{"id":1935,"date":"2015-12-01T00:32:58","date_gmt":"2015-12-01T05:32:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-iglesia-manchada-por-el-pecado\/"},"modified":"2015-12-01T00:32:58","modified_gmt":"2015-12-01T05:32:58","slug":"una-iglesia-manchada-por-el-pecado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-iglesia-manchada-por-el-pecado\/","title":{"rendered":"Una iglesia manchada por el pecado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por John White<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Somos critaturas mezquinas, tentamos con el alcohol, el sexo y la ambici\u00f3n, pero eludimos el gozo infinito que se nos ofrece \u0085 somos demasiado f\u00e1ciles de complacer. C.S. Lewis\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    El pecado sexual es una epidemia dentro de la iglesia. \u00bfC\u00f3mo comenz\u00f3 esta situaci\u00f3n? Surgi\u00f3 porque los poderes de las tinieblas tienen su propia agenda para la vida de la iglesia. El blanco primario de ataque de Satan\u00e1s es el sexo. Su estrategia siempre ha consistido en ejercer un fuerte control sobre las costumbres sexuales de las personas.   Ayudando a que Satan\u00e1s tenga mejor punter\u00eda, se percibe la actitud de muchos cristianos que en lugar de buscar una vida cristiana acorde con los principios b\u00edblicos, est\u00e1n m\u00e1s interesados en vivir una vida sexual m\u00e1s satisfactoria y en descubrir c\u00f3mo experimentar m\u00e1s placer en la cama.El feminismo, la liberaci\u00f3n homosexual y m\u00e1s recientemente el movimiento de la masculinidad han adquirido creciente influencia y poder.    Lo anterior no significa que uno no est\u00e9 de acuerdo con el placer. El placer fue idea de Dios. El fabricante siempre sabe de qu\u00e9 manera funciona mejor una m\u00e1quina, y nuestro Hacedor ha provisto instrucciones al respecto. Dios plane\u00f3 intenso gozo para todos nosotros. Pero, como dice Lewis, optamos por un placer escaso, en lugar de uno abundante.   Se requiere cierto conocimiento y experiencia para ayudar a alguien con su pecado sexual. Las iglesias pueden obtener y usar ese conocimiento, y debieran cumplir un papel mucho m\u00e1s significativo en la restauraci\u00f3n de los pecados sexuales que el que desempe\u00f1an en la actualidad. Hoy, Dios est\u00e1 dando luz a la iglesia para que tenga una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda del pecado sexual y de c\u00f3mo debe ser encarado.   En las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, han ocurrido muchos cambios. El mundo ha cambiado, tambi\u00e9n en las iglesias ha habido cambios, una pendiente hacia abajo en los est\u00e1ndares de la moral sexual. Y yo mismo he cambiado. Entonces, perm\u00edtame comentar en orden los cambios que han tenido lugar en el mundo, en la iglesia y en m\u00ed mismo, y a\u00f1ado c\u00f3mo Dios est\u00e1 respondiendo con juicio a los cambios de la iglesia.   El mundo ha cambiado   El conocimiento, en todos los \u00f3rdenes, ha tenido un crecimiento muy alto. Las corrientes filos\u00f3ficas han cambiado. El mundo occidental y todas las ciudades del orbe han sido influenciadas por esos cambios y se muestran hoy abiertamente fanatizadas por el sexo. Tanto la moralidad p\u00fablica como la privada han cambiado profundamente.   