{"id":1942,"date":"2015-12-01T00:33:10","date_gmt":"2015-12-01T05:33:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-dar-y-recibir-criticas\/"},"modified":"2015-12-01T00:33:10","modified_gmt":"2015-12-01T05:33:10","slug":"como-dar-y-recibir-criticas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-dar-y-recibir-criticas\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo dar y recibir cr\u00edticas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Patricia de Palau<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Usando casos b\u00edblicos y de la vida real, la autora da algunas directrices para manejarnos en la cr\u00edtica de tal forma que esta resulte de edificaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHas recibido una cr\u00edtica \u00faltimamente?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando nuestros hijos eran chicos, una joven viv\u00eda con nosotros. Nos dio gusto abrir nuestro hogar para ella, pero un buen d\u00eda un incidente familiar insignificante la perturb\u00f3 mucho. Ella me vio hacer algo que en realidad uno de mis hijos deber\u00eda haber hecho. Como resultado, descarg\u00f3 un mont\u00f3n de cr\u00edticas contra m\u00ed y contra mis peque\u00f1os.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente reaccion\u00e9 y saqu\u00e9 mis garras, buscando una justificaci\u00f3n a cada una de las cr\u00edticas. A decir verdad, no supe sobrellevar la situaci\u00f3n, y me tom\u00f3 un buen rato calmarme. M\u00e1s tarde yo misma pens\u00e9: \u00abser\u00eda tonto de mi parte seguir molesta y rehusar recibir la cr\u00edtica de esta joven\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que su actitud fue completamente equivocada y que lo que dijo e hizo fue un error. Pude haberle pedido explicaciones. Sin embargo, las razones que ella me dio fueron correctas y su evaluaci\u00f3n de los hechos result\u00f3 parcialmente cierta.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es f\u00e1cil recibir correcciones. A mucha gente no le gusta y no quieren saber nada sobre ellas. Pero tenemos que aprender a recibir y a hacer una cr\u00edtica. Si prestamos atenci\u00f3n, la correcci\u00f3n nos anima a vivir vidas m\u00e1s consagradas y, al mismo tiempo, marca nuestras debilidades.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s alguien no est\u00e9 de acuerdo y pueda decir: \u00abTengo al Esp\u00edritu Santo dentro de m\u00ed. Y tengo la Palabra de Dios escrita que me ha sido dada para mi propia correcci\u00f3n. Si Dios quiere corregirme, \u00c9l me hablar\u00e1 a trav\u00e9s de Su Palabra\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso es cierto. Pero tambi\u00e9n Dios ha dado otra forma de ser corregidos, y es por intermedio de otros cristianos interviniendo en nuestras vidas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si supi\u00e9ramos aceptar una correcci\u00f3n, no ser\u00eda necesario que otros intervinieran. Pero cuando ignoramos ese susurro apacible dentro de uno, que no es otro sino el Esp\u00edritu Santo a trav\u00e9s de las Escrituras, Dios interviene usando a un hermano o hermana para darnos una disciplina con amor, una cr\u00edtica constructiva, que nos dar\u00e1 \u00e1nimo para vivir una vida m\u00e1s consagrada.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2 Samuel 12 vemos un ejemplo de c\u00f3mo se puede dar una correcci\u00f3n en la forma correcta. David era el rey de Israel. \u00c9l amaba y adoraba a Dios, y lo segu\u00eda con todo su coraz\u00f3n. Pero David cometi\u00f3 adulterio con Betsab\u00e9 y caus\u00f3 la muerte del esposo de \u00e9sta.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios intervino y mand\u00f3 a Nat\u00e1n a enfrentarse a David (2 Sa. 12:1). Nat\u00e1n ten\u00eda la actitud correcta cuando habl\u00f3 con David. \u00c9l no fue con enojo ni ira. No fue al palacio y dijo: \u00abAmigo, t\u00fa eres un ad\u00faltero, un tramposo, has fallado y eres un asesino\u00bb. Pudo haberlo dicho y hubiera estado en lo cierto. Pero el Esp\u00edritu Santo gui\u00f3 a Nat\u00e1n a que le hablase como si fuera la historia de otra persona, y as\u00ed preparar el coraz\u00f3n del rey.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conforme Nat\u00e1n hablaba, David se pon\u00eda m\u00e1s furioso con el hombre de la historia, tanto as\u00ed que lo interrumpi\u00f3 y le dijo que ese hombre merec\u00eda la pena de muerte. David no comprendi\u00f3 el significado de las acciones de ese hombre y, por lo tanto, no se dio cuenta que \u00e9l hab\u00eda hecho lo mismo con Betsab\u00e9. Nat\u00e1n se aseguraba de que David entender\u00eda cuando le dijera: \u00abT\u00fa eres ese hombre\u00bb (2 Sa. 12:7).