{"id":20914,"date":"2016-04-04T14:27:26","date_gmt":"2016-04-04T19:27:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-origen-del-calvinismopor-john-piper\/"},"modified":"2016-04-04T14:27:26","modified_gmt":"2016-04-04T19:27:26","slug":"el-origen-del-calvinismopor-john-piper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-origen-del-calvinismopor-john-piper\/","title":{"rendered":"El Origen del Calvinismo\r\nPor John Piper"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPor supuesto, como cualquier otro hombre, exceptuando a Jesucristo, Juan Calvino era imperfecto. Su renombre no se debe a la infalibilidad, sino a su persistente lealtad a las Sagradas Escrituras como la Palabra de Dios, en un tiempo en que la Biblia casi fue devorada por la tradici\u00f3n de la iglesia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Naci\u00f3 en Julio de 1509 en Noyon, Francia, y recibi\u00f3 educaci\u00f3n en las mejores universidades sobre leyes, teolog\u00eda y cl\u00e1sicos. A la edad de 21 fue dram\u00e1ticamente convertido de un Catolicismo enfocado en tradiciones a la fe evang\u00e9lica, radical y b\u00edblica en Cristo y su Palabra. \u00c9l dijo,\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\nDios, a trav\u00e9s de una espont\u00e1nea conversi\u00f3n subyug\u00f3 y trajo mi mente, la cual estaba m\u00e1s endurecida en tales asuntos de lo que se podr\u00eda esperar de alguien en mi temprano edad, a un estado ense\u00f1able. Habiendo probado de esta manera un poco del verdadero conocimiento y la verdadera piedad, inmediatamente fui encendido con un intenso deseo de hacer avances, pero aun as\u00ed, no dej\u00e9 completamente mis otros estudios los cuales continu\u00e9, aunque con menos pasi\u00f3n. (John Dillenberger, John Calvin, Selecciones de <i>His Writings<\/i>, Scholars Press, 1975, p. 26).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Existe una raz\u00f3n por la cual Calvino cambi\u00f3 de sus cl\u00e1sicos estudios a una vida dedicada a la Palabra de Dios. Algo dram\u00e1tico sucedi\u00f3 en su percepci\u00f3n de la Realidad cuando ley\u00f3 las Sagradas Escrituras por s\u00ed mismo. Escuch\u00f3 en ellas la voz de Dios y vio su majestad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\nPorque la verdad est\u00e1 fuera de toda duda, cuando sin ayuda de otra cosa que ella misma basta para defenderse; y se ve claramente cu\u00e1n propia de la Escritura es esta virtud, porque de cuantos escritos humanos existen, ninguno de ellos, por art\u00edstico y elegante que sea, tiene tanta fuerza para conmovernos. Leed a Dem\u00f3stenes o a Cicer\u00f3n; leed a Plat\u00f3n o a Arist\u00f3teles, o cualesquiera otros autores profanos. Confieso que nos atraer\u00e1n grandemente, que nos deleitar\u00e1n, nos mover\u00e1n y transportar\u00e1n; pero si de ellos pasamos a leer la Santa Escritura, queramos o no, de tal manera nos conmover\u00e1 y penetrar\u00e1 en nuestros corazones, de tal suerte se aposentar\u00e1 en la m\u00e9dula misma, que toda la fuerza de los ret\u00f3ricos y fil\u00f3sofos, en comparaci\u00f3n de la eficacia del sentimiento de la Escritura, no es m\u00e1s que humo de pajas. De lo cual es f\u00e1cil concluir que la Sagrada Escritura tiene en s\u00ed cierta virtud divina, pues tanto y con tan gran ventaja supera toda la gracia del arte humano. <i>(Instituciones de la Religi\u00f3n Cristiana I, viii, 1 POR JUAN CALVINO TRADUCIDA Y PUBLICADA POR CIPRIANO DE VALERA EN 1597 REEDITADA POR LUIS DE USOZ y R\u00cdO EN 1858)<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego de este descubrimiento, Calvino se dedic\u00f3 totalmente a la Palabra de