{"id":2007,"date":"2015-12-01T00:35:09","date_gmt":"2015-12-01T05:35:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sanidad-de-almas\/"},"modified":"2015-12-01T00:35:09","modified_gmt":"2015-12-01T05:35:09","slug":"sanidad-de-almas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sanidad-de-almas\/","title":{"rendered":"Sanidad de almas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Eugene Peterson<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La reforma vocaciona o de llamado de nuestros tiempos, si tal cosa llega a ocurrir, es el redescubrimiento de la cura de almas, como tarea pastoral. Este art\u00edculo nos provee una descripci\u00f3n de esta tarea b\u00e1sica y esencial del ministerio pastoral que en muchos casos lamentablemente se ha perdido.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>La proclamaci\u00f3n del Evangelio, en un tiempo fresca, personal, y directa, hab\u00eda llegado a ser, a trav\u00e9s de los siglos, un gigantesco y torpe mecanismo; las poleas, las palancas y los engranajes eclesi\u00e1sticos, maquinadas con tanta sofisticaci\u00f3n, cruj\u00edan estruendosamente con gran importancia, pero no lograban hacer m\u00e1s que lo completamente trivial. Los reformadores recobraron la pasi\u00f3n y la claridad personal que tanto evidencian las Escrituras. Esta revaloraci\u00f3n del trabajo personal result\u00f3 en frescura y vigor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La reforma vocacional de nuestros tiempos (si tal cosa llega a ocurrir) es el redescubrimiento de la cura de almas, como tarea pastoral. La frase cura de almas parece ser anticuada; y lo es. Pero no es obsoleta. Expresa y coordina, con mayor precisi\u00f3n que cualquier otra frase de mi conocimiento la guerra sin fin contra el pecado y la angustia, a la vez que se\u00f1ala el diligente cultivo de la gracia y la fe, tarea a la cual se han consagrado los mejores pastores en todas las generaciones. Puede que hasta sea ventajoso pensar en lo raro de tal frase, pues llama la atenci\u00f3n a lo remoto de las rutinas pastorales de hoy en d\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No soy el \u00fanico pastor que ha descubierto este arte perdido. Cada vez son m\u00e1s los que est\u00e1n adoptando esta forma de trabajo pastoral y encuentran que se sienten m\u00e1s aut\u00e9nticos en dicho rol. No somos muchos. De ninguna manera somos una mayor\u00eda, ni siquiera una minor\u00eda de alto perfil. Pero, uno por uno, diferentes ministros est\u00e1n rechazando la tarea que se les hab\u00eda mal se\u00f1alado para volcarse a esta nueva forma; o, como parece resultar, una forma a\u00f1eja que ha sido usada en la mayor\u00eda de los siglos. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Por eso no resulta ser una mera fantas\u00eda el pensar que puede llegar el d\u00eda en que el n\u00famero llegue a significar un grupo de la envergadura como para lograr una genuina reforma vocacional entre pastores. A\u00fan cuando no ocurra, creo que es la cosa m\u00e1s creativa y de mayor significado en el ministerio hoy en d\u00eda.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>EL TRABAJO DE LA SEMANA<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Hay una diferencia en el trabajo pastoral del domingo y lo que hace en la semana. Lo que hacemos los domingos ha cambiado muy poco a trav\u00e9s de los siglos: proclamaci\u00f3n del Evangelio, ense\u00f1anza de la Palabra, celebraci\u00f3n de los sacramentos, elevaci\u00f3n de oraciones. Pero el trabajo entre los domingos ha cambiado radicalmente, y no ha sido un desarrollo del mismo sino que ha constituido un abandono.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hasta aproximadamente un siglo atr\u00e1s, lo que los pastores hac\u00edan durante la semana no era m\u00e1s que una proyecci\u00f3n de lo que hac\u00edan el domingo. El contexto era lo que variaba; en lugar de estar con la congregaci\u00f3n reunida, el pastor se encontraba con otra persona o en peque\u00f1as reuniones o solo, estudiando y orando. El m\u00e9todo cambiaba: en lugar de proclamaci\u00f3n se usaba conversaci\u00f3n. Pero el trabajo era el mismo: descubrir el significado de las Escrituras, desarrollar una vida de oraci\u00f3n, y llevar el crecimiento hacia la madurez.