{"id":2087,"date":"2015-12-01T00:37:08","date_gmt":"2015-12-01T05:37:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-esta-cuidando-tu-vina\/"},"modified":"2015-12-01T00:37:08","modified_gmt":"2015-12-01T05:37:08","slug":"quien-esta-cuidando-tu-vina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-esta-cuidando-tu-vina\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 cuidando tu vi\u00f1a?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por David Gotaas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Las exigencias que encara el ejecutivo de hoy no le son extra\u00f1as al pastor. Ellos tambi\u00e9n se encuentran sumergidos en diferentes presiones y actividades que consumen gran parte de su tiempo y hacen que a menudo, consideren su trabajo como la prioridad n\u00famero uno, pero, \u00bfQu\u00e9 pasa con la familia?<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Varias son las similitudes entre un pastor y un ejecutivo, pero la m\u00e1s alarmante de todas es la riesgosa posici\u00f3n de sus familias. Ning\u00fan pastor puede pretender que su hogar permanezca estable sin la cuidadosa atenci\u00f3n que \u00e9ste merece y necesita, y que s\u00f3lo \u00e9l puede darle. A ra\u00edz del temor de llegar a perder el empleo, se puede llegar a descuidar tanto la familia que \u00e9sta termine sufriendo consecuencias devastadoras. Estamos viendo entre los pastores hogares destruidos, tanto en las iglesias como en las organizaciones paraeclesi\u00e1sticas. Los mismos hogares que eran considerados modelos de moralidad y estabilidad est\u00e1n comenzando a resquebrajarse.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nuestra propia honestidad y l\u00f3gica nos obliga a mirar el mandato paulino de que \u00ab\u0085 el que piensa estar firme, mire que no caiga\u00bb (1 Co. 10.12).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nosotros los pastores, nos vemos en la necesidad de equilibrar las obligaciones de la iglesia y las responsabilidades de la familia; si no lo hacemos terminaremos lament\u00e1ndonos con la sulamita: \u00abMe pusieron a guardar las vi\u00f1as; y mi vi\u00f1a, que era m\u00eda, no guard\u00e9\u00bb (Ct. 1.6).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al igual que los ejecutivos, nosotros tenemos empuje, ambiciones, capacidad y un prop\u00f3sito en la vida. Tendemos a vernos frente a una escalera con varios escalones por subir \u0096presupuestos crecientes, n\u00famero de miembros en aumento, asientos repletos, entrenamientos de discipulado\u0096. Nos consideramos exitosos cuando obtenemos informes positivos en estas \u00e1reas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero a medida que ascendemos en la carrera del \u00e9xito, podemos, sin reflexionar, comenzar a trabajar 10, 12 \u00f3 14 horas por d\u00eda, y dejar que nuestras familias queden relegadas a un segundo lugar. Hasta en nuestras conversaciones en casa no hablamos m\u00e1s que de la iglesia, su gente y sus desaf\u00edos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a1Qu\u00e9 tr\u00e1gico es que los pastores jueguen el juego de la iglesia, \u00absumando puntos\u00bb para ganar el campeonato. Nuestros hogares suelen verse relegados a ser simple vestuarios donde colgamos nuestros sacos, tomamos una ducha y nos cambiamos de ropa. Necesitamos separar el ministerio de nuestra vida en familia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El Dr. J. Allan Petersen cuenta acerca de un pastor que se identificaba tanto con los 500 miembros de su congregaci\u00f3n que sol\u00eda llevar los problemas de ellos a su casa. Por estar enredado en los asuntos de otros, dej\u00f3 de lado sus obligaciones de buen padre y esposo. Una noche, cuando su carga era especialmente pesada, su esposa salt\u00f3 de la cama exclamando: \u00ab\u00a1Esta cama no es lo suficientemente grande para 502 personas!\u00bb. Entonces \u00e9l comprendi\u00f3. Nuestras familias necesitan de nuestra atenci\u00f3n personal: nuestras esposas, amor; y nuestros hijos, est\u00edmulo. Debemos hacerle saber a cada miembro de la familia que hay un hombre en la casa que lo considera especial, un regalo del Se\u00f1or.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La esposa de un cirujano le pregunt\u00f3 a su esposo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pensamientos se cruzan por tu mente cuando operas a alguno de nosotros; por ejemplo a m\u00ed o a uno de nuestros hijos?\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0096\u00bbNo hago ninguna diferencia\u00bb, dijo \u00e9l.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0096\u00bb\u00bfC\u00f3mo puedes evitarlo?