{"id":2071,"date":"2015-12-01T00:36:44","date_gmt":"2015-12-01T05:36:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-unidad-de-los-santos\/"},"modified":"2015-12-01T00:36:44","modified_gmt":"2015-12-01T05:36:44","slug":"mas-unidad-de-los-santos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-unidad-de-los-santos\/","title":{"rendered":"M\u00e1s unidad de los santos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Pablo Enrique  Le More<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Hace un par de semanas me encontraba hojeando un nuevo libro sobre las pr\u00e1cticas de la iglesia local. Entre las buenas cosas que all\u00ed le\u00eda, encontraba que faltaba alguna referencia seria a su aspecto c\u00f3smico, m\u00e1s all\u00e1 de sus muros. P\u00e1gina tras p\u00e1gina esperaba que por fin apareciera alg\u00fan p\u00e1rrafo que situar\u00eda esa comunidad local dentro del Cuerpo de Cristo en general. Pero fue en vano la espera. El autor s\u00f3lo consideraba lo inmediato; se limitaba a describir lo que ve\u00eda y tocaba cada domingo.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Este no es un caso aislado; esta actitud la veo repetirse muy a menudo. De ah\u00ed la necesidad de volver a acercamos, con reverencia y oraci\u00f3n, a esa gran ep\u00edstola a los Efesios. Porque, con Romanos, es uno de los escritos d\u00f3nde se refleja la madurez del ap\u00f3stol Pablo. En efecto, divinamente inspirado, la redacta cuando ha llegado a la cumbre de su conocimiento y de su experiencia. Desde all\u00ed puede contemplar los designios de Dios de eternidad en eternidad. Y como dice un comentarista: \u00abnos invita a comprender lo incomprensible, a entenderlo que no se puede abarcar y a alcanzar lo inalcanzable\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Corno en la ep\u00edstola a los Romanos, Pablo expone y desarrolla aqu\u00ed el grandioso tema del mensaje de salvaci\u00f3n. Si aquella trata de Injustificaci\u00f3n, de la santificaci\u00f3n y de la glorificaci\u00f3n de los creyentes, esta (Efesios) nos habla de nuestra nueva vida y de nuestra uni\u00f3n con aquel que es nuestro Jefe y Cabeza: Cristo. Y para ello se vale del s\u00edmil del cuerpo, imagen de una iglesia unida y din\u00e1mica.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por lo tanto, si alguien descuidara las ense\u00f1anzas de Romanos, correr\u00eda el peligro de fracasar en cuanto a su conducta cristiana y en cuanto a la doctrina. Pero si rechazara lo que Dios nos dice en Efesios, correr\u00eda el grave riesgo de perder la unidad pr\u00e1ctica (Fip. 4.2) y de quedar separado de Cristo, como que es Cabeza del Cuerpo (Col. 2.19).<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>NUESTRA VOCACI\u00d3N: ANDAR EN CRISTO<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Efesios 4 -y concretamente sus 16 primeros vers\u00edculos- puede dividirse en dos partes. Viene primero un llamamiento para andar\u0092 de tal manera que mantengamos la unidad (1-6). En segundo lugar encontramos una descripci\u00f3n de los dones otorgados por Cristo para fomentar el crecimiento armonioso de su Iglesia (7-16).<\/P><br \/>\n<P align=justify>El primer p\u00e1rrafo empieza, pues, por un vigoroso llamamiento a salvaguardar la unidad: \u00ab&#8230;sol\u00edcitos en guardar la unidad del Esp\u00edritu en el v\u00ednculo de la paz\u00bb (3); y termina bosquej\u00e1ndonos la m\u00e1s honda forma de unidad que podamos alcanzan \u00ab&#8230;hasta que todos\u00bb, sin excepci\u00f3n, \u00ablleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un var\u00f3n perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos ni\u00f1os fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina&#8230;(13 y ss.).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ci\u00f1\u00e9ndonos ahora a los primeros vers\u00edculos, notamos en seguida que hay un cambio de tono respecto a lo dicho anteriormente: \u00abYo pues&#8230; os ruego que and\u00e9is como es digno de la vocaci\u00f3n con que fuisteis llamados\u00bb (1).