{"id":1901,"date":"2015-12-01T00:32:05","date_gmt":"2015-12-01T05:32:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/espiritus-pervertidores\/"},"modified":"2015-12-01T00:32:05","modified_gmt":"2015-12-01T05:32:05","slug":"espiritus-pervertidores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/espiritus-pervertidores\/","title":{"rendered":"Esp\u00edritus pervertidores"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Juan Calvino<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Algunos esp\u00edritus fan\u00e1ticos pervierten los principios de la religi\u00f3n, no haciendo caso de la escritura para poder seguir mejor sus sue\u00f1os, so t\u00edtulo de revelaciones del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Contra los que exaltan al Esp\u00edritu con detrimento de la Palabra Ahora bien, los que desechando la Escritura se imaginan no s\u00e9 qu\u00e9 camino para llegar a Dios, no deben ser tenidos por hombres equivocados, sino m\u00e1s bien por gente llena de furor y desatino. De ellos ha surgido hace poco cierta gente de mal car\u00e1cter, que con gran orgullo, jact\u00e1ndose de ense\u00f1ar en nombre del Esp\u00edritu, desprecian la Escritura y se burlan de la sencillez de los que a\u00fan siguen la letra muerta y homicida, como ellos dicen. Mas yo querr\u00eda que me dijeran qui\u00e9n es ese esp\u00edritu, cuya inspiraci\u00f3n les arrebata tan alto, que se atreven a menospreciar la Escritura como cosa de ni\u00f1os y demasiado vulgar. Porque si responden que es el Esp\u00edritu de Cristo el fundamento de su seguridad, es bien rid\u00edculo, pues supongo que estar\u00e1n de acuerdo en que los ap\u00f3stoles de Jesucristo y los otros fieles de la Iglesia primitiva estuvieron inspirados precisamente por el Esp\u00edritu de Cristo. Ahora bien, ninguno de ellos aprendi\u00f3 de \u00c9l a menospreciar la Palabra de Dios, sino, al contrario, la tuvieron en gran veneraci\u00f3n, como sus escritos dan testimonio inequ\u00edvoco de ello. De hecho, as\u00ed lo hab\u00eda profetizado Isa\u00edas, pues cuando dice (Is. 59:21): \u00abEl Esp\u00edritu m\u00edo, que est\u00e1 sobre t\u00ed, y mis palabras que puse en tu boca, no faltar\u00e1n de tu boca, ni de la boca de tu simiente, ni de la boca de la simiente de tu simiente, dijo Jehov\u00e1, desde ahora y para siempre\u00bb, no se dirige con esto al pueblo antiguo para ense\u00f1arle como a los ni\u00f1os el ABC, sino m\u00e1s bien dice que el bien y la felicidad mayores que podemos desear en el reino de Cristo es ser regidos por la Palabra de Dios y por su Esp\u00edritu. De donde deducimos que estos falsarios, con su detestable sacrilegio, separan estas dos cosas que el profeta uni\u00f3 con un lazo inviolable. A\u00f1\u00e1dase a esto el ejemplo de san Pablo, el cual, no obstante haber sido arrebatado hasta el tercer cielo, no descuida el sacar provecho de la Ley y de los Profetas; e igualmente exhorta a Timoteo, aunque era excelente y admirable doctor, a que se entregue a la lectura de la Escritura (1 Ti. 4:13). Y es digna de perpetua memoria la alabanza con que ensalza la Escritura, diciendo que \u00abes \u00fatil para ense\u00f1ar, para redarg\u00fcir, para corregir, para instruir en justicia\u00bb (2 Ti. 3:16). \u00bfNo es, pues, un furor diab\u00f3lico decir que el uso de la Escritura es temporal y caduco, viendo que, seg\u00fan el testimonio mismo del Esp\u00edritu Santo, ella gu\u00eda a los hijos de Dios a la cumbre de la perfecci\u00f3n?