{"id":2108,"date":"2015-12-01T00:37:57","date_gmt":"2015-12-01T05:37:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-mensaje-ya-paso\/"},"modified":"2015-12-01T00:37:57","modified_gmt":"2015-12-01T05:37:57","slug":"el-mensaje-ya-paso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-mensaje-ya-paso\/","title":{"rendered":"El mensaje, \u00bfya pas\u00f3?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Eduardo B. Coria<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Con peculiar y ameno estilo, el autor da claras recomendaciones al director de adoraci\u00f3n congregacional a fin de que al dirigir a la congregaci\u00f3n en la adoraci\u00f3n haya un mensaje incluido.\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">&quot;Vamos a comenzar esta reuni&oacute;n alabando al Se&ntilde;or con el himno N&deg;. 379. &quot;Santo, Santo, Santo, Se&ntilde;or Omnipotente\u0085<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que en la iglesia te designaron como director del canto congregacional, has esperado este momento de comenzar la reuni&oacute;n con una mezcla de sentimientos de gozo, temor, privilegio, responsabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tienes delante tuyo tu congregaci&oacute;n (pueden ser diez o cien, pero forman parte de tu congregaci&oacute;n), y est&aacute;s compartiendo con ella lo que has recibido del Se&ntilde;or. S&iacute;, porque cada himno que habr&aacute;s elegido, comenzando con &eacute;ste tan glorioso \u0097&quot;Santo, Santo, Santo, te adoro reverente&quot;\u0097 ha sido consultado con Dios. Tu deseo m&aacute;s ferviente es servirle en lo que consideras tu ministerio; y, como servirle es lo m&aacute;s extraordinario que puede hacerse sobre la tierra, lo has tomado muy en serio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a Dios. Y me parece muy bueno que lo consideres un ministerio a la par del que tiene el pastor. Porque al fin de cuentas, los himnos que vas a dirigir, los has elegido en estrecha colaboraci&oacute;n con Dios y con tu pastor, porque est&aacute;s muy consciente que ellos van a preparar tu coraz&oacute;n, el del pastor, y el de cada persona que est&aacute; aqu&iacute;, para la recepci&oacute;n del mensaje de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a Dios tambi&eacute;n por esto. Nos ha sido de tanta bendici&oacute;n que al escoger los himnos tambi&eacute;n pensaste en tus hermanos. Te acordaste de aquel que ha perdido recientemente uno de sus familiares, como tambi&eacute;n el de la se&ntilde;ora que estaba en tantas dificultades. Y no se te escap&oacute; el caso de esa se&ntilde;orita que est&aacute; a punto de hacer su decisi&oacute;n. Y has hecho el descubrimiento (&iexcl;bendito hallazgo!) de que hay himnos para casi cualquier necesidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo que felicitarte por la costumbre que has adquirido de llevar un registro de los himnos que se cantan durante todo el a&ntilde;o. Siempre existe el peligro de cantar una serie de quince o veinte himnos preferidos, y dejar de lado los otros quinientos (&iexcl;500!), que tiene nuestro himnario. Y entre estos quinientos hay muchas joyas escondidas que en un momento dado pueden traer luz y bendici&oacute;n a alg&uacute;n coraz&oacute;n necesitado. He sabido que a veces has revisado el himnario concienzudamente, himno por himno, hasta encontrar aquel que cre&iacute;as el necesario. No es tiempo perdido. El Esp&iacute;ritu Santo estaba detr&aacute;s de esto, y te gui&oacute; seg&uacute;n su promesa, y ahora est&aacute;s compartiendo con tus hermanos y amigos esto que Dios te dio. &iexcl;Es maravilloso!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que est&aacute;s ocupando este lugar en la iglesia has comprendido tambi&eacute;n que el asunto de dirigir el culto no consiste en anunciar los himnos, orar, leer la Biblia, etc., sino consiste en dirigir. Tuviste que aprender un poco de m&uacute;sica, rob&aacute;ndole horas al sue&ntilde;o, pero &iexcl;nos ha sido de tanta bendici&oacute;n! Antes que lo hicieras, por ejemplo, nos encontr&aacute;bamos cantando &quot;Firmes y adelante&quot; como si fuera &quot;&iquest;Por qu&eacute; lamentamos si parte el hermano?&quot;\u0085Estamos tan agradecidos a Dios porque pones todo tu empe&ntilde;o en darle sentido a la m&uacute;sica y las palabras, y no exagero al decirte que bajo tu direcci&oacute;n (y es la Suya\u0085) nos hemos sentido marchando a la batalla, arrodill&aacute;ndonos en oraci&oacute;n, tomando el arado, sent&aacute;ndonos en el cielo, inclin&aacute;ndonos en oraci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&quot;Dios en tres personas, bendita trinidad\u0085&quot; &quot;Pidamos a Dios su bendici&oacute;n sobre esta reuni&oacute;n\u0085&quot;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&iexcl;Cu&aacute;nto se puede decir con tan poco\u0085! Has orado a Dios. No a nosotros. &iexcl;Nos has puesto a todos en Sus manos a fin de que El nos bendiga! &iexcl;Has pedido la direcci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo sobre cada detalle grande y peque&ntilde;o! &iexcl;Has usado el poder del nombre de Cristo! &iquest;Sabes? He comprendido que detr&aacute;s de esa oraci&oacute;n p&uacute;blica hay mucha oraci&oacute;n privada. Que no ha sido algo desacostumbrado sino com&uacute;n. Que ha sido un momento de oraci&oacute;n sacado de una vida de oraci&oacute;n. Y al decir nuestro &iexcl;Am&eacute;n! lo hicimos plenamente convencidos de que este am&eacute;n tuvo eco en el cielo, un eco que nos dice &quot;&iexcl;As&iacute; ser&aacute;!&quot;, porque Dios escuch&oacute; tu oraci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&quot;Leeremos ahora una porci&oacute;n de la Biblia, la Palabra de Dios. En el libro de\u0085&quot;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conozco cu&aacute;nta lucha y trabajo representa para ti esto. Pero, &iexcl;cu&aacute;nta victoria has obtenido! Me doy cuenta de que has le&iacute;do muchas veces este mismo pasaje, preocup&aacute;ndote de darle todo el sentido y los matices, y puedes ahora hacer un &eacute;nfasis especial en lo que el pastor tomar&aacute; para su mensaje. Tampoco exagero si te digo que nos parece o&iacute;r a los disc&iacute;pulos preguntar al Se&ntilde;or, y casi podemos escuchar a El mismo contestarles\u0085 Por tu lectura nos vemos caminando por Palestina, maravill&aacute;ndonos con los milagros, llorando junto a la cruz\u0085 Y nos damos cuenta que en esto tambi&eacute;n has consultado a Dios\u0085<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&quot;Ahora nuestro pastor nos traer&aacute; el mensaje de Dios. Que El nos bendiga por medio de\u0085&quot;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bueno, para m&iacute; (y para otros tambi&eacute;n) ya hubo mensaje. &iexcl;Todo fue mensaje! &iexcl;Tu persona lo ha sido! &iexcl;Gracias a Dios!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hermano de tu congregaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apuntes Pastorales. Octubre \u0097 Noviembre \/ 1984. Vol. II, n&uacute;mero 3.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Eduardo B. 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