{"id":1931,"date":"2015-12-01T00:32:49","date_gmt":"2015-12-01T05:32:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/probemos-a-los-profetas\/"},"modified":"2015-12-01T00:32:49","modified_gmt":"2015-12-01T05:32:49","slug":"probemos-a-los-profetas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/probemos-a-los-profetas\/","title":{"rendered":"Probemos a los profetas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jaime D. Smith<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Durante la controversia montanista la Iglesia cristiana rechaz\u00f3 \u00bfla herej\u00eda o al Esp\u00edritu Santo?<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Sentimos una conexi\u00f3n especial cuando descubrimos un ancestro espiritual que se nos parece. Por ejemplo, los que hoy sufren por la fe se inspiran en los primeros m\u00e1rtires. Aquellos que ans\u00edan la adoraci\u00f3n llena del Esp\u00edritu son atra\u00eddos por un movimiento entusiasta del segundo siglo llamado montanismo. En este \u00faltimo ejemplo, sin embargo, hay un problema. El montanismo, que superficialmente es parecido a varios movimientos modernos, fue rechazado en general por la Iglesia como una herej\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9?<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Comienzos inspiradores<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Alrededor del a\u00f1o 157 en la provincia romana de Asia Menor conocida como Frigia un cristiano profesante llamado Montano comenz\u00f3 a profetizar ext\u00e1ticamente. Alegando la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, pronto se le unieron dos profetas mujeres: Maximila y Priscila (Prisca). Prestaron atenci\u00f3n a las ense\u00f1anzas b\u00edblicas sobre el Paracleto y aun afirmaron ser los \u00faltimos de una serie de profetas que inclu\u00eda a las hijas de Felipe (Hch. 21:8-9). Dec\u00edan que estaban llamados a convocar a todos los creyentes a la preparaci\u00f3n para la venida de la Nueva Jerusal\u00e9n celestial.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hacia el 170 el movimiento \u00abNueva Profec\u00eda\u00bb, como era conocido, se hab\u00eda extendido. El centro de la actividad montanista permaneci\u00f3 en Asia Menor, aunque hab\u00eda convertidos en Roma, Bizancio y Cartago. \u00bfQu\u00e9 atrajo a tantos cristianos al montanismo? Quiz\u00e1 la respuesta se encuentra en tres palabras: autoridad, vitalidad y disciplina.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los profetas montanistas afirmaban tener revelaciones directas de Dios, y sus palabras (or\u00e1culos) eran atesoradas y preservadas por los fieles como ense\u00f1anzas con autoridad. \u00a1Aqu\u00ed ten\u00edan verdad fresca dada por el Esp\u00edritu para estos \u00faltimos d\u00edas! <\/P><br \/>\n<P align=justify>Adem\u00e1s, las revelaciones, que ven\u00edan de un \u00e9xtasis similar al trance, eran experiencias el\u00e9ctricas tanto para el profeta como para la congregaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Finalmente, hab\u00eda un \u00e9nfasis renovado y riguroso en la santidad pr\u00e1ctica, con ense\u00f1anzas prof\u00e9ticas sobre temas como el ayuno, el matrimonio, el ascetismo y la sanidad espiritual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tertuliano, el convertido m\u00e1s famoso del montanismo, ilustra la atracci\u00f3n del movimiento en su tratado Sobre el Alma:<\/P><br \/>\n<P align=center>Tenemos entre nosotros, ahora, una hermana que ha sido favorecida con dones de revelaci\u00f3n, los cuales experimenta en el Esp\u00edritu por medio de visi\u00f3n ext\u00e1tica en los ritos sagrados del D\u00eda del Se\u00f1or en la iglesia. Conversa con \u00e1ngeles y a veces a\u00fan con el Se\u00f1or. Ve y oye comunicaciones misteriosas. Discierne los corazones de algunos hombres y obtiene direcci\u00f3n en cuanto a la sanidad para quienes la necesitan. Ya sea en la lectura de las Escrituras, en el c\u00e1ntico de los Salmos o en la predicaci\u00f3n de los sermones o en las oraciones tiene la oportunidad de ver visiones&#8230;<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQu\u00e9 estaba mal, entonces?