{"id":19279,"date":"2016-03-31T02:52:35","date_gmt":"2016-03-31T07:52:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprendiendo-a-desarrollar-una-solida-vida-de-oracion-2\/"},"modified":"2016-03-31T02:52:35","modified_gmt":"2016-03-31T07:52:35","slug":"aprendiendo-a-desarrollar-una-solida-vida-de-oracion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprendiendo-a-desarrollar-una-solida-vida-de-oracion-2\/","title":{"rendered":"Aprendiendo a desarrollar una s\u00f3lida vida de oraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><strong>Base Escritural:<\/strong> Jerem\u00edas 33:3; Isa\u00edas 65:24; Lucas 11:9<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro amado Dios es un Dios de poder, pero tambi\u00e9n un Dios de amor. Esta caracter\u00edstica es sumamente importante porque gracias a Su amor infinito para nosotros, responde con poder a nuestras oraciones. Piense por un instante que si no hemos visto mayores milagros es porque quiz\u00e1 no hemos orado lo suficiente. Hoy es el d\u00eda para que escuchemos lo que nos ense\u00f1an las Escrituras y comencemos a desarrollar una vida de intimidad con Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>I. La oraci\u00f3n: puerta a la dimensi\u00f3n sobrenatural de Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> La oraci\u00f3n abre puertas a la revelaci\u00f3n de Dios (Jerem\u00edas 33:3)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> Es necesario buscar a Dios en oraci\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> La oraci\u00f3n implica clamar<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> Dios escucha y responde a nuestras oraciones (Isa\u00edas 65:24; Lucas 11:9)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Si pedimos, recibiremos de parte de Se\u00f1or (Lucas 11:9)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> Hay ocasiones excepc ionales en las que Dios no responde a nuestras oraciones<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> El que Dios no responda a nuestras oraciones, no significa que necesariamente haya en nosotros pecado oculto<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201c\u2026 no hay prueba b\u00edblica alguna de que Dios responder\u00e1 positivamente a todas nuestras oraciones s\u00f3lo porque estemos llevando una vida recta. Dios es soberano, \u00c9l tiene el derecho de decir que no, conforme a su infinita sabidur\u00eda, sin considerar nuestra bondad. \u201d (Charles Stanley. \u201cTr\u00e1telo con oraci\u00f3n\u201d. Editorial Vida. EE.UU. 1994. Pg. 11)<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> Aun cuando Dios no responda a nuestras oraciones, todas las circunstancias obrar\u00e1n a favor nuestro (Romanos 8:28)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> Algunas veces las negativas de Dios son para nuestro beneficio<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Muchas veces pedimos de manera ego\u00edsta al orar a Dios<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> Si no aceptamos la voluntad de Dios, estamos asumiendo una actitud rebelde<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201c\u2026 debemos recordar que la respuesta de Dios siempre es lo mejor de lo mejor para nosotros. \u00c9l reclamar lo que diga un texto b\u00edblico no har\u00e1 que Dios cambie de parecer porque Su Palabra no puede contradecir Su voluntad. \u201d (Charles Stanley. \u201cTr\u00e1telo con oraci\u00f3n\u201d. Editorial Vida. EE.UU. 1994. Pg. 12)<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>4.<\/strong> Cuando oramos, Dios nos gu\u00eda por el camino correcto y nos ayuda a tomar las decisiones apropiadas<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.<\/strong> Si es en la voluntad de Dios, \u00c9l nos concede lo que pedimos en el Nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas (Juan 15:16)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.<\/strong> El conocimiento que necesitamos sobre algo o alguien, se lo pedimos a Dios en oraci\u00f3n (Salmos 25:14; Cf. Deuteronomio 29:29; Job 9:10)<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cSin considerar a qu\u00e9 circunstancias se enfrente, no hay conocimiento de que usted necesite alguna vez que no sea asequible ante el trono de nuestro Dios vivo, amoroso y justo. \u00c9l ha prometido revelarle las grandes cosas, desconocidas y ocultas que usted nunca podr\u00eda entender de otra manera. Hay algunas cosas que usted jam\u00e1s podr\u00e1 conocer (Deuteronomio 29:29), pero todo el conocimiento que necesita tener est\u00e1 a su disposici\u00f3n si se lo pide a Dios.