{"id":1998,"date":"2015-12-01T00:34:58","date_gmt":"2015-12-01T05:34:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/principios-parte-i\/"},"modified":"2015-12-01T00:34:58","modified_gmt":"2015-12-01T05:34:58","slug":"principios-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/principios-parte-i\/","title":{"rendered":"Principios, Parte I"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Warren Wiersbe<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">No importa cual ministerio Dios nos otorgue (Predicaci\u00f3n, ense\u00f1anza, supervisi\u00f3n, etc.), nunca podremos dar a otros lo que nosotros mismos no tenemos. Ignorar el car\u00e1cter es ignorar las bases del ministerio. Esto explica el por qu\u00e9 del tanto tiempo que Dios pasa con sus siervos. Pas\u00f3 trece a\u00f1os preparando a Jos\u00e9&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Al regresar de la clase llegu\u00e9 a mi dormitorio busqu\u00e9 la palabra principio en mi diccionario, encontrando que significaba: \u00abley, doctrina o suposici\u00f3n de caracter\u00edsticas globales y fundamentales\u00bb. Leyendo m\u00e1s adelante descubr\u00ed que la palabra viene del vocablo latino principium (comienzo). De esa definici\u00f3n aprend\u00ed algo que me ha ayudado a profundizar y dirigir mi ministerio por muchos a\u00f1os: \u00abSi vuelvo a los comienzos y construyo sobre principios, siempre estar\u00e9 al d\u00eda y de acuerdo con lo que Dios est\u00e1 haciendo\u00bb. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Esa convicci\u00f3n me llev\u00f3 a una b\u00fasqueda continua de principios; esas verdades fundamentales que nunca cambian y que, sin embargo, tienen un nuevo significado y aplicaci\u00f3n para cada nueva situaci\u00f3n. Aprend\u00ed a no adoptar jam\u00e1s un m\u00e9todo hasta no haber comprendido el principio que ten\u00eda detr\u00e1s. Comenc\u00e9 a evaluar a los hombres y ministerios en base a los principios que los motivaban, as\u00ed como en base al fruto que produc\u00edan.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Vivir de acuerdo a esta filosof\u00eda simplific\u00f3 mi vida. Mi mente no estaba embotada por la excesiva cantidad de novedades que los vientos de doctrina traen al mundo cristiano. Mi biblioteca no estaba atestada de manuales populares sobre \u00abc\u00f3mo hacerlo\u00bb, que eran best-seller por un mes y caducos al d\u00eda siguiente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Fue as\u00ed que, cuando nuestro hijo mayor acept\u00f3 su primer pastorado, me sent\u00ed obligado a compartir con \u00e9l algunos de los principios que han guiado mi ministerio. Durante las sucesivas semanas pens\u00e9 en estos principios, les di diferentes formas, los refin\u00e9 y trat\u00e9 de que fueran verdaderamente globales y fundamentales. El que usted est\u00e9 o no de acuerdo con estos principios puede no ser importante, pero pueden, al menos, ayudarle a dise\u00f1ar los suyos propios. Dios hace un trabajador, luego lo usa para hacer un trabajo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Phillips Brooks ten\u00eda raz\u00f3n cuando se refer\u00eda a la preparaci\u00f3n para el ministerio como nada menos que \u00abla creaci\u00f3n de un hombre\u00bb (o la de una mujer &#8211; Brooks estar\u00eda de acuerdo con eso)<\/P><br \/>\n<P align=justify>No importa qu\u00e9 clase de ministerio Dios nos otorgue (Predicaci\u00f3n, ense\u00f1anza, aconsejamiento, supervisi\u00f3n, etc.), nunca podremos dar a otros lo que nosotros mismos no tenemos. Ignorar el car\u00e1cter es ignorar las bases del ministerio. Esto explica el por qu\u00e9 del tanto tiempo que Dios pasa con sus siervos. Pas\u00f3 trece a\u00f1os preparando a Jos\u00e9 a fin de que llegara a ser el segundo comandante de Egipto. Invirti\u00f3 ochenta a\u00f1os en la preparaci\u00f3n de Mois\u00e9s. A\u00fan el educado de Saulo de Tarso debi\u00f3 de pasar tres a\u00f1os de post-grado en Arabia antes que Dios lo lanzara como Pablo, el ap\u00f3stol. Las biograf\u00edas y auto