{"id":2005,"date":"2015-12-01T00:35:07","date_gmt":"2015-12-01T05:35:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/objetivo-cambiar-vidas-parte-i\/"},"modified":"2015-12-01T00:35:07","modified_gmt":"2015-12-01T05:35:07","slug":"objetivo-cambiar-vidas-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/objetivo-cambiar-vidas-parte-i\/","title":{"rendered":"Objetivo: cambiar vidas &#8211; Parte I"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Fred Smith<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El ense\u00f1ar es mucho m\u00e1s que la especialidad particular del maestro de escuela dominical. Es un don mucho m\u00e1s amplio de lo que hasta ahora le hemos concedido. Por ello el autor nos provee siete se\u00f1ale de un maestro que tendr\u00e1 \u00e9xito en transformar vidas.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify>PRIMERA PARTE<\/B> <\/P><br \/>\n<P align=justify>En verdad, nunca me hab\u00eda considerado un maestro hasta que un d\u00eda alguien me llam\u00f3 \u00abprofesor\u00bb mientras me hac\u00eda algunas preguntas. Entonces comenc\u00e9 a darme cuenta de que una gran parte del trabajo de un ejecutivo es ense\u00f1ar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sab\u00eda ya, por supuesto, que siendo jefe pod\u00eda dar \u00f3rdenes directamente y as\u00ed usar mi autoridad para cambiar el comportamiento de otros; pero resultaba mucho m\u00e1s l\u00f3gico el ense\u00f1ar, tratando de persuadir a quienes trabajaban para m\u00ed a que tuvieran un comportamiento productivo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El mismo principio se aplica al hogar y a\u00fan a la iglesia. El ense\u00f1ar es mucho m\u00e1s que la especialidad particular del maestro de escuela dominical. Es un don mucho m\u00e1s amplio de lo que hasta ahora le hemos concedido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La predicaci\u00f3n es algo diferente; es la proclamaci\u00f3n de conceptos. Es un don muy limitado. Unos pocos han recibido ese don y ser\u00eda maravilloso que ellos fueran los \u00fanicos dedic\u00e1ndose a la predicaci\u00f3n. El don de ense\u00f1anza, sin embargo, es mucho m\u00e1s amplio.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>SIETE CARACTERISTICAS DE UN BUEN MAESTRO<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Sea que ense\u00f1emos formal o informalmente, ya sea en una clase del domingo por la ma\u00f1ana o en el escritorio de un compa\u00f1ero de trabajo el jueves por la tarde, siempre debe ser nuestra meta el ser eficaces. \u00bfCu\u00e1les son las se\u00f1ales del \u00e9xito?<\/P><br \/>\n<P align=justify>1) El buen maestro personifica su mensaje.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No basta con decir solamente la verdad, es necesario adaptarla y mostrarla aplicada. Por ejemplo, un buen maestro demuestra que el conocimiento debe usarse y no simplemente acumularse. El usa material \u00fatil, cosas que lleven al oyente a aplicar lo ense\u00f1ado. Una persona puede decir cosas muy interesantes y entretenidas y no estar ense\u00f1ando. El material que se use para ilustrar y ense\u00f1ar debe ser \u00fatil. Esto ocurre con mayor facilidad cuando se lo personifica, cuando el maestro se mete en la ense\u00f1anza.<\/P><br \/>\n<P align=justify>2) El buen maestro hace que el aprender sea excitante.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Plat\u00f3n sol\u00eda hablar de dos clases de maestros; aquellos que simplemente transfieren conocimientos de una cabeza a otra, y aquellos otros que despiertan \u00abal estudiante dentro del estudiante\u00bb, haciendo de \u00e9l un aprendiz perpetuo, en el buen sentido de los t\u00e9rminos. El buen maestro alienta a sus oyentes a continuar aprendiendo, porque el aprendizaje hace que la vida sea mejor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>3) El buen maestro atrae a las personas, en lugar de acorralarlas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las constantes competencias de asistencia que veo en algunas escuelas dominicales son para m\u00ed una se\u00f1al de peligro. Los constantes ruegos de romper los r\u00e9cords de meses anteriores o venir a escuchar a tal o cual maestro me hacen pensar que el maestro en realidad no est\u00e1 comunicando nada atractivo. El gran maestro va a atraer a las personas. Casi estoy dispuesto a afirmar que la necesidad de promocionar la asistencia es inversamente proporcional a la calidad de ense\u00f1anza que el maestro est\u00e1 dando.