{"id":20846,"date":"2016-04-04T14:23:57","date_gmt":"2016-04-04T19:23:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adopcion-el-corazon-del-evangeliopor-john-piper\/"},"modified":"2016-04-04T14:23:57","modified_gmt":"2016-04-04T19:23:57","slug":"adopcion-el-corazon-del-evangeliopor-john-piper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adopcion-el-corazon-del-evangeliopor-john-piper\/","title":{"rendered":"Adopci\u00f3n: el coraz\u00f3n del Evangelio\r\nPor John Piper"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<i>Ocho similaridades entre la adopci\u00f3n de Cristo y la adopci\u00f3n humana<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">MICAH Fund Adoption Enrichment Seminar\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>G\u00e1latas 4:4-8<\/b><br \/>Pero al llegar la plenitud de los tiempos, envi\u00f3 Dios a su hijo, nacido de mujer, nacido bajo el r\u00e9gimen de la ley, para rescatar a los que se hallaban sometidos a ella y para que recibi\u00e9ramos la condici\u00f3n de hijos. Y, dado que son hijos, Dios envi\u00f3 a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo, que clamaba: \u00a1Abba, Padre! De modo que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, tambi\u00e9n heredero por voluntad de Dios. En otro tiempo, cuando no conoc\u00edais a Dios, serv\u00edais a los que en realidad o son dioses. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><b>Romanos 8:14-17<\/b><br \/>En efecto, todos los que se dejan guiar por el Esp\u00edritu de Dios son hijos de Dios. Y vosotros no hab\u00e9is recibido un esp\u00edritu de esclavos para recaer en el temor, antes bien, hab\u00e9is recibido un esp\u00edritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: \u00a1Abba, Padre! El Esp\u00edritu mismo se une a nuestro esp\u00edritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y, si somos hijos, tambi\u00e9n somos herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, si compartimos sus sufrimientos, para ser tambi\u00e9n con \u00e9l glorificados.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La ra\u00edz b\u00edblica del acto de adoptar se encuentra principalmente en el Nuevo Testamento, en contraposici\u00f3n con el Antiguo. S\u00f3lo hay tres adopciones en el Antiguo Testamento (Mois\u00e9s, Ester y Genubath, Reyes 1; 11:20). Israel es llamado hijo de Dios (\u00c9xodo 4:22; Deuteronomio 14:1; 32:6; Jerem\u00edas 31; 9; Oseas 11:1), pero no es hasta el Nuevo Testamento que recibe el nombre de <i>adopci\u00f3n.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Los cimientos de la adopci\u00f3n<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los cimientos m\u00e1s profundos y fuertes de la adopci\u00f3n se encuentran no en el hecho de que los humanos adopten humanos, sino en que Dios adopta hombres. Y este acto no es parte de su providencia ordinaria en el mundo; se encuentra en el coraz\u00f3n del evangelio. G\u00e1latas 4:4-5 es la cita m\u00e1s central cuando dice: \u201cPero al llegar la plenitud de los tiempos, envi\u00f3 Dios a su hijo, nacido de mujer, nacido bajo el r\u00e9gimen de la ley, para rescatar a los que se hallaban sometidos a ella y para que recibi\u00e9ramos la condici\u00f3n de hijos\u201d. Dios no tuvo que usar el concepto de adopci\u00f3n para explicar c\u00f3mo nos salv\u00f3, ni si quiera para explicar c\u00f3mo nos convertimos en parte de su familia. Pod\u00eda haber mantenido el t\u00e9rmino de nuevo nacimiento, de forma que todos sus hijos ser\u00edan descritos \u00fanicamente como hijos por naturaleza (Juan 1:12-13, \u201cPero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; \u00e9stos no <i>nacieron<\/i> de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de hombre, sino que nacieron de Dios\u201d). Pero \u00e9l decidi\u00f3 hablar de nosotros como <i>adoptados<\/i>, al mismo tiempo que hijos por un nuevo <i>nacimiento<\/i>. Este es el cimiento m\u00e1s esencial de la pr\u00e1ctica de la adopci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Ocho similaridades<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Quisiera subrayar ocho similaridades entre lo que hizo Dios al adoptarnos y lo que ocurre actualmente en la adopci\u00f3n cristiana. Rezo porque tanto si has adoptado, o participas en el proceso de adopci\u00f3n, o si est\u00e1n considerando la adopci\u00f3n, Dios utilice estas comparaciones para afianzar tu confianza en que la gracia de Dios envuelve nuestras adopciones. \u00c9l ya lo ha hecho, sabe cu\u00e1nto cuesta y est\u00e1 preparado para apoyarnos hasta su conclusi\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>1. La adopci\u00f3n fue (para Dios) y es (para nosotros) costosa.