biograf\u00edas de los grandes hombres de Dios revelan que El construye primero el car\u00e1cter y luego, a trav\u00e9s de ellos, desarrolla un ministerio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin car\u00e1cter, el ministerio no es m\u00e1s que una actividad religiosa o, lo que es peor, un negocio religioso. Los fariseos llamaban ministerio a lo que ellos hac\u00edan, aunque Jes\u00fas lo llamaba hipocres\u00eda. El sab\u00eda que los fariseos estaban m\u00e1s preocupados por su reputaci\u00f3n que por su car\u00e1cter; que las alabanzas de los hombres les interesaban m\u00e1s que la aprobaci\u00f3n de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abDebo aprender\u00bb \u0096escribi\u00f3 Henry Martyn\u0096 \u00abque el primer gran asunto en la tierra es la santificaci\u00f3n de mi propia alma\u00bb. \u00a1Am\u00e9n!. Alguien le pregunt\u00f3 al financista J. P. Morgan cu\u00e1l ser\u00eda la mejor seguridad que le pod\u00eda dar un cliente, a lo que Morgan respondi\u00f3\u0096 \u00abCar\u00e1cter\u00bb. Ello me recuerda a otro Morgan; G. Campbell Morgan estaba paseando con D. L. Moody en Northfield cuando de repente Moody pregunt\u00f3: \u00abAl final de cuentas, \u00bfqu\u00e9 es el car\u00e1cter?\u00bb. Campbell Morgan sab\u00eda que el evangelista deseaba responder su propia pregunta, as\u00ed que esper\u00f3. \u00abCar\u00e1cter \u0096dijo Moody\u0096 \u00abes lo que un hombre es en la oscuridad\u00bb. Cuando se le dijo a Spurgeon que alguien estaba interesado en escribir un libro sobre su vida, \u00e9l contest\u00f3: \u00abUsted puede escribir mi vida en los cielos. \u00a1Yo no tengo nada que ocultar\u00bb!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Quiz\u00e1s la palabra clave sea integridad. Jes\u00fas nos advirti\u00f3 que no podemos servir a dos amos, y Santiago estuvo de acuerdo cuando escribi\u00f3 que \u00ab\u0085 el hombre de doble \u00e1nimo es inestable en todos sus caminos\u00bb (1:8). Lo opuesto a la integridad es duplicidad. \u00abLas manos son las de Esa\u00fa, pero la voz es la de Jacob\u00bb. Nadie puede, en forma exitosa, ministrar y disfrazarse al mismo tiempo. Al menos no por mucho tiempo. La reputaci\u00f3n, por mucha que sea, no puede sustituir al car\u00e1cter. A. T. Robertson ten\u00eda raz\u00f3n cuando escrib\u00eda en La Gloria del Ministerio que \u00abmuchos hombres con nombres importantes son novatos en (la) gracia\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La palabra griega traducida como ministerio en el N. T. describe un cierto tipo de servicio. En la iglesia primitiva el ministro era un siervo, y no simplemente un funcionario. Este concepto era una novedad para los griegos y los romanos, quienes consideraban al siervo como alguien sin importancia, que hac\u00eda cosas para otros con mayor importancia, Jesucristo elev\u00f3 y dignific\u00f3 el trabajo cuando dijo \u00abYo estoy entre ustedes como el que sirve\u00bb. (Lc. 22:27).<\/P><br \/>\n<P align=justify>La sociedad actual eval\u00faa a la persona en relaci\u00f3n a la cantidad de personas que trabajan para \u00e9l. Jes\u00fas revirti\u00f3 eso: \u00abSi alguien quiere ser el primero, deber\u00e1 ser el \u00faltimo, y el siervo de todos (Mr. 9:35). La gran pregunta en el ministerio es entonces, \u00bfPara cu\u00e1nta gente trabaja usted? Esto no significa que los ministros de Cristo sean los cadetes (el che pibe) de los miembros de la congregaci\u00f3n. El ministerio no es una proveedur\u00eda. Pablo explic\u00f3 la diferencia cuando escribi\u00f3 \u00abnosotros como siervos, por amor de Jes\u00fas\u00bb (2 Co. 4:5). Primero servimos al Se\u00f1or. Hay veces que el servicio va en contra de los intereses humanos. \u00ab\u00bfEstoy tratando de ganarme la aprobaci\u00f3n de los hombres?\u00bb (G\u00e1latas). La persona que no desea trabajar y servir a los otros no deber\u00eda permanecer en el ministerio, como as\u00ed tampoco la persona que desea gozar de la atenci\u00f3n del p\u00fablico en el escenario, con todos los focos sobre \u00e9l. Como ministros, debemos preocuparnos por los individuos y no s\u00f3lo por congregaciones, muchedumbres o una \u00abhumanidad\u00bb imprecisa. No debemos unirnos a aquel c\u00f3mico que expres\u00f3 \u00abAmo a la humanidad. \u00a1Es a la gente a la que no soporto!