{"id":1929,"date":"2015-12-01T00:32:46","date_gmt":"2015-12-01T05:32:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/riesgos-ocultos-en-la-pasividad\/"},"modified":"2015-12-01T00:32:46","modified_gmt":"2015-12-01T05:32:46","slug":"riesgos-ocultos-en-la-pasividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/riesgos-ocultos-en-la-pasividad\/","title":{"rendered":"Riesgos ocultos en la pasividad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Gonzalo Cervantes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Debe tenerse en cuenta que el obrar de Dios nunca anula nuestra personalidad. \u00c9l nos quiere activos en esp\u00edritu, alma y cuerpo, y con pleno uso de nuestras facultades, realizando su voluntad en libertad. Los poderes de las tinieblas, en cambio, desean esclavizarnos, reducirnos a m\u00e1quinas y manejarnos a su antojo.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En numerosas ocasiones escuchamos que debemos poner nuestra mente en blanco, renunciar totalmente al uso de nuestra voluntad y de nuestras facultades mentales para que Dios pueda obrar en nosotros, y entregarnos, de esta forma, completa y pasivamente a la obra del esp\u00edritu. Tambi\u00e9n, en muchas iglesias, ciertos l\u00edderes llaman a \u00abno pensar\u00bb, \u00absoltarse\u00bb, \u00abquedarse en blanco\u00bb, etc\u00e9tera, promoviendo, de esa manera, una pasividad peligrosa. La acci\u00f3n de \u00ababandonarse\u00bb, la conciente y buscada inactividad de la voluntad, la mente y el cuerpo, abren nuestro ser para que los esp\u00edritus malignos puedan trabajar libremente en \u00e9l.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamentablemente, esa pasividad que permite que los esp\u00edritus malignos entren en acci\u00f3n tiene su origen, a menudo, en una mala interpretaci\u00f3n de las Escrituras.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pasividad afecta las diferentes \u00e1reas de nuestro ser, haci\u00e9ndolo de manera progresiva y alterando paso a paso nuestra persona. Algunas de las formas en que esto sucede y cu\u00e1les son los da\u00f1os producidos ser\u00e1n mencionados a continuaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b7 la voluntad. El creyente enga\u00f1ado piensa que rendirse totalmente al Se\u00f1or implica dejar de escoger y tomar decisiones. Al comenzar a actuar de esta manera le parece vivir experiencias \u00abgloriosas\u00bb, pero al cabo de un tiempo se encuentra totalmente incapacitado para escoger, incluso, entre las cosas m\u00e1s triviales de la vida diaria. Otros son los que toman las decisiones por \u00e9l, y tiene temor hasta de expresar sus opiniones. No obstante, persiste en su error, pensando que Dios est\u00e1 ejerciendo su voluntad en lugar de \u00e9l por intermedio de las circunstancias y de las otras personas. Sin embargo, son los esp\u00edritus malignos los que operan, produciendo todo tipo de maldades a su alrededor. Lamentablemente, la persona ya no tiene voluntad como para resistir y se ve envuelta en una marea de enga\u00f1os y confusiones. El texto que muchas veces se ha malinterpretado en estos casos es Filipenses 2:13: \u00abporque Dios es el que en vosotros produce as\u00ed el querer como el hacer, por su buena voluntad.\u00bb La persona pasiva concluye err\u00f3neamente que Dios ejerce su voluntad en lugar de la suya, y as\u00ed sigue avanzando hasta un lamentable estado de indolencia total.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe destacar que Dios no ejerce su voluntad en lugar del hombre. El ser humano es siempre responsable de sus actos. Por el contrario, los esp\u00edritus malignos est\u00e1n siempre dispuestos a decidir por \u00e9l. As\u00ed, cuando las facultades de la persona permanecen inactivas, los esp\u00edritus aprovechan para \u00abayudarle\u00bb en la decisi\u00f3n a tomar, la mayor parte del tiempo usando textos b\u00edblicos extra\u00eddos fuera de contexto y ofreci\u00e9ndoselos a su v\u00edctima en forma sobrenatural. Lamentablemente, el creyente se aferra a ellos como a un salvavidas, y la mentira sigue creciendo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b7 la mente. Algunos cristianos piensan que no necesitan usar las facultades mentales que Dios les ha dado y que \u00c9l no escogi\u00f3 a los intelectuales m\u00e1s brillantes para que lo sirvan, poniendo como ejemplo la selecci\u00f3n que hizo Jesucristo de sus disc\u00edpulos. Pero no toman en cuenta que Pablo fue una persona sumamente preparada y que Dios busca personas inteligentes y capaces para que sean pilares de la iglesia. Una mente brillante, sometida a la verdad de Dios, puede ser maravillosamente utilizada por \u00c9l. Por el contrario, la mente pasiva entra en un estado de inactividad, o bien, en un hiperactivismo fuera de todo control. La persona afectada se vuelve irritable, indecisa, falta de concentraci\u00f3n, de juicio, y con mala memoria. Por ejemplo, su imaginaci\u00f3n se descontrola y los esp\u00edritus malignos proyectan en ella todo lo que quieren. Esto trae como consecuencia uno de los m\u00e1s grandes peligros: el tomar esas proyecciones como visiones provenientes de Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En algunos casos, la persona siente que su mente est\u00e1 aprisionada por una banda de acero u oprimida por un gran peso, y no puede pensar con claridad.