{"id":1933,"date":"2015-12-01T00:32:54","date_gmt":"2015-12-01T05:32:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/orden-en-la-iglesia\/"},"modified":"2015-12-01T00:32:54","modified_gmt":"2015-12-01T05:32:54","slug":"orden-en-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/orden-en-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Orden en la iglesia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jose Young<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Hay pocos temas m\u00e1s delicados para la vida de la iglesia que el tema de la disciplina. No tanto porque sea dif\u00edcil de comprender, sino por la inmensa variedad de interpretaciones (o distorsiones) en la pr\u00e1ctica del tema.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay pocos temas m\u00e1s delicados para la vida de la iglesia que el tema de la disciplina. No tanto porque sea dif\u00edcil de comprender, sino por la inmensa variedad de interpretaciones (o distorsiones) en la pr\u00e1ctica del tema.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es porque, como iglesia, vivimos una tensi\u00f3n entre la necesidad de ser santa, pura, y la necesidad de amar, aceptar, perdonar.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La congregaci\u00f3n que pone mucho \u00e9nfasis en la \u00absantidad\u00bb, en la necesidad de separarse del mal, f\u00e1cilmente llega a ser como una \u00absecta\u00bb que rechaza a todos menos a los que piensan exactamente como ellos. Seguramente saben que no vivimos bajo la ley, sin embargo, su sistema de interpretaci\u00f3n, su defensa de las tradiciones que recibieron de los misioneros o de la generaci\u00f3n pasada, llega a ser como una ley. Y \u00a1ay del hermano que se atreva a pasar por encima de los l\u00edmites trazados!<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la iglesia que pone mucho \u00e9nfasis en la aceptaci\u00f3n, con facilidad se convierte en un \u00abclub\u00bb que acepta a todos y a todo. Simplemente se adapta a la cultura que la rodea. En la mayor\u00eda de los casos, lo que la sociedad acepta, ellos tambi\u00e9n aceptan. Pero al hacerlo, dejan a un lado el llamado del Se\u00f1or hacia la santidad. El reto principal de Pablo contra la iglesia de Corinto, en su primera carta a esa iglesia, en el cap\u00edtulo 5 (el caso del hombre que viv\u00eda con su madrastra), no ten\u00eda que ver tanto con el pecador, sino con la iglesia porque esta no hab\u00eda disciplinado a ese hombre.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doy, lo que son para m\u00ed, ejemplos de los dos extremos. Por un lado tenemos a una se\u00f1orita que bail\u00f3 con el novio en la fiesta de casamiento de su hermana. Su iglesia le impuso un castigo fuerte. Dif\u00edcilmente podemos justificar b\u00edblicamente la posici\u00f3n de la iglesia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el otro lado tenemos el caso del hijo de uno de los ancianos de la iglesia, que tiene relaciones sexuales con su novia. Todo el mundo lo sabe, pero nadie hace nada. \u00abY bueno&#8230; es algo normal para la juventud actual.\u00bb<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos extremos que da\u00f1an seriamente a la iglesia.<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El equilibrio entre estos dos extremos es la disciplina b\u00edblica correctamente aplicada. Enfatizo la palabra \u00abcorrectamente\u00bb porque en demasiados casos la disciplina que se aplica tiene poco que ver con las pautas b\u00edblicas. Pero vamos a eso luego.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Razones<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sugiero dos razones porqu\u00e9 la disciplina, necesariamente, es un tema que la iglesia tiene que comprender y aplicar.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, porque la iglesia de Dios es un templo santo. Ah\u00ed vive el Esp\u00edritu de Dios, el Dios Santo. Tal como el Se\u00f1or exige que cada uno de nosotros sea santo (1 P 1.16), de igual manera espera que su iglesia tambi\u00e9n ande en santidad.