<\/P><br \/>\n<P align=justify>En efecto, si en los tres primeros cap\u00edtulos el ap\u00f3stol habl\u00f3 de la doctrina, en los tres \u00faltimos habla de su pr\u00e1ctica. \u00abOs exhorto, pues, encarecidamente&#8230;\u00bb Este pues se refiere a cuanto antecede: ya que Cristo nos brinda ahora una salvaci\u00f3n tan amplia, ilimitada, total; debemos ahora permitir que El produzca frutos abundantes en nuestra vida. \u00a1Cuan necesario es, pues, mantener un sano equilibrio entre la teor\u00eda (lo que hemos aprendido y sabemos) y la pr\u00e1ctica: la aplicaci\u00f3n de esas verdades en la realidad diaria!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Notemos tambi\u00e9n el \u00e9nfasis que pone el ap\u00f3stol sobre el andar (<B>peripateo<\/B>) del creyente. Se refiere al modo de desenvolverse, al conjunto de las actividades humanas. Esa palabra se menciona cinco veces en Efesios: dos en relaci\u00f3n con nuestra anterior condici\u00f3n (2.1-3 y 4.17-19) y tres en cuanto a nuestra nueva vida en Cristo (2.8-10; 4.1-3 y 5.1-21).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Recordemos que el \u00abandar\u00bb implica no s\u00f3lo la existencia de un camino, sino tambi\u00e9n la motivaci\u00f3n para iniciar la marcha, la direcci\u00f3n a imprimirle, el tes\u00f3n y la perseverancia para avanzar, as\u00ed como una meta que alcanzar.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>IMPORTANCIA DE LA UNIDAD<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>En sus exhortaciones referentes a la vida pr\u00e1ctica, el ap\u00f3stol Pablo antepone la unidad (4.17 y ss.). \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfNo hubiera sido m\u00e1s l\u00f3gico decir \u00abPrimero, sed santos: luego, estar\u00e9is unidos en Cristo?\u00bb. Sin embargo, al considerar los tres s\u00edmiles de la Iglesia de los que se vale el ap\u00f3stol, no tendremos dificultad en comprender la importancia capital de la unidad:<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>LA CASA &#8211;<\/B> (2.20-22). Est\u00e1 edificada sobre el cimiento de los ap\u00f3stoles y profetas, siendo el Mes\u00edas Jes\u00fas la Piedra angular. S\u00f3lo puede subsistir si es una. Quitad la piedra principal o los fundamentos y el edificio se derrumbar\u00e1.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>EL CUERPO<\/B>&#8211; (1.22-23). S\u00f3lo vivir\u00e1 si permanece entero. Si se separa la cabeza del trono o si se arrancan sus miembros, ese cuerpo ser\u00e1 muy pronto un cad\u00e1ver&#8230; o un discapacitado. Para sobrevivir en salud necesita conservar su unidad.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>LA ESPOSA<\/B>-(5.23-27). Ella es tambi\u00e9n una, o pierde su raz\u00f3n de ser. Asimismo, dejar\u00eda de existir si fuese cortada en multipliques pedazos: es una o desaparece.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Todos esos ejemplos nos recuerdan la importancia vital de la unidad del pueblo de Dios. Por lo tanto, \u00a1esta ha de ser nuestra mayor preocupaci\u00f3n!<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>LA UNIDAD, OBRA DE DIOS<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Frente a una de las secuelas del pecado -la falta de armon\u00eda y unidad que impera en el mundo-, nuestro Dios ha obrado. Un Dios de unidad, paz y amor. El Dios Trino y Uno. Consideremos, pues, lo que ha hecho:<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>DIOS PADRE<\/B>&#8211; S\u00f3lo Aquel que, en el Principio, todo lo cre\u00f3 armoniosamente, puede restablecer esa unidad quebrantada por el pecado. Para conseguirla deb\u00eda arruinar el imperio de Satan\u00e1s, abolir el pecado y poner fin a la rebeli\u00f3n. Con este fin nos ha dado a su Hijo: \u00abseg\u00fan su benepl\u00e1cito, el cual se hab\u00eda propuesto en s\u00ed mismo, de reunir todas las cosas en Cristo&#8230;, as\u00ed las que est\u00e1n en los cielos como las que est\u00e1n en la tierra\u00bb (Ef. 1.9-10, v\u00e9ase tambi\u00e9n Col. 1.20).