{"id":1969,"date":"2015-12-01T00:34:11","date_gmt":"2015-12-01T05:34:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/huye-no-seas-esclavo-de-la-lascivia\/"},"modified":"2015-12-01T00:34:11","modified_gmt":"2015-12-01T05:34:11","slug":"huye-no-seas-esclavo-de-la-lascivia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/huye-no-seas-esclavo-de-la-lascivia\/","title":{"rendered":"\u00a1Huye! No seas esclavo de la lascivia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Hermano Pablo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La lascivia es un pecado destructivo que domina y controla la mente y la vida hasta hacer de sus v\u00edctimas hombres d\u00e9biles, l\u00e1nguidos, enfermizos y abatidos. Al llegar a ese punto el hombre cristiano ha dejado de someterse al se\u00f1or\u00edo de Jesucristo para someterse a un tirano, un d\u00e9spota, un opresor.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Cartas a Timoteo &#8211; N\u00famero 9    Mi querido Timoteo:Estaba un d\u00eda mirando a trav\u00e9s de la persiana de mi casa y vi algo que me atrajo la atenci\u00f3n. Eran unos j\u00f3venes que parec\u00edan no tener sentido  com\u00fan. Como que nada les importaba. Por cierto, uno de ellos parec\u00eda estar  totalmente falto de juicio. Lo vi cruzar la calle, llegar a una esquina y  encaminarse hacia la casa de una mujer. El d\u00eda llegaba a su fin, y las sombras  de la noche avanzaban.Este enga\u00f1o ha llevado a muchos hombres, desgraciadamente hasta al hombre de Dios, a la destrucci\u00f3n total de su persona, su familia, su ministerio y todo su futuro.De pronto la mujer, con aspecto de mujer de la noche y con  visibles intenciones malsanas, vio que \u00e9l se acercaba a su casa y sali\u00f3 a su  encuentro. All\u00ed mismo, en la calle, lo abraz\u00f3 y lo bes\u00f3. Con todo descaro le  dijo: \u00abSal\u00ed de la casa precisamente para buscarte, y te he encontrado. Mi cama  est\u00e1 arreglada con s\u00e1banas de lino fino importadas y perfumadas con perfumes  tra\u00eddos de lugares ex\u00f3ticos. Ven, bebamos de la copa del amor hasta el amanecer.  Mi esposo no est\u00e1 en casa. Ha emprendido un largo viaje y no regresar\u00e1 por  varios d\u00edas.\u00bbCon sus palabras seductoras lo convenci\u00f3, y con halagos, mimos  y abrazos lo sedujo. \u00c9l en seguida la sigui\u00f3, yendo tras ella como buey que va  camino al matadero, como ciervo que cae en la trampa, como ave que se lanza  contra la red.\u00bb      Esta palabra, mi querido Timoteo, es una par\u00e1frasis de la  sabidur\u00eda de Salom\u00f3n que se encuentra en Proverbios, cap\u00edtulo siete. La traigo a  cuentas porque quiero tocar el tema que esta alegor\u00eda de Salom\u00f3n presenta:  advertir uno de los peligros m\u00e1s perversos, una de las artima\u00f1as m\u00e1s sutiles,  uno de los enga\u00f1os m\u00e1s perspicaces de Satan\u00e1s.   Este enga\u00f1o ha llevado a muchos hombres, desgraciadamente hasta  al hombre de Dios, a la destrucci\u00f3n total de su persona, su familia, su  ministerio y todo su futuro. \u00bfQu\u00e9 es este enga\u00f1o? Lo digo en una sola palabra:  la lujuria. Es decir, la tentaci\u00f3n de la naturaleza pecaminosa del hombre.   Las tentaciones que incitan, y a veces conquistan, al siervo de  Dios son m\u00faltiples -el poder, la posici\u00f3n, el dinero, el orgullo- pero hay una  tentaci\u00f3n que es quiz\u00e1 la m\u00e1s intensa de todas: la lascivia, el apetito carnal  insaciable. Una de las maneras en que esta tentaci\u00f3n se expresa es por la  pornograf\u00eda. El vocablo viene de la palabra griega porne, que significa  \u00abprostituta\u00bb.   