\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Jes\u00fas se despoj\u00f3 de s\u00ed mismo y se convirti\u00f3 en siervo. Vino a ayudar a los dem\u00e1s, y la naturaleza del ministerio es servicio. El ministerio es demasiado sagrado para ser motivado por los beneficios y demasiado dif\u00edcil para ser motivado por el deber. S\u00f3lo el amor puede sustentarnos. <\/P><br \/>\n<P align=justify>S\u00f3lo el amor hace que el siervo ponga a los otros primero. S\u00f3lo el amor guarda a un siervo de explotar y de usar a su gente para sus prop\u00f3sitos. S\u00f3lo el amor evita que un l\u00edder se convierta en un dictador. El deber es delicioso cuando est\u00e1 saturado con amor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero este amor no debe ser fabricado. Si lo es, entonces no es verdadero amor; es un sentimiento hueco o adulaci\u00f3n barata. M\u00e1s bien, el fruto del Esp\u00edritu es amor. \u00abDios ha llenado con su amor nuestro coraz\u00f3n por medio del Esp\u00edritu Santo que nos ha dado\u00bb (Ro. 5:5). El ministerio de Pablo estaba \u00abimpuesto\u00bb por el amor de Cristo (2 Cor. 5:14), y era esta compasi\u00f3n-compulsi\u00f3n la que lo ayud\u00f3 a seguir cuando las cosas eran dif\u00edciles.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Jon\u00e1s, ministro sin amor. Fue a N\u00ednive, no porque amara la voluntad de Dios o la gente a la cual Dios lo hab\u00eda enviado, sino porque tem\u00eda el castigo de Dios. El hermano mayor (Lucas 15:25) trabaj\u00f3 obedientemente en el campo, pero no ten\u00eda amor ni por su padre ni por su hermano. Ambos cumplieron su labor, pero perdieron la bendici\u00f3n. Terminaron cr\u00edticos y divisivos, incapaces de llevarse bien con Dios o los hombres.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin amor, los dones y talentos son obst\u00e1culos para el ministerio. Se convierten en armas y no en herramientas. Exaltan al siervo, no edifican a la iglesia. Podremos conocer poco las complejidades de la teor\u00eda de comunicaci\u00f3n (a pesar de que deber\u00edamos estudiarlas), pero si amamos a nuestra gente y la servimos en amor, vamos a, de alguna manera, construir puentes en vez de paredes, y nuestro mensaje llegar\u00e1.<\/P><br \/>\n<P align=justify>John Henry Jowelt lo expres\u00f3 muy bien: \u00abEl ministerio que no cuesta nada, no logra nada\u00bb. Yo podr\u00eda agregar que el ministerio que no cuesta nada no es realmente un ministerio. Jes\u00fas sent\u00f3 el precedente: \u00abPorque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos\u00bb (Mr. 10:45). \u00abPara servir\u0085 y para dar\u0085\u00bb La convicci\u00f3n es clara.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Un visitante le dijo a Samuel Johnson que lamentaba no ser cl\u00e9rigo, ya que consideraba a esa vida, como f\u00e1cil y confortable. Johnson sab\u00eda, \u00abLa vida de un cl\u00e9rigo concienzudo no es f\u00e1cil\u00bb, le dijo al visitante. \u00abYo siempre he considerado al cl\u00e9rigo como el padre de una gran familia (su iglesia) que \u00e9l es capaz de mantener \u0096\u00a1No se\u00f1or! No envidio la vida de un cl\u00e9rigo como vida f\u00e1cil, ni envidio al cl\u00e9rigo que hace que sea una vida f\u00e1cil\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Escuch\u00e9 una vez a un predicador pedirle a un librero cristiano \u00abun libro barato sobre esbozos de sermones de la profunda vida cristiana\u00bb; inmediatamente me compadec\u00ed de su congregaci\u00f3n. \u00a1Era un hombre sin deseos de pagar el precio de la realidad espiritual!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Jes\u00fas dijo: \u00abEl hombre que ama su vida la perder\u00e1; y el que aborrece su vida en este mundo la conservar\u00e1 para vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo estoy, all\u00ed tambi\u00e9n estar\u00e1 mi servidor, si alguno me sirve, el Padre le honrar\u00e1\u00bb ( Jn. 12:25-26).