<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>JESUCRISTO<\/B>&#8211; Habiendo satisfecho el precio de nuestro rescate. El ha cimentado la nueva unidad de los creyentes por medio de su sacrificio: \u00abpero ahora en Cristo Jes\u00fas, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, hab\u00e9is sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque El es nuestra paz, que de ambos pueblos (jud\u00edo y gentil) hizo uno\u00bb (Ef. 2.13-14). Por lo cual, fuera de la expiaci\u00f3n y de la reconciliaci\u00f3n mediante el sacrificio del Mes\u00edas, no hay unidad.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>ESPIRITU SANTO<\/B>&#8211; Es la Persona divina que obra en nosotros la unidad que anhela el Padre, la que ha sido sellada por el Hijo. Por eso, habla Pablo de la \u00abunidad del Esp\u00edritu\u00bb; la que crea el Esp\u00edritu del Se\u00f1or en los corazones de los creyentes nacidos de nuevo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>As\u00ed, Dios nos exhorta encarecidamente (nos ruega y a la vez nos manda) a que conservemos -y manifestemos- esa unidad que El ha obrado: \u00ab&#8230;sol\u00edcitos en guardar la unidad del Esp\u00edritu&#8230;\u00bb<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>EL FUNDAMENTO<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Hemos visto que nuestro Se\u00f1or es un Dios de unidad, comuni\u00f3n y amor. El quiere que su pueblo ande unido; y que lo hagamos siendo muy humildes, sencillos, pacientes, reparti\u00e9ndonos el peso de la carga equitativamente y con amor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ahora bien, para esto necesitamos saber dos cosas \u00bfCon qui\u00e9nes estamos realmente vinculados delante de Dios? Y, \u00bfcu\u00e1l es el fundamento sobre el cual podemos permanecer unidos? En Efesios 4, el ap\u00f3stol Pablo menciona siete puntos, indispensables para la unidad en Cristo: \u00abun cuerpo, y un Esp\u00edritu como fuisteis tambi\u00e9n llamados en una misma esperanza de vuestra vocaci\u00f3n; un Se\u00f1or (uno s\u00f3lo), una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos\u00bb(4-6).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Estos siete puntos -estas siete verdades- no s\u00f3lo contribuyen a arcamos los unos a los otros, sino que son fundamentos de la unidad cristiana.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Imagino que los tres primeros puntos, los que se refieren a Trinidad, no ofrecen particular dificultad exeg\u00e9tica. \u00abUn solo Dios y Padre de todos\u00bb alude evidentemente a cuantos hemos sido rescatados y lavados en la preciosa sangre de Cristo, \u00abpara ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, seg\u00fan el puro afecto de su voluntad\u00bb (Ef. 1.5). Quienes no han sido a\u00fan perdonados, los que han nacido de nuevo, est\u00e1n todav\u00eda \u00abmuertos en sus ofensas y pecados\u00bb. Son rebeldes, \u00absin esperanza y sin Dios en el mundo\u00bb (Ef. 2.1-3 y 11-12).<\/P><br \/>\n<P align=justify>En cuanto a los cuatro \u00faltimos puntos -indispensables para cimentar la unidad- son los siguientes:<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>UNA FE<\/B>&#8211; No basta decir, como suele hacer esta sociedad cada vez m\u00e1s permisiva: Todas las ideas y creencias son buenas, con tal de que sean sinceras\u00bb. \u00a1No es lo que afirma la Biblia! El valor de la fe radica ante todo en su objeto. Para nosotros, s\u00f3lo hay una fe salvadora: la que descansa en el Dios de la Biblia: Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. Todo lo dem\u00e1s son meras creencias; a menudo muy peligrosas. \u00a1Cuidado con las imitaciones! Porque escrito est\u00e1: \u00abnadie puede poner otro fundamento que el que est\u00e1 puesto, el cual es Jesucristo\u00bb, (1 Co. 3.11; v\u00e9ase tambi\u00e9n G\u00e1. 