<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero al llegar la plenitud de los tiempos, envi\u00f3 Dios a su hijo, nacido de mujer, nacido bajo el r\u00e9gimen de la ley, para rescatar a los que se hallaban sometidos a ella y para que recibi\u00e9ramos la condici\u00f3n de hijos. (G\u00e1latas 4:4-5). <\/p>\n<p align=\"justify\">Rescatar significa obtener o dejar libre pagando un precio. \u00bfQu\u00e9 precio pag\u00f3 Dios por nuestra liberaci\u00f3n y adopci\u00f3n? En el cap\u00edtulo anterior, escuchamos la respuesta: \u201cCristo nos rescat\u00f3 de la maldici\u00f3n de la ley, haci\u00e9ndose \u00e9l mismo maldici\u00f3n por nosotros, pues dice la escritura: \u201cmaldito el que cuelga de un madero\u201d (G\u00e1latas 3:13). Dios pag\u00f3 el precio con la vida de su hijo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La adopci\u00f3n implica unos costes enormes. Algunos de tipo financiero; otros de tipo emocional. Hay un precio en tiempo y estr\u00e9s para el resto de tu vida. No se deja de ser padre hasta el d\u00eda de la muerte. Y el estr\u00e9s de cuidar de hijos adultos pueden ser tan grandes o mayor que el estr\u00e9s de cuidar de ni\u00f1os peque\u00f1os. Hay algo muy profundo y bueno en el hecho de aceptar este precio por la vida de un hijo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pocas cosas me producen una satisfacci\u00f3n mayor que ver florecer una cultura de la adopci\u00f3n en Bel\u00e9n. Significa que nuestro pueblo est\u00e1 buscando su felicidad en el Padre Eterno en vez de evitar el estr\u00e9s y el precio de los hijos para aumentar su libertad y confort. Cuando se acepta el dolor y la alegr\u00eda de los hijos en vez de recurrir al aborto o a los anticonceptivos para simplemente mantener alejados a los ni\u00f1os, la palabra de Dios brilla m\u00e1s visiblemente. Reza a Dios para que haya m\u00e1s personas preparadas para abrazar el sufrimiento- conocido y por venir. El precio que pag\u00f3 Dios por adoptarnos fue infinitamente mayor que cualquier coste en que incurramos al adoptar y educar a nuestros hijos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>2. Para Dios y para nosotros la adopci\u00f3n afecta al estatus legal del hijo.<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero al llegar la plenitud de los tiempos, envi\u00f3 Dios a su hijo, nacido de mujer, nacido bajo el r\u00e9gimen de la ley, para rescatar a los que se hallaban sometidos a ella y para que recibi\u00e9ramos la condici\u00f3n de hijos. Y, dado que son hijos, Dios envi\u00f3 a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo, que clamaba: \u00a1Abba, Padre!\u201d (G\u00e1latas 4: 4-6). <\/p>\n<p align=\"justify\">Hab\u00eda unas realidades legales a las que Dios se ten\u00eda que enfrentar. Su propia justicia y ley exig\u00eda que fu\u00e9ramos castigados y apartados de su presencia por nuestros pecados. Se ped\u00eda justicia y se reclamaba un castigo. Dios ten\u00eda que satisfacer su justicia y su ley para poder adoptar pecadores en su familia. Esto lo hizo mediante la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de su Hijo Jesucristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto significa que la condici\u00f3n de ser hijo legalmente precede a la experiencia del Esp\u00edritu que viene a darnos el trato de hijos. Somos hijos legalmente antes de experimentar la felicidad de ser sus hijos. El suceso que nos trajo la salvaci\u00f3n (hace doscientos a\u00f1os en el Calvario) precede y fundamenta la experiencia subjetiva de nuestra salvaci\u00f3n por el Esp\u00edritu hoy.