{"id":2095,"date":"2015-12-01T00:37:17","date_gmt":"2015-12-01T05:37:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-definicion-del-liderazgo\/"},"modified":"2015-12-01T00:37:17","modified_gmt":"2015-12-01T05:37:17","slug":"la-definicion-del-liderazgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-definicion-del-liderazgo\/","title":{"rendered":"La definici\u00f3n del liderazgo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por J. Oswald Sanders<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Existen muchas definiciones de qu\u00e9 es un l\u00edder, pero \u00bfcu\u00e1les son realmente los elementos b\u00e1sicos que no pueden faltar en un l\u00edder aprobado por Dios? El autor se\u00f1ala cinco elementos que son el coraz\u00f3n del llamamiento del l\u00edder. <\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Servir era la definici\u00f3n del liderazgo de Jes\u00fas, y este principio es cierto tanto en el campo religioso como en el secular. Lord Montgomery dijo que su experiencia en la guerra le hab\u00eda llevado a creer que los del estado mayor tienen que ser siervos de la tropa, y que un buen oficial debe servir a su comandante y a su tropa permaneciendo \u00e9l mismo en el anonimato.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En su libro The Training of the Twelve (El entrenamiento de los doce), el Dr. A. B. Bruce escribi\u00f3: \u00abEn otros reinos mandan los que tienen el privilegio de ser servidos. En el Reino divino mandan quienes cuentan el servicio como un privilegio\u00bb, el Dr. John A. Mackay, de Princeton, mantiene que la imagen del siervo es la imagen esencial de la religi\u00f3n cristiana. El Hijo de Dios lleg\u00f3 a ser el Siervo de Dios en todo para cumplir la misi\u00f3n de Dios. Esa misma imagen provee un modelo y una norma por medio del cual los cristianos, sociedades de misioneros e iglesias cristianas pueden aprender c\u00f3mo cumplir la misi\u00f3n que Dios les ha encomendado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El verdadero l\u00edder considera el bienestar de otros antes que su propia comodidad. Manifiesta simpat\u00eda e inter\u00e9s por los problemas, dificultades y cargas de los que est\u00e1n bajo su cuidado, pero es una simpat\u00eda que fortifica y estimula, no que enternece o debilita. Siempre les ayudar\u00e1 a confiar en el Se\u00f1or. Ve en cada emergencia una nueva oportunidad para ayudar. Es de notar que cuando Dios eligi\u00f3 a un l\u00edder para tomar el lugar de Mois\u00e9s, escogi\u00f3 a Josu\u00e9, un hombre que hab\u00eda demostrado ser un siervo fiel (Ex. 33.11).<\/P><br \/>\n<P align=justify>En un discurso, D. E. Hoste expon\u00eda algunos de los aspectos del extraordinario y eficaz liderazgo de su antecesor, Hudson Taylor, con estas palabras: \u00abOtro secreto de su influencia entre nosotros estribaba en su cuidadosa consideraci\u00f3n y gran inter\u00e9s por el bienestar y confort de los que le rodeaban. Su alto grado de autosacrificio y capacidad de trabajo que le ocupaba continuamente, no le imped\u00edan mostrar ternura y simpat\u00eda hacia los que no eran capaces de llegar donde \u00e9l lleg\u00f3, en estos respectos. Manifestaba gran ternura y paciencia hacia los defectos y limitaciones de sus compa\u00f1eros y as\u00ed era capaz en muchos casos de ayudarles a alcanzar mayor devoci\u00f3n\u00bb (P. Thompson, D. E. Hoste, p. 217).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Disciplinar tambi\u00e9n es una responsabilidad del l\u00edder, una responsabilidad molesta y a menudo desagradable e indeseable. En cualquier iglesia o sociedad religiosa es necesario establecer una disciplina santa y bondadosa si se han de mantener las normas divinas, especialmente en lo que concierne a la pureza de la fe, de la moral y de la conducta cristiana.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pablo especifica el esp\u00edritu requerido en los que ejercen la disciplina. \u00abHermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con esp\u00edritu de mansedumbre, consider\u00e1ndote a ti mismo, no sea que t\u00fa tambi\u00e9n seas tentado\u00bb (G\u00e1. 6.1). El requisito fundamental en toda disciplina es amor. \u00abAmonestadle como a hermano (2 Tes. 3.15). \u00abPor lo cual os ruego que confirm\u00e9is el amor para con \u00e9l\u00bb (2 Co. 2.8). La persona que se ha encargado de sus propias faltas y defectos y honestamente se ha enfrentado a ellos, es la mejor preparada para tratar las faltas de otros de manera cari\u00f1osa pero firme. El esp\u00edritu de humildad conseguir\u00e1 mucho m\u00e1s que una actitud cr\u00edtica y censuradora.