{"id":19803,"date":"2016-03-31T03:10:36","date_gmt":"2016-03-31T08:10:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dinamice-su-vida-de-oracion-leccion-12-nivel-2\/"},"modified":"2016-03-31T03:10:36","modified_gmt":"2016-03-31T08:10:36","slug":"dinamice-su-vida-de-oracion-leccion-12-nivel-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dinamice-su-vida-de-oracion-leccion-12-nivel-2\/","title":{"rendered":"Dinamice su vida de oraci\u00f3n (Lecci\u00f3n 12 &#8211; Nivel 2)"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Es tiempo de dinamizar nuestra vida de oraci\u00f3n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se averi\u00f3 el auto. Justo cuando Jairo atravesaba una avenida transitada de la ciudad. Los otros autos pasaban raudos y hac\u00edan sonar la bocina. No falt\u00f3 quien le llamara \u201c<em>aprendiz<\/em>\u201d, y la se\u00f1ora malhumorada que le hizo una se\u00f1a grosera con la mano. El hombre estaba furioso. Si no fuera porque le ve\u00edan, de buena gana habr\u00eda agarrado los neum\u00e1ticos del carro a puntapi\u00e9s.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 hacer? Se formul\u00f3 la pregunta una y otra vez. No encontraba aparente salida al laberinto. Mir\u00f3 dentro. La Biblia estaba abierta en el evangelio de Marcos, que le\u00eda por peque\u00f1as porciones mientras el sem\u00e1foro hac\u00eda el cambio de luces de rojo a verde. \u00a1Claro! Buscar a Dios\u2026 Como si un bombillo se iluminara. Inmediatamente pens\u00f3: \u201c<em>Dios debe estar bastante ocupado resolviendo problemas del mundo, como para ayudarme con un neum\u00e1tico ponchado<\/em>\u201d. Y desisti\u00f3 por algunos minutos.<\/p>\n<p align=\"justify\">El sol canicular, el calor insoportable y el ruido de autos, le llev\u00f3 a reanudar su pensamiento centrado en Dios. Y or\u00f3: \u201cSe\u00f1or, ay\u00fadame. Tengo un problema con un neum\u00e1tico, no tengo herramienta y necesito ayuda\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tres minutos despu\u00e9s una camioneta se orill\u00f3, se baj\u00f3 un hombre entrado en a\u00f1os, sonriente, como quien descubre una botella con agua abandonada en el desierto. \u201c<em>Veo que se var\u00f3. Soy mec\u00e1nico. \u00bfEn qu\u00e9 puedo ayudarlo?<\/em>\u201d. Y no solo hizo el trabajo, sino que adem\u00e1s se despidi\u00f3: \u201c<em>No le cobrar\u00e9 nada. Quiz\u00e1 otra vez si volvemos a encontrarnos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se alej\u00f3 hasta perderse en la distancia en su camioneta color rojo granate. Y Jairo no pudo menos que agradecer a Dios. \u00a1El Padre celestial se ocupaba de los peque\u00f1os detalles, como comprob\u00f3 ese d\u00eda!<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Una escena reveladora sobre la oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Dios responde a nuestras oraciones con poder. Lo tenemos claro pero, con frecuencia, lo olvidamos. Pareciera que concebimos en nuestra mente a un Dios que s\u00f3lo se ocupa de asuntos de alto nivel, y que desconoce nuestras <em>peque\u00f1as necesidades<\/em>. Estamos equivocados.<\/p>\n<p align=\"justify\">La autora y conferencista, Catherine Marshall, llama la atenci\u00f3n al respecto cuando escribe:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cDios insiste en que le pidamos, no porque \u00c9l necesite saber nuestra condici\u00f3n, sino porque nosotros necesitamos la disciplina espiritual de pedir. De manera similar, el hecho de presentarle peticiones espec\u00edficas nos obliga a dar un paso adelante en la fe. La raz\u00f3n por la cual la mayor\u00eda de nosotros no hace peticiones que consideramos peque\u00f1as, es porque creemos que si oramos por algo definido, y nuestra oraci\u00f3n no tiene respuesta, entonces perderemos la poca fe que nos queda.