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Del mismo modo ocurre con la adopci\u00f3n humana hoy: las transacciones legales preceden y prepara el crecimiento del sentimiento de familia. Si los tr\u00e1mites legales parecen largos y arduos, ten en mente que estos tr\u00e1mites ya est\u00e1n pagados, pero no con tu sangre, sino que Jes\u00fas satisfizo todos los requisitos legales derramando su sangre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>3. Dios bendice la adopci\u00f3n entonces y ahora concedi\u00e9ndonos un esp\u00edritu de filiaci\u00f3n,<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porque sois hijos, Dios envi\u00f3 a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo, que clamaba: \u00a1Abba, Padre! (G\u00e1latas 4:6)<\/p>\n<p>Y vosotros no hab\u00e9is recibido un esp\u00edritu de esclavos para recaer en el temor, antes bien, hab\u00e9is recibido un esp\u00edritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar \u00a1Abba, Padre! El Esp\u00edritu mismo se une a nuestro esp\u00edritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios (Romanos 8: 15-16). <\/p>\n<p align=\"justify\">Al adoptarnos Dios perdemos la condici\u00f3n de extranjeros y nos llena de sentimiento de aceptaci\u00f3n y amor y env\u00eda su Esp\u00edritu a nuestros corazones para darnos la experiencia de ser acogidos en la familia. Lo destacable de los dos textos es el t\u00e9rmino Abba, ya que es una palabra aramea, entonces \u00bfpor qu\u00e9 la usa Pablo transliterada en estas dos letras escritas en griego?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La respuesta es que era la forma en que Jes\u00fas habl\u00f3 a su padre, a pesar del hecho de que pr\u00e1cticamente nadie en la cultura jud\u00eda se refer\u00eda a Dios con esta palabra entra\u00f1able: Abba. Asombr\u00f3 a los disc\u00edpulos, quienes la mantuvieron como un recuerdo precioso de la forma en que hablaba Jes\u00fas. En Marcos 14:36, Jes\u00fas reza en Getseman\u00ed \u201c\u00a1Abba, Padre! Todo es posible para ti; aparta de m\u00ed esta copa, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres t\u00fa\u201d. Por lo tanto, al adoptarnos, Dios nos da el mismo esp\u00edritu de su Hijo y nos garantiza sentir el afecto de los miembros de la familia de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por la gracia divina, en nuestras familias Dios despierta un afecto en los ni\u00f1os adoptados en sus padres que es m\u00e1s profundo que los tr\u00e1mites legales. Son v\u00ednculos profundos personales y espirituales. Los ni\u00f1os adoptados no deducen que son hijos nuestros a partir de los papeles de la adopci\u00f3n. Un esp\u00edritu envuelve nuestra relaci\u00f3n y atestigua esta realidad. Al igual que los dem\u00e1s ni\u00f1os de la familia, todos te llaman \u201cpap\u00e1\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Reza a Dios para que nos d\u00e9 tanto la condici\u00f3n legal de hijos suyos y el mismo esp\u00edritu de su Hijo para que podamos decir con una convicci\u00f3n profunda \u201cAbba, padre\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>4. La adopci\u00f3n era (para Dios) y est\u00e1 (para nosotros) marcada por una transformaci\u00f3n moral a trav\u00e9s del Esp\u00edritu.<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEn efecto, todos los que se dejan guiar por el Esp\u00edritu de Dios son hijos de Dios\u201d (Romanos 8:14) <\/p>\n<p align=\"justify\">Dios ayuda a sus hijos a soportar la imagen moral de la familia. Podemos confiar en que ayudar\u00e1 a nuestros hijos cuando los llevemos ante los medios en que la gracia de Dios despierta y transforma a sus hijos\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>5. La adopci\u00f3n nos trae y trae a nuestros hijos el derecho de ser herederos del padre.<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porque sois hijos, Dios envi\u00f3 a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo, que clamaba: \u00a1Abba, Padre! De modo que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, tambi\u00e9n heredero por voluntad de Dios (G\u00e1latas 4: 6-7)<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu mismo se une a nuestro esp\u00edritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, tambi\u00e9n somos herederos de Dios y coherederos de Cristo si compartimos sus sufrimientos para ser tambi\u00e9n con \u00e9l glorificados (Romanos 8: 16-17). <\/p>\n<p align=\"justify\">Advierte que