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al tratar un caso que parece requerir disciplina hay cinco puntos que deben tenerse en cuenta:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nTal acci\u00f3n debe tomarse s\u00f3lo despu\u00e9s de haber hecho una investigaci\u00f3n completa e imparcial.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nSe considerar\u00e1 el bien del individuo y de la obra en general.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nSiempre debe hacerse con un esp\u00edritu de amor genuino y de manera considerada.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nSe tendr\u00e1 en mente siempre la ayuda espiritual y la restauraci\u00f3n del que ha ofendido.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nS\u00f3lo debe hacerse despu\u00e9s de mucha oraci\u00f3n.<\/LI><br \/>\n<P align=justify>Guiar es la tercera responsabilidad. El l\u00edder espiritual debe saber ad\u00f3nde va y, como un pastor oriental, ir delante de su reba\u00f1o. Esta era el m\u00e9todo que usaba el Pastor supremo. \u00abY cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen\u00bb (Jn. 10.4). \u00abEl l\u00edder ideal \u0096dijo A. W. Tozer\u0096 es aqu\u00e9l que oye la voz de Dios, y llama a los dem\u00e1s a lo mismo que la voz le llama a \u00e9l y a los dem\u00e1s\u00bb. Pablo dio este consejo a los corintios: \u00abSed imitadores de m\u00ed, as\u00ed como yo de Cristo\u00bb (1 Co. 11.1). El sab\u00eda a qui\u00e9n estaba siguiendo y d\u00f3nde iba y por eso pod\u00eda desafiarles a que le siguiesen. Pero esto no siempre es una tarea f\u00e1cil cuando la gente, aunque piadosa, tiene fuertes opiniones propias. El l\u00edder no debe imponer su voluntad y sus decisiones cruelmente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>D. E. Hoste enfatiz\u00f3 este hecho: \u00abEn una misi\u00f3n como la nuestra, los l\u00edderes deben estar preparados para aguantar oposici\u00f3n y otros puntos de vista. Deben saber posponer o descartar un curso de acci\u00f3n intr\u00ednsecamente sano y beneficioso cuando no lo aprueben algunos que se ver\u00edan afectados por \u00e9l. Hudson Taylor, una y otra vez fue obligado a modificar o aplazar proyectos que eran sanos y de ayuda, por enfrentarse a una oposici\u00f3n determinada. La oposici\u00f3n creaba m\u00e1s da\u00f1o de lo que se hubiese conseguido de bueno con los proyectos. Luego, como respuesta a una paciente y continua oraci\u00f3n, muchos de los mismos proyectos se llevaron a cabo\u00bb (P. Thompson, D. E. Hoste, p.158).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Iniciar las cosas es una parte importante de la responsabilidad del l\u00edder. Algunos tienen m\u00e1s facilidad para conservar lo que se ha conseguido que para iniciar nuevos proyectos. Tienen m\u00e1s dones para conseguir orden que generar ardor y convicci\u00f3n. El verdadero l\u00edder debe tener visi\u00f3n tanto como saber emprender algo. Debe saber iniciar algo en vez de s\u00f3lo conservarlo. Muchos de nosotros preferimos estar seguros, pero Pablo no lo hizo as\u00ed. El constantemente corr\u00eda riesgos cuidadosamente calculados y en oraci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Robert Louis Stevenson describi\u00f3 la prudencia y la actitud de buscar lo seguro como \u00abese hongo funesto\u00bb. Hudson Taylor no busc\u00f3 lo seguro. Los pasos gigantes de fe que \u00e9l tomaba con mon\u00f3tona regularidad fueron denunciados como planes poco seguros y arriesgados. Pero esto no le paraba y hoy la historia est\u00e1 de su lado. Los grandes logros en la historia de la Iglesia y de las misiones han sido conseguido por alg\u00fan l\u00edder que ha estado en contacto con Dios y que tom\u00f3 valor con riesgos cuidadosamente calculados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hay muchas m\u00e1s derrotas resultado de un exceso de cuidado que de una atrevida experimentaci\u00f3n de nuevas ideas. Un amigo del autor que se ha distinguido en un importante puesto de envergadura mundial, recientemente coment\u00f3 que al repasar su vida, estaba sorprendido al descubrir que la mayor\u00eda de sus fallos y errores eran por no arriesgarse lo suficiente. \u00abLas fronteras del Reino de Dios nunca fueron avanzadas por hombres y mujeres de cautela\u00bb, dijo Mrs. H. W. K. Mowll (M. Loane, Archbishop Mowll, p. 249).