\u201d(Catherine Marshall. \u201cAventuras a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n\u201d. Editorial Betania. EE.UU. 1975. Pg. 16)<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p align=\"justify\">Le invito a que considere, cuidadosamente, cu\u00e1ntas veces pudo haber pedido al Padre celestial algo en apariencia sencillo, pero no lo hizo. Es una forma de medir nuestra fe, de levantar barreras que impiden que nos movamos en la dimensi\u00f3n de los milagros, y adem\u00e1s, que disfrutemos al m\u00e1ximo del poder que se desprende de la mano de Dios en respuesta a nuestro clamor.<\/p>\n<p align=\"justify\">En alguna ocasi\u00f3n mientras el Se\u00f1or Jes\u00fas recorr\u00eda territorios predicando la Palabra, dos hombres invidentes oyeron del Maestro. No lo conoc\u00edan. Lo no hab\u00edan visto obrar milagros. Desconoc\u00edan su origen. Simplemente sab\u00edan que era alguien venido de Dios. Probablemente lo pensaron dos veces antes de pedirle un milagro, pero despu\u00e9s de dar vueltas sobre el asunto. Y se decidieron.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Evangelio describe la escena de la siguiente manera: <strong><em>\u201cMientras Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos sal\u00edan de la ciudad de Jeric\u00f3, una gran multitud los segu\u00eda. Dos hombres ciegos estaban sentados junto al camino. Cuando oyeron que Jes\u00fas ven\u00eda en direcci\u00f3n a ellos, comenzaron a gritar: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, Hijo de David, ten compasi\u00f3n de nosotros!\u00bb. \u00ab\u00a1C\u00e1llense!\u00bb, les grit\u00f3 la multitud. Sin embargo, los dos ciegos gritaban a\u00fan m\u00e1s fuerte: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, Hijo de David, ten compasi\u00f3n de nosotros!\u00bb. Cuando Jes\u00fas los oy\u00f3, se detuvo y los llam\u00f3: \u2014 \u00bfQu\u00e9 quieren que haga por ustedes? \u2014 Se\u00f1or \u2014 dijeron\u2014 , \u00a1queremos ver! Jes\u00fas se compadeci\u00f3 de ellos y les toc\u00f3 los ojos. \u00a1Al instante pudieron ver! Luego lo siguieron.\u201d (Mateo 20:29-34. NTV)<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Le invito a considerar varios aspectos de manera que no pasen desapercibidos en el texto:<\/p>\n<ol>\n<li><span>Los dos hombres ciegos no hab\u00edan visto al Se\u00f1or Jes\u00fas, no le hab\u00edan visto obrar milagros, pero hab\u00edan escuchado que ven\u00eda de parte de Dios.<\/p>\n<\/li>\n<li><span>Los dos hombres ciegos quiz\u00e1 pensaron que <em>su necesidad era peque\u00f1a<\/em> pero clamaron al Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<\/li>\n<li><span>Los dos hombres ciegos no se dejaron arrastrar por los incr\u00e9dulos que les instaban a callar.<\/p>\n<\/li>\n<li><span>Los dos hombres ciegos perseveraron en medio de las dificultades, pidiendo por su milagro.<\/p>\n<\/li>\n<li><span>Los dos hombres ciegos fueron <em>espec\u00edficos<\/em> en cuanto a qu\u00e9 necesitaban de Dios.<\/p>\n<\/li>\n<li><span>Dios honr\u00f3 la fe de los dos hombres y les concedi\u00f3 el milagro de ver, a trav\u00e9s de la ministraci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>El mayor problema es que no sabemos pedir, si lo hacemos no es conforme debiera, y si realmente eso que pedimos honra y glorifica a Dios cuando ocurre el milagro, ocurre que no perseveramos.<\/p>\n<p align=\"justify\">El ap\u00f3stol Santiago escribi\u00f3: <strong><em>\u201cDesean lo que no tienen, entonces traman y hasta matan para conseguirlo. Envidian lo que otros tienen, pero no pueden obtenerlo, por eso luchan y les hacen la guerra para quit\u00e1rselo. Sin embargo, no tienen lo que desean porque no se lo piden a Dios.