{"id":20845,"date":"2016-04-04T14:23:55","date_gmt":"2016-04-04T19:23:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tolerancia-la-proclamacion-de-la-verdad-la-violencia-y-la-leypor-john-piper\/"},"modified":"2016-04-04T14:23:55","modified_gmt":"2016-04-04T19:23:55","slug":"la-tolerancia-la-proclamacion-de-la-verdad-la-violencia-y-la-leypor-john-piper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tolerancia-la-proclamacion-de-la-verdad-la-violencia-y-la-leypor-john-piper\/","title":{"rendered":"La tolerancia, la proclamaci\u00f3n de la verdad, la violencia y la ley\r\nPor John Piper"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>Principios para los cristianos sobre c\u00f3mo deben relacionarse con aquellos que profesan credos diferentes.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde el 11 de septiembre de 2001, la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo deben relacionarse cristianos y musulmanes los unos con los otros ha adquirido un car\u00e1cter m\u00e1s urgente. A su vez, este asunto forma parte de un problema aun mayor: \u00bfc\u00f3mo han sido llamados a vivir los cristianos en un mundo pluralista? M\u00e1s espec\u00edficamente, \u00bfc\u00f3mo debemos pensar y actuar nosotros, los cristianos estadounidenses, en lo que concierne a la libertad de culto o de credo en un contexto pluralista que se define por los ideales de la democracia representativa? En particular, \u00bfc\u00f3mo podemos dar testimonio de la primac\u00eda de Cristo en un mundo en el cual las culturas y religiones poderosas no comparten el amor por la libertad o los ideales de la democracia?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El 26 de agosto de 2002, los ancianos de la Iglesia Bautista Bethlehem aprobaron los siguientes 20 principios, que constituyen una gu\u00eda fiel a la Biblia para los cristianos. Se los encomendamos en primer lugar a la iglesia que est\u00e1 bajo nuestro cuidado, para que le sean de gu\u00eda y orientaci\u00f3n; en segundo lugar a la comunidad m\u00e1s amplia del Cuerpo cristiano, para que lo considere seriamente y redunde en su beneficio; y en tercer lugar a aquellas comunidades que no son cristianas, con el fin de alcanzar y reforzar el entendimiento mutuo. Nuestro principal objetivo es ayudar a los cristianos a honrar y exaltar la singularidad y la supremac\u00eda de Jesucristo con humildad y coraje, de modo que los dem\u00e1s puedan honrarlo por la fe y tener vida eterna.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>1.<\/b> Ya sea que recibamos la aprobaci\u00f3n o la desaprobaci\u00f3n de los dem\u00e1s, debemos mantenernos firmes, con gratitud y alegr\u00eda, en la verdadera comprensi\u00f3n b\u00edblica de Dios, en el camino de salvaci\u00f3n que \u00c9l ha dispuesto y en la vida de amor, pureza y justicia que Cristo ha forjado y ense\u00f1ado (1 Corintios 15:2; Hebreos 3:6; Hebreos 4:14; Hebreos 6:18; Hebreos 10:23; Apocalipsis 2:13, 25; Apocalipsis 3:11).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>2.<\/b> Tanto en la iglesia como en el mundo debemos dejar en claro, de forma expl\u00edcita, todo el consejo de Dios revelado en su palabra inspirada, la Biblia, que comprende tanto las partes aprobadas por los no cristianos como las que ellos no aprueban. No debemos esconder aspectos de nuestra fe para evitar las cr\u00edticas o la desaprobaci\u00f3n (Mateo 10:27-28; Efesios 6:19-20; 2 Corintios 4:2; G\u00e1latas 1:10).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>3.