{"id":1909,"date":"2015-12-01T00:32:18","date_gmt":"2015-12-01T05:32:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-dios-es-soberano-por-que-orar\/"},"modified":"2015-12-01T00:32:18","modified_gmt":"2015-12-01T05:32:18","slug":"si-dios-es-soberano-por-que-orar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-dios-es-soberano-por-que-orar\/","title":{"rendered":"Si Dios es soberano&#8230; \u00bfpor qu\u00e9 orar?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Juan Sale<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Nuestra b\u00fasqueda de avivamiento debe estar siempre basada en la oraci\u00f3n, ya que en ella reconocemos a Dios no solamente como la fuente de avivamiento sino tambi\u00e9n como Dios soberano; \u00c9l es quien est\u00e1 en los cielos y procede como quiere (Sal. 115:3). Un avivamiento no es algo que lo puedan producir ni la voluntad ni las manos humanas; es algo que solamente Dios puede proveer de acuerdo a su propia buena voluntad.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>TODO LO BUENO VIENE DE DIOS<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando el rey David gui\u00f3 al pueblo del pacto a juntar las ofrendas y recursos necesarios para edificar el templo, alab\u00f3 a Dios con estas palabras:<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abBendito seas t\u00fa, oh Jehov\u00e1, Dios de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta el siglo. Tuya es, oh Jehov\u00e1, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que est\u00e1n en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehov\u00e1, es el reino, y t\u00fa eres excelso sobre todos. Las riquezas y la gloria proceden de ti, y t\u00fa dominas sobre todo; en tu mano est\u00e1 la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos\u00bb (1 Cr. 29:10-12).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si esto es cierto acerca de las cosas materiales, cu\u00e1nto m\u00e1s lo es en cuanto a las bendiciones espirituales.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando el cristiano ora, le est\u00e1 pidiendo y agradeciendo a Dios por cosas que est\u00e1n a disposici\u00f3n de otros. Oramos porque reconocemos que Dios es el autor y fuente de todo lo que tenemos o esperamos. J.I. Packer lo resume de esta manera: \u00abLa oraci\u00f3n del cristiano no es un intento de forzar la mano de Dios, sino un reconocimiento humilde de impotencia y dependencia. Al estar de rodillas reconocemos que no controlamos el mundo; no es por medio nuestro, por lo tanto no podemos suplir nuestras necesidades por medio de esfuerzos propios; todo lo bueno que deseamos para nosotros mismos y para otros debe ser pedido a Dios y vendr\u00e1, si es que viene, como regalo de sus manos\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>DIOS EST\u00c1 EN CONTROL<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando la iglesia pregunta, \u00ab\u00bfpara qu\u00e9 orar, si Dios est\u00e1 en control y sabe todas las cosas?\u00bb es suficiente contestar, simplemente, se\u00f1alando los muchos y expl\u00edcitos mandatos al pueblo de Dios para orar, que hallamos en las Escrituras. Eso es suficiente. A\u00fan m\u00e1s, existe la maravillosa disposici\u00f3n de que la iglesia comprenda esta gran verdad y que, por esa raz\u00f3n, sea inmensamente estimulada a seguir a Dios en la gran tarea y privilegio de la oraci\u00f3n y, m\u00e1s espec\u00edficamente, en la de orar por un avivamiento. Adem\u00e1s, es importante examinar cuidadosamente nuestra opini\u00f3n referente a la oraci\u00f3n y al avivamiento para asegurarnos que est\u00e9n en armon\u00eda con las ense\u00f1anzas de las Escrituras.