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una de las formas en la que juzgo mi propia ense\u00f1anza es si la gente trae a sus amigos para que escuchen lo que ense\u00f1o. SI yo asistiese a una iglesia desconocida, no estar\u00eda preguntando: \u00ab\u00bfD\u00f3nde se re\u00fanen las personas de mi edad?\u00bb. Yo no voy a la iglesia para reunirme con los m\u00edos, voy a aprender. Por lo tanto mi pregunta ser\u00eda: \u00ab\u00bfD\u00f3nde se encuentra la clase m\u00e1s grande de la iglesia?\u00bb \u00bfPor qu\u00e9? Porque aunque todas las otras clases son iguales, las clases grandes son las que contienen los buenos maestros.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No le veo sentido alguno en tomar una clase grande y dividirla simplemente para acomodarnos a la teor\u00eda de algunos acerca de la ense\u00f1anza. Yo preferir\u00eda ver una clase grande con un buen maestro, que diez peque\u00f1as clases con nueve maestros mediocres. En ese caso, 90% de las personas tienen que soportar a aquellos que yo llamo \u00abespeciales del s\u00e1bado a la noche\u00bb. Maestros que huyen toda la semana de la tarea de preparar sus clases y finalmente el s\u00e1bado a la noche se auto obligan a juntar alguna cosa de una revista o de los apuntes de otros. Es un hecho simple: El buen maestro atrae las multitudes.<\/P><br \/>\n<P align=justify>4) El buen maestro conoce su estilo; sabe bien si es un orador de discursos o l\u00edder de una discusi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hay personas que pueden liderar perfectamente una gran discusi\u00f3n pero no son buenos oradores, mientras otros son exactamente lo opuesto. Una de las primeras cosas que un maestro necesita hacer es decidir cu\u00e1l va a hacer su estilo y no apartarse de \u00e9l. Ahora, si alguien da directamente un discurso porque tiene miedo de no poder contestar las preguntas, esto va a resultar obvio a primera vista. El buen orador debe anticiparse a las preguntas que las personas van formando en sus mentes y hasta mencionarlas oralmente. \u00abAhora, s\u00e9 que si usted y yo estuvi\u00e9semos hablando individualmente\u00bb, dir\u00e1 el orador, \u00abprobablemente me preguntar\u00eda c\u00f3mo funciona esto. Bueno, perm\u00edtame que le explique\u0085\u00bb El oyente se relaja en ese momento y se dice a s\u00ed mismo: \u00abCorrecto, es justo lo que me estaba preguntando\u00bb. Lo que ha hecho usted es mantener una discusi\u00f3n controlada.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si toca el punto d\u00e9bil de una persona, o se aleja de una ense\u00f1anza tradicional, debe reconocerlo y darle a las personas tiempo de pensarlo. Si directamente \u00abcierra la puerta\u00bb y contin\u00faa su discusi\u00f3n, la gente no va a escucharle m\u00e1s, pues van a estar pensando en lo que dijo. Si usted es consciente de la sorpresa o la controversia, puede darse cuenta por los rostros e incluso los cuerpos que est\u00e1n diciendo: \u00abEsta bien. Ya pesqu\u00e9 la idea. Puede continuar ahora\u00bb. Aunque sea un conferencista u orador, tendr\u00e1 la obligaci\u00f3n de mantener una conversaci\u00f3n con sus oyentes, mencionando tanto la posible posici\u00f3n de ellos como la suya.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por el otro lado, si es usted un l\u00edder de discusiones debe controlar la pregunta de tal forma que las pocas personas en el grupo que generalmente hablan no le quiten la repuesta. \u00bfA qui\u00e9n le hace falta aquel serm\u00f3n sin sentido por parte de esas personas que hubieran deseado dar la ense\u00f1anza personalmente pero a quienes no se les ha ofrecido la oportunidad (por razones bastante obvias)? Los l\u00edderes de discusiones deben controlar de tal manera la discusi\u00f3n que se vayan logrando resultados en el camino.<\/P><br \/>\n<P align=justify>5) El buen maestro trabaja con la realidad, no con la teor\u00eda. Apunta a los cambios de comportamiento.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una de sus palabras claves es aplicable. \u00bfEs aplicable este material a estas personas? \u00bfEs bueno para ellos? \u00bfTiene sentido compar\u00e1ndolo con sus vidas diarias?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Todos tenemos \u00e1reas en las cuales somos irreales, y debemos cuidarnos de ello. Algunos maestros, por ejemplo, expresan p\u00fablicamente sus dudas acerca de cierta cosa. No creo que eso sea bueno; no tiene derecho alguno a imponer estos sentimientos sobre otros. Si no tiene conocimiento y fe para compartir, entonces no debe ense\u00f1ar. Puede ser que sea bueno para la amistad, pero no es de esto que se trata la ense\u00f1anza.