El feminismo, la liberaci\u00f3n homosexual y m\u00e1s recientemente el movimiento de la masculinidad han adquirido creciente influencia y poder. Los intereses comerciales que hay detr\u00e1s de la literatura y de los videos pornogr\u00e1ficos gozan de extraordinaria salud financiera, pese a muchos esfuerzos en contra de la pornograf\u00eda. Los niveles de la moralidad social van r\u00e1pidamente cuesta abajo hacia un precipicio. Los cambios legislativos est\u00e1n generando a nuestro alrededor un mundo cada vez m\u00e1s hostil hacia la perspectiva cristiana de la sexualidad. La batalla a favor de los derechos de la mujer y en contra de los derechos del ni\u00f1o por nacer est\u00e1 en pleno auge. Aumentan los cr\u00edmenes sexuales, y este incremento es real, no un mero invento de los medios y de la publicidad. El optimismo inicial con que se encar\u00f3 el SIDA se desvaneci\u00f3 r\u00e1pidamente. En algunos lugares del mundo donde s\u00f3lo se la tom\u00f3 en serio cuando era demasiado tarde, ya es una epidemia. Ahora los congresos mundiales sobre el SIDA producen informes cada vez m\u00e1s preocupantes.Los cambios legislativos est\u00e1n generando a nuestro alrededor un mundo cada vez m\u00e1s hostil hacia la perspectiva cristiana de la sexualidad.   Aumentan las violaciones. Este parece ser un crecimiento aut\u00e9ntico y no el mero resultado de la reciente tendencia de las mujeres a denunciar las violaciones ante la polic\u00eda. Los cr\u00edmenes violentos vinculados con el sexo son tan comunes que los pasamos por alto en las noticias \u0097pero caminamos con desconfianza por la noche.   Hace poco vi el video de la entrevista de James Dobson a Ted Bundy. Bundy era considerado, cuanto menos, un consumado embaucador, pero en esa ocasi\u00f3n me sent\u00ed impresionado por su sinceridad. La entrevista tuvo lugar apenas unas horas antes de su ejecuci\u00f3n. Ya no quedaba nada del sereno y manipulador farsante que hab\u00eda jugado a su gusto con la prensa. Reconoci\u00f3 tener plena responsabilidad por los asesinatos que hab\u00eda cometido y total conciencia del sufrimiento que hab\u00eda causado. Con serenidad, analiz\u00f3 el camino que finalmente lo condujo a la violaci\u00f3n y al crimen: una creciente adicci\u00f3n a la pornograf\u00eda, hasta llegar a la m\u00e1s despreciable conducta pornogr\u00e1fica. Bundy creci\u00f3 en un hogar cristiano.   Vivimos en una sociedad que muestra diversos s\u00edntomas de desintegraci\u00f3n. El abuso contra las mujeres es cada vez mayor, al igual que el n\u00famero de madres solteras. En particular, el cambio amenaza la vida de los ni\u00f1os. Abrumados, nos damos cuenta del hecho contundente de que los ni\u00f1os que fueron sexualmente abusados a menudo se transforman en adultos abusadores, con lo cual tenemos una nueva generaci\u00f3n de abusadores que est\u00e1 creciendo ahora en un ambiente radicalmente modificado y cargado de sexo. Muchos ni\u00f1os est\u00e1n da\u00f1ados y muchos otros destruidos como consecuencia de los abortos, la violencia dom\u00e9stica, el abuso sexual, el abandono de los padres, los abusos en ritos sat\u00e1nicos, el horror de la vida callejera en las grandes ciudades o los escuadrones de la muerte en R\u00edo de Janeiro.   La iglesia ha cambiado   Desde hace alg\u00fan tiempo, la iglesia ha marchado a la zaga del mundo, sigui\u00e9ndolo a una distancia respetable (aunque cada vez menor). Con esto quiero decir que han estado ocurriendo cambios en la iglesia, tanto en su actitud como en su situaci\u00f3n.   En la iglesia se sabe m\u00e1s ahora acerca del sexo que antes, y hay una clara tendencia a hablar m\u00e1s sobre \u00e9l, aunque no se llega a hablar lo suficiente. Las iglesias liberales posan como m\u00e1s iluminadas que el resto y reformulan las categor\u00edas de pecado bajo la enga\u00f1osa pretensi\u00f3n de \u00abavanzada teol\u00f3gica\u00bb. Lamentablemente, muchas iglesias conservadoras y fudamentalistas se mantienen en silencio sobre el tema del sexo o condenan el pecado sexual en p\u00fablico mientras lo practican en secreto. Las iglesias carism\u00e1ticas y las neocarism\u00e1ticas parecen igualmente vulnerables. Nos peleamos sobre la existencia de los dones carism\u00e1ticos, pero ninguno de los bandos da evidencia de la gracia santificadora en el \u00e1rea sexual.   