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n querr\u00eda que me respondiesen a otra cosa, a saber: si ellos han recibido un Esp\u00edritu distinto del que el Se\u00f1or prometi\u00f3 a sus disc\u00edpulos. Por muy exasperados que est\u00e9n, no creo que llegue a tanto su desvar\u00edo que se atrevan a jactarse de esto. Ahora bien, cuando \u00c9l lo prometi\u00f3, \u00bfc\u00f3mo dijo que hab\u00eda de ser su Esp\u00edritu? Tal, que no hablar\u00eda por s\u00ed mismo, sino que sugerir\u00eda e inspirar\u00eda en el \u00e1nimo de los ap\u00f3stoles lo que \u00c9l con su palabra les hab\u00eda ense\u00f1ado (Jn. 16:13). Por tanto, no es cometido del Esp\u00edritu Santo que Cristo prometi\u00f3 el inventar revelaciones nuevas y nunca o\u00eddas, o formar un nuevo g\u00e9nero de doctrina con la cual apartarnos de la ense\u00f1anza del Evangelio, despu\u00e9s de haberla ya admitido; sino que le compete al Esp\u00edritu de Cristo sellar y fortalecer en nuestros corazones aquella misma doctrina que el Evangelio nos ense\u00f1a.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. La Escritura, juez del Esp\u00edritu<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por donde, f\u00e1cilmente, se entiende que debemos ejercitarnos diligentemente en leer y en o\u00edr la Escritura, si queremos percibir alg\u00fan fruto y utilidad del Esp\u00edritu de Dios. Como tambi\u00e9n san Pedro alaba (2 Pe. 1:19) la diligencia de aquellos que oyen \u00abla palabra prof\u00e9tica\u00bb, la cual, empero, pudiera parecer haber perdido su autoridad, despu\u00e9s de haber llegado la luz del Evangelio; mas por el contrario, si alguno, menospreciando la sabidur\u00eda contenida en la Palabra de Dios, nos ense\u00f1are otra doctrina, este tal, con toda raz\u00f3n, debe sernos sospechoso de fatuo y mentiroso.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY por qu\u00e9 esto? Porque como quiera que Satan\u00e1s se transforma en \u00e1ngel de luz (2 Co.11:14), \u00bfqu\u00e9 autoridad tendr\u00eda entre nosotros el Esp\u00edritu Santo, si no pudiese ser discernido con alguna nota inequ\u00edvoca?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho se nos muestra con suficiente claridad por la Palabra del Se\u00f1or; s\u00f3lo que estos miserables buscan voluntariamente el error para su perdici\u00f3n, yendo en pos de su propio esp\u00edritu, y no del de Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas dir\u00e1n que no es conveniente que el Esp\u00edritu de Dios, a quien todas las cosas deben estar sujetas, est\u00e9 \u00c9l mismo sometido a la Escritura. \u00a1Como si fuese una afrenta para el Esp\u00edritu Santo ser siempre semejante y conforme a s\u00ed mismo, ser perpetuamente constante sin variar en absoluto! Ciertamente, si se le redujera a una regla cualquiera, humana, ang\u00e9lica o cualquiera otra, entonces podr\u00eda decirse que se le humillaba, y aun que se le reduc\u00eda a servidumbre. Pero, cuando es comparado consigo mismo y considerado en s\u00ed mismo, \u00bfqui\u00e9n puede decir que con esto se le hace injuria? No obstante, dicen, es sometido a examen de esa manera. Estoy de acuerdo; mas con un g\u00e9nero de examen querido por \u00c9l, para que su majestad quedara establecida entre nosotros. Deber\u00eda bastarnos que se nos manifestara. Pero, a fin de que en nombre del Esp\u00edritu de Dios no se nos meta poco a poco Satan\u00e1s, quiere el Se\u00f1or que lo reconozcamos en su imagen, que \u00c9l ha impreso en la Escritura Santa. \u00c9l es su autor; no puede ser distinto de s\u00ed mismo. Cual se manifest\u00f3 una vez en ella, tal conviene que permanezca para siempre. Esto no es afrenta para con \u00c9l, a no ser que pensemos que el degenerar de s\u00ed mismo y ser distinto de lo que era antes, es un honor para \u00c9l.