1s de tus talentos ser\u00e1 buscado para suplir esa necesidad. Es as\u00ed como las puertas se abren por s\u00ed solas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Perm\u00edteme, Arturo, dar un salto adelante a unos veinte a\u00f1os de hoy. Yo puedo, en mi imaginaci\u00f3n, verte sirviendo como un ministro orde-nado de tu denominaci\u00f3n, siendo invitado aqu\u00ed y all\u00e1, sirviendo al cuerpo de Cristo como un ministro deseado y admirado, entregando tus talentos al servicio de Cristo y siendo adecuadamente remunerado por ese servicio. Pero estas ser\u00e1n puertas que t\u00fa no forzaste sino que se abrieron solas ante tu esp\u00edritu humilde y servicial. Y as\u00ed ser\u00e1 siempre.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta es la primera vez, Arturo, que plasmo en papel estos pensamientos. Si alguna vez los usara de nuevo, podr\u00e1s tener la seguridad de que fuiste t\u00fa el primero a quien los dirig\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Te aprecio, Arturo, con todo mi coraz\u00f3n. Tu efusividad y opti-mismo, tus dones y talentos son preciados, y Dios los necesita. Pero \u00c9l no desea que procedan de una mentalidad facultativa y profesional nada m\u00e1s, sino de un coraz\u00f3n humilde y servicial.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Que Dios te bendiga, y recuerda: \u00a1Este es el primer d\u00eda de toda una vida nueva para ti!<\/P><br \/>\n<P align=justify>No puedo menos, mi querido Timoteo, que reiterar, con \u00e9nfasis, la importancia de reconocernos siervos. Dios no necesita \u00absobera-nos\u00bb, \u00abreyes\u00bb ni \u00abaut\u00f3nomos\u00bb. \u00c9l necesita \u00absiervos\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las palabras de nuestro Maestro son claras: Cuando sus disc\u00edpulos discut\u00edan entre s\u00ed sobre qui\u00e9n era el m\u00e1s importante, Jes\u00fas, con palabras que son eternas, les dijo: \u00abSi alguno quiere ser el primero, que sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos\u00bb (Mc 9.35, NVI). Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abCiertamente les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto. El que se apega a su vida la pierde; en cambio, el que aborrece su vida en este mundo, la conserva para la vida eterna. Quien quiera servirme, debe seguirme; y donde yo est\u00e9, all\u00ed tambi\u00e9n estar\u00e1 mi siervo. A quien me sirva, mi Padre lo honrar\u00e1\u00bb (Jn 12.24-26, NVI).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Que nuestro Se\u00f1or te bendiga grandemente, Timoteo, y te use en su divino servicio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tu amigo y colega de siempre,<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hermano Pablo. <\/P><br \/>\n<P align=justify>El Hermano Pablo Finkenbinder es un reconocido y amado conferencista, evangelista, y pastor fundador del programa Mensaje a la Conciencia y autor de m\u00faltiples libros, tiene mas de 50 a\u00f1os en el ministerio. Tambi\u00e9n es consejero familiar y ministerial.<\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Hno. 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