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Este es el trabajo que, hist\u00f3ricamente, ha llevado el nombre de \u00abla cura de almas\u00bb. El significado primordial de cura en lat\u00edn tiene m\u00e1s que ver con cuidar que lo que nosotros llamamos curar. El alma es la esencia de la personalidad humana. Por lo tanto la cura de almas es el cuidado definido por las Escrituras y apoyado por la oraci\u00f3n que se dirige por personas individuales o en grupo, en lugares \u00absagrados\u00bb o \u00abprofanos\u00bb. Es la determinaci\u00f3n de trabajar en lo central, de concentrarse en lo que es esencial.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero el trabajo que la mayor\u00eda de pastores realizan entre domingos es el de mantener una iglesia. La primera vez que escuch\u00e9 esta frase fue unos d\u00edas antes de ser ordenado. Eso ocurri\u00f3 hacer veinticinco a\u00f1os y todav\u00eda recuerdo la amarga impresi\u00f3n que me dej\u00f3. Estaba viajando con un pastor amigo al que le ten\u00eda gran respeto. Yo esperaba con gran visi\u00f3n y ardor la vida pastoral; estaba por recibir confirmaci\u00f3n p\u00fablica de aquella convicci\u00f3n interna de un llamado al pastorado. En este momento converger\u00edan tres cosas: lo que Dios quer\u00eda que hiciera, lo que otros quer\u00edan que hiciera , y lo que yo quer\u00eda hacer. De las extensas lecturas sobre la vida de otros ministros hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n que la vida pastoral se ocupaba primordialmente del desarrollo de una vida de oraci\u00f3n en el pueblo de Dios. El liderar en alabanza, predicar el Evangelio y ense\u00f1ar las Escrituras los domingos se convertir\u00eda en los otros seis d\u00edas en representar la vida de Cristo en los acontecimientos diarios de la vida humana. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Mientras meditaba en estos pensamientos, mi amigo y yo nos detuvimos en una estaci\u00f3n de servicio. Este pastor, muy sociable por cierto, enseguida comenz\u00f3 a charlar con el empleado. Mientras charlaban surgi\u00f3 la pregunta: \u00ab\u00bfY de qu\u00e9 se ocupa usted?\u00bb \u00abMantengo una iglesia\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ninguna respuesta podr\u00eda asombrarme m\u00e1s que \u00e9sta. Sab\u00eda, por supuesto, que la vida pastoral inclu\u00eda responsabilidades institucionales, pero nunca se me hab\u00eda ocurrido que \u00e9stas ser\u00edan las que le dar\u00edan su definici\u00f3n. En el momento en que me ordenaron encontr\u00e9 que as\u00ed me conceptuaban tanto los pastores y ejecutivos que estaban encima m\u00edo, como los mismos miembros de la congregaci\u00f3n. Es de destacar que la primera descripci\u00f3n de trabajo que recib\u00ed omit\u00eda, por completo, la oraci\u00f3n pastoral.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A mis espaldas y mientras mi identidad pastoral se iba formando con lecturas de personas como Gregory y Bernard, Lutero y Calvino, Ricardo Baxter de Kidderminster y Nicol\u00e1s Ferrar de Little Gidding, Jorge Herbert y Jonathan Edwards, John Henry Neuman y Alejandro Whyte, Phillip Brooks y Jorge Macdonald, el trabajo del pastor hab\u00eda sido casi totalmente secularizado (con excepci\u00f3n de los domingos). Eso no me conformaba. Por eso decid\u00ed, despu\u00e9s de un per\u00edodo de desorientaci\u00f3n y confusi\u00f3n que el ser m\u00e9dico de almas ten\u00eda prioridad sobre el mantener una iglesia, y que me guiar\u00eda en mi vocaci\u00f3n pastoral por sabios antecesores, en lugar de mis contempor\u00e1neos. Afortunadamente he encontrado aliados a lo largo del camino y un deseo, por parte de los miembros de mi congregaci\u00f3n, de trabajar juntamente para cambiar la descripci\u00f3n de mi trabajo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Debe mantenerse bien claro que la cura de almas no es una forma especializada de ministrar (similar, por ejemplo, al consejero pastoral o al capell\u00e1n) sino en realidad, la esencia misma del trabajo pastoral. No es limitarlo a un aspecto devocional sino que es un estilo de vida, el cual se sirve de tareas semanales, encuentros y situaciones, como la materia prima para ense\u00f1ar acerca de la oraci\u00f3n, desarrollar la fe, y preparar para una buena muerte. La cura de almas es un t\u00e9rmino que deja afuera todo lo introducido por una sociedad secularizadora. Es tambi\u00e9n un t\u00e9rmino que nos identifica con nuestros antecesores y colegas en el ministerio, laicos y cl\u00e9rigos, quienes han estado y est\u00e1n convencidos de que una vida de oraci\u00f3n es el tejido que une la proclamaci\u00f3n en el d\u00eda santo con el discipulado de la semana.