{"id":2023,"date":"2015-12-01T00:35:33","date_gmt":"2015-12-01T05:35:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-dejarnos\/"},"modified":"2015-12-01T00:35:33","modified_gmt":"2015-12-01T05:35:33","slug":"por-que-dejarnos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-dejarnos\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 dejarnos?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Marcos Rainsford<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u0093Padre Santo a los que me han dado, gu\u00e1rdalos con tu nombre, para que sean uno, as\u00ed como nosotros\u0094 Juan 17.11; En verdad, esta oraci\u00f3n del Se\u00f1or en Juan 17 es una expresi\u00f3n del \u00abamor que sobrepasa todo entendimiento\u00bb. Anticip\u00e1ndose a los sufrimientos y con la perspectiva inmediata de entrar en aquella gloria que tuvo con el Padre antes de que el mundo existiese.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><br \/>\n<P class=MsoBodyText2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" align=justify><\/P><br \/>\n<P align=justify>Jes\u00fas piensa en los que va a dejar en el desierto de este mundo. En presencia de ellos parece decirle al Padre que esa gloria no ser\u00e1 verdadera gloria a menos que los suyos est\u00e9n guardados en el hueco de las manos de Dios. \u00ab\u00a1Padre, gu\u00e1rdalos!\u00bb. <\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Si llegara a surgir en nuestra mente una pregunta como, por ejemplo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 dejarlos en el mundo?, esa pregunta encontrar\u00eda respuesta en esta misma oraci\u00f3n del Salvador. Sin duda, era necesario. Y no s\u00f3lo el hecho de que El se vaya, sino tambi\u00e9n era necesario que su pueblo permaneciera aqu\u00ed un tiempo m\u00e1s. Aunque los dej\u00f3 en un mundo de tentaciones, desilusiones y conflictos, donde las pruebas intentan quebrar el coraz\u00f3n y las tristezas que agobian al alma nos acosan por todas partes. Aquel en cuyas manos han sido encomendados \u00abes poderoso para guardaros sin ca\u00edda, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegr\u00eda\u00bb (Jd. 24).<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Ese Padre Santo tiene suficiente poder, sabidur\u00eda y amor como para quitar a su pueblo del mundo si eso redundase para su gloria o si fuese para el verdadero bien de ellos. Observemos que el Se\u00f1or no lo pide; ni siquiera lo desea. El dice: \u00abNo ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal\u00bb, (vs. 15).<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>En verdad, debi\u00f3 costarle mucho m\u00e1s al Se\u00f1or Jesucristo dejar a los suyos en el mundo que lo que nos cuesta a nosotros permanecer aqu\u00ed. Si es verdad que \u00abel que os toca, toca a la ni\u00f1a de su ojo\u00bb (Zc. 2.8) y que \u00aben toda angustia de ellos \u00e9l fue angustiado\u00bb (Is. 63.9), entonces su sufrimiento es mayor que el nuestro.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Si es verdad que \u00abno tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo\u00bb (He. 4.15), entonces, lo que el ap\u00f3stol Pablo dice acerca de s\u00ed mismo en Colosenses 1.24 es tambi\u00e9n verdad de cada miembro del cuerpo de Cristo aqu\u00ed en el mundo. En tanto que estamos expuestos a pruebas y dificultades, estamos \u00abcumpliendo en la carne lo que falta de las aflicciones de Cristo, por su cuerpo que es la iglesia\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Es a causa de la tremenda gracia y paciencia de Dios el que su pueblo haya sido dejado en el desierto. No es por otra cosa, y hay muchas lecciones que debemos aprender aqu\u00ed todav\u00eda. Estas cosas son absolutamente necesarias y no pueden aprenderse en otro lugar.<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nHemos sido dejados aqu\u00ed para aprender lo que somos. Es esta una lecci\u00f3n que nos humilla, que debemos aprender d\u00eda a d\u00eda, hora tras hora. La indignidad, la debilidad del ego, la pobreza, o lo que es peor, la corrupci\u00f3n del ego forman parte nuestra. \u00bfQu\u00e9 otro lugar m\u00e1s apropiado para aprender esto que el mundo?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nHemos sido dejados aqu\u00ed para aprender por experiencia pr\u00e1ctica el vac\u00edo de la criatura. Tenemos nuestras esperanzas, afectos, deseos. Procuramos satisfacerlos y encontrar reposo para ellos en las criaturas que nos rodean y acompa\u00f1an. hacemos el esfuerzo y quedamos desilusionados. Es bueno aprender que no hay lugar de reposo en toda la creaci\u00f3n para nuestras pobres esperanzas y nuestros ingenuos corazones; no conocemos otra posici\u00f3n tan bien calculada para ense\u00f1arnos esto. Cuando la esperanza no encuentra reposo aprendemos a echar nuestra ancla sobre El, donde el amor, la ternura y la compasi\u00f3n de Cristo se experimenta con m\u00e1s nitidez y claridad en medio del agotamiento y las desilusiones del tiempo.