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Desde el momento en que Satan\u00e1s se declar\u00f3 libre de la autoridad de Dios, han habido dos filosof\u00edas de vida: sumisi\u00f3n o afirmaci\u00f3n. Best sellers modernos nos exhortan a \u00abcuidar el n\u00famero uno\u00bb y de a\u00fan usar la intimidaci\u00f3n para lograrlo. Entre cristianos que deber\u00edan saberlo bien, el \u00ab\u00e1mate a t\u00ed mismo\u00bb ha reemplazado a \u00abni\u00e9gate a ti mismo\u00bb. En nombre de la libertad estamos predicando y practicando la anarqu\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Somos primero siervos, luego dirigentes. Ninguna persona que no est\u00e9 bajo autoridad tiene el derecho de ejercitar la autoridad. Nunca podremos servir afirm\u00e1ndonos a nosotros mismos; es \u00fanicamente someti\u00e9ndonos a nosotros mismos que lo lograremos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los creyentes con discernimiento pueden detectar la nota de autoridad en la vida de un trabajador que est\u00e1 bajo autoridad, y no temen seguirlo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es desafortunado que el \u00abconcepto de corporaci\u00f3n\u00bb del liderazgo se ha apoderado de varias organizaciones cristianas, incluyendo iglesias. Jes\u00fas dijo esto acerca de este concepto: \u00abLos reyes de los gentiles se ense\u00f1orean de ellos, y los que tienen autoridad sobre ellos son llamados bienhechores. Pero no es as\u00ed con nosotros; antes, el mayor entre vosotros h\u00e1gase como el menor, y el que dirige como el que sirve porque \u00bfcu\u00e1l es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? \u00bfno lo es el que se sienta a la mesa? Sin embargo, yo soy entre vosotros como el que sirve. (Lc. 22:25-27).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si nos sometemos a Cristo, no debemos nunca temer someternos a otros, ya que la autoridad del ministerio es sumisi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cada vez que visito la catedral de St. Paul, pienso en una pregunta que le formul\u00f3 un turista al gu\u00eda. Ese turista era mi esposa y su pregunta era v\u00e1lida: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 fue construido este edificio?\u00bb, nuestro gu\u00eda se mostr\u00f3 un poco perplejo al principio, pero luego sonri\u00f3 y dijo: \u00abPues, para la gloria de Dios\u00bb . Gloria en ellos para la gloria de Dios (2 Cor. 12:7-10).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Todo lo que Dios hace es en \u00faltima instancia para su gloria. En el primer cap\u00edtulo de Efesios, Pablo nos recuerda tres veces que la gran obra de salvaci\u00f3n de Dios es \u00abpara la alabanza de su gloria\u00bb (vers. 6:12,14). Dios no salva a los pecadores para hacerlos felices, a pesar de que ese es un bendito beneficio accesorio. El los salva para que El sea eternamente glorificado en ellos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los ministros deben tener esta perspectiva eterna. El hombre que olvida lo final se ver\u00e1 atrapado por lo inmediato, y esto puede llevar \u00fanicamente a un tipo de servicio superficial que se refugia en horarios y estad\u00edsticas. El siervo miope se olvida de la gloria de Dios y comienza pronto a tomar atajos, a jugar a la pol\u00edtica y a practicar la manipulaci\u00f3n para poder obtener resultados. Pero eso es construir con madera, heno y paja; y el resultado ser\u00e1n cenizas. Un pastor amigo a menudo me recuerda que la cosecha no es el final de la reuni\u00f3n \u0096es el final de los tiempos. Esta es la raz\u00f3n por la cual es peligroso ser demasiado dogm\u00e1tico al evaluar los ministerios de hoy. El \u00fanico que va a sobrevivir a la prueba ardiente de ese d\u00eda ser\u00e1, \u00abHe servido para la gloria de Dios\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No hay nada que