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la iglesia es gente, usted y yo. Y no puede ser m\u00e1s santa que el miembro menos santo. Una de las caracter\u00edsticas de la santidad es la pureza. Si tenemos un litro de agua, y cae en \u00e9l un s\u00f3lo grano de polvo, ya no es puro. Si la iglesia anda bien, en obediencia a Dios, pero un miembro persiste en pecado, la iglesia ya no es un templo santo&#8230; a menos que se aplique el proceso de la disciplina b\u00edblica.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tendencia de fingir que los problemas (de los que todo el mundo reconoce) no existen, produce un tremendo da\u00f1o a la iglesia. Creo que aqu\u00ed se aplica bien la advertencia de Pablo en Efesios 4.30: \u00abNo hagan que se entristezca el Esp\u00edritu de Dios&#8230;\u00bb Sospecho que algunas de nuestras congregaciones le hacen llorar.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, la disciplina es necesaria porque la iglesia es un cuerpo. Y como bien explica 1 Corintios 12.26, si un miembro de la iglesia sufre, todos sufren. \u00bfQu\u00e9 significa eso?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Significa que si hay un hermano enfermo espiritualmente, toda la iglesia sentir\u00e1 un malestar. Y si no se cura esa enfermedad local, todo el cuerpo sufrir\u00e1. Hay congregaciones que viven por muchos a\u00f1os con las heridas y cicatrices de un problema que no confrontaron a su debido tiempo, o nunca lo hicieron.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturaleza de la disciplina<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de entrar en los detalles acerca de la disciplina b\u00edblica, quiero destacar dos aspectos de su naturaleza. Primero, disciplinar es amar.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u00bfqu\u00e9 es amar? Es buscar el bienestar de la otra persona. Y esto implica que si esa persona se est\u00e1 da\u00f1ando a s\u00ed misma o a otros, amarla es ayudarle a corregirse. La iglesia que no disciplina a los que persisten en el pecado no solamente se hace da\u00f1o a s\u00ed misma, sino tambi\u00e9n a la persona errada. Amar es ayudar al pecador a salir del error, a huir del pecado, a restaurar su santidad en Cristo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo aspecto de la naturaleza de la disciplina es que su prop\u00f3sito nunca debe ser \u00abcastigar\u00bb. La disciplina b\u00edblica siempre busca sanar. Vamos a pensar en dos casos hipot\u00e9ticos pero posibles.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan, hombre casado con una linda familia, cae en una relaci\u00f3n ad\u00faltera con su secretaria. Cuando su esposa se entera, habla con el pastor de la iglesia. El pastor intenta aconsejar a Juan, y mostrarle su error. Pero Juan no quiere saber nada. \u00abHe orado mucho acerca de esto, y creo que es Dios quien cre\u00f3 esta relaci\u00f3n. Creo que lo comprende y acepta. He encontrado la verdadera felicidad&#8230;\u00bb La negaci\u00f3n de Juan de considerar su situaci\u00f3n, arrepentirse, y pedir perd\u00f3n a Dios y a su esposa exige que la iglesia d\u00e9 paso al proceso de disciplina.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero supongamos que Juan reconoce su error. Renuncia a su relaci\u00f3n ileg\u00edtima, pide perd\u00f3n a su esposa. Y va hasta el extremo de pedir perd\u00f3n p\u00fablicamente a la iglesia. \u00bfC\u00f3mo debe responder la iglesia en este caso?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues, el Se\u00f1or mismo nos da la respuesta. \u00bfCu\u00e1ntas veces debemos perdonar a nuestro hermano, y perdonarlo de coraz\u00f3n? Ya sabemos la respuesta (Mt 18.35). O como afirma Pablo: \u00abDe la manera que Cristo os perdon\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n hacedlo vosotros\u00bb (Col 3.13).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00edblicamente no tenemos facultad para disciplinar a un hermano que peca pero que se arrepiente. La disciplina es para el que no se arrepiente.