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. La letra mata<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a tacharnos de que nos atamos mucho a la letra que mata, en eso muestran bien el castigo que Dios les ha impuesto por haber menospreciado la Escritura. Porque bien claro se ve que san Pablo (2 Co. 3:6) combate en este lugar contra los falsos profetas y seductores que, exaltando la Ley sin hacer caso de Cristo, apartaban al pueblo de la gracia del Nuevo Testamento, en el cual el Se\u00f1or promete que esculpir\u00e1 su Ley en las entra\u00f1as de los fieles y la imprimir\u00e1 en sus corazones. Por tanto, la Ley del Se\u00f1or es letra muerta y mata a todos los que la leen cuando est\u00e1 sin la gracia de Dios y suena tan s\u00f3lo en los o\u00eddos sin tocar el coraz\u00f3n. Pero si el Esp\u00edritu la imprime de veras en los corazones, si nos comunica a Cristo, entonces es palabra de vida, que convierte el alma y \u00abhace sabio al sencillo\u00bb (Sal. 19:7); y m\u00e1s adelante, el ap\u00f3stol en el mismo lugar llama a su predicaci\u00f3n ministerio del Esp\u00edritu (2 Co. 3:8), dando con ello a entender que el Esp\u00edritu de Dios est\u00e1 de tal manera unido y ligado a Su verdad, manifestada por \u00c9l en las Escrituras, que justamente \u00c9l descubre y muestra su potencia cuando a la Palabra se le da la reverencia y dignidad que se le debe. No es contrario a esto lo que antes dijimos: que la misma Palabra apenas nos resulta cierta, si no es aprobada por el testimonio del Esp\u00edritu. Porque el Se\u00f1or junt\u00f3 y uni\u00f3 entre s\u00ed, como con un nudo, la certidumbre del Esp\u00edritu y de su Palabra; de suerte que la pura religi\u00f3n y la reverencia a su Palabra arraigan en nosotros, precisamente, cuando el Esp\u00edritu se muestra con su claridad para hacernos contemplar en ella la presencia divina. Y, por otra parte, nosotros nos abrazamos al Esp\u00edritu sin duda ni temor alguno de errar, cuando lo reconocemos en su imagen, es decir, en su Palabra. Y, de hecho, as\u00ed sucede. Porque, cuando Dios nos comunic\u00f3 su Palabra, no quiso que ella nos sirviese de se\u00f1al por alg\u00fan tiempo para luego destruirla con la venida de su Esp\u00edritu; sino, al contrario, envi\u00f3 luego al Esp\u00edritu mismo, por cuya virtud la hab\u00eda antes otorgado, para perfeccionar su obra, con la confirmaci\u00f3n eficaz de su Palabra.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. El Esp\u00edritu que vivifica<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera abri\u00f3 Cristo el entendimiento de los disc\u00edpulos (Lc. 24:27), no para que menospreciando las Escrituras fuesen sabios por s\u00ed mismos, sino para que entendiesen las Escrituras. Asimismo, san Pablo, cuando exhorta a los tesalonicenses (1 Ts. 5:19-20) a que no apaguen el Esp\u00edritu, no los lleva por los aires con vanas especulaciones ajenas a la Palabra de Dios, sino que luego a\u00f1ade que no deben menospreciar las profec\u00edas; con lo cual quiere sin duda decir que la luz del Esp\u00edritu se apaga cuando las profec\u00edas son menospreciadas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 dir\u00e1n a esto esos orgullosos y fantaseadores que piensan que la m\u00e1s excelente iluminaci\u00f3n es desechar y no hacer caso de la Palabra de Dios, y, en su lugar, poner por obra con toda seguridad y atrevimiento cuanto han so\u00f1ado y les ha venido a la fantas\u00eda mientras dorm\u00edan? Otra debe ser la sobriedad de los hijos de Dios, los cuales, cuando se ven privados de la luz de la verdad por carecer del Esp\u00edritu de Dios, sin embargo, no ignoran que la Palabra es el instrumento con el cual el Se\u00f1or dispensa a sus fieles la iluminaci\u00f3n de su Esp\u00edritu. Porque no conocen otro Esp\u00edritu que el que habit\u00f3 en los ap\u00f3stoles y habl\u00f3 por boca de ellos, por cuya inspiraci\u00f3n son atra\u00eddos de continuo a o\u00edr su Palabra.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado de Juan Calvino, Instituci\u00f3n de la religi\u00f3n cristiana, Editorial Nueva Creaci\u00f3n, 1988, Libro I, cap. IX. Usado con permiso.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Calvino Algunos esp\u00edritus fan\u00e1ticos pervierten los principios de la religi\u00f3n, no haciendo caso de la escritura para poder seguir mejor sus sue\u00f1os, so t\u00edtulo de revelaciones del Esp\u00edritu Santo. 1. 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