\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0096\u00bbSimplemente me desenchufo\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Entonces ella le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no te acuerdas de desenchufarte cuando llegas a casa?\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Muchas esposas se han alejado de sus actividades en la iglesia porque sus esposos pastores no supieron separar el ministerio de la vida de hogar.Deber\u00edamos reconocer cada se\u00f1al de comunicaci\u00f3n que nos env\u00edan nuestras familias. Necesitamos estar tan perfectamente sintonizados con los que nos rodean como para responder al llanto m\u00e1s quedo, a la pregunta m\u00e1s il\u00f3gica, a la herida m\u00e1s superficial. De otra manera nuestro matrimonio y familia estar\u00e1n en peligro.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hace algunos a\u00f1os nuestra hija m\u00e1s peque\u00f1a, que en ese entonces ten\u00eda 17 a\u00f1os, me pregunt\u00f3: \u00abPap\u00e1, \u00bfpodremos desayunar juntos ma\u00f1ana?\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0096\u00bbSeguro, B\u00e1rbara\u00bb \u0096le dije\u0096 \u00ab\u00bfAd\u00f3nde te gustar\u00eda ir?\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0096\u00bbA cualquier parte\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nos pusimos de acuerdo para levantarnos a las 7 y fuimos a un lugar a comer panqueques. Ella se sent\u00f3 de un lado de la mesa, yo del otro, e hicimos nuestro pedido. Entonces vi sus labios temblorosos. Mi peque\u00f1a ni\u00f1a estaba luchando con profundas emociones, y no pod\u00eda hablar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u0096\u00bb\u00bfQu\u00e9 pasa, B\u00e1rbara?\u00bb \u0096le pregunt\u00e9. Antes de que ella respondiera, mi mente ya hab\u00eda repasado todas las posibles cosas que podr\u00edan haber estado tironeando de su coraz\u00f3n femenino. Pero se ve que pas\u00e9 una por alto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando ella pudo hablar, dijo: \u00abPap\u00e1, \u00faltimamente no nos estamos comunicando demasiado bien. Hay algo que anda mal y pienso que deber\u00edamos hablar de ello\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En cierto sentido me sent\u00ed aliviado al pensar que nuestro tema de conversaci\u00f3n no iba a incluir algunos de aquellos problemas que yo present\u00eda, pero me sent\u00ed muy mal de que fuera mi hija la que tuviera que reclamar una mayor comunicaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a1Qu\u00e9 descuidado me hab\u00eda vuelto con mi familia! Despu\u00e9s de eso aprend\u00ed a hacer un esfuerzo especial para reconocer las se\u00f1ales.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los pastores deber\u00edan reservar tiempo en sus agendas para uso exclusivo con sus familias, y guardar celosamente esas citas. Quiz\u00e1s sea tiempo de tratar de tener un rato especial con cada miembro, a fin de discutir abierta y honestamente nuestras experiencias diarias, presiones, problemas y bendiciones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Somos responsables de cultivar una mutua estimaci\u00f3n y respeto en nuestros matrimonios, asociado a una unidad de servicio a Jesucristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abY dijo Jehov\u00e1: No es bueno que el hombre est\u00e9 solo; le har\u00e9 ayuda id\u00f3nea para \u00e9l\u00bb. (Gn. 2.18).<\/P><br \/>\n<P align=justify>El plan de Dios requer\u00eda el matrimonio, y un matrimonio ideal es como la esfera de la tierra dividida por el ecuador. En el matrimonio, la superficie entre los \u00abhemisferios\u00bb humanos puede ser extremadamente resbaladiza. Hace falta tiempo, meses y a\u00f1os, para que esa uni\u00f3n (aun la de un pastor) se convierta en una esfera perfecta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cada c\u00f3nyuge debe ver al otro como algo muy importante. Ambos deben trabajar juntos en equipo, mostr\u00e1ndose respeto, elogi\u00e1ndose, honr\u00e1ndose y admir\u00e1ndose el uno al otro. Esto lo desarrollamos guardando nuestras vidas espirituales, cuidando de nuestro atractivo f\u00edsico, identific\u00e1ndonos con el trabajo del otro y siendo corteses tanto en el hogar como fuera de \u00e9l. El no hacer todo esto redunda en peligro para cualquier matrimonio, y est\u00e1 siendo demasiado com\u00fan en la actualidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Como pastores podemos llegar a volvernos orgullosos y descuidados en nuestros ministerios. Nuestros parroquianos nos alaban; el p\u00fablico en general nos otorga algunos laureles; nosotros exhibimos nuestros diplomas y grados. Todo esto sirve de contrapeso a cualquier cr\u00edtica dirigida a nosotros. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Por otra parte, son pocas las veces en que la esposa del pastor recibe una alabanza. Generalmente absorbe la cr\u00edtica que los miembros de la iglesia no se atreven a mencionar al pastor. Nos imaginamos que debe de estar satisfecha en su rol de ama de casa, madre y esposa de pastor, y generalmente, \u00e9ste es un camino muy solitario.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin darse cuenta, un pastor pierde contacto con su esposa en la medida que la iglesia comienza a crecer y la gente a responder. Carlos Swindoll, pastor de la Primera Iglesia Evang\u00e9lica Libre de Fullerton, California, confes\u00f3 recientemente frente a un grupo de ministros que esto le hab\u00eda ocurrido hac\u00eda varios a\u00f1os.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una noche su esposa se lo plante\u00f3 y le expres\u00f3 sus sentimientos. La conversaci\u00f3n continu\u00f3 durante toda la madrugada, hasta la ma\u00f1ana siguiente. Al principio, \u00e9l se puso a la defensiva, luego pens\u00f3: \u00abYo he sido el barco de guerra y mi esposa era el bote atado detr\u00e1s\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfRefleja esto nuestra propia actitud y comportamiento?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cierto ministro tuvo la oportunidad de viajar extensamente a trav\u00e9s de su pa\u00eds y alrededor del mundo. Se relacion\u00f3 muy bien con l\u00edderes de negocios, diplom\u00e1ticos y personas de la nobleza internacional. Su esposa lo acompa\u00f1aba raras veces, ya que prefer\u00eda quedarse en casa con los chicos y orar por su marido. Este hombre se hizo muy famoso a trav\u00e9s de sus conferencias, convenciones y reuniones internacionales. Muy pronto comenzaron a alabarlo, y repentinamente su mujer dej\u00f3 de estar a su altura. Sobrevino la separaci\u00f3n, y el ministerio de este hombre se vio mancillado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Todo esto no era necesario. Gran parte del \u00e9xito de un pastor es el resultado de las oraciones, la constancia, el est\u00edmulo y la correcci\u00f3n de su esposa. El contentamiento de ella depende de que su marido est\u00e9 reconoci\u00e9ndola como su ayuda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Quiz\u00e1s no hay nadie en toda la iglesia que tenga una labor m\u00e1s dif\u00edcil que la de la esposa del pastor. Pero si su marido la alaba (Pr. 31.28), ella ser\u00e1 su apoyo m\u00e1s grande. Ella ser\u00e1 bendecida al saber que ambos sirven a Cristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Debemos comprender que el modelo de nuestra vida de familia supera a nuestros mejores mensajes. La iglesia mira m\u00e1s all\u00e1 del serm\u00f3n y observa el hogar. Esto no significa que tengamos que estarles recordando siempre a nuestros hijos que son \u00abhijos de pastor\u00bb. Significa, sin embargo, que un pastor deber\u00eda ser un l\u00edder espiritual tanto en su casa como en la iglesia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esto exige el cultivar un buen ejemplo, un coraz\u00f3n amoroso y servicial, y una vida centrada en Cristo. Si tenemos familias cristianas fuertes en la casa de pastor, habr\u00e1 mayor fuerza en los hogares de los parroquianos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El Dr. Barry Sanford Grieff, de la Facultad de Administraci\u00f3n de Empresas de la Universidad de Harvard dijo en cierta ocasi\u00f3n: \u00abPienso que la familia es el ancla en potencia de este mundo tan fugaz. Todo lo dem\u00e1s est\u00e1 cambiando dram\u00e1ticamente. Cambiamos de empleo, cambiamos de amigos, cambiamos de estilo, cambiamos casi todo. Pero el \u00fanico factor estabilizador que le da alg\u00fan significado hist\u00f3rico a la vida de las personas es la familia\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Como pastores, debemos comunicarles este mensaje a nuestra gente. Es escandaloso que la familia de un pastor se derrumbe porque el padre descuida su hogar. Pero estos naufragios abundan. Los p\u00falpitos vac\u00edos se multiplican.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando hayamos pasado 30 o m\u00e1s a\u00f1os en el ministerio y descubramos que es hora de que le pasemos el trabajo a un hombre m\u00e1s joven y nuestras iglesias pasen a ser un mero reflejo en nuestra memoria, espero que tengamos el privilegio de ver a nuestras familias fuertemente unidas en amor y servicio al Se\u00f1or.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a9 Moody Monthly, 1983.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usado con permiso.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apuntes Pastorales, Vol. III, n\u00famero 4<\/P><\/B>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por David Gotaas Las exigencias que encara el ejecutivo de hoy no le son extra\u00f1as al pastor. 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