El mundo no se enga\u00f1a. El abrumador destape de los tropiezos sexuales de cristianos prominentes s\u00f3lo aumenta el cinismo del mundo; no s\u00f3lo el cinismo hacia la iglesia de Dios \u0097lo cual ya ser\u00eda suficientemente malo\u0097 sino hacia el evangelio que esta predica, lo cual es peor. Por debajo de nuestras fallas subyace la sutil pero difundida aceptaci\u00f3n, por parte de los miembros de las iglesias, de los puntos de vista y de las pautas morales que el mundo tiene sobre la sexualidad. Esto no significa que la iglesia est\u00e1 de acuerdo con el mundo. Pero la iglesia lee los peri\u00f3dicos y las revistas seculares y mira los programas de televisi\u00f3n del mundo; as\u00ed, inevitablemente, las perspectivas mundanas producen impacto en las emocio-nes de los cristianos. Y son esos sentimientos secretos de los creyentes en general lo que determina su comportamiento, no las declaraciones p\u00fablicas de los organismos oficiales. Con esa declaraci\u00f3n y todo, m\u00e1s de una iglesia ya se ha vendido por completo al mundo.   Tropezamos y zozo-bramos en un caos sexual. Dios nos dio la sexualidad como un lago de refrescante gozo. Nos ofrece comuni\u00f3n, y no s\u00f3lo a los casados, ya que todos los seres humanos (y por lo tanto, todas las relaciones humanas) surgen de la realidad del sexo. La emoci\u00f3n de tomar la mano de uno de mis nietos entre las m\u00edas no tiene ni una pizca de erotismo; sin embargo, esa emoci\u00f3n proviene del aspecto procreador del sexo, que result\u00f3 en la existencia de mi nieto. Si yo nunca hubiese disfrutado del sexo con mi esposa y si tampoco mi hijo lo hubiese hecho con su mujer, este ni\u00f1o no estar\u00eda aqu\u00ed. Y ahora, este asombroso acto de la creatividad divina est\u00e1 abrazado a m\u00ed. \u00a1Es una maravilla y un deleite!   Desgraciadamente, desde la ca\u00edda, este remanso de gozo qued\u00f3 rodeado por un f\u00e9tido pantano, surcado por senderos de disfrute lleno de culpa. En este sitio maloliente, en este lugar generador de oscuridad y de muerte, est\u00e1 hundi\u00e9ndose hoy la iglesia. Cada vez m\u00e1s miembros de iglesia, aun l\u00edderes, caen atra\u00eddos por su maligna seducci\u00f3n.   El pecado sexual entre los cristianos   Unos a\u00f1os atr\u00e1s, el departamento de investigaci\u00f3n de la revista Christianity Today realiz\u00f3 dos encuestas entre sus lectores. Una de ellas ten\u00eda que ver con los h\u00e1bitos sexuales de los pastores, y la otra, con las ca\u00eddas sexuales de los lectores laicos. Se enviaron por correo aproximadamente dos mil cuestionarios, la mitad a cada grupo. S\u00f3lo treinta por ciento respondi\u00f3. Uno se pregunta por qu\u00e9. Los resultados de las encuestas confirman lo que algunos de nosotros ya sab\u00edamos. Nos preguntamos en qu\u00e9 forma hubieran variado las cifras si todos hubieran respondido. Algunos quiz\u00e1s se negaron a responder porque estaban demasiado ocupados como para molestarse en responder cuestionarios. Muchos otros, estoy seguro, consideraron que el contenido de la encuesta era demasiado amenazador.   