\u201d (Charles Stanley. \u201cTr\u00e1telo con oraci\u00f3n\u201d. Editorial Vida. EE.UU. 1994. Pg. 17)<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> La obediencia es fundamental para que Dios responda<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Si pretendemos respuestas de Dios siendo rebeldes, estamos siendo ego\u00edstas<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> Cuando renunciamos a nuestra voluntad y buscamos la voluntad de Dios, comenzamos a caminar en obediencia<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>II. Cuando oramos con autoridad, las respuestas se producen<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> El profeta El\u00edas es el mejor ejemplo de un siervo de Dios que ora con autoridad (1 Reyes 18:36-39)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> El\u00edas sab\u00eda en qu\u00e9 Dios cre\u00eda<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> El\u00edas no dud\u00f3 en ning\u00fan momento<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> El\u00edas actu\u00f3 en fe<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>d.<\/strong> El\u00edas hac\u00eda todo para honrar y glorificar al Padre celestial<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Los creyentes podemos acudir a la autoridad que proviene del Padre<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> Lo hacemos como lo ense\u00f1\u00f3 nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Lo hacemos por la posici\u00f3n que tenemos en el Se\u00f1or Jes\u00fas<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> El rey Josafat nos ofrece otro ejemplo de quien ora con autoridad y cambia las circunstancias por el poder de Dios (2 Cr\u00f3nicas 20:1-24)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> El rey Josafat busc\u00f3 al Se\u00f1or en medio de las crisis (vv. 1-3)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> El pueblo de Jud\u00e1 se uni\u00f3 al rey Josafat para pedir ayuda divina contra los enemigos (v. 4)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> El rey Josafat entreg\u00f3 la crisis en manos del Se\u00f1or (vv. 5-13)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>d.<\/strong> Dios respondi\u00f3 a la oraci\u00f3n del rey Josafat (vv. 14-18)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.<\/strong> No debemos tener temor de acercarnos confiadamente al Padre (Hebreos 4:15, 16; Cf. 2 Timoteo 1:7)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> Tenemos la autoridad de Cristo (Mateo 28:18)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b<\/strong>. El Esp\u00edritu Santo que recibimos nos concede el poder sobrenatural que necesitamos (Hechos 1:8; Lucas 9:1)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> No basta con tener poder (Gr. Dynamis), debemos tener autoridad (Gr. Exousia)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>d.<\/strong> Es necesario hacer uso de nuestra autoridad en Cristo<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>III. El ayuno y la oraci\u00f3n, dos disciplinas espirituales en la b\u00fasqueda de Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> El cristiano y la oraci\u00f3n son dos disciplinas espirituales que nos lleva a experimentar intimidad con Dios y crecimiento en todas las \u00e1reas (Mateo 6:1, 5, 16-18)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> El Se\u00f1or Jes\u00fas nos llama a vivenciar una espiritualidad de compromiso y consagraci\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> La intimidad con Dios dista mucho de ser religiosidad, que se caracteriza por las apariencias<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> El ayuno y la oraci\u00f3n nos acercan a la Presencia de Dios<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.1.<\/strong> El ayuno no es \u00fanicamente sacrificio o abstinencia, sino un tiempo de b\u00fasqueda del Se\u00f1or<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.2.<\/strong> El ayuno permite que sometamos los deseos de la carne a los deseos del esp\u00edritu<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2<\/strong>. Tres tipos de ayuno:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> Abstinencia de alimentos (Cf. Lucas 4:2)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Abstinencia de alimentos y de l\u00edquidos (Esdras 10:6)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> Abstinencia de la relaci\u00f3n sexual con la pareja, mediante mutuo consentimiento mientras buscan de Dios (1 Corintios 7:3-6)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> El ayuno encuentra complemento en la oraci\u00f3n, y en muchos casos, en las ofrendas (Mateo 6:1-18)<\/p>\n<p align=\"justify\">Es necesario preguntarnos:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 voy a ayunar?