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Modelo de disciplina<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hebreos 12.3-11 nos ofrece el mejor modelo de la disciplina. Habla de la disciplina que todos recibimos&#8230; o por lo menos, debemos recibir, de parte de Dios. Notemos tres caracter\u00edsticas de esta disciplina.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, es disciplina paternal, de un Padre que nos ama y nos comprende. Un buen padre disciplina porque ama (v. 6). Un buen padre disciplina porque quiere que su hijo crezca hasta ser una persona sana, recta, \u00edntegra. Un buen padre disciplina porque est\u00e1 preocupado por las consecuencias del pecado en la vida de su hijo. Nuestro Padre no nos disciplina porque \u00abmerecemos castigo\u00bb, sino porque necesitamos ser corregidos; Jesucristo se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo para presentarnos como una iglesia sin mancha y sin arruga.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, es disciplina con dolor. En nuestra familia, cuando los chicos eran peque\u00f1os, ten\u00edamos reservada una tabla ancha que ellos conoc\u00edan. La tuvimos que utilizar muy pocas veces, pero fue muy efectiva aplicada al trasero de un ni\u00f1o desobediente, porque hac\u00eda mucho ruido, y porque la aplicaci\u00f3n dol\u00eda.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este pasaje habla del sufrimiento, pero es importante destacar que Dios no es el autor de ese sufrimiento. Los hebreos estaban sufriendo las consecuencias de declarar Se\u00f1or a Jesucristo (10.32, 33). Nosotros, parte de un mundo ca\u00eddo, sufrimos de diferentes maneras, pero no son sufrimientos \u00abenviados\u00bb por Dios, tal como la persecuci\u00f3n que sufr\u00edan los hebreos no ven\u00eda de parte de Dios (Stg 1.13 y 17 lo subraya).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lo que este pasaje destaca (y muchos otros) es que Dios utiliza ese sufrimiento para nuestro bien. \u00abEs verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero despu\u00e9s da fruto apacible de justicia a los que por medio de ella han sido ejercitados\u00bb (v. 11). Y lo ins\u00f3lito es que, hablando de Jesucristo, el autor de Hebreos dice \u00ab&#8230;aunque era Hijo, a trav\u00e9s del sufrimiento aprendi\u00f3 lo que es la obediencia.\u00bb (5.8)<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercero, es diciplina que da fruto. Tanto Santiago (Stg 1.2, 12) como Pablo (Ro 5.3, 4) destacan que la prueba, el sufrimiento, nos pueden hacer bien. Dios utiliza lo que nos duele para forjar m\u00e1s de su Hijo en nosotros. La disciplina no solamente sana a personas, sino tambi\u00e9n a iglesias.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del ejemplo del Padre, vemos que la disciplina nace de una preocupaci\u00f3n por el bienestar de nuestros hermanos, y aunque duele, es algo que necesitamos para nuestro bien. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo definido la naturaleza y las caracter\u00edsticas de la disciplina b\u00edblica, se hace necesario explorar el proceso b\u00edblico de c\u00f3mo aplicar la disciplina.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo se realiza? El proceso<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La iglesia, por su propia salud y por la salud de sus miembros, necesita practicar la disciplina. Pero como ya hemos visto en los p\u00e1rrafos anteriores, hay disciplina&#8230; y hay disciplina. Una buena mayor\u00eda de la disciplina que practican las iglesias no se practica seg\u00fan las pautas b\u00edblicas, y en muchos casos, es m\u00e1s castigo que disciplina.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00fanica descripci\u00f3n del proceso que hemos de seguir para aplicar la disciplina viene del Se\u00f1or mismo. Esta descripci\u00f3n concuerda con muchos otros pasajes del NT. Siguiendo la pauta de Mt 18.15-17, los pasos son esencialmente tres.