{"id":2105,"date":"2015-12-01T00:37:38","date_gmt":"2015-12-01T05:37:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/predicando-con-el-ejemplo\/"},"modified":"2015-12-01T00:37:38","modified_gmt":"2015-12-01T05:37:38","slug":"predicando-con-el-ejemplo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/predicando-con-el-ejemplo\/","title":{"rendered":"Predicando con el ejemplo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Billy Graham<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Los predicadores debemos comunicar el evangelio no s\u00f3lo con nuestros labios, sino tambi\u00e9n por medio de nuestras vidas. Esta es una prueba visual de que el mensaje que predicamos puede cambiar realmente las vidas&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>La predicaci\u00f3n no es el \u00fanico modo en el que exponemos el evangelio de Cristo. Nuestras vidas deben dar tambi\u00e9n testimonio a otros de la realidad de Jesucristo. Quienes influyeron m\u00e1s profundamente en mi vida no fueron necesariamente predicadores grandes y elocuentes, sino hombres y mujeres de Dios cuyas vidas se caracterizaban por su santidad y semejanza con Cristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El evangelio no s\u00f3lo lo debemos comunicar con nuestros labios, sino tambi\u00e9n por medio de nuestras vidas. Esta es una prueba visual de que el mensaje que predicamos puede cambiar realmente las vidas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nuestro mundo actual est\u00e1 buscando hombres y mujeres llenos de integridad, para utilizarlos como comunicadores que respalden su ministerio con sus propias vidas. Nuestra predicaci\u00f3n nace de lo que somos. Estamos llamados a ser gente santa \u0096separados de las maldades morales del mundo. La Biblia ordena: \u00abSino, como aquel que os llam\u00f3 es santo, sed tambi\u00e9n vosotros santos en toda vuestra manera de vivir\u00bb ( 1 Pe. 1.15). El Ap\u00f3stol Juan escribi\u00f3: \u00abNo am\u00e9is al mundo, ni las cosas que est\u00e1n en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no est\u00e1 en \u00e9l. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre\u00bb (1 Jn. 1.15-17).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Me parece que un evangelista, y tambi\u00e9n pastores, se enfrentan a las tentaciones, en forma especial, en tres campos: el orgullo, el dinero y la moral. Hab\u00eda tambi\u00e9n tres zonas de tentaci\u00f3n en el vers\u00edculo que acabamos de mencionar: primeramente, el deseo de la carne; en segundo lugar, el deseo de los ojos, y en tercero, la vanagloria de la vida. Esos campos son llamamientos al mal uso de los apetitos naturales. Esos son exactamente los puntos que utiliz\u00f3 Satan\u00e1s para tentar a Eva en Gn. 3.4-6, y a Jes\u00fas, en Mt. 4.1-11. Eva cedi\u00f3 ante la tentaci\u00f3n, pero nuestro Se\u00f1or Jesucristo, debido a que estaba lleno del Esp\u00edritu Santo y cit\u00f3 la palabra de Dios, venci\u00f3 las tentaciones de Satan\u00e1s. Jes\u00fas declar\u00f3: \u00abVosotros sois la luz del mundo\u0085 As\u00ed alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre, que est\u00e1 en los cielos\u00bb (Mt. 5.14-16). Pedro advirti\u00f3: \u00abManteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el d\u00eda de la visitaci\u00f3n, al considerar vuestras buenas obras\u00bb (1 Pe. 2.12).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las normas de vida y conducta para quienes se dedican a los ministerios de Cristo est\u00e1n enraizadas en los patriarcas, los l\u00edderes y los profetas del Antiguo Testamento. Fueron aprobados por Dios por el modo en que viv\u00edan. Esto no quiere decir que fueron perfectos. La Biblia es absolutamente franca en lo que se refiere a sus pecados y fracasos. Indica todos \u00e9stos, a veces con muchos detalles embarazosos, para que aprendamos de ellos y evitemos sus fallas (Ro. 15.4).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Jes\u00fas mismo recibi\u00f3 la aprobaci\u00f3n de Dios, porque como hombre experiment\u00f3 las mismas tentaciones reales que el resto de los seres humanos; sin embargo, fue sin pecado (He. 4.15). Sigue siendo para todos nosotros el modelo de santidad y pureza moral.