La adicci\u00f3n a la pornograf\u00eda ha llegado al colmo de cautivar a  millones de hombres en todo el mundo. En 1998 los adictos a la pornograf\u00eda  gastaron novecientos setenta millones de d\u00f3lares viendo escenas pornogr\u00e1ficas en  la red electr\u00f3nica mundial, y quienes han hecho estudios del avance de esta  pr\u00e1ctica calculan que para el a\u00f1o 2003 la cifra ascender\u00e1 a m\u00e1s de tres mil  millones de d\u00f3lares.   En una encuesta realizada por la organizaci\u00f3n Cumplidores de  Promesas, sesenta y cinco por ciento de sus adherentes confesaron haber sido  adictos a la pornograf\u00eda, y en otra encuesta entre pastores y l\u00edderes laicos  cristianos realizada por Leadership Magazine (revista sobre el liderazgo) sali\u00f3  a la luz que sesenta y dos por ciento confesaron haber estado involucrados en la  pornograf\u00eda. Se calcula que uno de cada cinco l\u00edderes cristianos es adicto a la  pornograf\u00eda, lo cual nos obliga a preguntarnos: \u00bfC\u00f3mo es posible que ese elevado  n\u00famero de personas, que se identifican como creyentes en Cristo y, aun m\u00e1s, como  l\u00edderes dentro de la iglesia, est\u00e9n envueltos en algo tan inmundo, imp\u00fadico,  corrompido y destructivo?   La pornograf\u00eda, ciertamente, apela a uno de los instintos m\u00e1s  poderosos del g\u00e9nero masculino, el impulso sexual. Cuando el hombre se permite  observar im\u00e1genes orientadas a actos sexuales, esto lo domina a tal grado que  \u00e9l, aun sabiendo que hace mal, no tiene la fuerza de voluntad de corregir su  mirada, y aun m\u00e1s, busca experimentar lo que est\u00e1 observando. Las hormonas  masculinas se enardecen, lanzando a su v\u00edctima a una lascivia incontrolable e  insaciable.   \u00bfDe d\u00f3nde viene esto? Aqu\u00ed, Timoteo, tengo que aclarar algo.  Fue Dios quien cre\u00f3 la atracci\u00f3n sexual. Lo hizo no s\u00f3lo para la procreaci\u00f3n de  la raza humana, sino tambi\u00e9n para unir a dos personas, esposo y esposa, con  lazos de amor, armon\u00eda, felicidad y deleite. El acto sexual no es pecado. Cuando  se practica dentro de la intimidad matrimonial, no quebranta ninguna ley  b\u00edblica, moral o espiritual. El pecado consiste en llevarlo m\u00e1s all\u00e1 de lo que  Dios estableci\u00f3. La lascivia es un pecado destructivo que domina y controla la  mente y la vida hasta hacer de sus v\u00edctimas hombres d\u00e9biles, l\u00e1nguidos,  enfermizos y abatidos, como el joven que Salom\u00f3n describe en su met\u00e1fora: \u00abbuey  que va camino al matadero, ciervo que cae en la trampa, o ave que se lanza  contra la red\u00bb. Al llegar a ese punto el hombre cristiano ha dejado de someterse  al se\u00f1or\u00edo de Jesucristo para someterse a un tirano, un d\u00e9spota, un opresor, que  ha llegado a ser su \u00eddolo. La lascivia es idolatr\u00eda en su forma m\u00e1s intolerante  y destructiva.    \u00bfQu\u00e9 ocurre con el que se entrega a la lascivia?En primer lugar, pierde la paz. El cristiano que se entrega a  la pornograf\u00eda sabe que hace mal, que est\u00e1 defraudando a su esposa y a sus  hijos. Por cierto, tiene que esconderse para practicar ese h\u00e1bito. Sabe,  tambi\u00e9n, que es una ofensa contra Dios. Y si es predicador, tarde o temprano su  mensaje perder\u00e1 el calor espiritual que lo hace convincente, y perder\u00e1 la  autoridad de Dios que lo hace ser un l\u00edder.   El que se entrega a la lascivia vive tambi\u00e9n con remordimientos  de conciencia. Es como un delincuente, en huida constante. No es un pr\u00f3fugo de  la justicia humana, pero vive huyendo de s\u00ed mismo, huyendo de quienes puedan  descubrirlo en su adicci\u00f3n y huyendo de Dios. No puede acercarse a Dios en  oraci\u00f3n porque sabe que hace mal. Es m\u00e1s, su adicci\u00f3n lo aleja de la Biblia, de  modo que ya no aparta tiempo para su lectura devocional. La Palabra de Dios es  como un espejo que lo hace ver lo negro y lo sucio que es su h\u00e1bito  pornogr\u00e1fico.   