Dios. Fue predicador en G\u00e9nova por 25 a\u00f1os, hasta que falleci\u00f3 a los 54 a\u00f1os en mayo de 1564. Su h\u00e1bito era predicar dos veces cada domingo y una vez al d\u00eda en semanas alternas; eso equivale a que predicaba un promedio de 10 veces cada 2 semanas. Su m\u00e9todo era tomar unos pocos vers\u00edculos, explicarlos y aplicarlos a la fe y vida de las personas. Calvino trabaj\u00f3 de esta manera libro tras libro. Por ejemplo, predic\u00f3 189 sermones del libro de Hechos, 271 de Jerem\u00edas, 200 de Deuteronomio, 343 de Isa\u00edas, y 110 de 1ra Corintios. Una vez fue exiliado de G\u00e9nova por dos a\u00f1os y, a su regreso, subi\u00f3 a su p\u00falpito en San Pedro y comenz\u00f3 con el texto que hab\u00eda dejado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La incre\u00edble devoci\u00f3n a la exposici\u00f3n de la Palabra de Dios a\u00f1o tras a\u00f1o es debida a su profunda convicci\u00f3n de que la Biblia es la verdadera Palabra de Dios. \u00c9l dijo,\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\nLas leyes y las profec\u00edas no son ense\u00f1anzas dadas por la voluntad del hombre, sino dictadas por el Esp\u00edritu Santo\u2026 Debemos a las Sagradas Escrituras la misma reverencia que le debemos a Dios, porque provienen de \u00c9l \u00fanicamente, y no hay nada del hombre mezclado en ellas. (Citado por J. I. Packer, \u201c<i>Calvino el Te\u00f3logo<\/i>\u201d (\u201cCalvin the Theologian\u201d), en <i>Juan Calvino: Una Colecci\u00f3n de Ensayos<\/i>, (A Collection of Essays), Gran Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1966, p. 162)\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que Calvino vio en la Biblia, por sobre todas las cosas, fue la majestad de Dios. Dijo que a trav\u00e9s de las Escrituras, \u201csi tenemos los ojos limpios y los sentidos \u00edntegros, pronto se pondr\u00e1 ante nosotros la majestad de Dios\u201d, (Instituciones de la Religi\u00f3n Cristiana, I. vii, 5). La Biblia para Calvino era, por sobre todo un testigo de parte de Dios de la majestad de Dios. Esto nos lleva directo a lo que es el coraz\u00f3n del Calvinismo. Benjamin Warfield lo expuso as\u00ed:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El calvinista es la [persona] que ve a Dios detr\u00e1s de cada fen\u00f3meno, y en todo lo que ocurre reconoce la mano de Dios\u2026 \u00b4quien hace de la actitud del alma hacia Dios en oraci\u00f3n la permanente condici\u00f3n\u2026\u00b4 y quien depende solamente de la gracia de Dios, excluyendo cada evidencia de dependencia de s\u00ed mismo de toda la gran obra de salvaci\u00f3n. (<i>Calvino y Agust\u00edn<\/i>, Filadelfia: Compa\u00f1\u00eda de Publicaci\u00f3n Presbiteriana y Reformada, 1971, p. 492).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Eso es lo que yo quiero ser: alguien que excluye cada se\u00f1al de dependencia de s\u00ed mismo de la gran obra de su salvaci\u00f3n. De esa manera disfrutar\u00e9 de la paz que hay en Dios solamente, y Dios tendr\u00e1 toda la gloria como aquel por quien, a trav\u00e9s de quien y para quien todas las cosas existen, y el mensaje de tal iglesia resonar\u00e1 para las naciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pastor John<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por supuesto, como cualquier otro hombre, exceptuando a Jesucristo, Juan Calvino era imperfecto. Su renombre no se debe a la infalibilidad, sino a su persistente lealtad a las Sagradas Escrituras como la Palabra de Dios, en un tiempo en que la Biblia casi fue devorada por la tradici\u00f3n de la iglesia. 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