{"id":20937,"date":"2016-04-04T14:28:37","date_gmt":"2016-04-04T19:28:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hermanos-cuidense-de-los-sustitutos-sagradospor-john-piper\/"},"modified":"2016-04-04T14:28:37","modified_gmt":"2016-04-04T19:28:37","slug":"hermanos-cuidense-de-los-sustitutos-sagradospor-john-piper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hermanos-cuidense-de-los-sustitutos-sagradospor-john-piper\/","title":{"rendered":"Hermanos, Cu\u00eddense de los Sustitutos Sagrados\r\nPor John Piper"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl ministerio es su propio peor enemigo. No es destru\u00eddo por el grande y malo lobo del mundo. Se destruye a s\u00ed mismo. Ese es el punto de Hechos 6:2-4: \u00abEntonces los doce convocaron a la congregaci\u00f3n de los disc\u00edpulos, y dijeron: &#8216;No es conveniente que nosotros descuidemos la palabra de Dios para servir mesas. Por tanto, hermanos, escoged de entre vosotros siete hombres de buena reputaci\u00f3n, llenos del Esp\u00edritu Santo y de sabidur\u00eda, a quienes podamos encargar esta tarea. Y <i>nosotros nos entregaremos a la oraci\u00f3n<\/i> y al ministerio de la palabra.&#8217; \u00bb<\/p>\n<p>Sin oraci\u00f3n extensa y consagrada, el ministerio de la Palabra se marchita y no produce fruto alguno. Los 12 se estaban dedicando a la <i>oraci\u00f3n<\/i> (Hechos 1:14) cuando el Espiritu vino y les dio palabra con 3000 conversos. Estos conversos tambi\u00e9n se dedicaban a la <i>oraci\u00f3n<\/i> (Hechos 2:42) cuando prodigios y se\u00f1ales eran hechas y muchas personas eran a\u00f1adidas diariamente a la iglesia (Hechos 2:43, 47). Pedro y sus amigos estaban participando en la <i>oraci\u00f3n<\/i> cuando el lugar fue sacudido y ellos fueron llenados con el Espiritu y hablaron la Palabra con confianza (Hechos 4:31). Pablo confi\u00f3 en la <i>oraci\u00f3n<\/i> de que \u00e9l le dar\u00eda palabra al abrir su boca y para proclamar el misterio del evangelio (Efesios 6:19). <\/p>\n<p> Sin oraci\u00f3n extensa y concentrada, el ministerio de la Palabra se marchita. Y cuando el ministerio de la Palabra disminuye, la fe (Rom. 10:17; Gal. 3:2, 5) y la santidad (Juan 17:17) disminuyen. La actividad puede continuar, pero la vida y el poder de la fructividad terminan. Por lo tanto, lo que se opone a la oraci\u00f3n, se opone al trabajo entero del ministerio. <\/p>\n<p> \u00bfY qu\u00e9 se opone a la vida de oraci\u00f3n de un pastor m\u00e1s que nada? El ministerio. No son las compras o las reparaciones del coche, o la enfermedad o el trabajo del patio lo que arrincona nuestras oraciones en las esquinas m\u00e1s apresuradas de nuestro d\u00eda. Es el desarrollo del presupuesto y las reuniones del personal y las visitas y consejer\u00eda, y el contestar correos y escribir reportes, leer revistas y contestar el tel\u00e9fono. <\/p>\n<p> El esfuerzo de satisfacer necesidades es el enemigo de la oraci\u00f3n. Literalmente, Hechos 6:3 dice, \u00abHermanos, escojan de entre ustedes a siete hombres de buena reputaci\u00f3n, llenos del Esp\u00edritu y sabidur\u00eda, a quien podamos confiarle esta tarea.\u00bb El cuidado de las viudas era una verdadera <i>necesidad<\/i>. Y era precisamente esta necesidad lo que amenazaba la oraci\u00f3n apost\u00f3lica. <\/p>\n<p> Pero, los ap\u00f3stoles no ceder\u00edan a la tentaci\u00f3n. Esto debe significar que la oraci\u00f3n requer\u00eda una gran parte de su tiempo completo. Si hubieran pensado en la oraci\u00f3n como algo que se puede hacer mientras se lavan los platos o se prepara la comida (o se maneja un coche entre hospitales), entonces no hubieran visto el poner la mesa como una verdadera amenaza. La oraci\u00f3n era una labor que consum\u00eda tiempo, durante la cual se deb\u00eda dejar aparte el resto de las actividades. <\/p>\n<p> Ellos aprendieron de Jacob y de Jes\u00fas que deb\u00edan usarse noches enteras para la oraci\u00f3n (Gen. 32:24; Lucas 6:12). Bajo la merma del ministerio, debemos \u00abretirarnos a lugares apartados y orar\u00bb (Lucas 5:16). Antes de los encuentros pastorales significativos, debemos orar <i>a solas<\/i> (Lucas 9:18). Para Jes\u00fas y los ap\u00f3stoles el