Para colmo de males, su adicci\u00f3n va en aumento con el paso de  cada d\u00eda. Lo que comenz\u00f3 siendo s\u00f3lo un vistazo de una mujer desnuda en una  revista se convierte r\u00e1pidamente en una exploraci\u00f3n insaciable que lo hace  perseguir ese vicio hasta perder el dominio propio. Esa es la condici\u00f3n de quien  se deja arrastrar por la pornograf\u00eda.    \u00bfHay alguna soluci\u00f3n?    S\u00ed la hay, pero s\u00f3lo para el que desea profundamente, con  absoluta y total sinceridad y de todo coraz\u00f3n, ser liberado de esa esclavitud.  Tiene que reconocer que esta adicci\u00f3n no solamente destruye al adicto sino que,  peor aun, lo separa del Dios a quien pretende seguir.   Perm\u00edteme, mi querido Timoteo, ser muy franco y sincero  contigo. Aunque hayas llegado a ser v\u00edctima de la pornograf\u00eda debes comprender,  en primer lugar, que Dios te ama de todo coraz\u00f3n. T\u00fa eres alguien muy especial  para Dios. \u00c9l te llam\u00f3 desde el vientre de tu madre para ser su siervo, su  ministro, en la predicaci\u00f3n del santo evangelio de nuestro Se\u00f1or. Debes  comprender tambi\u00e9n que nuestro Se\u00f1or desea y necesita verte libre de todo lo que  disminuya tu capacidad de servirle a \u00e9l. Debes saber, tambi\u00e9n, que puedes  valerte de su divino poder para librarte de esa adicci\u00f3n; no tienes que ser  esclavo de los deseos de tu naturaleza pecaminosa.   El Ap\u00f3stol Pablo, en su Carta a los Romanos, escribe: \u00abLa  mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del  Esp\u00edritu es vida y paz &#8230; Por tanto, hermanos, tenemos una obligaci\u00f3n, pero no  es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa. Porque si ustedes viven conforme a ella, morir\u00e1n; pero si por medio del Esp\u00edritu dan muerte a los malos  h\u00e1bitos del cuerpo, vivir\u00e1n &#8230; Y ustedes no recibieron un esp\u00edritu que de nuevo  los esclavice al miedo, sino el Esp\u00edritu que los adopta como hijos y les permite  clamar: \u00ab\u00a1Abba! \u00a1Padre!\u00bb\u00bb (Ro 8.6, 12, 13, 15 NVI) Santiago nos dice: \u00abDichoso  el que resiste la tentaci\u00f3n porque, al ser aprobado, recibir\u00e1 la corona de la  vida que Dios ha prometido a quienes lo aman. Que nadie, al ser tentado, diga:  \u00abEs Dios quien me tienta.\u00bb Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni  tampoco tienta \u00e9l a nadie. Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus  propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha  concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a  luz la muerte.\u00bb (Stg 1.12-15 NVI)   Perm\u00edteme, mi querido Timoteo, darte unos cinco consejos que  podr\u00e1n ayudarte en la liberaci\u00f3n de esta adicci\u00f3n:      <\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">Haz la determinaci\u00f3n definitiva de que vas a dejar de  involucrarte en la pornograf\u00eda. La soluci\u00f3n comienza con esa determinaci\u00f3n. Uno  tiene que \u00abdecidir\u00bb no permitirse jam\u00e1s jugar con la tentaci\u00f3n. Repito las  palabras de Santiago: \u00ab&#8230;cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo  arrastran y seducen.\u00bb En postraci\u00f3n, Timoteo, ante la presencia de Dios di:  \u00abSe\u00f1or, yo no quiero seguir practicando esto. Determino dejar de hacerlo. S\u00e9 que  t\u00fa me ayudar\u00e1s.\u00bb Para perseverar en tu determinaci\u00f3n, toma decisiones concretas  para ayudarte a huir de la tentaci\u00f3n. T\u00fa sabes bien en qu\u00e9 circunstancias la  tentaci\u00f3n es dif\u00edcil de resistir. Huye de ellas y busca protecci\u00f3n.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">No te apartes ni un solo d\u00eda de la lectura de la Palabra de  Dios. Al abandonar la lectura de la Biblia dos cosas ocurren. Primero, uno  pierde conciencia de la santidad de Dios y de su exigencia de total santidad de  parte de sus hijos. Segundo, uno pierde conciencia de la debilidad de uno mismo.  