{"id":1947,"date":"2015-12-01T00:33:18","date_gmt":"2015-12-01T05:33:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cruz-y-el-antiguo-pacto\/"},"modified":"2015-12-01T00:33:18","modified_gmt":"2015-12-01T05:33:18","slug":"la-cruz-y-el-antiguo-pacto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cruz-y-el-antiguo-pacto\/","title":{"rendered":"La cruz y el antiguo pacto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Enrique Zapata<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Volver al juda\u00edsmo equivale a negar la obra admirable de Dios en su Hijo Jesucristo y robarle la gloria por lo que \u00e9l ha hecho y por nuestra relaci\u00f3n tan privilegiada delante de \u00e9l. Este es un reto a disfrutar del glorioso nuevo pacto del cual somos ministros de vida y a dejar de distraernos con las sombras del pasado que fueron \u00fanicamente la preparaci\u00f3n para lo que hoy tenemos el privilegio de disfrutar.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=left>Esta semana al mirar la foto de una iglesia observ\u00e9 que delante del p\u00falpito hab\u00eda un candelero del tabern\u00e1culo, y no una cruz. No creo que necesariamente deba haber una cruz all\u00ed, pero me llam\u00f3 la atenci\u00f3n ver un candelero. Una emisora de radio cristiana ya no tiene una cruz en su edificio sino una estrella de David. Observo en todas partes una exaltaci\u00f3n de los s\u00edmbolos del antiguo pacto y pr\u00e1cticas de juda\u00edsmo, y cada vez menos los del nuevo pacto. Mi prop\u00f3sito al hacer algunas observaciones no es provocar controversias sino inducir a la reflexi\u00f3n sobre la naturaleza misma del ministerio y de la Iglesia de Cristo. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el juda\u00edsmo, bajo la ley entregada a Mois\u00e9s en el Sina\u00ed, encontramos un pueblo cuya existencia y derechos depend\u00edan mayormente de su descendencia de Abraham, Isaac y Jacob. Se requer\u00edan fe y obediencia, pero ser sacerdote y Levita era por descendencia natural. En esencia hab\u00eda una ley que dirig\u00eda la conducta del pueblo y un sacerdocio que procuraba mantener una correcta relaci\u00f3n entre Dios y su pueblo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo pacto tiene un car\u00e1cter completamente diferente. En primer lugar est\u00e1 dirigido a pecadores, tanto a jud\u00edos como a gentiles, apartados de la gloria de Dios, que necesitan una redenci\u00f3n que no depende en manera alguna de la familia de la cual uno desciende. Segundo, Dios busca a personas que le adoren en esp\u00edritu y verdad, que ellos mismos entren en la presencia de Dios donde \u00e9l se revela como el Padre que los busc\u00f3 y los salv\u00f3. Esto se hace sin intermediario o grupo sacerdotal, \u00fanicamente a trav\u00e9s de la obra perfecta y completa de Cristo. La persona de Cristo los introduce en una relaci\u00f3n de confianza y gracia con un Dios que desea ser conocido y amado, porque \u00e9l los am\u00f3 primero y los lav\u00f3 de sus pecados para que pudieran estar delante de \u00e9l sin miedo ni mancha. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consecuencia de esta diferencia tan marcada se evidencia en el hecho de que los jud\u00edos ten\u00edan un sacerdocio (no un ministerio) y los cristianos tienen un ministerio que se expresa en la revelaci\u00f3n activa de Dios por medio de palabras y actos de amor (servicio). El ministerio se expresa tanto dentro como fuera de la iglesia, sin otro mediador humano y solo por medio de Jesucristo mismo. El ministerio cristiano pertenece a todo aquel que emplea su derecho de sacerdote delante del trono de Dios y que sea su instrumento directo dentro y fuera de la iglesia. El ministerio es parte esencial del cristianismo por el cual Dios llama a los pecadores a la salvaci\u00f3n y a una relaci\u00f3n directa con \u00e9l. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La adoraci\u00f3n no es un ministerio sino la respuesta del coraz\u00f3n de un pueblo que por su conocimiento de quien es Dios, de c\u00f3mo es y que ha hecho, expresa su adoraci\u00f3n, amor y sujeci\u00f3n completa a \u00e9l. Ellos responden al amor de Dios, admiran su santidad, su justicia, su misericordia y las maravillas de su obra, y se gozan en el privilegio de estar en su misma presencia. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ministerio tiene que ver entonces con dos elementos fundamentales: El primero es una convicci\u00f3n profunda del amor de Dios manifestado en el ministerio de la reconciliaci\u00f3n que nos ha sido encomendado. El segundo, se refiere a dones repartidos a cada uno para ser eficaces en la participaci\u00f3n con Dios en su amor y edificaci\u00f3n de personas. El verdadero ministerio fluye del conocimiento y amor de Dios. Es el experimentar y disfrutar de la gracia y el amor de Dios que produce en nosotros el deseo de dar de lo que hemos recibido. Jes\u00fas le pregunt\u00f3 a Pedro si le amaba, y luego le dijo: Apacienta mis ovejas. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos grandes caracter\u00edsticas de la obra de Cristo en el mundo: es el Cordero de Dios que quita el pecado y es el que bautiza con el Esp\u00edritu Santo. Estas dos verdades son esenciales para la obra de Cristo en el presente. En el juda\u00edsmo no encontramos una expresi\u00f3n generalizada de estos elementos. El perd\u00f3n de pecados era un proceso complicado, repetido y costoso, y s\u00f3lo algunos experimentaban la obra y poder del Esp\u00edritu. En cambio nosotros tenemos la redenci\u00f3n de nuestros pecados y la promesa del Esp\u00edritu como nuestra herencia. El d\u00eda de Pentecost\u00e9s no era un d\u00eda de cambio de car\u00e1cter moral ni de afecto de los disc\u00edpulos hacia Jes\u00fas. Ellos esperaban la persona del Esp\u00edritu Santo que iba a darles la capacidad (el poder) para cumplir la misi\u00f3n resultante de su amor por Cristo. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la vez, la iglesia que comenz\u00f3 en Pentecost\u00e9s no era la fuente del ministerio. Ya que del ministerio del Esp\u00edritu Santo procede la existencia de la iglesia, el ministerio de los dones del Esp\u00edritu Santo no depende de la iglesia sino de la Cabeza que es Cristo. La responsabilidad de ejercitar los dones bajo del se\u00f1or\u00edo de Cristo, en amor y para la edificaci\u00f3n del cuerpo, no depende de la iglesia sino de la persona que con humildad y fidelidad busca obedecer a su Dios y amar a todos los que Dios ama. En muchas ocasiones la iglesia impide y dificulta la expresi\u00f3n del ministerio que Cristo ha dado a cada uno de sus hijos, pero cada hijo es responsable de ejercer con fidelidad su ministerio. Amor, verdad, poder, libertad, responsabilidad y la negaci\u00f3n de la carne son los grandes principios del ministerio a que somos llamados. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volver al juda\u00edsmo equivale a negar la obra admirable de Dios en su Hijo Jesucristo y robarle la gloria por lo que \u00e9l ha hecho y por nuestra relaci\u00f3n tan privilegiada delante de \u00e9l. Disfrutemos del glorioso nuevo pacto del cual somos ministros de vida y dejemos de distraernos con las sombras del pasado que fueron \u00fanicamente la preparaci\u00f3n para lo que hoy tenemos el privilegio de disfrutar. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Adelante! <\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Enrique Zapata Volver al juda\u00edsmo equivale a negar la obra admirable de Dios en su Hijo Jesucristo y robarle la gloria por lo que \u00e9l ha hecho y por nuestra relaci\u00f3n tan privilegiada delante de \u00e9l. 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