Doce por ciento de los pastores que respondieron la encuesta admitieron haber tenido relaciones sexuales con personas a las que estaban vinculados por su trabajo pastoral. En las mismas circunstancias, dieciocho por ciento admiti\u00f3 besos apasionados, caricias, masturbaci\u00f3n mutua, etc. Esos pastores lamentan lo ocurrido y se turban al confesarlo, pero por lo general, no tienen d\u00f3nde recurrir para pedir ayuda y consejo.   Las estad\u00edsticas de Christianity Today muestran que las ca\u00eddas sexuales son aun m\u00e1s frecuentes entre los laicos. El informe contin\u00faa: \u00abLa incidencia de inmora-lidad entre los laicos era casi el doble: cuarenticinco por ciento reconoci\u00f3 haber hecho algo sexualmente incorrecto, ventitr\u00e9s por ciento dijo haber tenido relaciones extramatrimoniales, y ventiocho por ciento admiti\u00f3 haber participado en otras formas de sexo fuera del matrimonio (Leadership 1, 1988, p. 20).   Algunos que se dicen cristianos practican sexo por placer con quien les da la gana. Nuestros adolescentes son \u00absexualmente activos\u00bb. Personas solitarias y necesitadas de afecto arrebatan consuelo de donde pueden. Al haber adquirido los valores que ofrece la psicolog\u00eda secular, pretendemos \u00abtomar en serio nuestra sexualidad\u00bb y as\u00ed nos hemos sumado a las filas de los enga\u00f1ados, con toda pompa y autojustificaci\u00f3n. Poco a poco, miramos alrededor y empezamos a tomar conciencia de que por elegir esa ruta hemos perdido el camino. Cada vez son m\u00e1s los miembros de iglesias, los sacerdotes y los pastores a quienes vemos defendi\u00e9ndose contra acusaciones de abuso que han sido llevadas a la justicia.   Hoy, el mundo influye a la iglesia m\u00e1s de lo que la iglesia influye al mundo; y es por esa raz\u00f3n que caemos en el lodazal. Los tropiezos de los l\u00edderes cristianos, ya fueran a nivel local o nacional, sol\u00edan resultarnos chocantes y abrumadores. Poco a poco, empezamos a tomar semejante situaci\u00f3n como si fuera natural. Los hacemos a un lado para dedicarnos a temas m\u00e1s placenteros. Ya no queremos enterarnos qu\u00e9 l\u00edder ha ca\u00eddo en alguna forma retorcida de pecado sexual. Sin embargo, tenemos que enfrentarnos a nuestra condici\u00f3n cenagosa y preguntarnos cu\u00e1l es la soluci\u00f3n.   Francis Frangipane, un l\u00edder carism\u00e1tico de los Estados Unidos, comenta:    Hay hombres respetables que aman a Dios y procuran servirle; sin embargo, en lo \u00edntimo de sus corazones son prisioneros de Jezabel. Se sienten profundamente avergonzados por su adicci\u00f3n a la pornograf\u00eda, y apenas logran controlar sus deseos hacia las mujeres. Si se les pide que oren, su esp\u00edritu est\u00e1 inundado de culpa y de verg\u00fcenza. Sus plegarias no son sino los gimoteos de los eunucos de Jezabel. (Francis Frangipane: The Three battegrounds, 1989, p. 100).   Yo tambi\u00e9n he cambiado   Desde que escrib\u00ed Eros y el pecado sexual, el mundo ha cambiado y, junto con los de mi generaci\u00f3n, yo tambi\u00e9n he cambiado. Escrib\u00ed entonces como psiquiatra, como pastor de una iglesia y como padre de una familia joven. Ahora escribo como abuelo y como pastor informal de numerosos j\u00f3venes pastores. Desde que escrib\u00ed aquel libro, he visto mucho m\u00e1s de la vida y a muchas m\u00e1s personas que luchan en forma denodada con su sexualidad.   Aunque era muy consciente de que la conducta homosexual era un comportamiento errado, no sab\u00eda entonces que Dios tiene una gloriosa respuesta para la persona que lucha, una alternativa liberadora de la tortura que implica su inversi\u00f3n sexual. Al descubrir que Dios puede liberar a hombres y mujeres de la abrumadora atracci\u00f3n f\u00edsica hacia personas del mismo sexo, algunos homosexuales han encontrado nuevas alegr\u00edas y triunfos, en tanto otros cristianos homosexuales se oponen con amarga virulencia a la sola idea de que tal cambio sea posible.   