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Un l\u00edder no puede permitirse ignorar el consejo de los hombres cautelosos que lo rodean. A menudo lo salvar\u00e1n de errores innecesarios. Pero debe de tener cuidado de que una cautela excesiva le haga perder la iniciativa, si es que cree que su visi\u00f3n sea de Dios. Tampoco debe dejar que le impidan tomar pasos gigantescos de fe a los que Dios est\u00e1 llamando a cada cual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El tomar responsabilidad y hacerlo con voluntad es una cualidad necesaria en un l\u00edder. Si no est\u00e1 preparado para esto se descalifica a s\u00ed mismo para el puesto. Uno que evade las tareas dif\u00edciles que vienen con su posici\u00f3n limitar\u00e1 su influencia en el mismo grado en que evade su responsabilidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Josu\u00e9 demostr\u00f3 su capacidad de liderazgo al aceptar sin titubear la magna responsabilidad de seguir los pasos de su gran l\u00edder Mois\u00e9s. Josu\u00e9 ten\u00eda muchas m\u00e1s razones para apelar a su insuficiencia que Mois\u00e9s, pero no repiti\u00f3 el pecado de \u00e9ste. Al contrario, sin tardar acept\u00f3 la responsabilidad y se entreg\u00f3 por entero a la tarea.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando El\u00edas fue trasladado, Eliseo asumi\u00f3 sin vacilar las responsabilidades prof\u00e9ticas que hab\u00edan quedado vacantes. Acept\u00f3 la autoridad que le fue conferida al caer el manto y se convirti\u00f3 en l\u00edder por derecho propio. En cada caso el factor determinante fue la seguridad del llamamiento divino, y cuando esta convicci\u00f3n existe, nadie debe vacilar en asumir las responsabilidades que Dios le otorga.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nos resulta inspirador poder vislumbrar la vida interna de los grandes hombres de Dios y conocer algunos de los elementos que contribuyeron a su eficacia espiritual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En el libro The Life of Robert E. Speer (La vida de Robert E. Speer), hallamos una serie de normas que segu\u00eda el arzobispo Benson, un hombre que ten\u00eda grandes responsabilidades. Son, a la vez, reveladoras y desafiantes. Aunque pertenec\u00eda a otra \u00e9poca, muchas de sus reglas conservan notable relevancia hoy y merecen nuestro respeto:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNo tardar en empezar el trabajo m\u00e1s importante del d\u00eda.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNo murmurar y quejarse del mucho trabajo ni de lo corto que es el tiempo, sino aprovechar todo el tiempo que tenemos.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNo gemir cuando nos traen correspondencia. Ni una queja.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNo exagerar las responsabilidades que hemos aceptado al aparentar sufrir bajo ellas, sino tener una actitud de libertad y alegr\u00eda.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNo llamar la atenci\u00f3n sobre nuestra enorme cantidad de trabajo, ni a las experiencias triviales.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNo censurar a nadie antes de obtener de Dios un verdadero amor para con \u00e9l. Estar seguro de conocer y tener en cuenta toda clase de concesiones a su favor. De no hacerlo as\u00ed, tu censura, aunque bien intencionada, puede ser inefectiva, incomprendida y, posiblemente, llegue a provocar al otro a hacer algo que no debiese hacer. <\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nCuan necesario es para hacer la paz el estar callado cuando murmuran, no creer en todo sin discernimiento ni seguir murmurando.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNo buscar alabanza, gratitud, respeto o atenciones especiales ni de los superiores, ni de los que nos igualen en edad, ni de los que han sido antiguos compa\u00f1eros de trabajo.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNo sentir intranquilidad cuando no se le pregunta a uno su opini\u00f3n o consejo o si lo que dice es puesto a un lado.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNunca dejar que lo comparen favorablemente con otro.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNo aspirar a ser el centro de la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNo buscar ning\u00fan favor, ni compasi\u00f3n; pero merecer la ternura sin pedirla.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nAceptar la responsabilidad y la censura y no tratar de excusarse a uno mismo comparti\u00e9ndola y pas\u00e1ndosela a otro.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nCuando el cr\u00e9dito por algo que uno ha realizado o planeado se atribuye a otro, no molestarse sino dar gracias.<\/LI><\/UL><B><br \/>\n<P align=justify>Apuntes Pastorales. Marzo \u0096 Mayo \/ 1986. Vol. III, N\u00b0 5 y 6. Edici\u00f3n especial<\/B><\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por J. Oswald Sanders Existen muchas definiciones de qu\u00e9 es un l\u00edder, pero \u00bfcu\u00e1les son realmente los elementos b\u00e1sicos que no pueden faltar en un l\u00edder aprobado por Dios? El autor se\u00f1ala cinco elementos que son el coraz\u00f3n del llamamiento del l\u00edder. 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