Dios no haga por el siervo que le da a El la gloria y que no se irrita cuando otros se llevan el m\u00e9rito. El siervo que vive para la gloria de Dios a su disposici\u00f3n. <\/P><br \/>\n<P align=justify>El primer problema serio interno que enfrent\u00f3 la iglesia de los primeros tiempos fue a causa de negligencia (Hch. 6:1-7). Pedro admiti\u00f3 que \u00e9l y sus asociados estaban tan ocupados sirviendo mesas que hab\u00edan descuidado la oraci\u00f3n y el ministerio de la Palabra. Otros creyentes se hicieron cargo del bulto y los ap\u00f3stoles volvieron a sus verdaderos ministerios, resolvi\u00e9ndose as\u00ed el problema. M\u00e1s a\u00fan, la Palabra de Dios se desparram\u00f3 y multitudes pusieron su confianza en Cristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La Palabra de Dios y la oraci\u00f3n han sido siempre las herramientas m\u00e1s valiosas del ministerio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mois\u00e9s alternaba entre ense\u00f1ar la Palabra a la gente e ir ante la presencia de Dios a orar por la naci\u00f3n. Samuel le dijo a la gente, \u00abEn cuanto a m\u00ed, que el Se\u00f1or me libre de pecar contra El dejando de rogar por ustedes. Antes bien, les ense\u00f1ar\u00e9 a comportarse de manera buena y recta\u00bb (1 Sam. 12:23). El ministerio de Pablo se bas\u00f3 en un modelo similar: \u00abY ahora os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, que es poderosa para edificaros\u0085\u00bb (Hch. 20:32).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ambos son necesarios. Si estudiamos la Palabra y nunca oramos, podr\u00edamos tener mucha luz sin calor. Si oramos pero nunca estudiamos, podr\u00edamos convertirnos en fan\u00e1ticos que exhiben mucho ardor pero poco conocimiento. Si usamos la Palabra de Dios y la oraci\u00f3n, tenemos un equilibrado y sano ministerio y haremos la obra de Dios de acuerdo a su voluntad. <\/P><br \/>\n<P align=justify>El ministro que no conoce la Palabra de Dios fracas\u00f3 en cuanto a su vocaci\u00f3n. Pablo, en sus ep\u00edstolas pastorales, a menudo menciona la Palabra de Dios, la doctrina y la ense\u00f1anza. Un requisito que el ministro debe tener es la habilidad para ense\u00f1ar ( 1Ti. 3:2), esto sugiere la habilidad de aprender. Como dijo Matthew Henry en su comentario: \u00abEstudie con cuidado, haga que sea especialmente la Biblia su estudio. No hay conocimiento alguno que yo desee aumentar m\u00e1s que ese. Los hombres adquieren sabidur\u00eda de los libros, pero la sabidur\u00eda hacia Dios debe ser extra\u00edda del libro de Dios, y esto se logra por excavaci\u00f3n. La mayor\u00eda de los hombres caminan por la superficie, y recogen aqu\u00ed y all\u00ed alguna flor, pocos se meten en ella.\u00bb <\/P><br \/>\n<P align=justify>Podemos recoger madera, heno y paja en la superficie del suelo, y eso sin mucho esfuerzo. Si queremos oro, plata y piedras preciosas, debemos excavar para hallarlas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Debemos tambi\u00e9n orar. \u00abOraci\u00f3n, meditaci\u00f3n y tentaci\u00f3n, forman a un ministro\u00bb, dijo Lutero; noten que puso a la oraci\u00f3n primero. \u00abEl ministerio cristiano es obra de la fe\u00bb, escribi\u00f3 Charles Bridges en su cl\u00e1sico \u00abEl ministerio cristiano\u00bb. \u00abY para poder ser obra de la fe, debe ser obra de la oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n obtiene fe, mientras que la fe en su reacci\u00f3n aviva hasta aumentar la seriedad de la oraci\u00f3n\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es peligroso ministrar sin oraci\u00f3n. \u00abEn todo lo que el hombre haga sin Dios\u00bb, escribi\u00f3 George MacDonald, \u00abfracasar\u00e1 miserablemente, o triunfar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s miserablemente\u00bb. Nuestro Se\u00f1or depend\u00eda de la oraci\u00f3n cuando ministr\u00f3 aqu\u00ed en la tierra. Pablo oraba sin cesar. Los gigantes de la fe conquistaron a sus enemigos porque ellos oraban. Honramos sus memorias y construimos sus tumbas, pero no imitamos su fe.