Mis puntos de vista sobre la masturbaci\u00f3n tambi\u00e9n han pasado por una significativa modificaci\u00f3n. Antes la describ\u00ed como una conducta sexual subnormal. Ahora considero que la masturbaci\u00f3n es a la vez pecaminosa y psicol\u00f3gicamente perjudicial.   Lo m\u00e1s significativo es que percibo el pecado sexual como algo mucho m\u00e1s serio que antes. No hab\u00eda advertido plenamente su relaci\u00f3n con lo que ahora los cristianos denominan guerra espiritual. Tampoco hab\u00eda visto su v\u00ednculo con la violencia en la sociedad. Tal vez el pecado sexual en la iglesia sea el mayor obst\u00e1culo individual que impide el impacto evangel\u00edstico en la sociedad. Sin duda, nuestra esclavitud sexual es una meta primordial para Satan\u00e1s, una meta en la que actualmente goza de enorme \u00e9xito.   Nuestra evangelizaci\u00f3n est\u00e1 debilitada porque estamos bajo juicio. La iglesia, lo creamos o no, ya est\u00e1 bajo juicio. No me refiero al juicio futuro; estoy convencido de que ahora mismo estamos en medio de un juicio.   El juicio de Dios   El hecho de que la iglesia est\u00e9 empantanada en una ci\u00e9naga sexual, y que hombres y mujeres luchen desesperadamente contra el pecado sexual es, no s\u00f3lo la evidencia, sino tambi\u00e9n una parte del juicio divino. Dios aplica los principios de juicio a su pueblo de la misma forma en que los aplica al mundo. Anan\u00edas y Safira no escaparon de su justicia. Tampoco la iglesia en Corinto. Cinco de las siete iglesias en Asia Menor fueron amenazadas de caer bajo el juicio divino si no se arrepent\u00edan de sus faltas.   El juicio comienza mucho antes de la aparici\u00f3n de los terremotos y de las \u00abguerras y rumores de guerras\u00bb. Perm\u00edtame expresar la esencia del argumento de Pablo en Romanos 1.18\u009632. El juicio de Dios tiene lugar en fases sucesivas. Primero viene la ceguera intelectual y espiritual; despu\u00e9s, la idolatr\u00eda y la superstici\u00f3n; le sigue la p\u00e9rdida de protecci\u00f3n de la tentaci\u00f3n sexual en todas sus variedades; luego las enfermedades de origen sexual; y finalmente, el deterioro que conduce a la desintegraci\u00f3n social. S\u00f3lo despu\u00e9s de esas etapas sobreviene el juicio propiamente dicho.   La ceguera espiritual   Primera fase del juicio divino. \u0096 Cuando creemos una mentira, quedamos sometidos a su poder. Cuando no vivimos seg\u00fan la verdad, caemos bajo una \u00abceguera por juicio\u00bb. Es una ceguera impuesta a la vez por nosotros mismos y por Dios. El juicio divino comienza con la entrega del hombre y de la mujer, sean creyentes o incr\u00e9dulos, a la locura que ellos mismos eligieron. (Ro 1.21\u009622)   \u00bfCu\u00e1l es el pecado? Conocer a Dios pero no darle la gloria que le corresponde. Conocerlo pero, a pesar de ello, vivir sin gratitud alguna por el don de la vida. Conocerlo pero aceptar pautas de vida ajenas a las Escrituras, honrarnos a nosotros mismos y satisfacer nuestros propios intereses en lugar de los de Dios.   \u00bfEl resultado? La consecuencia es la ceguera intelectual y espiritual, la ceguera de pensar que sabemos mucho cuando en realidad no sabemos nada. Jes\u00fas, citando a Isa\u00edas, da cuenta de este fen\u00f3meno de la \u00abceguera por juicio\u00bb (v\u00e9ase Mt 13.13\u009615).   Lo terrible del juicio divino es que el ciego espiritual siempre da por sentado que puede ver.   