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A menos que cambie el comportamiento, no he ense\u00f1ado. Debo hacer m\u00e1s que simplemente entretener; debo lograr m\u00e1s que el mero acumulamiento de informaci\u00f3n (aun la b\u00edblica) en sus cabezas. \u00bfQu\u00e9 diferencia hay entre estar reunidos para discutir la Biblia o estar reunidos para discutir acerca del Mart\u00edn Fierro si no vamos a hacer nada con aquello que hemos discutido? En Santiago 1 se nos dice que somos hacedores de la Palabra y no meramente oidores. Si la ense\u00f1anza no resulta en el hacer, entonces no es ense\u00f1anza.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Durante la Segunda Guerra Mundial ten\u00edamos unos cursos de adiestramiento que se apartaban completamente de los m\u00e9todos pedag\u00f3gicos comunes. Muchas mujeres estaban entrando por primera vez en la industria y necesit\u00e1bamos adiestrarlas r\u00e1pidamente. Nuestro slogan era: \u00absi el estudiante no aprende, el maestro no ha ense\u00f1ado\u00bb. Hab\u00eda personas que aprend\u00edan a operar las m\u00e1quinas de coser en cosa de d\u00edas, semanas y meses; mientras que antes el per\u00edodo de aprendizaje hab\u00eda durado cuatro a\u00f1os. Muchos que no eran instructores aprendieron c\u00f3mo impartir su conocimiento a otros. Se nos estaba presionando para hacerlo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si las personas de mi clase de escuela dominical no cambian su comportamiento como resultado de mi ense\u00f1anza, simplemente no he ense\u00f1ado. Pero cuando realmente cambian, desean compartirlo. Vienen a uno y dicen: \u00abFred, esa idea de la cu\u00e1l nos habl\u00f3 la prob\u00e9 y dio resultado\u00bb. Despu\u00e9s de una discusi\u00f3n acerca de la vida familiar, un vice presidente de una empresa dijo un d\u00eda mientras almorz\u00e1bamos: \u00abSabes. Durante la escuela dominical me di cuenta que escuchaba a mis empleados mejor que lo hac\u00eda con mi esposa, y eso est\u00e1 mal. He comenzado a escuchar a mi esposa tan bien como escucho a mis empleados\u00bb. Cuando ocurre esto, le pido permiso a la persona para compartir esa experiencia con el resto de la clase, promocionando as\u00ed el cambio. Le digo, \u00ab\u00bfTe importar\u00eda si cuento esto a la clase?, porque quiero constantemente enfatizar la importancia de cambiar el comportamiento\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Generalmente, la persona no tiene problema alguno en acceder al pedido. Esto tiene varias ventajas. La gente se da cuenta que me da gusto escuchar tales cosas. Hace que la clase repase ideas. Tambi\u00e9n desaf\u00eda a la persona a continuar con ese cambio que es ahora de conocimiento p\u00fablico. Le da una reputaci\u00f3n que debe mantener. La gente le comienza a preguntar a la esposa si es verdad, y se comienza a construir una fortaleza de cambio. Se genera, adem\u00e1s, mucho inter\u00e9s en otros.<\/P><br \/>\n<P align=justify>6) El buen maestro trata con personas, no con materiales.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hab\u00eda una vez un profesor que estaba tan ocupado que no pod\u00eda estar para dar su lecci\u00f3n, fue as\u00ed que prepar\u00f3 un audiovisual para proyectar durante la clase. Cuando finalmente lleg\u00f3 al aula habiendo ya transcurrido m\u00e1s de la mitad del tiempo, encontr\u00f3 que el audiovisual se estaba proyectando pero que todos los alumnos hab\u00edan desaparecido. En la siguiente clase dijo con cierto enojo: \u00abCuando la pantalla est\u00e1 funcionando, tambi\u00e9n yo estoy aqu\u00ed\u00bb. Despu\u00e9s de un tiempo debi\u00f3 de usar otra vez un audiovisual, y una vez m\u00e1s lleg\u00f3 a la mitad de la clase para ver c\u00f3mo iban las cosas. En cada escritorio hab\u00eda un grabador en funcionamiento, y sobre el pizarr\u00f3n la siguiente leyenda: \u00ab\u00a1Cuando est\u00e1n en funcionamiento nuestras grabadoras, tambi\u00e9n nosotros estamos presentes!\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No alcanza con simplemente convocar a una reuni\u00f3n o entregarle a cada maestro de la escuela dominical un folleto con los puntos principales de la lecci\u00f3n. Es hora de que los l\u00edderes de Educaci\u00f3n Cristiana se den cuenta que deben adiestrar a maestros, no a mensajeros, porque la presencia personal tiene tanta importancia como el contenido de la ense\u00f1anza.