{"id":2045,"date":"2015-12-01T00:36:06","date_gmt":"2015-12-01T05:36:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-corazon-dolido-de-dios\/"},"modified":"2015-12-01T00:36:06","modified_gmt":"2015-12-01T05:36:06","slug":"el-corazon-dolido-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-corazon-dolido-de-dios\/","title":{"rendered":"El coraz\u00f3n dolido de Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Miguel Angel de Marco<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La temperatura general de nuestra querida Latinoam\u00e9rica ha subido nuevamente unas cuantas l\u00edneas en el term\u00f3metro, y no me refiero precisamente a los guarismos meteorol\u00f3gicos.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p align=\"justify\">Los pasados 20 a&ntilde;os vieron a nuestro continente convertirse en un hervidero, como en los a&ntilde;os 60. Tanto trabajo para lograr el sistema democr&aacute;tico en el territorio se diluye por la impericia de algunos, la intolerancia de otros y los impulsivos que nunca faltan.<br \/>\nEstablecer el equilibrio, la concordia. la paz, la justicia y la convivencia requiere de esfuerzo, tolerancia, sabidur&iacute;a y mucho tiempo de trabajo sacrificado. Y en un abrir y cerrar de ojos, lo que tanto trabajo cuesta conseguir para el bien com&uacute;n, se termina porque unos pocos deciden ejercer la violencia armada. M&aacute;s all&aacute; del debate entre la violencia de arriba y la violencia de abajo-, la reconciliaci&oacute;n y la convivencia cuestan trabajo, mucho trabajo.<br \/>\nLa iglesia latinoamericana tambi&eacute;n est&aacute; atravesando situaciones cr&iacute;ticas en las que no siempre hay verdadera conciencia de lo que se pone en juego.<br \/>\nDespu&eacute;s de una larga y trabajosa labor de la iglesia y del Esp&iacute;ritu Santo, en la &uacute;ltima d&eacute;cada la &quot;unidad en la diversidad&quot; experiment&oacute; un notable enriquecimiento, un desarrollo hacia la convivencia y el compa&ntilde;erismo, en cuanto que apreciamos a pentecostales e hist&eacute;ricos, carism&aacute;ticos y conservadores, compartir momentos fraternales y crecer en la comuni&oacute;n (y a&uacute;n llegando a trabajar en varios eventos de reflexi&oacute;n, capacitaci&oacute;n y evangelismo en forma conjunta) sin que esto significara un avance hacia el tan temido ecumenismo. &iexcl;S! Sucedi&oacute; que todos aquellos que compartimos un mismo Se&ntilde;or, una misma fe, que creemos en una misma Palabra de Dios y en una misma misi&oacute;n aprendimos a amarnos m&aacute;s y mejor, a tolerarnos mutuamente reconociendo la obra de Dios en los unos y en los otros. Comenzamos a desarrollar &quot;afecto fraternal&quot;, como dir&iacute;an Pedro y Padro, incluso am&aacute;ndonos frente a un enemigo com&uacute;n, frente a un adversario hostil. Y esa es una gran muestra de la obra y el poder de Dios, que aunque estemos tan diversificados y pertenezcamos a distintas entidades denominacionales, sin tener ninguna &quot;jefatura&quot; terrenal &uacute;nica que nos obligue, asimismo podemos amamos y mantener fraternad, recoci&eacute;ndonos como partes de un mismo cuerpo. &iexcl;Cientos de santos varones oraron para que esto ocurriera y hoy nosotros lo vivimos!<br \/>\nY no hablo de hacer una sola denominaci&oacute;n (eso nos traer&iacute;a m&aacute;s problemas, y a los tres d&iacute;as estar&iacute;amos dividi&eacute;ndonos de nuevo), sino de lo que Dios quiere hacer para que entre todos los suyos haya concordia y lealtad, amor y honra, obedeciendo al deseo de su coraz&oacute;n divino de que se amos uno en medio de este mundo imp&iacute;o y perverso. Que aunque tengamos diferencias nos honremos los unos a los otros.<br \/>\nEl Diablo est&aacute; deseando que desconozcamos eso y volvamos a dar lugar al orgullo espiritual, ocasionando un nuevo dolor en el coraz&oacute;n de Dios, y el crecimiento de la &quot;unidad en la diversidad&quot; est&aacute; nuevamente en peligro. No dir&eacute; a qu&eacute; hechos me refiero, porque ahondar&iacute;a m&aacute;s el problema; los problemas son varios y en distintos puntos geogr&aacute;ficos.<br \/>\n&iquest;Soy leal y amoroso? &iquest;Soy v&iacute;nculo de amor entre mis hermanos? &iquest;No estoy agotando la paciencia de los pacientes, con mis actitudes? &iquest;Estoy honrando a mi hermano? Porque la Palabra dice &quot;Nada hag&aacute;is por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los dem&aacute;s como superiores a &eacute;l mismo; no mirando cada uno lo suyo propio, sino cada cual tambi&eacute;n por lo de los otros&quot; (Fil. 2.3y4).<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">\u00a9Copyright 2009, Apuntes Pastorales, Volumen VII \u2013 n\u00famero 2.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Miguel Angel de Marco La temperatura general de nuestra querida Latinoam\u00e9rica ha subido nuevamente unas cuantas l\u00edneas en el term\u00f3metro, y no me refiero precisamente a los guarismos meteorol\u00f3gicos. Los pasados 20 a&ntilde;os vieron a nuestro continente convertirse en un hervidero, como en los a&ntilde;os 60. 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