<\/b> Es bueno y amoroso se\u00f1alar los errores y el da\u00f1o que causan las religiones que niegan a Cristo. El perjuicio consiste no s\u00f3lo en determinados efectos temporales sino, especialmente, en el dolor eterno causado por rechazar la verdad de Cristo. Esta advertencia debe darse con seriedad y dese\u00e1ndole el bien a aquellos que est\u00e1n en peligro de padecer las consecuencias de no confiar en Cristo (Lucas 6:31-32; Romanos 13:10; 1 Timoteo 4:8; 2 Tesalonicenses 1:8-9; 2 Corintios 5:20).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>4.<\/b> Nosotros los cristianos debemos reconocer nuestros pecados y nuestra necesidad desesperada de redenci\u00f3n mediante un Salvador que ha sido crucificado y ha resucitado, de modo que no debemos asumir la postura de merecedores de la salvaci\u00f3n, como si tuvi\u00e9ramos intelecto, sabidur\u00eda o bondad superiores. Somos mendigos que, por gracia, han encontrado el pan de vida de la verdad, el perd\u00f3n y el gozo. Deseamos ofrec\u00e9rselo a todos, para que se unan a nosotros en la admiraci\u00f3n y el disfrute de la grandeza de Cristo por siempre (1 Corintios 1:26-30; 1 Corintios 4:7; 1 Pedro 5:6; Santiago 4:8-10; Lucas 18:13-14; Mateo 10:8b).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>5.<\/b> Debemos presentar a Cristo, no como la victoria en una disputa entre religiones, sino como la persona m\u00e1s digna de confianza, m\u00e1s hermosa, m\u00e1s importante y m\u00e1s invaluable de la historia, y como el sustituto que m\u00e1s desesperadamente necesitamos y m\u00e1s amamos por dos motivos: 1) \u00c9l absorbi\u00f3, mediante su sufrimiento y muerte, la ira de Dios en nuestro lugar; y 2) \u00c9l se convirti\u00f3 en nuestra justicia delante del Dios Sant\u00edsimo al vivir una vida sin pecado, la cual nos fue atribuida cuando cre\u00edmos en Jes\u00fas (1 Corintios 2:1-2; 2 Corintios 4:4; 1 Pedro 2:6-7; Romanos 3:24-26; Romanos 5:18-19; G\u00e1latas 3:13; 2 Corintios 5:21).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>6.<\/b> Debemos dejar en claro que la fe cristiana, que nos une a Cristo y todos los beneficios de su salvaci\u00f3n, es una confianza desesperada, como la de un ni\u00f1o, en el valor y en la obra de Cristo, no en una obra meritoria que hayamos hecho nosotros. Nuestro llamado a que las personas se conviertan al cristianismo no es un llamado a trabajar para Dios o a ganar su aprobaci\u00f3n realizando obras de justicia y amor. Llamamos a las personas a renunciar a toda autosuficiencia y a confiar por completo en la vida y muerte salvadoras de Jesucristo (Efesios 2:8-9; Tito 3:5; Romanos 4:4-5; Romanos 10:1-4; Filipenses 3:9).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>7.<\/b> Creemos que es justo y amoroso se\u00f1alar p\u00fablicamente los errores de las dem\u00e1s creencias, siempre y cuando esto se haga contando con evidencia suficiente de que los escritos sagrados o los portavoces representativos de esos credos en efecto expresan esos errores. Es fundamental que nos esforcemos para evitar tergiversar las dem\u00e1s creencias, dado que eso no s\u00f3lo es irrespetuoso sino que tambi\u00e9n socava nuestra propia credibilidad (Hechos 6:8 &#8211; 7:53; Marcos 12:24; Marcos 8:33; Hechos 3:15; Hechos 5:30; \u00c9xodo 20:16; Efesios 4:25).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>8.<\/b> Cuando exponemos los errores de otras religiones, debemos sentir y expresar pena y compasi\u00f3n por aquellos que no abrazan a Cristo para obtener la salvaci\u00f3n (Lucas 19:41-42; Filipenses 3:18; Romanos 9:1-3; Romanos 10:1).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>9.