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerde: David era el rey, Nat\u00e1n, un simple profeta. Era muy arriesgado corregir a un rey. Nat\u00e1n pudo haber perdido su cabeza. Seguir en sus propios asuntos hubiera sido m\u00e1s f\u00e1cil para \u00e9l, pero Nat\u00e1n obedeci\u00f3 a Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vivimos en una sociedad donde muchas veces dejamos caer algunas indirectas, las cuales m\u00e1s bien irritan a la otra persona, y esperamos que \u00e9sta comprenda nuestra intenci\u00f3n y cambie. No vamos a verla y le decimos: \u00abT\u00fa eres ese hombre\u00bb. Nos parece que el riesgo es demasiado grande, y podemos perder una amistad.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, no es tan traum\u00e1tico dar y recibir cr\u00edticas, si las hacemos con el amor y el poder del Esp\u00edritu Santo. La correcci\u00f3n pasa casi desapercibida, pues la relaci\u00f3n entre el que la recibe y el que la da est\u00e1 guiada por el Esp\u00edritu Santo. Debemos hablar la verdad con amor (Ef. 4:15), en tal forma que evite toda confrontaci\u00f3n o resentimiento, con palabras que toquen corazones deseosos de aprender. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me gusta comenzar con la frase: \u00ab\u00bfAlguna vez has pensado que\u0085?\u00bb En un sentido, es casi como pedir permiso a la otra persona para abordar un tema.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las amigas que m\u00e1s quiero y respeto son aquellas que me han corregido con amor. Mi mejor amiga me corrige, pero a la verdad no podr\u00eda decirles cu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que lo hizo, pues lo hace de tal forma que ni me doy cuenta. Gozamos de una mutua confianza, as\u00ed que ella no tiene que ser dura para atraer mi atenci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para emitir una cr\u00edtica con amor es importante esperar que Dios suavice nuestros propios corazones hasta que lo hayamos pensado detenidamente, a fin de que no estemos hablando con resentimiento sino en el poder del Esp\u00edritu Santo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas de las razones por las cuales a menudo hacemos una cr\u00edtica destructiva son porque dejamos pasar meses e, incluso, a\u00f1os antes de decir algo y, mientras tanto, el disgusto se hace cada vez m\u00e1s grande. Cuando estamos molestos es cuando damos rienda suelta a nuestra lengua y, entonces, la cr\u00edtica se vuelve dura y de mal juicio.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si decimos la verdad en un momento en que estamos alterados, ser\u00e1 rechazada porque es dura, cruel y est\u00e1 dicha con resentimiento. La honestidad y la crueldad est\u00e1n separadas por una l\u00ednea muy fina. Tenemos que ser sensibles en c\u00f3mo decir las cosas y saber decirlas con amor. Nuestra meta es practicar una madurez cristiana, no probar que estamos en lo cierto. Debemos ofrecer nuestras cr\u00edticas para ayudar al crecimiento espiritual de una persona. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta de David a Nat\u00e1n se encuentra en el Salmo 51:1-2: \u00abTen piedad de m\u00ed, oh Dios, conforme a tu misericordia: Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. L\u00e1vame m\u00e1s y m\u00e1s de mi maldad, y l\u00edmpiame de mi pecado\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David respondi\u00f3 correctamente. No dio excusas ni se veng\u00f3 enojado. No dijo: \u00abSe\u00f1or, no pude hacer otra cosa. T\u00fa sabes mi debilidad por las mujeres\u00bb. Lo \u00fanico que hizo fue arrepentirse ante Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David mir\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 del mensajero Nat\u00e1n y recibi\u00f3 el mensaje, porque \u00e9l supo que ven\u00eda de Dios. Esta reacci\u00f3n es dif\u00edcil de imitar. Es muy f\u00e1cil decir: \u00ab\u00c9l tampoco es perfecto. Qui\u00e9n es \u00e9l para decirme eso. \u00bfQui\u00e9n le ha nombrado mi jefe?\u00bb <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre habr\u00e1 algo que aprender de las cr\u00edticas. Mucha gente, cuando critica, accidentalmente habla la verdad. Aun en cr\u00edticas negativas, las cuales son dichas con resentimiento, se encuentra algo de cierto. Necesitamos ser maduros y preguntarnos a nosotros mismos: \u00ab\u00bfest\u00e1 Dios dici\u00e9ndome algo que quiz\u00e1s, de otra forma, no escuchar\u00eda?\u00bb Debemos buscar el mensaje que est\u00e1 detr\u00e1s del mensajero.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aceptar sugerencias o correcciones es dif\u00edcil. Existe algo como una reacci\u00f3n innata que nos hace estar a la defensiva cuando escuchamos comentarios sobre nuestra vida personal o nuestros hijos.