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo hago un contraste entre la cura de almas y la tarea de mantener una iglesia, pero deseo que no se me malinterprete. No tengo en menos la tarea de mantener una iglesia ni minimizo su importancia. Tambi\u00e9n estoy haciendo eso. Lo he hecho por m\u00e1s de 20 a\u00f1os; trato de hacerlo bien. Pero lo hago con el mismo esp\u00edritu con que junto a mi esposa mantengo el hogar. Hay muchas cosas esenciales que hacemos rutinariamente, a menudo (aunque no siempre) con gozo. Pero mantener un hogar no es nuestra meta. El objetivo es construir un hogar, desarrollar un matrimonio, formar a los hijos, practicar la hospitalidad, seguir vidas de trabajo y diversi\u00f3n. Mi objeci\u00f3n es hacia el limitar el trabajo pastoral a las responsabilidades institucionales, y no hacia las responsabilidades en s\u00ed, las que comparto con gozo con otros en la iglesia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por supuesto que no tendr\u00eda mucho sentido el desafiar las expectativas de las personas para desarrollar un trabajo en forma exc\u00e9ntrica como un cura del siglo XVII (a\u00fan cuando el cura exc\u00e9ntrico tiene mucho m\u00e1s de sano que parte del clero de hoy). El recobrar esta tarea fundamental de entre domingos debe realizarse en tensi\u00f3n con las expectativas seculares de estos tiempos. Debe existir negociaci\u00f3n, discusi\u00f3n, experimentaci\u00f3n, confrontaci\u00f3n, adaptaci\u00f3n. Los pastores que se dedican a guiar almas deben hacerlo en medio de aquellas personas que esperan de ellos que mantengan la iglesia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los pastores que deciden reclamar el vasto territorio de las almas como su responsabilidad primordial, no lo podr\u00e1n hacer retir\u00e1ndose para un nuevo per\u00edodo de adiestramiento. Debemos hacerlo mientras trabajamos, pues no es solamente a nosotros sino tambi\u00e9n a nuestra gente, a quienes deseamos librar de la secularizaci\u00f3n. La tarea de recobrar la vocaci\u00f3n es tan infinita como la reforma teol\u00f3gica. Los detalles van a variar con cada pastor y cada congregaci\u00f3n, pero hay tres \u00e1reas de contraste entre mantener una iglesia y curar almas, que todos tendremos en com\u00fan: la iniciativa, el idioma y los problemas.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>INICIATIVA<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Al mantener la iglesia, yo tomo la iniciativa. Yo me hago cargo. Me responsabilizo por motivar y reclutar, por mostrar el camino y por poner en marcha las cosas. Conozco la tendencia a la apat\u00eda, la susceptibilidad del ser humano a la indolencia y uso mi posici\u00f3n de l\u00edder para contrarrestarlo. La cura de almas, por contraste, es cultivar el conocimiento de que Dios ya ha tomado la iniciativa. La doctrina tradicional que define esta realidad es la de Previnencia: Dios en todos lados y siempre tomando la iniciativa. El pone en marcha las cosas. El ha tenido y sigue teniendo la primera palabra.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La Previnencia es la convicci\u00f3n de que Dios ha estado trabajando diligente, redentora y estrat\u00e9gicamente antes de que yo llegara, antes siquiera de que supiera que hab\u00eda algo que yo pod\u00eda hacer.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La cura de almas no es indiferente a las realidades del estupor humano, la recalcitraci\u00f3n de la congregaci\u00f3n. Pero existe una convicci\u00f3n disciplinada e insistente de que todas las cosas (y me refiero, precisamente, a todas las cosas) que hacemos no son m\u00e1s que una respuesta a la primera palabra de Dios, a su obra inicial. Aprendemos a estar atentos a la acci\u00f3n divina que ya est\u00e1 en proceso para que la palabra de Dios, a\u00fan no o\u00edda, pueda ser o\u00edda; para que el acto de Dios, previamente inadvertido, pueda ahora ser notado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las preguntas que corresponden al mantenimiento son: \u00bfQu\u00e9 hacemos? \u00bfC\u00f3mo podemos hacer para que las cosas funcionen otra vez?