trabajo de la oraci\u00f3n requer\u00eda tiempos extendidos a solas: \u00abEn la ma\u00f1ana, mucho antes del amanecer, El se levant\u00f3 y sali\u00f3 a un lugar solitario, y ah\u00ed or\u00f3\u00bb (Marcos 1:35). <\/p>\n<p> Los ap\u00f3stoles dijeron: \u00ab<i>nos entregaremos<\/i> a la oraci\u00f3n\u00bb (Hechos 6:4). La palabra traducida \u00abnos entregaremos\u00bb <i>(proskartereo)<\/i> enfatiza el firme compromiso de los ap\u00f3stoles de preservar tiempo para la oraci\u00f3n. Significa \u00abpersistir en\u00bb y \u00abcontinuar con\u00bb. Es usada en Hechos 10:7 para referirse a la lealtad con la que algunos soldados serv\u00edan a Cornelio. La idea es ser fuerte y persistente e inquebrantable en la tarea de uno. <\/p>\n<p> As\u00ed que los ap\u00f3stoles estaban diciendo: No importa qu\u00e9 tan urgentes sean las presiones para que usemos nuestro tiempo realizando buenas obras, no abandonaremos nuestra labor principal. Persistiremos en ello. No vacilaremos ni dejaremos a un lado la labor de la oraci\u00f3n. <\/p>\n<p> Esta palabra <i>(proskartereo)<\/i> se une fuertemente al ministerio de la oraci\u00f3n en la iglesia antigua. En Hechos 1:14 los disc\u00edpulos \u00abse <i>entregaban<\/i> a la oraci\u00f3n\u00bb, y en Hechos 2:42 a las \u00aboraciones\u00bb. Luego, en las ep\u00edstolas de Pablo, esta pr\u00e1ctica se vuelve un mandato: \u00ab<i>Ded\u00edquense<\/i> a la oraci\u00f3n\u00bb (Rom. 12:12). \u00ab<i>Perseveren<\/i> en la oraci\u00f3n\u00bb (Col. 4:2). \u00abVelad <i>con toda<\/i> <i>perseverancia<\/i> y s\u00faplica por todos los santos\u00bb (Efesios 6:18). Mientras m\u00e1s se encuentre uno concentrado en combatir los poderes de la oscuridad, ser\u00e1 mayor la sensaci\u00f3n de necesidad de pasar m\u00e1s tiempo orando. Por lo tanto, los ap\u00f3stoles combinan la \u00aboraci\u00f3n\u00bb y el \u00abministerio de la Palabra\u00bb y se liberan de las buenas obras que consumen tiempo. <\/p>\n<p> La importancia de la oraci\u00f3n se eleva en proporci\u00f3n a la importancia de las cosas que debemos renunciar para poder orar. Si el trabajo que vamos a dejar aparte es uno en el que se requiere gran profundidad espiritual y poder, entonces \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s crucial y demandante deber\u00e1 ser el trabajo de la oraci\u00f3n? Y esto es s\u00f3lo el caso de Hechos 6:3. <\/p>\n<p> El texto no dice, \u00abLos ap\u00f3stoles deber\u00e1n hacer el trabajo espiritual de la oraci\u00f3n y hacer que alguna gente pr\u00e1ctica sirva las mesas.\u00bb Dice, \u00abescoged de entre vosotros siete hombres de buena reputaci\u00f3n, <i>llenos del Esp\u00edritu Santo y de sabidur\u00eda<\/i>.\u00bb (Fiduciarios no deben ser financieros mundanos. Deben estar llenos del Esp\u00edritu y de sabidur\u00eda.) No son solamente las exigencias cotidianas del pastorado lo que amenaza nuestra vida de oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n tambi\u00e9n se ve amenazada por las oportunidades del ministerio en que se requiere llenura del Esp\u00edritu y sabidur\u00eda. Debemos abandonar incluso esto para poder dedicarnos a la oraci\u00f3n. <\/p>\n<p> Hermanos, cu\u00eddense de los substitutos sagrados. Ded\u00edquense a la oraci\u00f3n y al ministerio de la Palabra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ministerio es su propio peor enemigo. No es destru\u00eddo por el grande y malo lobo del mundo. Se destruye a s\u00ed mismo. Ese es el punto de Hechos 6:2-4: \u00abEntonces los doce convocaron a la congregaci\u00f3n de los disc\u00edpulos, y dijeron: &#8216;No es conveniente que nosotros descuidemos la palabra de Dios para servir mesas. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hermanos-cuidense-de-los-sustitutos-sagradospor-john-piper\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHermanos, Cu\u00eddense de los Sustitutos Sagrados<br \/>\nPor John Piper\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20937","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20937","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20937"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20937\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}