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es muy com\u00fan creer que podemos dirigirnos a Dios para pedirle algo que anhelamos y esperar que \u00c9l nos lo conceda. Si oramos con fervor y fe, \u00c9l debe contestar. Alguien dijo que esta manera de acercarnos \u00ab&#8230;es de lo m\u00e1s deshonrosa y degradante; es como convertir a Dios en nuestro \u0091botones\u0092 c\u00f3smico, que cumple nuestras \u00f3rdenes, realiza nuestra voluntad y concede nuestros deseos\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por el contrario, la oraci\u00f3n consiste en acercarnos a Dios con todo deseo ferviente y fe para expresarle nuestra necesidad, entreg\u00e1ndonos a \u00c9l y dejando que \u00c9l resuelva aquello que le hemos pedido de la manera que considere mejor en su sabidur\u00eda y amor. Aun el Se\u00f1or Jes\u00fas or\u00f3 en el jard\u00edn de Getseman\u00ed, estando profundamente afligido y angustiado: \u00abPadre m\u00edo, si es posible, pase de m\u00ed esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como t\u00fa\u00bb (Mt. 26:39).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Existen dos elementos fundamentales en la oraci\u00f3n que nos ayudar\u00e1n a comprender por qu\u00e9 oramos al Dios Soberano.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La oraci\u00f3n reconoce nuestra impotencia y dependencia. En primer lugar, el que ora se enfoca en s\u00ed mismo. Reconoce que es \u00abimpotente\u00bb. El verdadero hijo de Dios, cuyos ojos han sido abiertos por medio del Esp\u00edritu de Dios para ver lo que el hombre natural no ve, comprende que somos meras criaturas humanas, mientras que Dios es el creador y la fuente de todas las cosas. El ap\u00f3stol Pablo le recuerda a la iglesia de Roma las palabras de Dios al profeta Jerem\u00edas, declarando: \u00ab\u00c9l es el alfarero y nosotros el barro\u00bb (Ro. 9:21). El Se\u00f1or Jes\u00fas le ense\u00f1a a sus disc\u00edpulos: \u00abseparados de m\u00ed, nada pod\u00e9is hacer\u00bb (Jn. 15:5).<\/P><br \/>\n<P align=justify>El que ora fervientemente sabe, ve y percibe su deficiencia. Comprende que, aunque es cristiano, su amor nunca es lo suficientemente puro, su fe nunca completa y sus motivos nunca totalmente desinteresados. \u00c9ste es el hijo de Dios que percibe que nadie lo puede ayudar sino solamente Dios. Aun cuando se dirige a Dios, comprende que no puede hacerlo por sus propios medios, ya que por s\u00ed s\u00f3lo es indigno, y reconoce que si as\u00ed fuera, esto traer\u00eda la ira de Dios sobre \u00e9l. Entiende claramente que \u00abnuestro Dios es fuego consumidor\u00bb (He. 12:28-29).<\/P><br \/>\n<P align=justify>La oraci\u00f3n cumple la voluntad de Dios. En segundo lugar, los que oran se enfocan en Dios, posesion\u00e1ndose de su gloria, comprendiendo que nada ni nadie se compara a las cualidades de su car\u00e1cter, cargado de riquezas de santidad, sabidur\u00eda, omnipotencia, omnisciencia, inmutabilidad, amor, justicia, misericordia y soberan\u00eda; se inclinan en completa sumisi\u00f3n a trav\u00e9s de la rectitud de otro: el Se\u00f1or Jesucristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En vista de que se nos permite el gran privilegio de allegarnos a la presencia del Dios Todopoderoso por medio de la oraci\u00f3n, es bueno y correcto que nos preguntemos humildemente si nuestras oraciones pueden doblegar la mente de Dios. Roger Nicole pregunta: \u00abCrees que puedes realmente cambiar la mente de Dios? Es decir, \u00bfse puede modificar el plan soberano de Dios por medio de la oraci\u00f3n?\u00bb Y responde correctamente al expresar: \u00abNo s\u00e9 cu\u00e1l es la idea particular del lector sobre este tema, pero me agradar\u00eda decir que si usted cree que puede cambiar la mente de Dios por medio de sus oraciones, espero que est\u00e9 usando un poco de discreci\u00f3n. Si \u00e9se es el poder que usted posee, ciertamente es algo muy peligroso. Sin duda Dios no necesita de nuestro consejo para establecer lo que es conveniente. Con seguridad Dios, cuyo conocimiento penetra todas las mentes y corazones, no necesita de nuestra intervenci\u00f3n para decirle lo que debe hacer. El s\u00f3lo pensar que estamos cambiando la mente de Dios por medio de nuestras oraciones es un concepto terror\u00edfico\u00bb. Creo que usted estar\u00e1 de acuerdo con el autor en que si Dios estuviera controlado por nuestras oraciones, \u00e9stas ser\u00edan desalentadoras en lugar de alentadoras. <\/P><br \/>\n<P align=justify>La pregunta que resuena en nuestros o\u00eddos es: \u00absi esto es as\u00ed, \u00bfpara qu\u00e9 orar?