Nace la idolatr\u00eda   Segunda fase del juicio divino. \u0096 El pr\u00f3ximo paso es la adoraci\u00f3n de falsos dioses. Tal como los que pertenecen al mundo, el propio pueblo de Dios tambi\u00e9n se vuelve necio y cambia \u00abla gloria del Dios incorruptible por im\u00e1genes de hombres corruptibles, de aves, de cuadr\u00fapedos y de reptiles\u00bb (Ro 1.23).   No somos supersticiosos y no nos postramos ante los \u00eddolos. En lugar de ello, adoramos directamente a las fuerzas demon\u00edacas que hay detr\u00e1s de los \u00eddolos. Nuestra conducta evidencia que adoramos el dinero, el sexo y el poder. En consecuencia, hemos llegado a ser juguetes de los dioses que adoramos.   Las perversiones sexuales   Tercera fase del juicio divino. \u0096 R\u00e1pidamente llega una tercera fase. Es una etapa de mayor sujeci\u00f3n a los poderes de las tinieblas. Somos \u00abentregados\u00bb a la impureza sexual, a pasiones vergonzosas y a una mente depravada (v\u00e9ase Ro 1.24\u009627).   Observe que la vulnerabilidad a diversas formas de lujuria y perversi\u00f3n sexual (y a los ataques de esa \u00edndole que provienen de los poderes de las tinieblas) se considera aqu\u00ed como una parte del juicio divino. \u00a1Dios nos entrega, como comunidad, a la inmundicia; y lo hace porque hemos deshonrado nuestro cuerpo! Si usted est\u00e1 luchando sin \u00e9xito contra el pecado sexual, es porque est\u00e1 bajo el juicio de Dios. Para decirlo de otra manera, Dios le ha quitado su protecci\u00f3n contra la perversi\u00f3n sexual. Permiti\u00f3 que usted tropezara ciegamente en su idol\u00e1trico andar pecaminoso, hasta que se extravi\u00f3 en el laberinto de la tentaci\u00f3n sexual.   Lejos de encontrar en esto una excusa para nuestras ca\u00eddas sexuales, deber\u00edamos abrir los ojos para percibir el pecado aun m\u00e1s profundo que hay en nosotros: el pecado de vivir de una manera que no honra a Dios como tal.   Las enfermedades de origen sexual   Cuarta fase del juicio divino. \u0096 El SIDA no es un juicio de Dios contra los homosexuales o los drogadictos. Despu\u00e9s de todo, personas que no son homosexuales ni drogadictos contraen esta enfermedad. Las esposas y los hijos de hombres infectados lo han contra\u00eddo. Dios no los protege del contagio. En \u00c1frica y en Asia, el SIDA es un s\u00edndrome que afecta predominantemente a la poblaci\u00f3n heterosexual, y los inocentes sufren a la par de los culpables. El SIDA es un juicio de Dios contra la sociedad, una sociedad a la que Dios ha permitido arrastrarse en un torbellino. Esta enfermedad ya entr\u00f3 en la iglesia, demostrando tambi\u00e9n all\u00ed el juicio de Dios. Es el resultado del mismo pecado, el pecado de no haber honrado con nuestra vida a Dios como corresponde. La sociedad y la iglesia han sido entregadas a una secuencia ineludible: a la perversi\u00f3n del sexo le ha seguido la \u00abretribuci\u00f3n debida a su extrav\u00edo\u00bb (Ro 1.27).   Seg\u00fan hemos visto, el desarrollo del juicio divino pasa por la etapa de ceguera espiritual en primera instancia; luego viene la perversi\u00f3n sexual a la que nos condujo nuestra soberbia. El SIDA no es sino una consecuencia, un resultado circunstancial del juicio.   El desaf\u00edo sat\u00e1nico   Quinta fase del juicio divino. \u0096 Los \u00faltimos cinco vers\u00edculos de Romanos 1 describen la pen\u00faltima etapa del juicio terrenal y nos presentan un cuadro abrumador. Sin embargo, esa es la descripci\u00f3n de la conducta humana que nos rodea (Ro 1.28\u009632).   Dos frases se pueden destacar en este pasaje: \u00abComo ellos no quisieron tener en cuenta a Dios, Dios los entreg\u00f3 a una mente depravada &#8230; aunque conocen el juicio de Dios, que los que practican tales cosa son dignos de muerte.