<\/b> Debemos dejar en claro que somos en primer lugar cristianos y en segundo lugar estadounidenses. Somos extranjeros y exiliados en el mundo y nuestra m\u00e1s profunda y verdadera ciudadan\u00eda est\u00e1 en el cielo. Nuestro Se\u00f1or y L\u00edder supremo es Jesucristo, no el presidente de los Estados Unidos de Am\u00e9rica. Esta lealtad primordial y m\u00e1s profunda nos une a los cristianos de todas las naciones m\u00e1s firmemente de lo que nuestra ciudadan\u00eda secular nos une a otros estadounidenses. En lo que respecta a muchos valores y comportamientos norteamericanos, somos ciudadanos disidentes. La cultura norteamericana no equivale al cristianismo. No creemos que sea antipatri\u00f3tico criticar los aspectos injustos e imp\u00edos de nuestra propia cultura (Filipenses 3:20; 1 Pedro 2:11; Mateo 22:21; Hechos 5:29; 1 Timoteo 6:14-15; Apocalipsis 17:14; Efesios 5:11).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>10.<\/b> No debemos esperar que haya un \u201cjuego limpio\u201d en un mundo que por siglos ha sido hostil hacia Dios y al que le incomoda la verdad de Cristo. Por consiguiente, nuestra respuesta ante los insultos, las tergiversaciones y las calumnias no debe ser el resentimiento y el enojo, sino ser testigos pacientes de la verdad, orando con la esperanza de que pagar bien por mal puede abrir los corazones a la verdad. Debemos reconocer que la persecuci\u00f3n de diferentes tipos es normal y que mucha de la protecci\u00f3n que tenemos en Estados Unidos es algo anormal en la historia y en el mundo. No podemos dar a conocer y difundir nuestro testimonio mientras jadeamos y resoplamos, resentidos por la violaci\u00f3n de nuestros derechos. Nuestro testimonio se difundir\u00e1 por medio del sufrimiento, estando \u201ccomo entristecidos, mas siempre gozosos\u201d, venciendo el mal con el bien, y haciendo declaraciones rotundas y una defensa razonable de la verdad (Mateo 5:43-45; Romanos 12:17-21; 1 Corintios 4:12-13; 1 Tesalonicenses 5:15; 2 Timoteo 3:12; 1 Pedro 2:15, 19-24; 1 Pedro 3:9; 1 Pedro 4:12).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>11.<\/b> Debemos renunciar a toda forma de violencia como medio para difundir nuestras creencias. Los cristianos b\u00edblicos no tratan de proclamar sus creencias mediante el uso de la violencia pol\u00edtica o personal. Los cristianos proclaman sus creencias por medio del sufrimiento, no causando sufrimiento. Los cristianos aut\u00e9nticos no pueden ser coaccionados por la fuerza o por la manipulaci\u00f3n (Lucas 10:3; 2 Corintios 5:11; Colosenses 2:24; 1 Pedro 2:19-24; Apocalipsis 12:11).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>12.<\/b> Debemos reconocer y proclamar que Cristo, cuando vuelva en persona, castigar\u00e1 a aquellos que lo han repudiado. Los destinar\u00e1 al juicio eterno y los sufrimientos del infierno. Sin embargo, debemos dejar bien en claro que la violencia que Cristo ejercer\u00e1 en el final de los tiempos es una raz\u00f3n decisiva por la cual no debemos ni podemos ejercer violencia contra los dem\u00e1s debido a sus creencias. Este es un derecho de Cristo, no nuestro (Mateo 25:46; Romanos 12:19; 2 Tesalonicenses 1:7-9; 1 Pedro 2:20-23; Apocalipsis 6:16).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>13.<\/b> En el tiempo presente, previo a la venida del mismo Cristo en persona, las autoridades civiles no deber\u00edan hacer uso de la fuerza f\u00edsica ni de ning\u00fan otro medio de coacci\u00f3n por la fuerza o la denegaci\u00f3n de ayuda o derechos para recompensar o castigar a las personas por sus creencias. Esto queda impl\u00edcito en el patr\u00f3n b\u00edblico de la fe voluntaria, que se incita por el poder de la persuasi\u00f3n y el ejemplo, y en la necesidad de gracia divina que posibilita la conversi\u00f3n (2 Corintios 5:11; 1 Tesalonicenses 1:5-6; Efesios 2:8-9; Hechos 6:14; Filipenses 1:29; 2 Timoteo 2:24-26).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>14.