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de casarme fui maestra por un a\u00f1o. Un d\u00eda llam\u00e9 a una de las madres para tener una conversaci\u00f3n extraoficial con ella. Era mi \u00faltimo recurso para tratar con un ni\u00f1o testarudo, agresivo, desobediente y de car\u00e1cter muy fuerte. La mam\u00e1 entr\u00f3 apresuradamente, se sent\u00f3 y empez\u00f3 a hablar: \u00abEstoy muy contenta de que usted me haya llamado. Paco es tan sensible\u0085\u00bb. En ese instante me dije a m\u00ed misma: \u00absi alg\u00fan d\u00eda tengo un hijo voy a tener mucho cuidado en no cegarme a los hechos debido a mis sentimientos de madre. \u00bb <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso es tan importante aprender a escuchar la voz de Dios habl\u00e1ndonos a trav\u00e9s de familiares y amigos, aunque a veces no quisi\u00e9ramos aceptar esas cr\u00edticas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas veces la gente dice cosas un poquito pasadas de tono, pero lo que pasa es que no comprenden la situaci\u00f3n. No debemos resentirnos, porque al final de cuentas ellos se preocupan lo suficiente por nosotros como para tomarse la molestia de corregirnos. En la sociedad actual, a las personas no les preocupa el resto de la gente como para hacer algo por ellos, aunque sea una simple correcci\u00f3n. Mi esposo, el evangelista Luis Palau, dice que es muy dif\u00edcil reprimir a alguien que queremos, o que nos importa (Pr. 27:5). Su punto de vista es: si alguien se preocupa lo suficiente por nosotros como para tomarse la molestia de corregirnos, necesitamos aceptar esa correcci\u00f3n humildemente. El Se\u00f1or quiere que apliquemos esa correcci\u00f3n a nuestro coraz\u00f3n para nuestro bien.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando mi esposo viaj\u00f3 por primera vez a los Estados Unidos, llevaba puesto un traje negro, nuevo, hecho a medida en Am\u00e9rica del Sur. \u00c9l compr\u00f3 ese traje porque s\u00f3lo pod\u00eda comprar uno, y no ten\u00eda la menor idea de c\u00f3mo se vest\u00edan los californianos.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el pastor que ayud\u00f3 a Luis a superar los primeros obst\u00e1culos, y en cuya casa se hosped\u00f3, us\u00f3 ese traje negro para corregir a Luis por su gran orgullo: \u00abEst\u00e1s tan confiado en ti mismo, que el orgullo te sale por los poros\u00bb, le dijo. \u00abAun el traje con el que llegaste fue dise\u00f1ado para hacer creer a la gente que eres un muchacho espiritual. D\u00e9jame decirte que Dios no usa gente orgullosa, y \u00c9l no te va a usar hasta que dejes tu orgullo de lado. Ser\u00e1s un don nadie y no ir\u00e1s a ning\u00fan sitio\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Luis le choc\u00f3 mucho y le avergonz\u00f3 que el pastor hubiera mal interpretado el traje negro. Con el pasar del tiempo, me afirm\u00f3 varias veces que no hab\u00eda habido ning\u00fan motivo en especial para comprar ese traje negro, as\u00ed se usa en Am\u00e9rica del Sur. Pero eso no desacreditaba lo dicho. Y Luis sab\u00eda que el pastor estaba en lo correcto.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas veces las cr\u00edticas son injustas, fuera de sitio, y no tienen nada de cierto. Quiz\u00e1s son dichas en un momento de c\u00f3lera, celos o ignorancia. No debemos dejar que la amargura eche ra\u00edces en nuestro coraz\u00f3n cuando esto pasa. En vez de eso, debemos seguir los pasos de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas. 1 Pedro 2:21-23 dice: \u00abPues para esto fuisteis llamados; porque tambi\u00e9n Cristo padeci\u00f3 por nosotros, dej\u00e1ndonos ejemplo, para que sig\u00e1is sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se hall\u00f3 enga\u00f1o en su boca; quien cuando le maldec\u00edan, no respond\u00eda con maldici\u00f3n; cuando padec\u00eda, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas veces tenemos que ir a la cruz y decir: \u00abSe\u00f1or, dejo a tus pies esta cr\u00edtica injusta que he recibido. No voy a guardar ning\u00fan rencor, porque sigo las pisadas de Aquel que no protest\u00f3 cuando fue insultado y criticado\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas conoce nuestras debilidades. Antes de ir al cielo, \u00c9l or\u00f3 por nuestras flaquezas \u00abpara que todos sean uno; como t\u00fa oh Padre, en m\u00ed, y yo en ti, que tambi\u00e9n ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que t\u00fa me enviaste\u00bb (Jn. 17:21), porque \u00c9l sab\u00eda que tendr\u00edamos conflictos con otros creyentes, quiz\u00e1s cr\u00edticas no merecidas, y que tratar\u00edamos de vengarnos con resentimiento y amargura.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esas cr\u00edticas destructivas son las que separan al mundo de creer en Jes\u00fas. Pero si tratamos de convertir una cr\u00edtica negativa en una cr\u00edtica constructiva vamos a mantener la unidad y crecer espiritualmente.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Patricia de Palau es la esposa del conocido predicador internacional Luis Palau. Ha escrito varios libros, y recibido gran reconocimiento por sus conferencias para mujeres.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Patricia de Palau Usando casos b\u00edblicos y de la vida real, la autora da algunas directrices para manejarnos en la cr\u00edtica de tal forma que esta resulte de edificaci\u00f3n. \u00bfHas recibido una cr\u00edtica \u00faltimamente? Cuando nuestros hijos eran chicos, una joven viv\u00eda con nosotros. 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