\u00bb Ambas enfatizan el concepto en el que el ap\u00f3stol Pablo hace hincapi\u00e9. La ceguera a las cosas de Dios es una ceguera de la que todos los seres humanos del planeta son responsables. Llegados a este punto, Dios nos entrega a las consecuencia de nuestras decisiones. Luego vienen las guerras y las cat\u00e1strofes, que hoy est\u00e1n alcanzando un ritmo cada vez m\u00e1s acelerado.   Dios nunca deja de amar a los pecadores, sean culpables de promiscuidad sexual, de perversi\u00f3n o de cualquier otra conducta. Jes\u00fas dijo en una ocasi\u00f3n: \u00abId, pues, y aprended lo que significa: \u00abMisericordia quiero y no sacrificios\u00bb, porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento\u00bb (Mt 9.13).   El verdadero arrepentimiento es fruto de una profunda obra de Dios. Comienza con la iluminaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo cuando quita el velo de la ceguera, esa extra\u00f1a enfermedad espiritual que constituye la primera fase del juicio. Este accionar afecta de manera radical las emociones, la conciencia y la voluntad. Es una nueva concepci\u00f3n, que cambia nuestras actitudes y nuestros sentimientos hacia Dios y el pecado .   \u00bfEs inevitable la condenaci\u00f3n?   \u00bfEstamos sin esperanza?   \u00a1No lo piense siquiera! Ha llegado el D\u00eda de la Liberaci\u00f3n. Hoy Dios est\u00e1 haciendo cosas que me llenan de gozo y asombro. Escribo tanto acerca de la redenci\u00f3n como acerca de la condenaci\u00f3n: la redenci\u00f3n de las cadenas, de la esclavitud. Si dedico tiempo a analizar el horror de nuestra condici\u00f3n, es porque de esa forma percibimos m\u00e1s claramente la gloriosa liberaci\u00f3n que nos trae nuestro Libertador. Nuestro Dios tiene la victoria. \u00c9l triunfa tanto en el juicio que aplica como en la liberaci\u00f3n que ofrece.   Usted puede estar seguro de una cosa: la luz nunca ser\u00e1 vencida por las tinieblas. El candil m\u00e1s peque\u00f1o expulsa la oscuridad del auditorio m\u00e1s grande. La \u00fanica manera de vencer a las tinieblas es encender nuevamente la luz.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Adaptado del libro Hacia la sanidad sexual, Ediciones Certeza, Argentina. Usado con permiso. 2000<\/p>\n<p>El autor es conocido en todo el mundo como orador y escritor. Se gradu\u00f3 como m\u00e9dico y psiquiatra, y durante varios a\u00f1os trabaj\u00f3 como misionero en Latinoam\u00e9rica. M\u00e1s tarde se radic\u00f3 con su familia en Canad\u00e1, donde ejerci\u00f3 como profesor de psiquiatr\u00eda en la Universidad de Manitoba y llev\u00f3 a cabo un fruct\u00edfero ministerio pastoral.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por John White Somos critaturas mezquinas, tentamos con el alcohol, el sexo y la ambici\u00f3n, pero eludimos el gozo infinito que se nos ofrece \u0085 somos demasiado f\u00e1ciles de complacer. C.S. Lewis El pecado sexual es una epidemia dentro de la iglesia. \u00bfC\u00f3mo comenz\u00f3 esta situaci\u00f3n? Surgi\u00f3 porque los poderes de las tinieblas tienen su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-iglesia-manchada-por-el-pecado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUna iglesia manchada por el pecado\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1935","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1935"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1935\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1935"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}