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este estado, el creyente ha cerrado su mente a todo tipo de argumento o razonamiento. Los esfuerzos de los dem\u00e1s para llegar hasta \u00e9l son considerados una interferencia, y sus agentes calificados de ignorantes o entrometidos. \u00c9l se cree infalible en todos sus juicios (en realidad, en los que los esp\u00edritus hacen por \u00e9l).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es probable, adem\u00e1s, que haya recibido ciertas palabras o mandamientos en \u00abforma sobrenatural\u00bb y que no admita sobre ellos ninguna objeci\u00f3n; tampoco los examina ni trata de razonar al respecto. De este modo, est\u00e1 convencido de que es guiado por una ley m\u00e1s elevada o que es Dios mismo quien le ordena hacer alguna cosa.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En algunos creyentes, esto produce un decaimiento moral y otros caen en un estado de resignaci\u00f3n. Ya no juzgan lo que es bueno o malo, sino andan de acuerdo a \u00abla voz de Dios\u00bb, abiertos a toda clase de sugerencias y falsos razonamientos por parte de los esp\u00edritus de las tinieblas. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00fanica forma de salir de esta condici\u00f3n es que la persona reconozca que ha sido enga\u00f1ada y utilizada por los esp\u00edritus de las tinieblas. Es necesario que su mente sea \u00abdesprogramada\u00bb, y para ello hay que comenzar a revisar uno por uno los fundamentos de su fe hasta hacerle comprender el extremo al que ha llegado, con mucho amor y mucha paciencia (Stgo. 5:19-20).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b7 el esp\u00edritu. Existe una relaci\u00f3n \u00edntima entre el esp\u00edritu y la mente. La pasividad del esp\u00edritu puede surgir de un conocimiento err\u00f3neo de \u00e9ste, de una tergiversaci\u00f3n de sus funciones, o bien por un debilitamiento o agotamiento f\u00edsico y\/o mental (1 Re. 19:4-9). La preocupaci\u00f3n excesiva en cuanto al pasado o al futuro hace que sean las cosas externas las que dominen, restando al creyente la libertad necesaria para discernir la voluntad de Dios. El diablo se encarga de torturarlo con recuerdos del pasado o temores del futuro. El esp\u00edritu se cierra y no puede actuar libremente, dejando as\u00ed de \u00abresistir al maligno\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b7 el cuerpo. Cuando el cuerpo entra en un estado pasivo, pr\u00e1cticamente se paraliza, pues los sentidos resultan afectados. El creyente no es conciente de muchas situaciones importantes y se comporta de manera autom\u00e1tica, manifestando h\u00e1bitos inconscientes, muchas veces negativos e inconvenientes. Incluso puede sufrir de rigidez en ciertas zonas, letargo, pesadez, dolores, mareos, etc\u00e9tera, todo ello sin causa aparente. Sus ojos carecen de brillo y la mirada se muestra perdida. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando todo el ser resulta afectado por la pasividad, la persona no usa, o utiliza s\u00f3lo parcialmente, sus facultades mentales. Es probable que se entregue s\u00f3lo a lo sensual, experimentando sensaciones de fuego, de elevaci\u00f3n, temblores o estremecimientos, y toda clase de sensaciones agradables, en apariencia espirituales, que alimentan los sentidos. Estos creyentes sienten que andan m\u00e1s all\u00e1 del cuerpo y se llaman a s\u00ed mismos \u00abespirituales\u00bb. Sin embargo, aquel que vive verdaderamente en el esp\u00edritu no es dependiente de este tipo de experiencias.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condici\u00f3n de pasividad puede ser arrastrada durante muchos a\u00f1os y, durante todo ese tiempo, los esp\u00edritus malignos contin\u00faan brind\u00e1ndole a su v\u00edctima informaci\u00f3n falsa, hasta acusarla, incluso, de haber ofendido a Dios m\u00e1s all\u00e1 de todo perd\u00f3n posible, dej\u00e1ndola en una terrible agon\u00eda.