Al no leer la Biblia constantemente, dejamos de advertir nuestra propia  debilidad moral y pecamos. No nos damos cuenta de que nos estamos destruyendo a  nosotros mismos.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Confi\u00e9sale a alguien tu debilidad. Esta persona debe ser  alguien en quien tengas suma confianza, alguien a quien respetes altamente,  alguien que sea maduro y estable y sea un amigo tuyo. Es importante que tengas a  alguien a qui\u00e9n rendirle cuentas. Esta persona podr\u00eda ayudarte a descubrir  posibles carencias de afectividad que tengas y as\u00ed guiarte a encontrar la plena  satisfacci\u00f3n en Cristo.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Si crees que puedes hacerlo sin provocar confusi\u00f3n en tu  matrimonio, h\u00e1blale a tu esposa acerca de tu debilidad. Dile que necesitas su  apoyo. Hazle saber que la amas profundamente y que necesitas que ella se una  contigo en la b\u00fasqueda de tu liberaci\u00f3n.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">No pierdas fe en la ayuda divina. Dios, m\u00e1s que cualquier ser  humano, est\u00e1 de tu parte. \u00c9l desea ver tu completa liberaci\u00f3n, y tiene tanto el  poder como la voluntad de verte libre.<\/li>\n<p>   Mi querido Timoteo, t\u00fa puedes vivir en victoria. No tienes que  ser esclavo. Nuestro Se\u00f1or ya compr\u00f3 tu liberaci\u00f3n de todo vicio, de todo pecado  y de todo mal. Eres hijo de Dios y hermano de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. \u00c9l te ha  comprado con su sangre bendita. Ya no tienes que vivir bajo la presi\u00f3n de  ninguna esclavitud. Reclama tu victoria en Cristo.    Ideas b\u00e1sicas de este art\u00edculo    De todas las tentaciones que incitan y conquistan a los siervos de Dios,  quiz\u00e1 la m\u00e1s intensa sea la lascivia. Una de las formas en que se expresa es la  pornograf\u00eda.  El adicto a la lascivia vive en constante  huida de s\u00ed mismo, de otros y de Dios y pierde completamente el dominio propio,  por lo cual va en camino de su propia perdici\u00f3n.  Para el que quiera liberarse de la lascivia se recomienda: dicidir dejarla  definitivamene, lectura diaria de la Palabra de Dios, rendir cuentas, depender  de la ayuda divina.     Preguntas para pensar y dialogar    <\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1les pueden ser los motivos por los que una persona se involucra en este  pecado?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 el autor describe la lascivia como un enga\u00f1o?&#160;<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 pasos concretos cree que debe der para no caer en esta adicci\u00f3n?&#160;<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Si usted es una parsona que es adicta a la pornograf\u00eda, \u00bfcu\u00e1les son los  pasos que debe dar para su liberaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l de estos pasos es m\u00e1s dif\u00edcil para  usted?<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">\u00a9 Apuntes Pastorales, edici\u00f3n de julio \u0096 septiembre de 2002, Volumen XIX N\u00famero 4<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Hermano Pablo La lascivia es un pecado destructivo que domina y controla la mente y la vida hasta hacer de sus v\u00edctimas hombres d\u00e9biles, l\u00e1nguidos, enfermizos y abatidos. 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No seas esclavo de la lascivia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1969","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1969"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1969\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}