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Algunos pastores ruegan por cada uno de sus miembros nombr\u00e1ndolos en el curso de una semana o de un mes, o cuando la congregaci\u00f3n es numerosa, durante varios meses. No hay duda de que un pastor puede hacerse el tiempo para orar por los oficiales y l\u00edderes de la iglesia por el lapso de una semana. Es un privilegio compartir la Palabra de Dios con la gente; pero es un privilegio a\u00fan mayor el nutrir a la Palabra con nuestras oraciones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El ministro que est\u00e1 muy ocupado para estudiar la Palabra de Dios y orar est\u00e1 demasiado ocupado. Puede ser que se vea a s\u00ed mismo como exitoso y tambi\u00e9n ante los ojos de sus pares, pero es un fracaso ante los ojos de Dios. Alg\u00fan d\u00eda todos lo sabr\u00e1n. Dios no ha prometido que va a bendecir los m\u00e9todos, pero s\u00ed ha prometido bendecir su Palabra y responder a la oraci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No soy atleta ni tampoco un espectador entusiasta, pero he llegado a una conclusi\u00f3n acerca de los deportes: la mejor manera de ganar el partido es ser la clase de persona que puede ganar. El aplauso se desvanecer\u00e1, el trofeo decaer\u00e1, pero la bendici\u00f3n de un cuerpo fuerte, una buena coordinaci\u00f3n y la determinaci\u00f3n de ganar va a enriquecer a la persona para los a\u00f1os venideros.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Quiz\u00e1s sea esta la raz\u00f3n por la cu\u00e1l el ap\u00f3stol Pablo utiliz\u00f3 tantos ejemplos del atletismo en sus cartas. El atleta crece al hacer todo lo mejor que puede. \u00abPon toda tu atenci\u00f3n en estas cosas\u00bb, le advirti\u00f3 Pablo al joven Timoteo, \u00abpara que todos puedan ver como progresas\u00bb (1 Ti. 4:15). La gente a menudo se pregunta, \u00ab\u00bfEst\u00e1 creciendo la iglesia?\u00bb quiz\u00e1s deber\u00edan preguntarse, \u00ab\u00bfEst\u00e1 el ministro creciendo?\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero est\u00e9n prevenidos, la recompensa por un ministerio fiel es \u00a1m\u00e1s ministerio! \u00abYa qu\u00e9 fuiste fiel en lo poco, te pondr\u00e9 a cargo de mucho m\u00e1s\u00bb (Mt. 25:21). Esto ilustra mi punto : la fidelidad en el ministerio aumenta la capacidad de uno. El privilegio del ministerio es crecimiento.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esto explica tambi\u00e9n porque el ministerio fiel es el camino a la grandeza. La mera actividad religiosa derriba a una persona; pero el verdadero ministerio la edifica, aumenta sus habilidades y enriquece su car\u00e1cter. Salom\u00e9 quer\u00eda conseguir tronos para sus dos hijos por el camino f\u00e1cil, pero Jes\u00fas rechaz\u00f3 su pedido. Los tronos en el Reino de Dios est\u00e1n preparados para aquellos que se preparan a s\u00ed mismos. El siervo fiel oir\u00e1 decir alg\u00fan d\u00eda a su Se\u00f1or: \u00abAmigo, p\u00e1sate a un lugar de m\u00e1s honor\u00bb (Lc. 14:10).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Leadership, 1980. Usado con permiso. Apuntes Pastorales. Junio \u0096 Julio \/ 1984. Vol. II, n\u00famero 1. Adaptado por DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Warren Wiersbe No importa cual ministerio Dios nos otorgue (Predicaci\u00f3n, ense\u00f1anza, supervisi\u00f3n, etc.), nunca podremos dar a otros lo que nosotros mismos no tenemos. Ignorar el car\u00e1cter es ignorar las bases del ministerio. Esto explica el por qu\u00e9 del tanto tiempo que Dios pasa con sus siervos. Pas\u00f3 trece a\u00f1os preparando a Jos\u00e9&#8230; Al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/principios-parte-i\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPrincipios, Parte I\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1998","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1998"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1998\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}