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, el creyente deja de lado la obra del Se\u00f1or, se siente agotado y no puede ejercer sus dones espirituales. Adem\u00e1s, est\u00e1 en permanente estado de ansiedad, nervioso, temeroso, carente de facilidad de palabra y de agilidad de pensamiento. Satan\u00e1s ha logrado apagar su luz.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Interpretaciones err\u00f3neas de las Escrituras que frecuentemente conducen a la pasividad.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos creyentes aceptan \u00absufrir con Cristo\u00bb siguiendo el camino de la cruz, y para ello se entregan a cualquier forma de sufrimiento que les presenten los esp\u00edritus malignos, creyendo que esto les acarrear\u00e1 una recompensa y traer\u00e1 fruto. A menudo se ven como m\u00e1rtires cuando, en realidad, son v\u00edctimas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s del sufrimiento, los demonios controlan y obligan a una persona a ir en determinada direcci\u00f3n y a hacer lo que en otras condiciones no har\u00eda (Job 3:1-23). <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sufrimiento que no es por Cristo carece de resultados positivos, es decir, no trae fruto, ni crecimiento, ni victoria; es sin prop\u00f3sito. Adem\u00e1s, Dios no se deleita en causar sufrimiento al hombre por el mero hecho de hacerlo sufrir, pero el diablo s\u00ed lo hace. Lamentablemente, esto puede transformarse en un c\u00edrculo vicioso: cuanto m\u00e1s cree el creyente que Dios le est\u00e1 enviando sufrimientos, m\u00e1s se abre a los esp\u00edritus del enga\u00f1o, los que, a su vez, le aumentan los sufrimientos. As\u00ed, el car\u00e1cter de Dios aparece deformado y los esp\u00edritus mentirosos se encargan de culpar a Dios por lo que ellos mismos est\u00e1n haciendo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra forma de enga\u00f1o es la aceptaci\u00f3n de ense\u00f1anzas falsas en cuanto a la humildad. El creyente, en un intento antinatural de eliminar su \u00abyo\u00bb, crea una atm\u00f3sfera de desesperanza, sensibilidad extrema, oscuridad y tristeza. Al aceptar las mentiras de los esp\u00edritus malignos procede a la supresi\u00f3n de su personalidad, entreg\u00e1ndose, as\u00ed, en las manos del mentiroso. Tambi\u00e9n, al intentar permanecer en un estado de debilidad constante, malinterpretando las palabras del ap\u00f3stol Pablo en 2 Corintios 12:10, la persona se transforma en una carga para los que la rodean, y su testimonio deja de mostrar la vida que Dios desea para el hombre. Ciertamente, la voluntad de ser d\u00e9bil impide el fortalecimiento por parte de Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Liber\u00e1ndose de la condici\u00f3n pasiva.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quien est\u00e1 atrapado en esta condici\u00f3n, debe tratar de entender c\u00f3mo era su situaci\u00f3n anterior, y comenzar a examinarse para ver de qu\u00e9 manera los esp\u00edritus malignos han estado interfiriendo. Para ello, es necesario que recuerde una etapa de la vida que haya sido buena y fruct\u00edfera, y la compare con la que est\u00e1 atravesando en este momento. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para una liberaci\u00f3n completa, el creyente tiene que estar, primeramente, dispuesto a cooperar. El enga\u00f1o s\u00f3lo puede ser eliminado cuando la persona comienza a entender su condici\u00f3n y la obra de los malos esp\u00edritus y, a trav\u00e9s del uso de su voluntad, niega a \u00e9stos el terreno que una vez les cedi\u00f3.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante mantener en el pensamiento cu\u00e1l era la condici\u00f3n anterior a la ca\u00edda en la pasividad y averiguar las razones por las que \u00e9sta tuvo lugar. Cualquier facultad o \u00e1rea del ser que haya sido rendida al enga\u00f1o y est\u00e9 fuera de uso, debe ser recuperada a trav\u00e9s del ejercicio activo de la voluntad. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El terreno cedido tiene que ser recuperado y se debe estar preparado para la lucha, dado que los esp\u00edritus malignos intentar\u00e1n recobrar lo perdido. En este caso es importante recordar las palabras de 1 Juan 4:4: \u00abHijitos, vosotros sois de Dios, y los hab\u00e9is vencido; porque mayor es el que est\u00e1 en vosotros, que el que est\u00e1 en el mundo.\u00bb<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Gonzalo Cervantes Debe tenerse en cuenta que el obrar de Dios nunca anula nuestra personalidad. \u00c9l nos quiere activos en esp\u00edritu, alma y cuerpo, y con pleno uso de nuestras facultades, realizando su voluntad en libertad. 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