<\/b> Las autoridades civiles no deben hacer uso alguno de la fuerza f\u00edsica ni de ninguna otra forma de coacci\u00f3n por poder, ni de la denegaci\u00f3n de los derechos, como medio para castigar a las personas por causa de sus palabras, escritos o arte, a menos que pueda demostrarse, a trav\u00e9s de un proceso legal apropiado, que el mensaje revela la intenci\u00f3n de cometer actos criminales o incitar a otros a cometerlos (ver el punto 13).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>15.<\/b> Creemos que Dios le ha conferido al gobierno civil, y no a los individuos ni a la Iglesia, el deber de \u201cblandir la espada\u201d por la justicia y la seguridad (Mateo 26:52; Romanos 13:1-4; Romanos 12:17-21; 1 Pedro 2:20-23; 1 Pedro 3:9, 14).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>16.<\/b> Debemos saber distinguir entre una guerra justa en defensa propia ante a una agresi\u00f3n, y una guerra religiosa en contra de los pueblos debido a sus creencias. Debemos reconocer que es probable que esta distinci\u00f3n no sea reconocida por ciertas religiones que incluyen en la definici\u00f3n de sus creencias el derecho a la dominaci\u00f3n cultural por la fuerza. No obstante, debemos insistir en esta distinci\u00f3n en lugar de aceptar la acusaci\u00f3n del agresor, que afirma que nuestra resistencia ante su agresi\u00f3n es un ataque religioso a su fe. Debemos argumentar que el fundamento de la defensa nacional es el derecho civil a la libertad (de culto, de expresi\u00f3n, de prensa y de reuni\u00f3n), no la desaprobaci\u00f3n de la religi\u00f3n que subyace al ataque. Nosotros diferimos profundamente con otras religiones, pero esas diferencias no son el fundamento de la defensa armada nacional. Debemos distinguir entre la resistencia militar de facto en contra de una fuerza motivada por la religi\u00f3n, y el motivo de nuestra resistencia, que no es el rechazo a religi\u00f3n alguna, sino la libertad de todas las religiones de ganar adeptos por los medios pac\u00edficos de la persuasi\u00f3n y la atracci\u00f3n (impl\u00edcito en los principios anteriores).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>17.<\/b> Debemos reconocer que las creencias y las conductas no tienen el mismo peso ante la ley. Ninguna creencia debe ser reprimida por las autoridades civiles. Sin embargo, algunas conductas basadas en las creencias pueden estar fuera de la ley y, por ende, ser punibles por las autoridades civiles. Estas conductas incluyen: asesinatos, agresiones, robos, diferentes formas de discriminaci\u00f3n, etc. Qu\u00e9 comportamientos est\u00e1n prohibidos por la ley en una sociedad basada en la libertad de credo y de culto, es algo que se determina en un proceso de persuasi\u00f3n, debate y elecci\u00f3n de los representantes legislativos, mediante los mecanismos de control proporcionados por las ramas ejecutiva y judicial del gobierno y por las salvaguardas constitucionales, que garantizan los derechos de las minor\u00edas. Se reconocen las ambig\u00fcedades (ver el punto 13 y las implicaciones de los principios previos en su conjunto).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>18.<\/b> Debemos hacer una distinci\u00f3n entre el derecho a criticar las creencias err\u00f3neas y conductas pecaminosas, y la falsa deducci\u00f3n de algunos, que creen que esta cr\u00edtica les permite ejercer malos tratos de manera leg\u00edtima sobre los defensores de las creencias criticadas. No debemos aceptar la acusaci\u00f3n de que criticar o exponer a ciertos grupos afirmando sus errores o su posici\u00f3n de pecadores es una forma de \u201cmaltrato\u201d. No es un crimen (ni un delito de odio ni ning\u00fan otro) llamar p\u00fablicamente a las creencias de alguien err\u00f3neas o da\u00f1inas, o denunciar