{"id":19133,"date":"2016-03-31T02:47:24","date_gmt":"2016-03-31T07:47:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-se-de-por-vencido-decidase-a-recobrar-su-hogar\/"},"modified":"2016-03-31T02:47:24","modified_gmt":"2016-03-31T07:47:24","slug":"no-se-de-por-vencido-decidase-a-recobrar-su-hogar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-se-de-por-vencido-decidase-a-recobrar-su-hogar\/","title":{"rendered":"No se d\u00e9 por vencido, dec\u00eddase a recobrar su hogar"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Con ayuda de Dios podemos recuperar la relaci\u00f3n matrimonial<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.- Lectura B\u00edblica:<\/strong> Lucas 14:28-30<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.- Meditaci\u00f3n familiar:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfCu\u00e1ndo se acab\u00f3 el hogar? Ni Luisa ni Santiago tienen memoria de cu\u00e1ndo se produjo el deterioro de la relaci\u00f3n entre ellos y con los hijos. Ella se quejaba del trabajo de su marido que lo absorb\u00eda todo el tiempo; \u00e9l se lamentaba que su c\u00f3nyuge pasara tanto tiempo con sus amigas, y a su vez los hijos consideraban que ten\u00edan padres pero en el papel. \u201c<em>Nunca dialog\u00e1bamos<\/em>\u201d, dijo su hija menor, de 13 a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, en apariencia no hab\u00eda nada qu\u00e9 hacer. Santiago deseaba divorciarse, Luisa estaba tranquila por la manutenci\u00f3n permanente que deb\u00eda recibir y los hijos no quer\u00edan siquiera regresar a casa.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c<em>Esto se volvi\u00f3 un infierno<\/em>\u201d, dijo la esposa. \u201c<em>No nos hablamos y cada nueva conversaci\u00f3n desemboca en enfrentamientos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfHabr\u00eda esperanza? Para la mayor\u00eda de los conocidos, ninguna. \u201c<em>No te sigas haciendo da\u00f1o<\/em>\u2014 le dijeron a Santiago \u2014. <em>Esa relaci\u00f3n no conduce a nada. Terminar\u00e1s frustrado.\u201d<\/em> Y \u00c9l lo asumi\u00f3 as\u00ed hasta que alguien le dijo que estudiara otra posibilidad. No era jur\u00eddica, no se relacionaba con aburridas terapias de familia ni tratar de conciliar nada. Era simple: Buscar a Dios y permitirle que \u00c9l reinara en el hogar.<\/p>\n<p align=\"justify\">No fue nada f\u00e1cil, pero aun cuando los enfrentamientos de Luisa y Santiago eran constantes, ninguno de los dos quer\u00eda separarse.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfCu\u00e1l es su situaci\u00f3n? \u00bfAtraviesa por un momento de crisis? Si es as\u00ed perm\u00edtame decirle que no todo est\u00e1 perdido. Hay esperanza. Todav\u00eda hay una salida al laberinto.<\/p>\n<p align=\"justify\">El autor y conferencista internacional, Stephen R. Covey, se\u00f1ala: <em>\u201cDentro de nosotros est\u00e1 la profunda a\u00f1oranza por el \u201chogar\u201d, por las relaciones e interacciones ricas y satisfactorias de la vida familiar de calidad. Nunca debemos darnos por vencidos. No importa lo lejos que creamos encontrarnos del camino; siempre podemos dar los pasos hacia el camino correcto. Le recomiendo firmemente: No importa lo lejos que su hijo o hija parezcan estar, siga intent\u00e1ndolo. Nunca se de por vencido. Sus hijos son su sangre, carne de su carne, ya sea f\u00edsicamente por nacimiento o emocionalmente por los v\u00ednculos del compromiso familiar que ha hecho. Eventualmente, como el hijo pr\u00f3digo, volver\u00e1n. Usted los reclamar\u00e1. De hecho, la jornada es realmente parte del destino, porque en la familia, como en la vida, la manera en que viajamos es tan importante como el destino que llegamos\u201d (Stephen R. Covey. \u201cLos 7 h\u00e1bitos de las familias altamente efectivas\u201d. Editorial Grijalbo. M\u00e9xico. 1998. Pg. 31)<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">La puerta para salvar el matrimonio parte de una decisi\u00f3n: La suya y la m\u00eda. Nadie nos obliga. Es un paso que damos cuando reconocemos la necesidad de permanecer unidos, y adem\u00e1s, admitimos que en nuestras fuerzas no es posible lograrlo.