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b<\/strong>. \u00bfEstoy ayunando para guardar las apariencias de espiritualidad?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c<\/strong>. El ayuno sin b\u00fasqueda de Dios no es otra cosa que aguantar hambre<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4<\/strong>. La Biblia registra relatos de hombres de Dios que le buscaron en ayuno y oraci\u00f3n en momentos espec\u00edficos, muchos de los cuales demandaban respuestas del Se\u00f1or a necesidades o crisis (\u00c9xodo 34:28; Salmos 69:10; 2 Cr\u00f3micas 20:3; Daniel 9:3; Lucas 4:1, 2; Hechos 13:2, 3)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5<\/strong>. Mediante el ayuno sometemos nuestros apetitos al Esp\u00edritu Santo<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> Ayunar nos permite entregar a Dios nuestros temores e incertidumbres<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b<\/strong>. Ayunar nos permite encontrar respuesta divina a nuestros interrogantes e inquietudes (Nehem\u00edas 1:4)<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cOrar, dar y ayunar son actos personales de adoraci\u00f3n, y por lo tanto, se debe hacer en secreto. Debemos hacerlo por amor a Dios, no porque anhelamos la alabanza del mundo. Si hacemos esas cosas por la alabanza del mundo, entonces esa es la \u00fanica bendici\u00f3n que recibiremos.\u201d (Charles Stanley. \u201cTr\u00e1telo con oraci\u00f3n\u201d. Editorial Vida. EEUU. 1996. Pg. 37)<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>IV. Asuma las Cargas de Oraci\u00f3n para transformas vidas y circunstancias (Nehem\u00edas 1:1-11)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> \u00bfC\u00f3mo se manifiestan las Cargas de Oraci\u00f3n? Sentimos un profundo deseo de orar por algo o alguien y no descansamos hasta que lo hacemos, como ocurri\u00f3 con Nehem\u00edas<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a<\/strong>. Se produce una necesidad y sentido de urgencia<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Nos convertimos en instrumentos \u00fatiles en manos de Dios<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2<\/strong>. La Biblia alude a tres tipos de cargas que podemos sentir:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a<\/strong>. Carga de culpabilidad por el pecado cometido<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Carga de preocupaciones<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c<\/strong>. Carga que Dios pone en nuestro coraz\u00f3n para orar por alguien o una situaci\u00f3n en particular<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.1.<\/strong> No podemos eludir las cargas de oraci\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.2.<\/strong> Las cargas de oraci\u00f3n contribuyen a transformar personas y circunstancias<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3<\/strong>. \u00bfC\u00f3mo funcionan las Cargas de Oraci\u00f3n?<\/p>\n<p align=\"justify\">Es una din\u00e1mica muy sencilla:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a<\/strong>. Dios ve la necesidad de la persona A<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b<\/strong>. Dios pone en la persona B la necesidad de orar por la persona A<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> Dios se vale de la persona B para transformar personas o circunstancias<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>d<\/strong>. Recibimos bendici\u00f3n cuando somos sensibles a la carga de oraci\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4<\/strong>. \u00bfC\u00f3mo pone Dios Cargas de Oraci\u00f3n en nuestro coraz\u00f3n?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a<\/strong>. Cuando vemos alguien o algo que inquieta nuestro coraz\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b<\/strong>. Por sugerencia de alguien cercano<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c<\/strong>. Cuando leemos un pasaje de las Escrituras que toca nuestro coraz\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.1.<\/strong> La carga puede ir en aumento<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.2<\/strong>. La carga s\u00f3lo se quita cuando oramos<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.3.