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al iniciarse su ministerio, en el Serm\u00f3n del Monte, Jes\u00fas les dio ense\u00f1anzas a sus disc\u00edpulos sobre la puerta estrecha y el camino dif\u00edcil que lleva a la vida (Mt. 7.13-14). Nos advirti\u00f3 en contra de los falsos profetas. Dijo que los \u00e1rboles buenos producen buenos frutos; pero los malos no pueden dar frutos buenos. A continuaci\u00f3n, les advirti\u00f3 a sus disc\u00edpulos contra los que, en su nombre, profetizaban (o evangelizaban), expulsaban demonios y realizaban milagros; pero no pon\u00edan en pr\u00e1ctica su Palabra. Dijo que ser\u00e1n rechazados y no entrar\u00e1n al reino de Dios. (Mt. 7.15-23).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pedro y Judas advierten contra los falsos maestros corrompidos por la sensualidad, la codicia, la inmoralidad y la impiedad (2 Pe. 2; Jud.).<\/P><br \/>\n<P align=justify>La prueba de la verdadera fe se expresa mediante una b\u00fasqueda interna de piedad en todos los campos de la vida. Tenemos que ser santos, como el Dios que nos llam\u00f3 es santo; debemos de estar apartados para El en toda nuestra conducta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aun cuando Timoteo era un joven que parece que se ocup\u00f3 de un ministerio pastoral, el Ap\u00f3stol Pablo lo exhorta a ser \u00abejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, esp\u00edritu, fe y pureza\u00bb (1 Ti. 4.12). Nuevamente, en su segunda ep\u00edstola a Timoteo, el ap\u00f3stol le recuerda su llamamiento santo, para un servicio singular a Dios que exig\u00eda una vida ejemplar (2 Ti. 1.6-9; 2.1-26).<\/P><br \/>\n<P align=justify>En su ep\u00edstola a los efesios, Pablo advirti\u00f3: \u00abPero fornicaci\u00f3n y toda inmundicia o avaricia ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos\u00bb (Ef. 5.3). \u00abPues no nos ha llamado Dios a inmundicia\u00bb, les escribi\u00f3 a los tesalonicenses, \u00absino a santificaci\u00f3n. As\u00ed que, el que desecha esto no desecha a hombre, sino a Dios, que tambi\u00e9n nos dio su Esp\u00edritu Santo\u00bb. (1 Ts. 4.7-8).<\/P><br \/>\n<P align=justify>En mis viajes por todo el mundo he descubierto que se presentan dudas sobre diferentes normas de conducta. A menudo, se trata en gran parte de diferencias culturales que no tienen ninguna relaci\u00f3n con los temas morales b\u00e1sicos. Lo m\u00e1s importante de todo es que Dios desea que le agrademos a El y que seamos ejemplos de Cristo. Con este objetivo, hay diversas cosas que tenemos que recordar. En primer lugar, se nos aplican en la actualidad las normas apost\u00f3licas de santidad y pureza. Es peligroso interpretar la Biblia de tal modo que se justifiquen o excusen nuestros pecados, pretendiendo que algunos de sus mandatos relativos a la conducta s\u00f3lo se aplicaban a la cultura del primer siglo. A este respecto es importante estudiar pasajes tales como el de 1 Co. 10.1-15, para el modo en que Pablo aplic\u00f3 los mismos principios de vida santa que se refer\u00edan a los hijos de Israel de varios siglos antes. De hecho, dijo: \u00abY estas cosas les acontecieron como ejemplo, y est\u00e1n escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos\u00bb (1 Co. 10.11). Gracias a Dios, a\u00f1adi\u00f3: \u00abNo os ha sobrevenido ninguna tentaci\u00f3n que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejar\u00e1 ser tentados m\u00e1s de lo que pod\u00e9is resistir, sino que dar\u00e1 tambi\u00e9n juntamente con la tentaci\u00f3n la salida, para que pod\u00e1is soportar\u00bb (1 Co. 10.13).