{"id":1907,"date":"2015-12-01T00:32:14","date_gmt":"2015-12-01T05:32:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sea-claro-en-su-predicacion-parte-i\/"},"modified":"2015-12-01T00:32:14","modified_gmt":"2015-12-01T05:32:14","slug":"sea-claro-en-su-predicacion-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sea-claro-en-su-predicacion-parte-i\/","title":{"rendered":"Sea claro en su predicaci\u00f3n, parte I"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Alberto Samuel Vald\u00e9s<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Una de las iron\u00edas entre la situaci\u00f3n de los predicadores y sus congregaciones es que, por un lado, intentamos proclamar la verdad a nuestros oyentes y, por el otro, a los feligreses les cuesta hablar sinceramente con nosotros.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Al concluir el culto el pastor saluda a la gente, pero rara vez se escucha que alguien le diga: \u00abPastor, Dios lo ama y yo tambi\u00e9n. Sin embargo, debo decirle que ese fue uno de los sermones m\u00e1s aburridos y confusos que he escuchado en mi vida. En realidad no s\u00e9 ni c\u00f3mo usted mismo lo pudo soportar\u00bb. Al contrario, no importa la calidad o claridad de nuestro serm\u00f3n, siempre hay unos pocos que dicen: \u00abMuy buen mensaje, pastor\u00bb. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Los m\u00e1s sinceros sencillamente nos dan la mano y no comentan al respecto. No obstante despu\u00e9s, camino a sus casas, tal vez se quejen de nosotros (algunos con m\u00e1s misericordia que otros) o quiz\u00e1s sientan confusi\u00f3n, frustraci\u00f3n e insatisfacci\u00f3n. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Seamos sinceros: nos cuesta criticarnos a nosotros mismos. Es natural que tratemos de rescatar lo m\u00e1s positivo en nuestra predicaci\u00f3n y protegernos de verdades que tal vez nos duelan. Por lo tanto, es f\u00e1cil acostumbrarnos a patrones que obstruyen la comunicaci\u00f3n en vez de facilitarla. A la vez, en nuestro coraz\u00f3n sabemos que podemos predicar mejor. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Muchas veces nuestras pr\u00e9dicas no son impactantes, pues consideramos que el p\u00fablico autom\u00e1ticamente: (1) prestar\u00e1 atenci\u00f3n, (2) comprender\u00e1 el mensaje y (3) saldr\u00e1 del culto dispuesto a poner en pr\u00e1ctica nuestras exhortaciones. Pensamos que si agregamos m\u00e1s tiempo y palabras a nuestros sermones, las probabilidades de que los oyentes comprendan aumentar\u00e1n. En realidad, hasta los oradores excepcionales pueden perder la atenci\u00f3n del p\u00fablico despu\u00e9s de veinte minutos. No obstante, a veces creemos que si seguimos hablando la congregaci\u00f3n seguir\u00e1 escuchando, y esto no es cierto. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Ning\u00fan pastor, evangelista u orador quiere perder tiempo en el p\u00falpito. Tampoco la congregaci\u00f3n. Todos deseamos que los mensajes den como resultado vidas cambiadas para gloria de Dios. Sin embargo, es imposible aplicar las verdades de las Escrituras sin primero comprenderlas. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Predicar una idea central y escritural<\/P><br \/>\n<P align=justify>En primer lugar, la claridad en la predicaci\u00f3n demanda que prediquemos una sola idea, tesis o proposici\u00f3n principal. Es decir, en vez de presentar una serie de exhortaciones desconectadas, todo lo que decimos debe contribuir a una sola idea principal que salga del texto b\u00edblico que estamos estudiando. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta tesis b\u00edblica debe ser coherente e interesante para que la congregaci\u00f3n la pueda comprender, creer y vivir. Dicha idea, tesis o proposici\u00f3n central est\u00e1 compuesta de un sujeto y un complemento. El sujeto es el tema, aquello de lo cual trata el pasaje, y el complemento es lo que la Escritura dice acerca del mismo y c\u00f3mo lo sustenta. Por ejemplo, \u00abla claridad en la predicaci\u00f3n\u00bb representa el tema de este art\u00edculo, y los tres principios que desarrollaremos son el complemento. El sujeto (la tesis o el tema) y el complemento (lo que se dice acerca del mismo) forman juntos la idea o proposici\u00f3n principal. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Usemos un texto muy conocido como ejemplo. \u00abPor nada est\u00e9is afanosos; antes bien, en todo, mediante oraci\u00f3n y s\u00faplica con acci\u00f3n de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardar\u00e1 vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jes\u00fas\u00bb (Flp. 4:6, 7 BLA). \u00bfCu\u00e1l es el sujeto o tema del texto? A primera vista podr\u00eda ser el af\u00e1n, la oraci\u00f3n o tal vez la paz de Dios. \u00bfC\u00f3mo decidir? Antes de predicar cualquier texto b\u00edblico es necesario comprenderlo en su contexto. Este art\u00edculo presupone que uno ha hecho un estudio detallado del libro de la Biblia y del texto en particular sobre el que se quiere predicar. Es decir, la ex\u00e9gesis precede a la predicaci\u00f3n. Por lo tanto, recomendamos el buen uso de todas las herramientas disponibles al int\u00e9rprete: concordancias, atlas, diccionarios b\u00edblicos, libros acerca de las costumbres de los tiempos b\u00edblicos, manuales, comentarios y todo recurso que preste ayuda. No obstante, debemos dejar los comentarios hasta despu\u00e9s que hayamos realizado nuestro propio trabajo. Los comentarios nos dan las conclusiones de otros. Por lo tanto, primero estudiaremos la Palabra con mente y coraz\u00f3n abierto y despu\u00e9s evaluaremos nuestras conclusiones a la luz de lo que otros han dicho. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Debemos leer el libro de la Biblia (en este caso Filipenses) completo, sin interrupci\u00f3n, a fin de ganar una comprensi\u00f3n panor\u00e1mica del mismo y comprender en su contexto el pasaje sobre el que queremos predicar. El libro de Jon\u00e1s ilustra la importancia de este paso. <\/P><br \/>\n<P align=justify>En Jon\u00e1s 1:3a leemos: \u00abPero Jon\u00e1s se levant\u00f3 para huir a Tarsis, lejos de la presencia del Se\u00f1or\u00bb. Sin embargo, no sabemos por qu\u00e9 huy\u00f3 Jon\u00e1s hasta que llegamos al \u00faltimo cap\u00edtulo del libro. All\u00ed nos enteramos de que Jon\u00e1s deseaba la destrucci\u00f3n y no la salvaci\u00f3n de los ninivitas. Despu\u00e9s de que Dios decide no destruir a N\u00ednive leemos lo siguiente: \u00abPero esto desagrad\u00f3 a Jon\u00e1s en gran manera, y se enoj\u00f3. Y or\u00f3 al Se\u00f1or, y dijo: \u00a1Ah Se\u00f1or! \u00bfNo era esto lo que yo dec\u00eda cuando a\u00fan estaba en mi tierra? Por eso me anticip\u00e9 a huir a Tarsis, porque sab\u00eda yo que t\u00fa eres un Dios compasivo y clemente, lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal con que amenazas\u00bb (Jon. 4:1, 2).<\/P><br \/>\n<P align=justify>El primer cap\u00edtulo de Jon\u00e1s reporta su huida, mientras que el \u00faltimo nos revela el motivo. Sin leer el libro completo no sabemos el por qu\u00e9 de los acontecimientos. Escuch\u00e9 a un pastor predicar que Jon\u00e1s huy\u00f3 porque tem\u00eda morir a mano de los crueles ninivitas, enemigos de Israel. Es cierto que los ninivitas eran enemigos y eran crueles, pero la idea de que Jon\u00e1s huy\u00f3 por temor es ajena al libro, ya que Jon\u00e1s mismo afirma la raz\u00f3n por la cual desobedeci\u00f3. <\/P><br \/>\n<P align=justify>De manera que, para no introducir una idea ajena al texto b\u00edblico, es imperioso leer el libro completo varias veces como parte del estudio del mensaje. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s debemos seleccionar la cantidad de material que vamos a predicar (un vers\u00edculo, un p\u00e1rrafo, una secci\u00f3n o un libro entero) y entonces desarrollar un bosquejo exeg\u00e9tico. El mismo precede al bosquejo homil\u00e9tico que trataremos a continuaci\u00f3n, y sirve como su base. \u00bfCu\u00e1l es la diferencia? El bosquejo exeg\u00e9tico nos ayuda a discernir lo que el autor del libro estaba diciendo al p\u00fablico original. Nos muestra, por ejemplo, c\u00f3mo Pablo present\u00f3 la ense\u00f1anza a los creyentes del primer siglo. El bosquejo homil\u00e9tico, en cambio, representa c\u00f3mo nosotros pensamos comunicar los mismos principios de manera relevante a nuestra audiencia en Am\u00e9rica Latina, sin cambiar su significado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Debemos desarrollar primero un bosquejo exeg\u00e9tico que nos ayude a discernir el pensamiento del autor original, para as\u00ed llegar a la idea central del pasaje, siempre usando un sujeto y un complemento. Examinemos el siguiente bosquejo para el pasaje de Filipenses 4:6, 7.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Bosquejo exeg\u00e9tico: <\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLos filipenses no deben afanarse (4:6a)<\/LI><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nPablo da un mandato a los filipenses (4:6).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl contenido del mandato es que no se afanen (4:6).<\/LI><\/UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n En lugar del af\u00e1n, los filipenses deben presentar sus peticiones ante Dios con gratitud (4:6b,c,d,e).