<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>No todos estaban tan enamorados del movimiento. En 192 Serapi\u00f3n, obispo de Antioqu\u00eda, declar\u00f3 que \u00abla obra de la organizaci\u00f3n mentirosa llamada Nueva Profec\u00eda es abominada por la totalidad de la hermandad del mundo\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Otro obispo que escribi\u00f3 an\u00f3nimamente en la misma \u00e9poca habl\u00f3 de s\u00ednodos regionales en Asia Menor que se reunieron para tratar esta controversia, con el resultado de que los montanistas fueron excomulgados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00c9l y otros escritores se basaban en cinco evidencias principales:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00ab\u00c9xtasis anormal\u00bb. Montano profetizaba en un frenes\u00ed, sin involucrar la mente racional, \u00aben forma contraria a la tradici\u00f3n y sucesi\u00f3n de la Iglesia desde el principio\u00bb.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nFalta de control. Cuando los l\u00edderes y obispos respetados por la Iglesia buscaron practicar el discernimiento con profetas montanistas, los profetas rechazaron someterse.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nMundanalidad. Algunos cuestionaban los asuntos econ\u00f3micos de los montanistas. Otros se preocupaban por su estilo de vida. \u00abUn profeta, \u00bfse ti\u00f1e el pelo, se pinta la cara, juega por dinero y presta dinero con inter\u00e9s?\u00bb<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nRevelaci\u00f3n fuera de las Escrituras. Muchos estaban preocupados porque las personas ten\u00edan m\u00e1s estima por los or\u00e1culos de la Nueva Profec\u00eda que por las Escrituras.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nFalsas profec\u00edas. Maximila declar\u00f3 que habr\u00eda guerras y tumultos y que luego de su muerte no habr\u00eda m\u00e1s profetas sino que vendr\u00eda \u00abel fin\u00bb. Sin embargo, trece a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte todav\u00eda hab\u00eda paz.<\/LI><br \/>\n<P align=justify>Por otro lado, algunos maestros ortodoxos, aunque no se unieron al movimiento, resistieron condenarlo. Ireneo, obispo de Lyon, estaba preocupado porque quienes atacaban a los montanistas forzar\u00edan al don prof\u00e9tico aut\u00e9ntico a no revelarse en la Iglesia. Al respecto escribi\u00f3: \u00abno admiten el aspecto presentado por el Evangelio de Juan, en el cual el Se\u00f1or prometi\u00f3 que enviar\u00eda al Paracleto, sino que dejan a un lado tanto el Evangelio como el Esp\u00edritu prof\u00e9tico\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aun Epifanio, el investigador de herej\u00edas del siglo cuarto, no pudo hallar fallas serias en el movimiento. De todas maneras, la forma en que los montanistas practicaban la fe hac\u00eda que la mayor\u00eda de los cristianos no confiaran en ellos.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>El fin del movimiento<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>A comienzos de este siglo el historiador franc\u00e9s Pierre de Labriolle demostr\u00f3 que el montanismo de Asia Menor dur\u00f3 hasta la Edad Media, aunque el entusiasmo general por el movimiento termin\u00f3 a fines del siglo cuarto. Tertuliano, que escribi\u00f3 siete libros defendiendo a Montano, fue la \u00faltima figura importante.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los historiadores contin\u00faan debatiendo c\u00f3mo la Iglesia cristiana antigua manej\u00f3 su doble mayordom\u00eda de autoridad eclesi\u00e1stica y poder espiritual. Algunos discuten que la Iglesia, al condenar el movimiento, termin\u00f3 con un elemento que hubiera creado a\u00fan m\u00e1s disensi\u00f3n. Otros dicen que las palabras de Pablo fueron ignoradas: \u00abNo apagu\u00e9is el Esp\u00edritu. No menospreci\u00e9is las profec\u00edas\u00bb (1 Ts. 5:19, 20).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mucha de la literatura sobre la controversia (tal como el libro Sobre el \u00c9xtasis de Tertuliano) est\u00e1 perdida. Lo que permanece, sin embargo, es un asunto de inter\u00e9s vital no s\u00f3lo para historiadores de la doctrina sino para cristianos guiados por el Esp\u00edritu hoy en d\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Jaime Smith es pastor de la Iglesia Bautista Emanuel de Clairemont y profesor adjunto del Seminario Teol\u00f3gico Bethel Oeste (ambos en San Diego, California). Tomado de Christian History Magazine. Usado con permiso. Traducido y adaptado por Desarrollo Cristiano Internacional, todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jaime D. Smith Durante la controversia montanista la Iglesia cristiana rechaz\u00f3 \u00bfla herej\u00eda o al Esp\u00edritu Santo? Sentimos una conexi\u00f3n especial cuando descubrimos un ancestro espiritual que se nos parece. Por ejemplo, los que hoy sufren por la fe se inspiran en los primeros m\u00e1rtires. 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