\u201d (Santiago 4:2. NTV)<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Estos pasaje que hemos visto hasta ahora, deben llevarnos a reflexionar sobre el tipo de oraciones que elevamos a Dios, el por qu\u00e9 oramos y, finalmente, el grado de respuesta que obtenemos cuando oramos. Si tomamos tiempo para hacer una evaluaci\u00f3n juiciosa, sin duda nuestra vida espiritual ser\u00e1 revolucionada; experimentar\u00e1 un giro de 180 grados.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Aprenda a pedir tambi\u00e9n las cosas peque\u00f1as<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Si usted analiza cuidadosamente una pared, encontrar\u00e1 que salvo una estructura completa de hormig\u00f3n, los muros est\u00e1n compuestos de ladrillos. Muchos. Decenas. Centenas. Y la sumatoria de estos bloques forma las paredes.<\/p>\n<p align=\"justify\">Igual nuestra vida espiritual, m\u00e1s cuando caminamos en la dimensi\u00f3n de los milagros de Dios: Constituyen la concatenaci\u00f3n de un milagro m\u00e1s otro milagro m\u00e1s otro\u2026 Hasta conformar un conjunto. Es all\u00ed cuando podemos decir: \u201c<em>Estoy caminando en la dimensi\u00f3n de los milagros<\/em>.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">El Dios en el que usted y yo hemos cre\u00eddo, es un Dios que siempre, en todo momento, est\u00e1 con nosotros. Por eso, la sumatoria de peque\u00f1os milagros imprime una nueva dimensi\u00f3n a nuestra vida espiritual. Es confiar en \u00c9l, incluso para lo que consideramos intrascendente.<\/p>\n<p align=\"justify\">El autor y conferencista, Bill MacKartney, escribe:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cDios no es un Dios a tiempo parcial. \u00c9l est\u00e1 all\u00ed para cualquiera que le busque de todo coraz\u00f3n, mente y alma. Nada nos har\u00e1 profundizar m\u00e1s en nuestra relaci\u00f3n con Dios que la oraci\u00f3n ferviente. La oraci\u00f3n es el regalo de Dios para nosotros. Es el espacio donde \u00c9l nos revela una porci\u00f3n de su coraz\u00f3n. Pero sorprendentemente, la oraci\u00f3n es la disciplina m\u00e1s descuidada en la Iglesia hoy.\u201d(Bill MacKartney. \u201cSiga hasta la meta\u201d. Editorial Unilitt. EE.UU. 1996. Pg. 23)<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p align=\"justify\">Dios est\u00e1 all\u00ed a su lado. Conoce sus necesidades. Est\u00e1 atento. Espera que usted le pida lo que necesita. Basta que usted lo haga. Es cierto, \u00c9l conoce de qu\u00e9 necesita, pero espera que usted se lo diga en su propia voz, como ense\u00f1\u00f3 nuestro amado Salvador Jesucristo: <strong><em>\u201cSigue pidiendo y recibir\u00e1s lo que pides; sigue buscando y encontrar\u00e1s; sigue llamando, y la puerta se te abrir\u00e1. \u00a0Pues todo el que pide, recibe; todo el que busca, encuentra; y a todo el que llama, se le abrir\u00e1 la puerta.\u201d (Mateo 7:7, 8. NTV)<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Perseverancia<\/em>. Esa es la clave. Insistir. No darse por vencido. Pedir, pedir, pedir. As\u00ed sean cosas en apariencia peque\u00f1as. Pedir. Dios desea concedernos, pero si lo pedimos, responde. Pedir y perseverar son esenciales (Cf. Lucas 18:1) Es nuestra manifestaci\u00f3n de dependencia de Dios, del Padre celestial.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cito nuevamente a la autora y conferencista, Catherine Marshall, llama la atenci\u00f3n al respecto cuando escribe:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cCuando nos vemos confrontados con una necesidad o un problema, ya se trate de una crisis grande o peque\u00f1a, si confiamos impl\u00edcitamente en que Dios es nuestro Padre, entonces acudimos a \u00c9l como ni\u00f1os, cont\u00e1ndole de la manera m\u00e1s sencilla y directa nuestra necesidad, pidi\u00e9ndole que nos ayude.