1.8-9 y 54; y Jd. 20-21).<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>UN BAUTISMO<\/B>&#8211; Este pasaje quedar\u00e1 claro para nosotros si no perdemos de vista lo siguiente: el acto divino que nos ha unido a Cristo -y que nos ha vinculado los unos a los otros- es el bautismo del Esp\u00edritu Santo. Seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u00abPorque por un solo Esp\u00edritu fuimos todos bautizados en un cuerpo&#8230;\u00bb (1 Co. 12.13); y tambi\u00e9n: \u00abtodos los que hab\u00e9is sido bautizados en Cristo, de Cristo est\u00e1is revestidos&#8230;, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jes\u00fas\u00bb (G\u00e1. 3.27-28).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ya hemos visto que, por su condici\u00f3n de rebelde y trasgresor, el pecador est\u00e1 separado de Dios. Pero cuando se convierte, lo toma el Esp\u00edritu Santo y lo \u00abbautiza\u00bb (lo sumerge, lo integra) en Cristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Bueno, pero, \u00ab\u00bfQu\u00e9 pasa entonces con el bautismo de agua?\u00bb, objetar\u00e1n algunos. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 dice Pablo que hay un solo bautismo?\u00bb. En realidad, ambas inmersiones expresan -a su manera- una \u00fanica e id\u00e9ntica verdad. As\u00ed, el bautismo de agua es figura de la obra llevada a cabo por el bautismo del Esp\u00edritu en el coraz\u00f3n del creyente: muerte, sepultura y resurrecci\u00f3n con Cristo, siendo integrados en El (Ro. 63-4 y 8). Por supuesto, el bautismo que sella y nos une es el del Esp\u00edritu Santo. De paso, bueno ser\u00e1 recordar que esa verdad b\u00edblica no debe confundirse con novedades doctrinales.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>UN CUERPO<\/B>&#8211; Jesucristo muri\u00f3 \u00abpara congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos\u00bb (Jn. 11.52). El bautismo que acabamos de considerar nos hace miembros del Cuerpo de Cristo; el organismo espiritual creado en Pentecost\u00e9s. En \u00e9l, todos los miembros estamos unidos, no s\u00f3lo a Aquel que es la Cabeza, sino todos nosotros entre s\u00ed (1 Co. 12.12-27).<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>UNA MISMA ESPERANZA<\/B>&#8211; Se trata, naturalmente, de la continua espera de la Esposa, la que aguarda el regreso de su celestial y glorioso Esposo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tambi\u00e9n es la espera confiada y la seguridad de que el Se\u00f1or acabar\u00e1 su obra en nosotros y que remaremos eternamente con El. \u00abBendito el Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que seg\u00fan su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva&#8230; para una herencia incorruptible, reservada en los cielos para vosotros\u00bb (1 Pe. 13-5).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cada uno de esos elementos es absolutamente esencial. Todos ellos constituyen el cimiento de la unidad de los hijos de Dios, nacidos de nuevo e integrados en el \u00fanico organismo vivo que el Se\u00f1or reconoce: el Cuerpo de Cristo. No confundamos esa realidad, que somos llamados a manifestar, con cualquier organizaci\u00f3n o amalgama humana, por m\u00e1s religiosa que parezca.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apuntes Pastorales, Volumen VIII \u0096 n\u00famero 1, todos los derechos reservados.<\/P><\/B><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Pablo Enrique Le More Hace un par de semanas me encontraba hojeando un nuevo libro sobre las pr\u00e1cticas de la iglesia local. Entre las buenas cosas que all\u00ed le\u00eda, encontraba que faltaba alguna referencia seria a su aspecto c\u00f3smico, m\u00e1s all\u00e1 de sus muros. 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