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, acerqu\u00e9monos personal e individualmente a quien pensamos que anda mal. Nunca debemos confiar en otros: \u00abquiero que ores por Juan, porque aparentemente&#8230;\u00bb. Hablar con otros, antes de hablar con la persona afectada, es chisme, o peor, calumnia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acercamiento debe ser no para acusar, sino en amor, para averiguar. Hemos o\u00eddo de tal cosa, o nos damos cuenta de otra&#8230; \u00bfes cierto? Es muy posible que nuestras primeras impresiones sean falsas, y con un poco de conversaci\u00f3n se aclara todo. Y con esto, asunto terminado.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00e1latas 6.1 afirma que debemos acercarnos \u00abamablemente\u00bb, con man-sedumbre. Seg\u00fan mi percepci\u00f3n del pasaje, implica que debemos acercar-nos con el presupuesto de que nuestra sospecha es falsa. Especialmente si la \u00abevidencia\u00bb viene de terceros, hay una gran posibilidad de que es una distorsi\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, \u00bfsi la sospecha result\u00f3 ser cierta, y nuestro hermano anda mal? Entonces debemos aconsejarle, ayu-darle a discernir, con las Escrituras en la mano, qu\u00e9 no est\u00e1 bien. Buscamos que cambie de actitud, que reconozca su error, el peligro y riesgos que corre si persevera en el error (Stg 5.19).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nuestro hermano reconoce su error, y se arrepiente de \u00e9l: asunto terminado. No debemos hablarle a nadie m\u00e1s acerca del tema. Tampoco hay indicaciones en el NT de que debemos \u00abcastigar\u00bb al pecador arrepentido. Si Dios perdona, tenemos la obligaci\u00f3n de hacer lo mismo (Ef 4.32). Si no hay purgatorio en el cielo, tampoco debe haberlo en la iglesia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00bfsi no quiere aceptar nuestro consejo, si se justifica y no muestra ninguna intenci\u00f3n de cambiar? Debemos, en ese caso, pasar al segundo paso del proceso de disciplina.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, acerqu\u00e9monos de nuevo al hermano en error, pero esta vez con una o dos personas m\u00e1s que nos acompa\u00f1an. Deben ser hermanos de mucha confianza, hombres y mujeres espirituales, que pueden ayudar en la tarea de \u00abconvencer al pecador\u00bb y no ir desparramando la noticia por todos lados.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, el \u00aberrado\u00bb se dar\u00e1 cuenta que no es simplemente un capricho personal de nuestra parte, sino que es algo que involucra tambi\u00e9n a la iglesia. Tambi\u00e9n vemos que el principio de hacer una acusaci\u00f3n acompa\u00f1ado por \u00abdos o tres testigos\u00bb es un principio fundamental en la Biblia (note tambi\u00e9n 2 Co 13.1 y Heb 10.28).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De nuevo, si reconoce su error, y se arrepiente, asunto terminado. Nuestro prop\u00f3sito se habr\u00e1 logrado.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si no nos hace caso, entonces hay un tercer paso (Mt 18.17). Los primeros dos pasos no son asunto de la iglesia. Pero a esta altura la persona \u00abenferma\u00bb ha entrado en un estado grave, y es necesario involucrar a toda la congregaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No tenemos detalles de c\u00f3mo proceder con este paso, pero supongo que ser\u00e1 necesario que los \u00abdos o tres testigos\u00bb hablen con el pastor o los ancianos de la iglesia primeramente. Y \u00e9l (o ellos) hablar\u00e1 con la persona errada. Si se confirma el testimonio de los testigos, es decir, que esa persona se mantiene firme en su decisi\u00f3n de no cambiar, entonces ser\u00e1 necesario hacer una denuncia p\u00fablica en la iglesia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el NT, la \u00faltima etapa de la disciplina involucraba a toda la iglesia. Lo vemos, por ejemplo, en el caso del hombre que viv\u00eda con su propia madrastra. Las instrucciones del ap\u00f3stol eran \u00abquiten a ese pecador de en medio de ustedes\u00bb (1 Co 5.13). Pablo tambi\u00e9n dice a la iglesia de Roma que deben apartarse de herma-nos que causan divisiones y ponen tropiezos a la iglesia (Ro 16.17).