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tuve oportunidad de escuchar a una persona, hace muy poco tiempo, que bien podr\u00eda haber estado dando una clase a los asientos vac\u00edos de un auditorio. Hab\u00eda trabajado con tanto esmero para preparar su clase y estaba tan bien organizada que estaba cumpliendo con la lecci\u00f3n y no con su clase. Ni siquiera tomaba en cuenta a aquellas personas que le escuchaban por primera vez, o aquellas que, quiz\u00e1, ten\u00edan puntos de vista diferentes a los de \u00e9l y que podr\u00edan estar necesitando de una peque\u00f1a aclaraci\u00f3n aqu\u00ed o all\u00e1.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Un buen maestro piensa siempre m\u00e1s en la clase que en la lecci\u00f3n. Se mantiene sensible para detectar cu\u00e1ndo est\u00e1n sus mentes abiertas y cu\u00e1ndo cerradas. El continuar con ense\u00f1anza cinco minutos despu\u00e9s de que todos se han cerrado es rid\u00edculo, pues un 90% de las personas ya han cerrado sus mentes. En algunos casos he terminado en el medio de una frase cuando present\u00ed que el p\u00fablico se hab\u00eda cerrado, pues quer\u00eda que supieran cu\u00e1nto me importaba cada uno de ellos. Por la misma raz\u00f3n creo que es bueno ser puntual cuando se comienza una clase, pues es otra forma de decir: \u00abLo que tengo para ustedes es importante\u00bb. Si uno no comienza en horario, le est\u00e1 comunicando a las personas lo siguiente: \u00abBueno, en realidad no es tan importante esto\u00bb, y est\u00e1 perdiendo valioso tiempo para ense\u00f1ar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>7) El buen maestro es un instrumento del Esp\u00edritu Santo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El es el maestro del estudiante, y tambi\u00e9n el Maestro del maestro. Una de las cosas que pido con frecuencia es la llegada de aqu\u00e9l momento sagrado en el cu\u00e1l, repentinamente, sin manipuleos ni tampoco un reconocimiento consciente de lo que est\u00e1 ocurriendo, estoy sintonizado con el p\u00fablico, y Dios me est\u00e1 usando para decir algo que ellos est\u00e1n recibiendo por medio del Esp\u00edritu Santo. Llamo estos momentos \u00abTiempos de embarazo\u00bb, pues tengo la certeza de que en ese momento est\u00e1n naciendo cosas en el coraz\u00f3n de varios de los oyentes.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No puedo desarrollar estos momentos; ni siquiera los puedo controlar. S\u00f3lo puedo ser consciente de que en ese momento ocurre la verdadera ense\u00f1anza, cuando el Esp\u00edritu Santo resulta ser el verdadero maestro. Estos han sido algunos de los momentos m\u00e1s hermosos en mi vida.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi placer de ser usado por Dios constituye el gozo m\u00e1s grande que un maestro puede experimentar. Y el dolor m\u00e1s grande se experimenta cuando, en lugar de ser usado por Dios, me doy cuenta de que he usado a Dios. He usado esa hora especial que Dios tiene para hacerse conocer y he tratado de impresionar a las personas con mi conocimiento, o mostrar qu\u00e9 buen cristiano soy. Esto tiene como consecuencia la depresi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nunca me deprimo, no importa cuan peque\u00f1as hayan sido las muestras de resultados, si al final de mi clase tengo conocimiento de que Dios me ha usado. Pero si presiento en mi coraz\u00f3n que he usado a Dios, entonces la multitud y el aplauso no significan absolutamente nada. All\u00ed s\u00ed es cuando sobreviene la depresi\u00f3n. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Apuntes Pastorales. Febrero \u0096 Mayo\/1985. Vol. II, n\u00famero 5.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Fred Smith El ense\u00f1ar es mucho m\u00e1s que la especialidad particular del maestro de escuela dominical. Es un don mucho m\u00e1s amplio de lo que hasta ahora le hemos concedido. Por ello el autor nos provee siete se\u00f1ale de un maestro que tendr\u00e1 \u00e9xito en transformar vidas. PRIMERA PARTE En verdad, nunca me hab\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/objetivo-cambiar-vidas-parte-i\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abObjetivo: cambiar vidas &#8211; Parte I\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2005","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2005\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}