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las preguntas que entienden en la cura de almas son: \u00bfQu\u00e9 ha estado haciendo Dios aqu\u00ed? \u00bfQu\u00e9 rasgos de la gracia de Dios puedo discernir en esta vida? \u00bfCu\u00e1l es la historia de amor en este grupo? \u00bfQu\u00e9 ha puesto Dios en marcha en lo cual puedo yo tambi\u00e9n participar?<\/P><br \/>\n<P align=justify>No entendemos (y distorsionamos) la realidad cuando creemos que nosotros somos el punto inicial de las cosas y que nuestra situaci\u00f3n presente es lo m\u00e1s importante. En lugar de enfrentar la situaci\u00f3n embarrosa del ser humano y hacernos cargo de ella cuanto antes, buscaremos la previnencia divina y discerniremos c\u00f3mo podremos llegar a ser parte de ella en el momento adecuado, en la forma correcta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La cura de almas va a tomar tiempo para enterarse de lo ocurrido en la \u00faltima reuni\u00f3n, en la que muy probablemente no estuve. Cuando entro en conversaci\u00f3n, me re\u00fano con un comit\u00e9, o visito un hogar, estoy participando de algo que ya ha estado en proceso durante un tiempo. Dios ha sido (y sigue siendo) la realidad central de ese proceso. La convicci\u00f3n b\u00edblica es que Dios ha estado mucho antes con mi alma. Dios ya ha tomado la iniciativa. De la misma forma que uno, cuando llega tarde a una reuni\u00f3n, est\u00e1 entrando en una situaci\u00f3n compleja en la cual Dios ya ha pronunciado palabras decisivas y actuado en formas decisivas. Mi tarea no es necesariamente anunciar eso, sino descubrir qu\u00e9 es lo que est\u00e1 haciendo y vivir apropiadamente con ello.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>IDIOMA<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Cuando mantengo una iglesia, uso un lenguaje que es descriptivo y motivador. Quiero que la gente est\u00e9 bien informada para evitar los malentendidos. Deseo que la congregaci\u00f3n est\u00e9 motivada para que las cosas se hagan. Pero en la cura de almas estoy mucho m\u00e1s interesado en qui\u00e9nes son las personas y en qu\u00e9 se est\u00e1n convirtiendo en Cristo, m\u00e1s que en lo que saben o est\u00e1n haciendo como grupo. En esto pronto veo que ni el idioma descriptivo ni el lenguaje motivador son de mucha ayuda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El lenguaje descriptivo es lenguaje acerca de algo (nombra lo que existe). Nos orienta en la realidad. Hace posible que veamos cu\u00e1l es el camino en los laberintos m\u00e1s intr\u00ednsecos. Nuestros colegas se especializan en ense\u00f1arnos este lenguaje. El lenguaje motivador es un lenguaje para algo (utiliza palabras para que las cosas se hagan). Se dan \u00f3rdenes, se hacen promesas y pedidos son formulados. Tales palabras logran que las personas hagan cosas que no har\u00edan por iniciativa propia. La industria de la propaganda es la m\u00e1s h\u00e1bilmente practica este idioma.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A\u00fan cuando el uso de este lenguaje resulta indispensable, hay otro idioma m\u00e1s esencial para nuestra humanidad y mucho m\u00e1s b\u00e1sico a la vida de fe. Es el lenguaje personal. Hace uso de palabras para la auto expresi\u00f3n, para conversar, para entablar relaciones. Este es lenguaje hacia y con. El amor es ofrecido y recibido, las ideas se desarrollan, los sentimientos se expresan, y los silencios se honran. Este es el lenguaje que hablamos espont\u00e1neamente de ni\u00f1os, cuando enamorados, o como poetas (y cuando oramos). Tambi\u00e9n es marcada su ausencia cuando mantenemos una iglesia. Hay tantas cosas para decir y por hacer que realmente no queda tiempo para ser y, por tanto, faltan las oportunidades para usar el lenguaje de los que son.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La cura de almas es una decisi\u00f3n de trabajar en el coraz\u00f3n de las cosas, donde m\u00e1s somos nosotros y donde se desarrollan nuestras relaciones de fe e intimidad. El lenguaje primordial debe ser, por lo tanto, hacia y con, el lenguaje personal del amor y la oraci\u00f3n. La vocaci\u00f3n pastoral no se desarrolla primordialmente en colegios donde se ense\u00f1a acerca de ciertos temas, ni en bases militares donde las fuerzas de asalto se preparan para combatir el mal, sino en la familia, el lugar donde el amor se aprende, donde acontecen los nacimientos, donde se profundiza la intimidad. La tarea pastoral es la de usar el lenguaje apropiado para el aspecto m\u00e1s b\u00e1sico de nuestra condici\u00f3n humana (no un idioma que describe, no un lenguaje que motiva, sino un lenguaje espont\u00e1neo: gritos y exclamaciones, confesiones y cumplidos, palabras que hablan al coraz\u00f3n).