en G\u00e1latas 4:7 dice que seremos herederos \u201cpor voluntad de Dios\u201d y en Romanos 8:17 dice que somos herederos \u201cde Dios\u201d. En g\u00e1latas, el contexto es la promesa de Abraham; a trav\u00e9s de Dios, es decir, al mandar a su Hijo para redimirnos, somos herederos con Abraham (\u00a1incluso cuando la mayor\u00eda de nosotros somos gentiles!) y nuestra heredad es el mundo (Romanos 4:13). Pero en Romanos 8:17, el contexto es que nosotros, junto con Cristo somos herederos de todo lo que tiene Dios, es decir, todo. \u201cAs\u00ed que nadie se glor\u00ede en las personas, pues todo es vuestro: ya sea Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente, el futuro\u2026, todo es vuestro. Y vosotros sois de Cristo y Cristo de Dios. (Corintios 1 3:21).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Justo despu\u00e9s de que nos fu\u00e9ramos de Inglaterra en nuestro a\u00f1o sab\u00e1tico, No\u00ebl y yo acudimos al abogado para actualizar nuestros testamentos. Todos los chicos est\u00e1n casados y Talitha es la \u00fanica legalmente \u201cdependiente\u201d. Hab\u00edan cambiado muchas cosas desde la \u00faltima vez que hicimos testamento. Aquello fue un recordatorio de que ella heredar\u00e1 del mismo modo que sus hermanos. No est\u00e1 en una clase inferior por ser adoptada, ya que todos heredan lo mismo. De esa forma lo hizo Dios y de esa forma lo hicimos nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>6. La adopci\u00f3n fue (para Dios) y es (para nosotros) fruto de un plan minucioso.<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios nos ha elegido en \u00e9l antes de la fundaci\u00f3n del mundo, para que vivamos ante \u00e9l santamente y sin defecto alguno, en el amor. Nos ha elegido de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, porque as\u00ed lo quiso voluntariamente, para que alabemos su gloriosa benevolencia, con la que nos agraci\u00f3 en el Amado. (Efesios 1: 4-6) <\/p>\n<p align=\"justify\">La adopci\u00f3n en la mente de Dios no era el Plan B. Estamos predestinados para la adopci\u00f3n antes de la creaci\u00f3n del mundo. El plan A tampoco era montones de hijos que nunca pecan y no necesitan ser redimidos sino que el plan A era la creaci\u00f3n, la ca\u00edda, la redenci\u00f3n y la adopci\u00f3n, de forma que puedan conocerse en su plenitud la gloria, la misericordia y la gracia divinas a trav\u00e9s de sus hijos adoptivos. La adopci\u00f3n no era una segunda opci\u00f3n; estaba planeada desde el principio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En nuestras vidas hay algo especialmente precioso en tener hijos mediante el nacimiento. Ese es un buen plan. Hay algo diferente, pero tambi\u00e9n especialmente precioso, en la adopci\u00f3n de los hijos. Cada una de estas opciones tiene su propio valor. La elecci\u00f3n de adoptar hijos puede ser segunda en la secuencia, pero no es secundaria. Puede ser tan preciosa y significativa como tener hijos naturales. Dios puede hacer de la adopci\u00f3n un plan sobresaliente en nuestras vidas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>7. La adopci\u00f3n se hizo (para Dios) y a menudo se hace ahora (para nosotros) a partir de situaciones muy malas.<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Est\u00e1bamos\u2026 destinados por naturaleza, como los dem\u00e1s, a la ira\u2026 (Efesios 2:3). <\/p>\n<p align=\"justify\">Dios no nos encontr\u00f3 como exp\u00f3sitos incre\u00edblemente tiernos envueltos en mantas frente a su puerta. \u00c9l nos encuentra feos, y malvados y rebeldes. No somos atractivos. No somos hijos f\u00e1ciles de tratar. Y, lo que es peor, el propio dios estaba enfadado con nosotros. \u00c9l odia el pecado y la rebeld\u00eda. Nosotros \u00e9ramos sin duda \u201chijos de la ira\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estos son aquellos a los que Dios se empe\u00f1a en adoptar. Por lo tanto, toda la adopci\u00f3n de Dios cruz\u00f3 una divisi\u00f3n moral y cultural mayor que cualquiera de nuestras adopciones. La distancia entre lo que somos y lo que Dios es, es infinitamente mayor que cualquier distancia entre nosotros y cualquier hijo que adoptemos. Dios cruz\u00f3 la mayor barrera cultural para redimirnos y