\u00bb Aunque debemos insistir en que debido a qui\u00e9nes somos y qui\u00e9n es Dios nuestras oraciones no cambian la mente de Dios, es bueno que comprendamos que \u00c9l ha declarado que la oraci\u00f3n \u00abcambia las cosas\u00bb. El fin de la oraci\u00f3n no es modificar la inmutable voluntad de Dios, sino que su voluntad se cumpla de la manera y en el momento que \u00c9l disponga. Nuestras oraciones no tienen por objeto cambiar el prop\u00f3sito de Dios ni moverlo a crear nuevos prop\u00f3sitos. Dios no s\u00f3lo ha decretado el fin de todas las cosas, sino que tambi\u00e9n ha decretado los medios para alcanzar ese fin. Por lo tanto, es impropio que pensemos que porque Dios es soberano y est\u00e1 en control de todo, ciertas cosas suceder\u00e1n oremos o no. Eso debe rechazarse absolutamente, porque Dios orden\u00f3 que la oraci\u00f3n sea el medio para cumplir su voluntad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dios Esp\u00edritu Santo es quien nos mueve a orar. En obediencia y confianza, sabiendo que Dios cumplir\u00e1 su propia buena voluntad como desea, utilizando el medio que se nos orden\u00f3, nos acercamos fervorosamente a Dios para que nos conceda las cosas que deseamos. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Alabado sea Dios por dos de los atributos fundamentales de su voluntad: (1) \u00c9l es totalmente sabio. En sabidur\u00eda perfecta determina y ejecuta su voluntad. Alguien dijo: \u00abSi yo tuviese el poder de Dios, cambiar\u00eda varias cosas; pero si tuviera la sabidur\u00eda de Dios, no cambiar\u00eda nada\u00bb. (2) Dios es perfecto amor. Con inescrutable amor Dios, en su prop\u00f3sito, trabaja a favor nuestro. El soberano poder de Dios no es injusto, sino ejercitado bajo perfecto amor y sabidur\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>S\u00ed, nuestro enfoque es Dios. Ninguna oraci\u00f3n es agradable a \u00c9l, a no ser que oremos como Jes\u00fas: \u00abno sea hecha mi voluntad sino la tuya\u00bb. John Gill resume bien nuestro pensamiento: <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Cuando Dios concede bendiciones a la personas que oran no lo hace porque hayan orado, como si estuviera doblegado o movido por ellas, sino por su propia y soberana voluntad y placer. \u00bfCu\u00e1l es el prop\u00f3sito de la oraci\u00f3n? La respuesta: es la manera y el medio que Dios instituy\u00f3 para la comunicaci\u00f3n de las bendiciones de su bondad a su pueblo, para que aunque \u00c9l las haya determinado, provisto y prometido, aun as\u00ed le pidamos que nos las conceda; y es nuestro deber y privilegio pedirle.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aunque no tenemos una comprensi\u00f3n absoluta del misterio total de la oraci\u00f3n eficaz, esto no debe impedirnos entrar confiadamente a la presencia de Dios como privilegio glorioso, en humilde obediencia, a pedirle por las cosas que creemos que a \u00c9l le importan: \u00abSi se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oir\u00e9 desde los cielos, y perdonar\u00e9 sus pecados, y sanar\u00e9 sus tierras\u00bb (2 Cr. 7:14).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tomado de Revival Commentary. Usado con permiso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Juan Sale es presidente de Reformation and Revival, Inc. (Reforma y Avivamiento), y pastor de una iglesia en Illinois, EE.UU.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Sale Nuestra b\u00fasqueda de avivamiento debe estar siempre basada en la oraci\u00f3n, ya que en ella reconocemos a Dios no solamente como la fuente de avivamiento sino tambi\u00e9n como Dios soberano; \u00c9l es quien est\u00e1 en los cielos y procede como quiere (Sal. 115:3). 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