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Exige, como consecuencia, la unidad de la iglesia. Si la iglesia aplica esta clase de disciplina a una persona, hace mucho da\u00f1o si un miembro de la congregaci\u00f3n, o un grupito, reciben al \u00abpobrecito\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la \u00fanica forma de disciplina que encontramos en el NT. No encontramos diferentes \u00abniveles\u00bb de disciplina, menos de castigo. En esencia, hay dos escenarios: el pecador que se arrepiente, y recibe perd\u00f3n, o el pecador obstinado que est\u00e1 separado de la iglesia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en todo caso, la disciplina siempre tiene el mismo prop\u00f3sito: efectuar un cambio en la persona. Como dice Pablo, \u00abpara que le d\u00e9 verg\u00fcenza\u00bb (2 Ts 3.14). Si hace falta castigo o venganza, es algo que debemos dejar en las manos del Se\u00f1or. \u00abA m\u00ed me corresponde hacer justicia: yo pagar\u00e9, dice el Se\u00f1or.\u00bb (Ro 12.19).<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las causantes<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un tema clave pero delicado, es discernir qu\u00e9 asuntos deben ser objeto de disciplina. Personalmente, me hubiera gustado que el NT ofreciera una lista con todos las causantes de la disciplina. Pero, respetando la sabidur\u00eda del Autor del libro, necesi-tamos discernir entre varios pasajes.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para simplificar el panorama, sugiero, para resumir los datos, tres causantes principales.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, deben ser disciplinados aquellos que siguen en directa desobediencia a la Palabra. Si la Biblia es realmente Palabra de Dios, entonces es la regla absoluta para nuestras vidas. No podemos dejar a un lado los mandatos que no nos convienen, aunque esa sea una pr\u00e1ctica bastante com\u00fan.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esto todos estaremos de acuerdo, aunque no siempre es f\u00e1cil ponerlo en pr\u00e1ctica. Creo (y reco-nozco que muchos lo niegan enf\u00e1ticamente), que hay \u00e1reas \u00abgrises\u00bb en las Escrituras con respecto a pr\u00e1cticas. Es decir, que no son ni blancas ni negras.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doy un par de ejemplos simples. Pablo en 1 Timoteo 2.8 dice que los hombres deben levantar las manos cuando oren. \u00bfEs pecado no hacerlo? Hay iglesias donde lo hacen, otras que no.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro ejemplo. El Se\u00f1or en Juan 13.15 dice que debemos lavar los pies de los hermanos. Hay muy pocos grupos que lo hacen. \u00bfSer\u00e1 pecado no hacerlo?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero llegar a lo siguiente. Hay temas en el NT en los que las iglesias, en la pr\u00e1ctica, tienen cierta flexibilidad. No siempre es f\u00e1cil determinar si la posici\u00f3n de la iglesia depende principalmente de una comprensi\u00f3n clara de las Escrituras, o de una tradici\u00f3n denominacional. Necesitamos discernir dirigidos por el Esp\u00edritu.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, la regla final para la conducta de los creyentes tiene que ser la Palabra, y la iglesia no puede permitir que un hermano directamente la desobedezca.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, debemos disciplinar a los que ense\u00f1an falsa doctrina. Ense\u00f1ar doctrina falsa hace mucho da\u00f1o a la iglesia, y Pablo en su carta a los g\u00e1latas dice que la persona que lo hace sea \u00abanatema\u00bb, es decir, est\u00e1 bajo condenaci\u00f3n, algo que se debe evitar (Gl 1.8). Juan dice que no debemos recibir a tal persona (2 Jn 10).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchas advertencias en el NT acerca de la ense\u00f1anza de doctrina falsa, especialmente porque puede ser (\u00bfsiempre es?) ense\u00f1anza diab\u00f3lica (1 Ti 4.1). Pablo en su exhortaci\u00f3n a los ancianos de la iglesia de \u00c9feso dice que pueden levantarse hombres dentro de la congregaci\u00f3n con \u00abnuevas\u00bb verdades, como tambi\u00e9n \u00abmaestros\u00bb de afuera que pueden traer doctrina err\u00f3nea a la iglesia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero es importante destacar que nunca se debe disciplinar a un hermano porque piensa de una manera diferente que nosotros. Puede ser que su interpretaci\u00f3n de la profec\u00eda, por ejemplo, sea diferente de la posici\u00f3n \u00aboficial\u00bb de la iglesia. Pero si esa diferencia no afecta su conducta cristiana, y si \u00e9l no intenta imponer sus ideas sobre los otros miembros de la iglesia, no existe ning\u00fan problema. Siempre habr\u00e1 personas en la congregaci\u00f3n con sus ideas e interpretaciones propias, pero no por esa raz\u00f3n requieren disciplina.