adoptarnos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Considera tambi\u00e9n, que de acuerdo con Romanos 9:4, el pueblo que Dios escogi\u00f3 en el Antiguo Testamento, los israelitas, fueron adoptados a partir de una situaci\u00f3n terrible. \u201cSon israelitas, ellos disfrutaron de la adopci\u00f3n filial, de la gloria, las alianzas, la legislaci\u00f3n, el culto, las promesas\u201d. Pero \u00bfc\u00f3mo se efectu\u00f3 esta adopci\u00f3n? Oseas 11.1, \u201ccuando Israel era ni\u00f1o, lo am\u00e9, y de Egipto llam\u00e9 a mi hijo\u201d. Eran esclavos en Egipto. Pero no solo eso, a menudo se rebel\u00f3 contra Dios. \u201cNuestros padres, estando en Egipto, no comprendieron tus prodigios. No se acordaron de tu gran misericordia, se rebelaron contra el Alt\u00edsimo junto al mar de Suf\u201d (Salmos 106:7).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por lo tanto, Dios fue y escogi\u00f3 a un hijo en Egipto que a la vez era esclavo y rebelde. El patr\u00f3n queda establecido: la adopci\u00f3n no viene solo de situaciones agradables, saludables, seguras y propicias.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>8. La adopci\u00f3n significaba (para los cristianos) y significa (para los padres cristianos) que sufriremos ahora para experimentar la gloria m\u00e1s adelante.<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues sabemos que la creaci\u00f3n entera viene gimiendo hasta el presente y sufriendo dolores de parto. Pero no s\u00f3lo ella. Tambi\u00e9n nosotros mismos, que poseemos las primicias del Esp\u00edritu, gemimos en nuestro interior anhelando la liberaci\u00f3n de nuestro cuerpo. (Romanos 8: 22-23). <\/p>\n<p align=\"justify\">Esto nos resulta extra\u00f1o. \u00bfNo hemos sido adoptados ya? \u00bfPor qu\u00e9 dice Pablo que estamos anhelando la liberaci\u00f3n de nuestro cuerpo? S\u00ed, ya hemos sido adoptados. Cuando Cristo muri\u00f3 por nosotros, el precio qued\u00f3 saldado, y cuando confiamos en \u00e9l, estamos legal y permanentemente en la familia. Pero el prop\u00f3sito de Dios para la adopci\u00f3n no es dejar a sus hijos gimiendo y sufriendo. Alz\u00f3 a Cristo de entre los muertos con un nuevo cuerpo, y promete que parte de nuestra adopci\u00f3n ser\u00e1 un nuevo cuerpo resucitado sin m\u00e1s limitaciones y sin m\u00e1s sufrimiento. Por lo tanto, lo que esperamos es la experiencia total de nuestra adopci\u00f3n: la resurrecci\u00f3n de nuestros cuerpos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay mucho sufrimiento en el camino de la adopci\u00f3n en el camino hacia la salvaci\u00f3n completa. Pero el final es glorioso. Merece la pena. Soy consciente de que los sufrimientos del tiempo presente no se pueden comparar con la gloria que se ha de manifestar en nosotros\u201d (Romanos 8:18).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto es especialmente importante para los padres con ni\u00f1os con discapacidades. Ellos conocen el \u201csufrimiento\u201d de esta vida. Todos nosotros tenemos ni\u00f1os con alg\u00fan tipo de discapacidad, y algunos de nosotros viviremos lo suficiente para ver a nuestros hijos crecer y morir antes que nosotros. Otros ver\u00e1n sus hijos morir en la guerra o en un accidente o por una enfermedad. Otros cuidar\u00e1n de un hijo discapacitado hasta que uno de ellos muera. Todo este sufrimiento es un sufrimiento con esperanza, porque hemos sido adoptados por Dios y estamos destinados a resucitar y a un futuro de eterna salud, plenitud y felicidad. Merecer\u00e1 la pena.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Adoptar a Talitha Ruth<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En conclusi\u00f3n, puede que te sea de ayuda o\u00edr parte del proceso por el que pasamos No\u00ebl y yo cuando decidimos adoptar a Talitha. Estuvimos varios d\u00edas evaluando la posibilidad de adoptar y rezando por ello en 1995. No era una decisi\u00f3n que se pudiera tomar a la ligera ni f\u00e1cil. Yo ten\u00eda cincuenta a\u00f1os. Aqu\u00ed reproduzco la carta que le escrib\u00ed a No\u00ebl diciendo que s\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lunes, 6 de noviembre de 1996, 11:12 PM.