{"id":20980,"date":"2016-04-04T14:30:38","date_gmt":"2016-04-04T19:30:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ministrando-a-tu-pastorpor-john-piper\/"},"modified":"2016-04-04T14:30:38","modified_gmt":"2016-04-04T19:30:38","slug":"ministrando-a-tu-pastorpor-john-piper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ministrando-a-tu-pastorpor-john-piper\/","title":{"rendered":"Ministrando a tu Pastor\r\nPor John Piper"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<i>The Bible Friend (Vol. 75, No. 8), Minneapolis, MN<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Empezamos con un pasaje de Escritura de Romanos 1:8-12. Pablo le dice a la iglesia:<\/p>\n<p><i>En primer lugar, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo por todos vosotros, porque por todo el mundo se habla de vuestra fe. Pues Dios, a quien sirvo en mi esp\u00edritu en la predicaci\u00f3n del evangelio de su Hijo, me es testigo de c\u00f3mo sin cesar hago menci\u00f3n de vosotros siempre en mis oraciones, implorando que ahora, al fin, por la voluntad de Dios, logre ir a vosotros. Porque anhelo veros para impartiros alg\u00fan don espiritual, a fin de que se\u00e1is confirmados; es decir, para que cuando est\u00e9 entre vosotros nos confortemos mutuamente, cada uno por la fe del otro, tanto la vuestra como la m\u00eda.<\/i><\/p>\n<p>Quiero hablar de nuestra responsibilidad de ministrar a nuestro pastor.&nbsp; Hemos escuchado muchas veces que todos los cristianos son ministros, de acuerdo con Efesios 4:12.&nbsp; Enfatizamos en las clases de Escuela Dominical la necesidad de orar el uno por el otro&nbsp; y animarse en la fe, pero pienso que a veces nos olvidamos que nuestro pastor es uno de nosotros.&nbsp; Entonces quiero recordar la raz\u00f3n por la que necesitamos ministrar a nuestro pastor, c\u00f3mo podemos hacerlo mejor, y qu\u00e9 podemos esperar como resultado.<\/p>\n<p>Primeramente, \u00bfpor qu\u00e9 debemos ministrar a nuestro pastor? La raz\u00f3n es que \u00e9l es humano y un amigo creyente como nosotros.&nbsp; Como hombre, \u00e9l es sensible a las tentaciones as\u00ed como nosotros.&nbsp; La fe no es autom\u00e1tica para \u00e9l solo porque es el pastor.&nbsp; No es m\u00e1s f\u00e1cil para \u00e9l ser una persona cari\u00f1osa, esperanzada de lo que es para nosotros.&nbsp; Sus recursos en la batalla de fe no son mejores que los nuestros.&nbsp; \u00c9l es uno de nosotros.<\/p>\n<p>M\u00e1s que eso, las cargas \u00fanicas de su llamado demandan nuestra fiel ministraci\u00f3n hacia \u00e9l; por ejemplo, la preocupaci\u00f3n administrativa de ver que cien detalles sean completados.&nbsp; Ni nos damos cuenta de muchas de esas cosas.&nbsp; Tambi\u00e9n est\u00e1 el llamado de escuchar y predicar los mensajes de Dios semana tras semana.&nbsp; Nunca pienses que estos mensajes vienen f\u00e1cilmente para el pastor.&nbsp; Si son consistentemente b\u00edblicos, requieren mucho trabajo fuerte.&nbsp; Muchas l\u00e1grimas son derramadas en el estudio de los sermones del pastor que no vienen simplemente.&nbsp; Si nosotros nos sentimos secos espiritualmente quiz\u00e1s no vayamos a la iglesia o vayamos por una renovaci\u00f3n, pero \u00bfa d\u00f3nde puede ir el pastor?<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, hay la preocupaci\u00f3n de querer que su iglesia act\u00fae m\u00e1s como Jes\u00fas y que sean la luz del mundo. Pablo dijo a los g\u00e1latas (4:19), \u00abHijos m\u00edos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros.\u00bb Nada pesa m\u00e1s en el coraz\u00f3n del pastor que cuando su iglesia no crece en fe, amor y rectitud.<\/p>\n<p>Ustedes pueden hacer listas m\u00e1s largas de las presiones del pastor, pero ahora consideremos c\u00f3mo podemos ministrar a nuestro pastor.<\/p>\n<p>La mejor manera de sobrellevar las preocupaciones de nuestro pastor es siendo un Cristiano.