el comportamiento de algunos afirmando que es pecaminoso y destructivo. Una parte necesaria de todo debate en torno a las creencias, conductas y propuestas es el argumento de que algunas son err\u00f3neas, infundadas y tienen efectos nocivos. As\u00ed es como transcurre todo debate pol\u00edtico. No es ileg\u00edtimo hacer lo mismo en la esfera religiosa. Por ejemplo: si alguien agrediera violentamente a un senador estadounidense en la calle despu\u00e9s de que \u00e9l hubiese sido criticado en una sesi\u00f3n del Senado porque su proyecto de ley ten\u00eda errores, estaba basado en la desinformaci\u00f3n y podr\u00eda resultar en perjuicio de las personas pobres, no culpar\u00edamos al senador que lo critic\u00f3 por el posterior ataque ni lo acusar\u00edamos de incitar a la violencia. Por lo tanto, debemos distinguir entre la cr\u00edtica p\u00fablica de creencias y conductas, y la inferencia ileg\u00edtima de que estas creencias err\u00f3neas y comportamientos pecaminosos justifican los maltratos (ver los puntos 3 y 7).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>19.<\/b> Creemos que los diferentes credos cambian el sentido interno de todas las convicciones y conductas, pero que no cambian la forma de todas las convicciones y conductas. De ah\u00ed que, por ejemplo, dos personas puedan tener diferentes creencias pero puedan mantener la misma convicci\u00f3n y conducta en lo concerniente al aborto. Desear\u00edamos que todas las personas compartieran la fe en Cristo y tuvieran convicciones y conductas cuyo sentido interno fuera que Cristo es el Se\u00f1or y el tesoro de la vida. Sin embargo, aun cuando ese no fuera el caso, nos alegra tener convicciones y comportamientos en com\u00fan con aquellos que difieren con nosotros en la fe. Creemos que es posible hacer causa com\u00fan con ellos en los asuntos sociales, en tanto esta acci\u00f3n conjunta no socave las bases ni el sentido de nuestra convicci\u00f3n orientada a exaltar a Cristo (1 Corintios 10:31; Colosenses 3:17; Romanos 14:23).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>20.<\/b> Creemos que toda religi\u00f3n, cosmovisi\u00f3n o filosof\u00eda de vida puede, libremente, procurar influir sobre nuestra cultura y moldearla. Renunciamos al uso de la fuerza, los sobornos y el enga\u00f1o en nuestros esfuerzos por moldear la cultura. Apoyamos la predicaci\u00f3n del evangelio, la promulgaci\u00f3n de la verdad, los modelos de amor y justicia, el poder de la oraci\u00f3n, el uso de la persuasi\u00f3n y la participaci\u00f3n en el proceso pol\u00edtico. Reconocemos que todas las leyes \u201cimponen\u201d las convicciones conductuales de un grupo sobre todos los dem\u00e1s. Por ende, no es una cr\u00edtica convincente el decir que una ley que controla las conductas es mala porque \u201cimpone la moralidad de algunos\u201d por sobre la sociedad. Sin embargo, esto hace que sea mucho m\u00e1s importante que apoyemos los principios, las leyes y las pol\u00edticas que protegen las libertades legales de las minor\u00edas que no cuentan con el n\u00famero necesario de personas para influir en los procesos legislativos. El alcance de estas libertades est\u00e1 determinado por los principios anteriormente expuestos, especialmente el punto 17 (impl\u00edcito en los principios anteriores).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Principios para los cristianos sobre c\u00f3mo deben relacionarse con aquellos que profesan credos diferentes. Desde el 11 de septiembre de 2001, la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo deben relacionarse cristianos y musulmanes los unos con los otros ha adquirido un car\u00e1cter m\u00e1s urgente. 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