<\/p>\n<p>Querida No\u00ebl:<\/p>\n<p>con la confianza en la gracia futura que todo lo engloba, estoy dispuesto a llevar a cabo la adopci\u00f3n de Talitha Ruth y lo estoy deseando. Quiero agradecerte que durante estos a\u00f1os, cuando tu coraz\u00f3n estaba ansioso de adoptar una hija, no me has forzado ni coaccionado en modo alguno. Has sido especialmente paciente. Has cre\u00eddo en la fuerza de la oraci\u00f3n. Siempre me has apoyado a m\u00ed y a mi ministerio, y lo har\u00edas incluso aunque nunca adopt\u00e1ramos. Has sido razonable en todas nuestras discusiones y s\u00f3lo has dado tus razones cuando se te preguntaba. Dios fue bueno al poner en el coraz\u00f3n de Phoebe presentarnos a esta ni\u00f1a cuando lo hizo, y no antes de que estuvi\u00e9ramos preparados. Creo m\u00e1s que nunca que \u201cel hombre hace y Dios dispone\u201d. Esta decisi\u00f3n no es meramente una ponderaci\u00f3n de pros y contras. Ser\u00eda traicionarme decir eso. Y sin embargo estoy convencido de que esta decisi\u00f3n de adoptar honra a Dios m\u00e1s que el no hablarlo hecho. Desde mi perspectiva, parece que es el camino que \u201cderramar\u00e1 la pasi\u00f3n por la supremac\u00eda de Dios en todas las cosas para gloria de todos los pueblos\u201d. Creo que bendecir\u00e1 a Bel\u00e9n y no estorbar\u00e1 nuestra obra aqu\u00ed. Creo que es el camino del amor m\u00e1s grande para la mayor\u00eda. Y por tanto, tengo confianza en que a Dios le agrada. Lo escojo libremente y sin ninguna reserva de mi compromiso. Desecho todo pensamiento de que, porque t\u00fa iniciaste esta idea seas culpable por los obst\u00e1culos que conlleva. Del mismo modo que nuestra elecci\u00f3n de tener hijos en primer lugar y nuestra decisi\u00f3n de ir a Alemania y la de dejar Bethel y convertirme en pastor, hay un compromiso com\u00fan y unido de todos de que Dios estar\u00e1 en nuestro camino, incluyendo cualquier \u201cprovidencia desagradable\u201d con la que alcancemos la santidad. Creo que tenemos los ojos bien abiertos, aunque hemos aprendido que el dolor esperado y el dolor experimentado no son lo mismo. Hemos pasado por demasiadas cosas y hemos experimentado que la gracia de Dios ser\u00e1 suficiente. Sus bendiciones son nuevas cada ma\u00f1ana y habr\u00e1 bendiciones para cada prueba y maravilla en este nuevo camino para nuestras vidas Doy gracias a Dios por tenerte. Emprendo este camino contigo con alegr\u00eda. Tanto si vivimos para ver crecer a nuestra hija o no, habremos hecho bien al adoptarla. La vida es muy corta, ya sean 12 horas como Ashley Hoe o 50 como yo, o 75 como mi padre, o 95 a\u00f1os como Crystal Andreson. Lo que importa no es que hagamos todo lo que se supone que tenemos que hacer o que hemos so\u00f1ado con hacer, pero que, mientras vivimos, vivamos con la fe en la futura gracia y caminemos en el camino del amor. El tiempo est\u00e1 en manos de Dios no en las nuestras. Con esta convicci\u00f3n com\u00fan, Dios mediante, aceptaremos a nuestra hija y le daremos, con todo lo que Dios inspire en nosotros, la amaremos y la haremos merecedora del Reino. Que Dios establezca los planes de nuestros corazones y lleve a Talitha Ruth (y al su futuro marido que Dios conoce) a una relaci\u00f3n profunda y duradera con Cristo. Que sea un broche precioso alrededor de tu cuello a medida que envejezcas y una corona de pureza y felicidad en tu cabello gris. Te amo,<\/p>\n<p>Johnny<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ocho similaridades entre la adopci\u00f3n de Cristo y la adopci\u00f3n humana MICAH Fund Adoption Enrichment Seminar G\u00e1latas 4:4-8Pero al llegar la plenitud de los tiempos, envi\u00f3 Dios a su hijo, nacido de mujer, nacido bajo el r\u00e9gimen de la ley, para rescatar a los que se hallaban sometidos a ella y para que recibi\u00e9ramos la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adopcion-el-corazon-del-evangeliopor-john-piper\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAdopci\u00f3n: el coraz\u00f3n del Evangelio<br \/>\nPor John Piper\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20846","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20846","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20846"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20846\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}