<\/P><br \/>\n<P align=justify>En segundo lugar, Jes\u00fas muri\u00f3 en la cruz por nuestra naturaleza pecaminosa, al igual que por los pecados que son el resultado de ella. Teniendo esto en cuenta, debemos permanecer tan alejados del pecado como sea posible (en lugar de tratar de ver hasta que punto podemos acercarnos sin vernos atrapados). Se cuenta el relato de un rey medieval que deseaba descubrir cual era el hombre mejor preparado para ser su cochero. Escogieron a tres hombres como los mejores de todo el reino. A continuaci\u00f3n los llev\u00f3 a la cumbre de un cerro y les pidi\u00f3 que condujeran los coches a lo largo del camino accidentado con una ca\u00edda vertical de m\u00e1s de trescientos metros. Los dos primeros cocheros condujeron sus veh\u00edculos con toda la rapidez posible y tan cerca del borde como les result\u00f3 factible, demostrando la pericia con la que pod\u00edan maniobrar sus coches, incluso cuando estaban muy cerca del borde del precipicio. El tercer cochero condujo su veh\u00edculo con rapidez, pero a varios metros de distancia del borde de los acantilados. Este \u00faltimo fue el escogido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En las dos ep\u00edstolas de Pablo al joven Timoteo, le aconsejaba que \u00abhuyera\u00bb realmente de las tentaciones (1 Ti. 6.11; 2 Ti. 2.22). En otras palabras, establezca toda la distancia posible entre su persona y lo que el diablo pudiera utilizar para destruir su testimonio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En tercer lugar, algunos pecados (tales como el orgullo desmedido, la impureza moral, la codicia, la envidia y la ira) pueden ser secretos y permanecer por el momento ocultos a los dem\u00e1s. Exteriormente, puede parecer que todo est\u00e1 bien. Pero destruyen nuestro yo interno, de tal modo que somos incapaces de proclamar el evangelio con toda la libertad y el poder del Esp\u00edritu Santo. Sans\u00f3n perdi\u00f3 su fortaleza cuando sucumbi\u00f3 ante Dalila, pero no se dio cuenta de ello inmediatamente. Cuando se present\u00f3 el enemigo, dijo: \u00abSaldr\u00e9 como otras muchas veces anteriores\u00bb. Entonces, en uno de los vers\u00edculos m\u00e1s tristes del Antiguo Testamento, leemos: \u00abPero \u00e9l no sab\u00eda que Jehov\u00e1 ya se hab\u00eda apartado de \u00e9l\u00bb (Jue. 16.20). En muchas ocasiones hemos visto a predicadores que sol\u00edan ser poderosos, \u00absaliendo como antes\u00bb; pero sin darse cuenta de que el pecado les hab\u00eda privado del poder que hab\u00edan llegado ya a dar por sentado. Esto constituye un espect\u00e1culo triste y tr\u00e1gico.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En cuarto lugar, cada iglesia conoce sus propios males culturales, las pr\u00e1cticas que pertenec\u00edan a la vida antigua antes de la conversi\u00f3n en nuevas criaturas en Cristo (2 Co. 5.17). Sin embargo, incluso las culturas y las tradiciones pueden ser flexibles, pero no las normas de piedad, santidad y pureza moral que aparecen en la palabra de Dios. Estas no cambian en ninguna cultura. Pablo advirti\u00f3 continuamente a las iglesias a las que envi\u00f3 sus escritos en contra de quienes no heredar\u00e1n el Reino de Dios. La lista incluye a los que practican fornicaci\u00f3n, los id\u00f3latras, los ad\u00falteros, los desviados sexuales, los ladrones, los avaros, los borrachos, los burladores y los inmundos (1 Co. 6.9-10; Ga. 5.19-21; Ef. 5.5).<\/P><br \/>\n<P align=justify>En quinto lugar, algunos cristianos miran a otro hermano que no acepta su pecado favorito y lo tildan de \u00ablegalista\u00bb. No se dan cuenta de que lo que esto significa es a\u00f1adir nuestras buenas obras a la expiaci\u00f3n. Otros, en esta misma categor\u00eda, tienen mayor fuerza en lo que se refiere a la piedad social que a la santidad personal. Por ejemplo, es f\u00e1cil permanecer sentado en un comit\u00e9 y votar ayuda para los necesitados, pero resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil decir que \u00abno\u00bb ante un pecado personal consuetudinario o salir a la calle y dedicarse personalmente al trabajo social.