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Se\u00f1or Jes\u00fas comparti\u00f3 con sus disc\u00edpulos y con nosotros hoy, una reflexi\u00f3n que le invito a considerar con detenimiento: <strong><em>\u201cSin embargo, no comiences sin calcular el costo. Pues, \u00bfqui\u00e9n comenzar\u00eda a construir un edificio sin primero calcular el costo para ver si hay suficiente dinero para terminarlo? De no ser as\u00ed, tal vez termines solamente los cimientos antes de quedarte sin dinero, y entonces todos se reir\u00e1n de ti. Dir\u00e1n: \u201c\u00a1Ah\u00ed est\u00e1 el que comenz\u00f3 un edificio y no pudo terminarlo!\u201d (Lucas 14:28-30. NTV)<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Es m\u00e1s f\u00e1cil perdonar y empezar de nuevo, sentando las bases de una relaci\u00f3n familiar renovada, que enfrascarnos en un enfrentamiento prolongado que termina generando heridas emocionales a todos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pi\u00e9nselo detenidamente. Podr\u00e1 divorciarse pero su vida emocional terminar\u00e1 hecha a\u00f1icos al tiempo que se fracturar\u00e1 cualquier relaci\u00f3n con sus hijos; finalmente ellos ser\u00e1n quienes lleven las peores consecuencias.<\/p>\n<p align=\"justify\">El primer fundamento que debe colocar, en el prop\u00f3sito de reconstruir el hogar, es abrirle su coraz\u00f3n a Cristo y el segundo, permitirle que \u00c9l le gu\u00ede en todo momento. Es una decisi\u00f3n de la que no se arrepentir\u00e1 jam\u00e1s. Cuando Dios gobierna nuestra vida y familia, las cosas comienzan a funcionar y reverdece la esperanza, a pesar de que creamos que no hay salida al callej\u00f3n en el que nos encontramos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy es el d\u00eda de intentarlo de nuevo. Su familia vale la pena. Dec\u00eddase por el restablecimiento de las relaciones. Con ayuda de Dios podr\u00e1 lograrlo de la noche a la ma\u00f1ana. Persevere. El Se\u00f1or le acompa\u00f1ar\u00e1 en cada nuevo paso.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.- Oraci\u00f3n familiar:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cAmado Dios y Padre de los cielos, gracias porque siempre que vamos a ti encontramos esperanza. No importa cu\u00e1n afectadas est\u00e9n las relaciones, por culpa m\u00eda, de mi c\u00f3nyuge o de mis hijos. Reconozco que si dispongo el coraz\u00f3n, perdono y decido emprender un nuevo camino, habr\u00e9 dado los pasos para salvar mi hogar. Gracias por estar conmigo siempre. En tus manos quedamos. Am\u00e9n!<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.- Una Meta familiar para hoy:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">No me dar\u00e9 por vencido. Con ayuda de Dios me fijo el prop\u00f3sito de recuperar a la familia.<\/p>\n<p><!-- HTML Revisado. CM 2015-07-21 --><\/p>\n<p align=\"justify\">Por: Fernando Alexis Jim\u00e9nez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con ayuda de Dios podemos recuperar la relaci\u00f3n matrimonial 1.- Lectura B\u00edblica: Lucas 14:28-30 2.- Meditaci\u00f3n familiar: \u00bfCu\u00e1ndo se acab\u00f3 el hogar? Ni Luisa ni Santiago tienen memoria de cu\u00e1ndo se produjo el deterioro de la relaci\u00f3n entre ellos y con los hijos. Ella se quejaba del trabajo de su marido que lo absorb\u00eda todo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-se-de-por-vencido-decidase-a-recobrar-su-hogar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNo se d\u00e9 por vencido, dec\u00eddase a recobrar su hogar\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-19133","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19133"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19133\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}