<\/strong> Satan\u00e1s querr\u00e1 desanimarnos de orar<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5<\/strong>. Existe una diferencia clara entre carga y preocupaci\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a<\/strong>. La carga de Oraci\u00f3n viene de Dios y lleva a orar por un motivo espec\u00edfico<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> La Preocupaci\u00f3n tiene como origen no confiar plenamente en Dios y procurar resolver los problemas en nuestras fuerzas<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> La existencia de una carga de oraci\u00f3n prueba que Dios ya est\u00e1 trabajando en el asunto<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>d<\/strong>. Dios desea concedernos las peticiones de nuestro coraz\u00f3n (Salmos 37:4)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>e<\/strong>. Dios desea que dispongamos el coraz\u00f3n para recibir las cargas de oraci\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>V. Factores a tener en cuenta cuando oramos a Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> Estar en la voluntad de Dios (1 Juan 5:14)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Tener una buena relaci\u00f3n con Dios (Salmos 66:18)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> Alejar toda sombra de duda (Mateo 11:24; Santiago 1;7, 8)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.<\/strong> Realizar peticiones espec\u00edficas (Mateo 6:7)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.<\/strong> Tener una convicci\u00f3n plena, aun cuando las circunstancias resulten adversas (Hebreos 11:1, 6)<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cA lo largo de la Biblia Dios gui\u00f3 a su pueblo a ayudar y orar. Y cada vez que el pueblo ayunaba y oraba. Dios puso en acci\u00f3n su poder sobrenatural para hacer lo que fuera necesario con el fin de satisfacer sus necesidades. Ya fuera provisi\u00f3n de sabidur\u00eda o la derrota de un enemigo, Dios fue fiel en cumplir.\u201d (Charles Stanley. \u201cTr\u00e1telo con oraci\u00f3n\u201d. Editorial Vida. EEUU. 1996. Pg. 38)<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>VI. Cuando nos movemos y obramos en fe, honramos a Dios (Hebreos 11:6)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> No siempre nuestras oraciones reciben respuesta, y ese hecho tiene una clara explicaci\u00f3n (Santiago 4:2, 3)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> No sabemos c\u00f3mo pedir a Dios<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Pedimos para nuestros propios deseos<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Dios no responde a nuestras oraciones en parte, porque pedimos lo que no nos conviene<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> Cuando se demora una respuesta a nuestras oraciones, desarrollamos a\u00fan m\u00e1s la fe en Dios (Santiago 1:2, 3)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.<\/strong> Algunas veces Dios no responde a nuestras oraciones porque desea darnos algo mejor<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>VII. \u00bfQu\u00e9 elementos son necesarios para que haya respuesta a nuestras oraciones?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> Buenas relaciones familiares (1 Pedro 3:1-7; Cf. Mateo 6:14, 15)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Nuestras peticiones deben glorificar a Dios (Juan 17:4)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> Alejar toda sombra de duda (Santiago 1:6, 7)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.<\/strong> Confiar en las promesas de Dios<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.<\/strong> Dejar de lado toda motivaci\u00f3n ego\u00edsta (Proverbios 21:13)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La oraci\u00f3n cambia las circunstancias. Basta que dispongamos nuestro coraz\u00f3n para buscar al Se\u00f1or. \u00c9l responde con poder a nuestro clamor. Un cristiano que desea experimentar crecimiento permanente, descubre en la intimidad con Dios, que s\u00ed es posible experimentar crecimiento personal y espiritual, pero adem\u00e1s, ver de qu\u00e9 manera lo imposible se hace posible. Le invitamos hoy a comprometerse con Dios en procura de desarrollar una vida de oraci\u00f3n en intimidad con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por: Fernando Alexis Jim\u00e9nez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Base Escritural: Jerem\u00edas 33:3; Isa\u00edas 65:24; Lucas 11:9 Introducci\u00f3n: Nuestro amado Dios es un Dios de poder, pero tambi\u00e9n un Dios de amor. Esta caracter\u00edstica es sumamente importante porque gracias a Su amor infinito para nosotros, responde con poder a nuestras oraciones. 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