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si algo est\u00e1 condenado espec\u00edficamente en la Biblia, como por ejemplo la inmoralidad sexual, podemos estar seguros de que es malo. Por supuesto, la tentaci\u00f3n no es un pecado. Hay cosas en la Biblia que no se mencionan realmente por su nombre; pero sabemos que son malas. En cierta ocasi\u00f3n cuando estaba estudiando en el Wheaton College, me dieron una regla muy apropiada al respecto. En esa \u00e9poca, el presidente, el doctor V. Raymond Edman, sol\u00eda aconsejar: \u00abSi tienen dudas, no lo hagan. Cuando duden, aband\u00f3nenlo\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En sexto lugar, debemos entender que una persona llamada al ministerio del evangelismo, est\u00e1 sujeta con frecuencia a tentaciones especiales. Esto, en parte, se debe a que Satan\u00e1s odia la proclamaci\u00f3n del evangelio y lanzar\u00e1 a sus fuerzas del mal a la batalla, con una intensidad especial, tratando de bloquear la obra de Cristo. El diablo har\u00e1 todo lo que pueda para infundirnos dudas o comprometer nuestros mensajes, o bien, para que cometamos pecados o nos veamos impedidos para avanzar, debido a cosas triviales. Apelar\u00e1 a nuestro propio orgullo personal para hacernos creer que somos autosuficientes, con el fin de que dependamos menos de Dios. Recordemos la advertencia de Pedro (que sab\u00eda \u00e9l mismo lo que significaba el fallar y ceder a las tentaciones de Satan\u00e1s) \u00abSed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo; como le\u00f3n rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe\u00bb (1 Pe. 5.8-9). Esta advertencia se aplica tanto a los evangelistas como a todos los dem\u00e1s. Los viajes constantes, las asociaciones con personas distintas, las tentaciones de estar en el primer plano de la atenci\u00f3n, la tentaci\u00f3n de la irresponsabilidad financiera y muchas otras cosas similares, pueden hacer que el evangelista peque y destruya su ministerio. Debemos llevar vidas de santidad y pureza moral, sabiendo que somos ejemplos de Cristo ante la iglesia y el mundo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>He visto consecuencias tr\u00e1gicas en j\u00f3venes evangelistas que no lograron resistir las tentaciones que hemos mencionado. Me acuerdo de uno de ellos, cuando apenas comenzaba a salir al exterior. Ten\u00eda un don para el evangelismo que se encontraba por encima del de cualquier otra persona a la que haya conocido o escuchado desde entonces. Pod\u00eda conmover y excitar a grandes multitudes y su ministerio estaba teniendo una magn\u00edfica respuesta, pero el orgullo y el ego se convirtieron en sus piedras de tropiezo. Esto lo llev\u00f3 a la inmoralidad sexual. A los cinco a\u00f1os, sufri\u00f3 una muerte tr\u00e1gica.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Conoc\u00ed a otro hombre que ten\u00eda tambi\u00e9n un don extraordinario. Cliff Barrows dirigi\u00f3 los c\u00e1nticos para \u00e9l durante cierto tiempo. Tampoco ese hombre pudo resistir las tentaciones del mundo. Abandon\u00f3 a su esposa y sus hijos, termin\u00f3 en la condici\u00f3n m\u00e1s horrible que es posible imaginarse y tuvo una muerte tr\u00e1gica.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ha habido muchos, en el curso de los a\u00f1os y en diversos continentes, a los que podr\u00eda mencionar y que han tropezado debido a Satan\u00e1s. Por lo com\u00fan, todo comenzaba con algo que parec\u00eda ser muy inocente; pero que llev\u00f3 a dificultades cada vez m\u00e1s profundas y a pecados crecientes. Su ministerio qued\u00f3 destruido, sus familias decepcionadas o llenas de dolor, y miles de personas salieron lastimadas. Que Dios les conceda el poder de Su Santo Esp\u00edritu para resistir las tentaciones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a9 Billy Graham Evangelistic Association, 1985. Usado con el debido permiso. <B>Apuntes Pastorales. Edici\u00f3n especial.&nbsp; Vol. III, N\u00b0 5 y 6, todos los derechos reservados.<\/B> <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Billy Graham Los predicadores debemos comunicar el evangelio no s\u00f3lo con nuestros labios, sino tambi\u00e9n por medio de nuestras vidas. Esta es una prueba visual de que el mensaje que predicamos puede cambiar realmente las vidas&#8230; La predicaci\u00f3n no es el \u00fanico modo en el que exponemos el evangelio de Cristo. 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