\u201d(Catherine Marshall. \u201cAventuras a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n\u201d. Editorial Betania. EE.UU. 1975. Pg. 13)<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>Cambie la din\u00e1mica de orar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Si quiz\u00e1 se ha medido para pedirle a Dios algo, como por ejemplo que le ayude a trav\u00e9s de alguien con una reparaci\u00f3n o tal vez que le provea para algo tan elemental como pagar los servicios b\u00e1sicos, desde hoy va a confiar plenamente en \u00c9l y sencillamente va a hacerlo. Pedir, perseverar y esperar. \u00a1Dios har\u00e1 el resto!<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestro amado Salvador Jesucristo ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos y a nosotros hoy, poco antes de ascender al cielo: <strong><em>\u201cAs\u00ed que ahora ustedes tienen tristeza, pero volver\u00e9 a verlos; entonces se alegrar\u00e1n, y nadie podr\u00e1 robarles esa alegr\u00eda. Ese d\u00eda, no necesitar\u00e1n pedirme nada. Les digo la verdad, le pedir\u00e1n directamente al Padre, y \u00e9l les conceder\u00e1 la petici\u00f3n, porque piden en mi nombre. No lo han hecho antes. Pidan en mi nombre y recibir\u00e1n y tendr\u00e1n alegr\u00eda en abundancia.\u201d (Juan 16: 22-24. NTV)<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Una promesa que se hace realidad cuando pedimos: Dios desea responder a nuestras oraciones con milagros. No es para ma\u00f1ana, es para ahora, si nos atravemos a creer. El Dios en el que hemos depositado nuestra confianza\u2014 t\u00e9ngalo siempre presente\u2014 es un Dios de poder. Desde hoy: \u00a1Cambie su din\u00e1mica de oraci\u00f3n!<\/p>\n<p align=\"justify\">Si tiene alguna inquietud, por favor, no dude en escribirnos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Tareas para avanzar en la Lecci\u00f3n 12:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Por favor, lea cada una de las preguntas. Busque la cita b\u00edblica. Si considera complicado el interrogante, puede releer la ense\u00f1anza de hoy. Sin duda encontrar\u00e1 todas las respuestas\u2026<\/p>\n<ol>\n<li><span>\u00bfAcudimos a Dios para pedirle <em>cosas peque\u00f1as<\/em>?<\/p>\n<\/li>\n<li><span>\u00bfQu\u00e9 nos impide ir a \u00c9l para presentarle la totalidad de nuestras necesidades?<\/p>\n<\/li>\n<li><span>\u00bfHemos meditado en el hecho de que no involucrarle en la totalidad de nuestra cotidianidad, incluso en asuntos peque\u00f1os, es una forma de poner barreras al proceso de desarrollar intimidad con \u00c9l?<\/p>\n<\/li>\n<li><span>\u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n debemos ser espec\u00edficos al orar? (Mateo 20:29-34)<\/p>\n<\/li>\n<li><span>\u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n por la cual debemos desestimar las voces de incredulidad que siempre encontraremos a nuestro\u00a0 paso?<\/p>\n<\/li>\n<li><span>\u00bfPor qu\u00e9 debemos <em>perseverar <\/em>en oraci\u00f3n? (Lucas 18:1)<\/p>\n<\/li>\n<li><span>\u00bfCu\u00e1l es la consecuencia directa cuando simplemente <em>pedimos<\/em> a Dios y <em>perseveramos? <\/em>(Mateo 7:7, 8)<\/p>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p align=\"justify\">Por: Fernando Alexis Jim\u00e9nez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es tiempo de dinamizar nuestra vida de oraci\u00f3n Se averi\u00f3 el auto. Justo cuando Jairo atravesaba una avenida transitada de la ciudad. Los otros autos pasaban raudos y hac\u00edan sonar la bocina. No falt\u00f3 quien le llamara \u201caprendiz\u201d, y la se\u00f1ora malhumorada que le hizo una se\u00f1a grosera con la mano. 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