<\/LI><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDeben dar a conocer sus peticiones a Dios, en lugar de afanarse (4:6b,e).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDeben dar a conocer sus peticiones en todo (4:6b).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDeben dar a conocer sus peticiones por medio de oraci\u00f3n y s\u00faplica (4:6c).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDeben dar a conocer sus peticiones en esp\u00edritu de gratitud (4:6d). <\/LI><\/UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl resultado de no afanarse y dar a conocer sus peticiones ante Dios es que experimentar\u00e1n su paz protectora e incomprensible en Cristo Jes\u00fas (4:7).<\/LI><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa paz de Dios llega como resultado de darle a conocer nuestras peticiones (4:7a).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa paz de Dios sobrepasa todo entendimiento humano (4:7b).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa paz de Dios protege las emociones y los pensamientos (4:7c).<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa paz de Dios se experimenta en la esfera de la relaci\u00f3n con Cristo Jes\u00fas (4:7d).<\/LI><\/UL><br \/>\n<P align=justify>Cuando examinamos el bosquejo presentado arriba es evidente que Pablo trata sobre los temas del af\u00e1n, la oraci\u00f3n y la paz de Dios. Es tambi\u00e9n evidente que el af\u00e1n representa el sujeto o el tema principal de su ense\u00f1anza, y que la oraci\u00f3n y la paz de Dios se entienden en relaci\u00f3n con dicho sujeto central. El tema principal es: \u00abEl af\u00e1n y c\u00f3mo responder a \u00e9l\u00bb. El ap\u00f3stol instruye a los filipenses para presentar sus peticiones (y c\u00f3mo hacerlo) y ense\u00f1a que, como resultado, pueden esperar la paz protectora e incomprensible de Dios en Cristo Jes\u00fas. De esa manera podemos descubrir una idea exeg\u00e9tica (la proposici\u00f3n o idea principal del autor b\u00edblico a la audiencia original), y discernir la ense\u00f1anza o el principio transcultural que se aplica tanto a dicha audiencia como a nosotros. Esa ense\u00f1anza transcultural se convertir\u00e1 despu\u00e9s en la idea o proposici\u00f3n homil\u00e9tica que presentaremos a nuestra congregaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Idea exeg\u00e9tica: Pablo instruye a los creyentes filipenses exhort\u00e1ndolos a no afanarse en nada, sino en todo momento presentar sus peticiones a Dios con gratitud; como resultado, experimentar\u00e1n su paz protectora e incomprensible en relaci\u00f3n con Cristo Jes\u00fas. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Principio transcultural: en vez de afanarse, los creyentes deben presentar sus preocupaciones ante Dios con acci\u00f3n de gracias en Cristo Jes\u00fas, y experimentar\u00e1n su paz protectora como resultado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Idea homil\u00e9tica: en vez de afanarnos, con acci\u00f3n de gracias debemos dejar nuestras preocupaciones en manos de Dios y, como resultado, \u00c9l calmara nuestras ansiedades con su paz incomprensible.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s de haber hecho un estudio adecuado en la ex\u00e9gesis, de haber desarrollado un bosquejo exeg\u00e9tico y haber discernido el tema principal, estamos listos para desarrollar y evaluar nuestro bosquejo homil\u00e9tico. Adem\u00e1s, tendremos la seguridad de que estaremos predicando la Biblia y que nuestra audiencia aprender\u00e1 algo valioso y relevante. Daremos la respuesta a una sola pregunta: \u00bfC\u00f3mo vencer la ansiedad? En vez de escuchar una serie de ideas espont\u00e1neas y desconectadas, los oyentes recibir\u00e1n ense\u00f1anza coherente que pueden aplicar a sus vidas. Veremos c\u00f3mo convertir esta informaci\u00f3n en un serm\u00f3n claro y eficaz.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tres preguntas clarificadoras<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ahora queremos convertir la idea o proposici\u00f3n central en un serm\u00f3n que refleje el contenido b\u00edblico y sea relevante a nuestra audiencia. Hay tres preguntas que nos ayudan a lograr dicho fin: (1)\u00bfqu\u00e9 significa?; (2) \u00bfes verdad? (\u00bfestoy realmente persuadido?); y (3) \u00bfc\u00f3mo se mostrar\u00e1 este principio en mi vida? Estas tres preguntas nos ayudan a desarrollar un bosquejo homil\u00e9tico claro, sencillo y f\u00e1cil de entender. Es importante someter cada punto del serm\u00f3n a estas preguntas, ya que nos ayudan a discernir las \u00e1reas de confusi\u00f3n potencial y nos hacen ver d\u00f3nde se necesita m\u00e1s claridad, y c\u00f3mo ilustraremos la relevancia del principio b\u00edblico a la vida actual.