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tenemos por supuesto mucho para decir y mucho para hacer, pero nuestra tarea primordial es la de ser. El lenguaje primordial de la cura de almas es, por lo tanto, el de conversaci\u00f3n y oraci\u00f3n. Ser un pastor significa aprender a usar un idioma en el cual la situaci\u00f3n \u00fanica de cada individuo es apreciada y la santidad individual reconocida y respetada. Es un lenguaje sin apuros, ni presiones \u0096el lenguaje despreocupado de amigos y amantes que es tambi\u00e9n el lenguaje de la oraci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PROBLEMAS<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando mantengo una iglesia soluciono problemas. Donde hay dos o tres reunidos surgen problemas. Los egos se golpean, los procedimientos se atascan, los arreglos se vuelven confusos, los planes fallan y los temperamentos chocan. Hay problemas de normas, problemas matrimoniales, laborales, con los chicos, de comit\u00e9s, problemas emocionales. Alguien tiene que interpretar, explicar y desarrollar nuevos planes, mejores procedimientos, organizar y administrar. A la mayor\u00eda de pastores les gusta hacer esto. Yo s\u00e9 que este es mi caso. Hay una enorme satisfacci\u00f3n en hacer lisos los lugares desnivelados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La dificultad se encuentra en el hecho de que los problemas surgen con tal rapidez que el solucionarlos pasa a ser un trabajo de tiempo completo. Como resulta \u00fatil y el pastor ordinariamente lo hace bien, dejamos de ver que la vocaci\u00f3n pastoral ha sido sustituida. Gabriel Marcel escribi\u00f3 que la vida no es tanto un problema que debemos solucionar, sino un misterio que debemos explorar. Por cierto esta es la posici\u00f3n de la Biblia: la vida no es algo que logramos construir y mantener en funcionamiento gracias a nuestra sabidur\u00eda, sino que es un regalo insondable. Nos encontramos sumergidos en misterios: incre\u00edble amor, maldito odio, la creaci\u00f3n, la cruz, gracia, Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La mente secular se ve aterrada por misterios. Por lo tanto fabrica listas, encasilla a las personas, fabrica roles, y \u00absoluciona problemas\u00bb. Pero, de esta forma, una vida solucionada es una vida reducida. Esta clase de gente que lo sabe todo, nunca toma grandes riesgos de fe o habla convincentemente en t\u00e9rminos amorosos. Niega o ignora todo lo que sea misterioso y reduce la existencia humana a todo lo que se pueda manipular, controlar o fijar. Vivimos en medio de un culto de expertos que todo lo pueden explicar y solucionar. La vasta tecnolog\u00eda que nos rodea nos hace pensar que en el campo espiritual tambi\u00e9n hay herramientas para toda situaci\u00f3n, si solamente podemos comprarlas. Pero \u00abhay cosas\u00bb escrib\u00eda Mariana Moore, \u00abque son importantes m\u00e1s all\u00e1 de estas preocupaciones\u00bb. Esta anta\u00f1a gu\u00eda de almas afirmaba la prioridad del \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb sobre \u00abestas preocupaciones\u00bb. \u00bfY qui\u00e9n podr\u00eda dedicarse a hacer este trabajo sino los pastores? Algunos poetas, quiz\u00e1s; y los ni\u00f1os, siempre. Pero los ni\u00f1os no son buenos gu\u00edas y la mayor\u00eda de nuestros poetas han perdido el inter\u00e9s en Dios. Eso deja a los pastores como gu\u00edas. Como encargados de curar almas, y no solamente mantenerlas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a9 Leadership, 1983. Usado con permiso. Diciembre 1984 \u0096 Enero 1985. Volumen II, n\u00famero 4. Traducido y adaptado por DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Eugene Peterson La reforma vocaciona o de llamado de nuestros tiempos, si tal cosa llega a ocurrir, es el redescubrimiento de la cura de almas, como tarea pastoral. Este art\u00edculo nos provee una descripci\u00f3n de esta tarea b\u00e1sica y esencial del ministerio pastoral que en muchos casos lamentablemente se ha perdido. 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