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercero, se debe disciplinar a los que crean divisiones en la iglesia. Pasajes como Romanos 16.17, 18 y Tito 3.10, 11 tratan el tema. Pero el pasaje m\u00e1s contundente es 1 Corintios 3.16, 17, en \u00e9l Pablo dice que Dios destruir\u00e1 a la persona que destruye a su iglesia. La iglesia es una posesi\u00f3n muy apreciada por Dios, y \u00a1ay de la persona que le hace da\u00f1o!<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ve en las Escrituras que la disciplina es necesaria, pero tambi\u00e9n que no es arbitraria. Los fariseos preguntaron a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfLe est\u00e1 permitido a uno divorciarse de su esposa por un motivo cualquiera?\u00bb (Mt 19.3), y de la misma manera, podemos preguntarnos: \u00ab\u00bfLe est\u00e1 permitido a la iglesia disciplinar por un motivo cualquiera?\u00bb En ambos casos la respuesta tiene que ser \u00abno\u00bb. La disciplina en s\u00ed es el acto final de todo un proceso, y llegamos a ese punto solamente en casos extremos, casos que seriamente perjudican a la persona o a la congregaci\u00f3n.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Funciones de la disciplina<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sugiero que la disciplina en la iglesia cumple por lo menos tres funciones: <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, sirve para despertar al pecador de su situaci\u00f3n. La esperanza es que la disciplina sacuda a la persona de tal manera que cambie de actitud. La disciplina no es castigo, sino el \u00faltimo paso de un proceso dise\u00f1ado para salvar al hermano en error.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo, la disciplina sirve para advertir a toda la iglesia. No se puede jugar con el pecado. Dios lo odia, y todos deben darse cuenta de que \u00c9l exige santidad de su pueblo. Si le permitimos a un hermano que siga con algo que es contrario al car\u00e1cter Dios, no lo amamos (ni al hermano, ni a Dios).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercero, la disciplina es necesaria para la salud del pueblo de Dios. Y no solamente eso, sino tambi\u00e9n por el testimonio de la iglesia frente al mundo. Ya hemos tenido demasiadas noticias de l\u00edderes conocidos que han ca\u00eddo en pecado. Ya hemos escuchado demasiadas veces \u00abFulano es uno de ustedes, y mire c\u00f3mo vive, mire qu\u00e9 ha hecho. \u00a1Son todos iguales!\u00bb<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La iglesia debe ser sal, luz, un contraste con la sociedad en donde act\u00faa. No puede pasar por alto la desobediencia en su propio seno.La iglesia es sana cuando busca cura a sus enfermedades.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor reside en Argentina; es escritor, maestro, pastor y director de Ediciones Crecimiento Cristiano.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jose Young Hay pocos temas m\u00e1s delicados para la vida de la iglesia que el tema de la disciplina. No tanto porque sea dif\u00edcil de comprender, sino por la inmensa variedad de interpretaciones (o distorsiones) en la pr\u00e1ctica del tema. Hay pocos temas m\u00e1s delicados para la vida de la iglesia que el tema &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/orden-en-la-iglesia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abOrden en la iglesia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1933","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1933"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1933\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}