&nbsp; Pablo dice en Filipenses 2:2-3, \u00abhaced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en esp\u00edritu, dedicados a un mismo prop\u00f3sito. Nada hag\u00e1is por ego\u00edsmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como m\u00e1s importante que a s\u00ed mismo.\u00bb&nbsp; En otra palabras, nada podr\u00e1 refrescar a nuestro pastor como una congregaci\u00f3n que es humilde, amable, que se parece a Cristo.&nbsp; Pablo dijo a la iglesia Romana, \u00abPorque anhelo veros para . . . [que] nos confortemos mutuamente, cada uno por la fe del otro, tanto la vuestra como la m\u00eda.\u201d (1:11-12). Nuestra fe es una fuente de gran \u00e1nimo para nuestro pastor. Entonces seamos una iglesia de creyentes.<\/p>\n<p>Aparte de eso, tengo tres sugerencias espec\u00edficas de cosas que podemos hacer para ayudar a nuestro pastor y aumentar los frutos de su ministerio.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; 1. Orar por \u00e9l cada d\u00eda. Escr\u00edbelo para no olvidarte. Y no s\u00f3lo digas, \u00abSe\u00f1or bendice al pastor.\u201d Se espec\u00edfico. Ora por su salud, sus mensajes, su familia, sus visitas, sus defectos y debilidades. Ponte en su lugar y trata de sentir con \u00e9l mientras oras.<br \/>\n<br \/>\n&nbsp;&nbsp; 2. Segundo, haz todo lo posible para dicirle unas palabras de \u00e1nimo. Escr\u00edbele una nota en la tarjeta de registraci\u00f3n, manda una carta a su casa de vez en cuando; ll\u00e1male por tel\u00e9fono. Habla con \u00e9l a solas alguna vez, m\u00edrale directamente a la cara y dile, \u00abAprecio tu trabajo, pastor, y estoy orando por ti a diario.\u00bb No te conformes con saludos despu\u00e9s del servicio de Domingo.<br \/>\n<br \/>\n&nbsp;&nbsp; 3. Tercero, amon\u00e9stalo con un esp\u00edritu de perd\u00f3n. Nunca he hablado con alguien que est\u00e9 completamente satisfecho con su pastor. Hay un simple raz\u00f3n: Todo hombre es imperfecto. Parece que algunas personas nunca comprenden eso y van de iglesia en iglesia en b\u00fasqueda del pastor perfecto. Eso es imposible. Es mucho m\u00e1s importante encontar una iglesia donde puedes sentirte en casa y considerar tu responsabilidad de toda la vida el ayudar al crecimiento de tu pastor. Todos desean cambiar algo de su pastor, pero, \u00bfcu\u00e1ntos de nosotros nos hemos dedicado a orar seriamente sobre eso? Y, \u00bfcu\u00e1ntos se han sentado con \u00e9l y con un esp\u00edritu humilde y de perd\u00f3n lo han amonestado para que cambie? Si lo amamos lo vamos a hacer &#8230; y no da tanto miedo hablar con \u00e9l.<\/p>\n<p>Esas son unas de las maneras de ministrar a tu pastor. Puedes pensar en otras.<\/p>\n<p>La \u00faltima pregunta que hice fue, \u00bfQu\u00e9 podemos esperar como el resultado de nuestro ministerio? Podemos esperar un pastor que esta refrescado, lleno de esperanza y listo para trabajar. As\u00ed nuestro ministerio regresar\u00e1 a nosotros como un bumer\u00e1n y crear\u00e1 gente que est\u00e1 refrescada, llena de esperanza y lista para trabajar. Entonces el mundo sabr\u00e1 que Cristo es real y est\u00e1 trabajando en nosotros.<br \/>\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The Bible Friend (Vol. 75, No. 8), Minneapolis, MN Empezamos con un pasaje de Escritura de Romanos 1:8-12. Pablo le dice a la iglesia: En primer lugar, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo por todos vosotros, porque por todo el mundo se habla de vuestra fe. Pues Dios, a quien sirvo en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ministrando-a-tu-pastorpor-john-piper\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMinistrando a tu Pastor<br \/>\nPor John Piper\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20980","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20980","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20980"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20980\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20980"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20980"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20980"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}