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nHemos sido dejados aqu\u00ed para aprender acerca de la gloria de Cristo, la abundancia de su gracia, la constancia de su amor, la inagotable plenitud que tenemos en El para ayudamos. Cuando la criatura nos desilusiona aprendemos a mirar a Cristo para obtener reposo, y all\u00ed jam\u00e1s seremos desilusionados. La gracia que hay en El se manifiesta y realza mucho m\u00e1s en contraste con el resto. Aqu\u00ed aprendemos el valor de la sangre que limpia de todo pecado, que su poder se perfecciona en nuestra debilidad. \u00a1Qu\u00e9 bueno es si en \u00e9sta, nuestra capacitaci\u00f3n terrenal nuestra carne es rebajada y el ego queda postrado en tanto que s\u00f3lo Cristo es exaltado.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nHemos sido dejados aqu\u00ed para llegar<B> <\/B>a ser part\u00edcipes de Cristo y tener comuni\u00f3n con El en sus sufrimientos. Lo \u00fanico que El puede compartir con nosotros aqu\u00ed es el sufrimiento. No comparte nuestra incredulidad, desconfianza, corrupci\u00f3n o pecado sino nuestro sufrimiento y, m\u00e1s que nada, nuestro sufrimiento por amor de su Hombre. El mundo que le odi\u00f3 a El nos odia a nosotros y los principios del mundo que se oponen a El, se contraponen tambi\u00e9n a los nuestros. El fue extranjero aqu\u00ed, y en la medida que sus hijos se asemejen a El, comprender\u00e1n que ellos tambi\u00e9n son extranjeros aqu\u00ed. En este desierto El desciente y se acerca a nosotros en nuestras tristezas y tiene comuni\u00f3n en nuestros sufrimientos. Fue en este desierto donde El sufri\u00f3. Por eso se compadece profunda y tiernamente de sus miembros tentados. Es m\u00e1s, \u0093si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados porque el glorioso Esp\u00edritu de Dios reposa sobre vosotros\u0094. (1 Pe. 4.14).<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nHemos sido dejados aqu\u00ed para aprender el poder de Dios. Si no fuese por el tremendo poder de Dios, el mundo, la carne y el diablo nos vencer\u00edan pues est\u00e1n aliados en contra de nuestras almas; es el poder de Dios solamente el que nos guarda. No es por nuestro poder, fuerza o sabidur\u00eda sino por el brazo fuerte de Dios que nos rodea y nos guarda.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nHemos sido dejados aqu\u00ed para aprender Infidelidad de Dios. No hay otra lecci\u00f3n m\u00e1s importante que podamos aprender en el desierto que esta: la fidelidad de nuestro Dios. Lo que El ha prometido lo cumpli\u00f3 y lo seguir\u00e1 haciendo. El no cambia y no cambiara aunque nosotros cambiemos. Su amor por nosotros es constante y no hay variaci\u00f3n como sucede en nosotros. El es \u00abel mismo ayer, hoy y por siempre\u00bb, nuestro Amigo fiel, nuestro Dios fiel.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nHemos sido dejados aqu\u00ed para aprender a confiar en su Palabra. En toda la gama de estados de \u00e1nimo (\u00bfen qu\u00e9 otro lugar podemos imaginar una mayor variedad de estados de \u00e1nimo y sentimientos como en este triste mundo, d\u00f3nde tanta desilusi\u00f3n, conflicto y tentaci\u00f3n nos sobrevienen a menudo? \u00bfd\u00f3nde tanta aflicci\u00f3n tan profunda?) y en todas las fases de nuestra necesidad estamos aqu\u00ed para aprender a confiar en su Palabra a pesar de todo, a esperar en su Nombre, a vigilar, orar, luchar, pelear y por su gracia a vencer por medio de Aquel que nos am\u00f3.<\/LI><\/UL><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>\u00a1Oh, Dios, Padre nuestro! ens\u00e9\u00f1anos las lecciones del desierto; conc\u00e9denos que las aprendamos bien, profundamente, sin perder ni una etapa de nuestra peregrinaci\u00f3n ni desperdiciando ninguna lecci\u00f3n pr\u00e1ctica que debieran ense\u00f1amos los conflictos, dificultades y pruebas del camino. Gu\u00e1rdanos en el hueco de tu mano. <\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>\u00a1Gu\u00e1rdanos del mal! Pronto pasar\u00e1 para siempre el desierto y entonces tendremos vestiduras blancas, recibiremos palmas de victoria y la corona de vida. Por fin compartiremos el Trono de gloria. Procuremos alimentar nuestra fe, si es que la tenemos; y si no, que el Dios Todopoderoso produzca fe en nosotros al meditar en la oraci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or \u00abPadre Santo, \u00a1gu\u00e1rdalos!\u00bb.<\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Marcos Rainsford \u0093Padre Santo a los que me han dado, gu\u00e1rdalos con tu nombre, para que sean uno, as\u00ed como nosotros\u0094 Juan 17.11; En verdad, esta oraci\u00f3n del Se\u00f1or en Juan 17 es una expresi\u00f3n del \u00abamor que sobrepasa todo entendimiento\u00bb. Anticip\u00e1ndose a los sufrimientos y con la perspectiva inmediata de entrar en aquella &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-dejarnos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 dejarnos?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2023","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2023","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2023"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2023\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}