<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa primera pregunta: \u00ab\u00bfqu\u00e9 significa?\u00bb, tiene que ver con la comprensi\u00f3n del significado del texto b\u00edblico. En algunos textos el significado se comprende sin mucha explicaci\u00f3n, mientras que en otros no queda tan claro. En el pasaje que hemos seleccionado no se presentan problemas: \u00abPor nada est\u00e9is afanosos\u00bb. Entendemos sin confusi\u00f3n que el cristiano no debe afanarse. Quien predica este texto no tendr\u00e1 que pasar mucho tiempo explicando su significado. Sin embargo, s\u00ed tendr\u00e1 que invertir tiempo en la segunda y tercera pregunta.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa segunda pregunta: \u00ab\u00bfes verdad?\u00bb, no tiene que ver con la validez de la Biblia sino con lo que debemos hacer como predicadores para convencer a nuestros oyentes de la validez escritural del principio que pensamos comunicar. Por ejemplo, despu\u00e9s de escuchar: \u00abEl creyente no debe afanarse\u00bb, tal vez el oyente piense: \u00abEntiendo que no debo afanarme, pero creo que es imposible de cumplir. El pastor no comprende todos los problemas que estoy sufriendo y la gran ansiedad que siento. No me convence lo que dice\u00bb. Por esta raz\u00f3n, el bosquejo homil\u00e9tico (que presentaremos en el siguiente n\u00famero de Apuntes Pastorales) contiene las siguientes palabras: \u00abTal vez no podamos controlar el af\u00e1n en s\u00ed, pero s\u00ed nuestra manera de responder al af\u00e1n\u00bb. Explicaremos que todo ser humano siente ansiedad y, a veces, \u00e9sta parece fuera de nuestro control. Por eso es imprescindible preocuparnos m\u00e1s en c\u00f3mo reaccionar ante la ansiedad, en vez de preocuparnos de por qu\u00e9 la tenemos. Si no anticipamos dichas reacciones del p\u00fablico, es posible perder a algunos durante el resto del mensaje, especialmente si est\u00e1n confundidos o en desacuerdo. Otra manera de expresar la idea principal es: \u00abEl creyente debe responder a la ansiedad con oraci\u00f3n a fin de experimentar la paz de Dios\u00bb<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa tercera pregunta: \u00ab\u00bfc\u00f3mo se mostrar\u00e1 este principio en mi vida?\u00bb, hace hincapi\u00e9 en la aplicaci\u00f3n. El predicador debe ilustrar c\u00f3mo el principio que acaba de explicar funciona en la vida cotidiana. No es suficiente exhortar: \u00abNo se afanen\u00bb. Hay que ilustrarlo usando experiencias personales, o quiz\u00e1s una \u00abvivencia\u00bb como la siguiente:<\/LI><br \/>\n<P align=justify>Hay d\u00edas en que uno se pregunta por qu\u00e9 se levant\u00f3 de la cama. Los problemas se suceden sin soluci\u00f3n. Dichos d\u00edas a veces comienzan con una llamada telef\u00f3nica muy temprano, indicativo de que algo no anda bien. El futuro que pens\u00e1bamos estaba seguro, aparece amenazado con incertidumbres. Nos sobreviene el temor, llega el nerviosismo y nos sentimos desorientados. Tal vez sea el jefe llamando para decirnos que su empresa ya no nos necesita. Durante la misma semana, el autom\u00f3vil ha dejado de funcionar y la reparaci\u00f3n consumi\u00f3 los pocos ahorros. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Estamos preocupados por la falta de dinero cuando un ruido desconcertante interrumpe nuestros pensamientos: el refrigerador no funciona m\u00e1s. La mente ya agobiada pregunta: \u00ab\u00bfC\u00f3mo vamos a comprar otro? \u00bfD\u00f3nde pondremos la comida para que no se eche a perder? \u00bfQu\u00e9 vamos a hacer?\u00bb En ese momento llega otro pensamiento: \u00abPor nada est\u00e9is afanosos\u00bb. Es cuando recordamos que Dios est\u00e1 al tanto de nuestra situaci\u00f3n, nos ha dado instrucciones para vencerla, y desea que respondamos como \u00c9l nos ha instruido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Alberto Samuel Vald\u00e9s, cubano, vive en Miami y trabaja con LOGOI Internacional en la preparaci\u00f3n de materiales para pastores. Apuntes Pastorales, todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Alberto Samuel Vald\u00e9s Una de las iron\u00edas entre la situaci\u00f3n de los predicadores y sus congregaciones es que, por un lado, intentamos proclamar la verdad a nuestros oyentes y, por el otro, a los feligreses les cuesta hablar sinceramente con nosotros. 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