{"id":2112,"date":"2015-12-01T00:38:01","date_gmt":"2015-12-01T05:38:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/para-desarrollar-la-unidad-de-la-iglesia-local\/"},"modified":"2015-12-01T00:38:01","modified_gmt":"2015-12-01T05:38:01","slug":"para-desarrollar-la-unidad-de-la-iglesia-local","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/para-desarrollar-la-unidad-de-la-iglesia-local\/","title":{"rendered":"Para desarrollar la unidad de la iglesia local"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Larry Christenson<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El \u00e1rea de la mayordom\u00eda provee un ejemplo llamativo de la forma en que una nueva clase de liderazgo fue capaz de llevar a la congregaci\u00f3n a una nueva y significativa dimensi\u00f3n de la vida y experiencia cristiana.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Primer paso: la unidad en el consejo de ancianos y l\u00edderes<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace diecis\u00e9is a\u00f1os realizamos un cambio en la estructura del liderazgo de nuestra iglesia que nos ha fortalecido en gran manera.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de que esto ocurriera, el consejo de nuestra iglesia estaba formado por dos cuerpos. Por un lado, estaban los di\u00e1conos, quienes eran responsables por la vida \u00abespiritual\u00bb de la congregaci\u00f3n. Ellos estaban a cargo de cosas tales como los grupos de estudio b\u00edblico, la escuela dominical, la evangelizaci\u00f3n y la alabanza.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El otro grupo era el de los administradores, quienes eran los hombres de negocio, de cabezas fr\u00edas, que estaban a cargo principalmente de las finanzas. Ellos decid\u00edan si pod\u00edamos arreglar una gotera en la torre de la iglesia, cu\u00e1nto deb\u00edan pagar al organista, etc\u00e9tera.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los di\u00e1conos y los administradores se reun\u00edan a menudo en forma separada y debido a sus diferentes \u00e1reas, cada grupo desarrollaba una visi\u00f3n diferente de lo que es el ministerio en la iglesia. Con el tiempo, la gente de la iglesia comenz\u00f3 a hacer una distinci\u00f3n no b\u00edblica entre \u00abespiritual\u00bb y \u00abpractica\u00bb, en referencia a estos dos grupos. Cuando surg\u00eda alguna controversia en la iglesia, esta divisi\u00f3n incorporada al consejo de la iglesia actuaba en desmedro de la congregaci\u00f3n. En vez de resolver las diferencias como un solo cuerpo de l\u00edderes, los di\u00e1conos y administradores, reunidos a menudo en forma separada, tend\u00edan a perder contacto entre ellos. Entonces en vez de resolverse, las diferencias tend\u00edan a agudizarse, creando incertidumbre y divisi\u00f3n en la congregaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1962 y 1963, el Se\u00f1or -por su gracia- nos dej\u00f3 pasar por momentos muy dif\u00edciles, y cuando las cosas se aplacaron, nos dimos cuenta de que se necesitaban algunos cambios b\u00e1sicos en la estructura del liderazgo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con esto, en 1965 corregimos la constituci\u00f3n para proporcionar un consejo de iglesia \u00fanico en vez del convenio di\u00e1cono-administrador. En lo sucesivo, un solo cuerpo de l\u00edderes se har\u00eda cargo de todos los asuntos relacionados con la vida de la congregaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los por as\u00ed decir, asuntos espirituales ser\u00edan vistos seg\u00fan sus ramificaciones practicas, y los as\u00ed llamados asuntos pr\u00e1cticos ser\u00edan evaluados desde el punto de vista de los principios espirituales.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RECONSIDERACI\u00d3N DE LA MAYORDOMIA<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los resultados m\u00e1s asombrosos de este cambio se dio en el \u00e1rea de la mayordom\u00eda. Esto hab\u00eda sido siempre exclusividad de los administradores. Ellos eran los responsables de planear el presupuesto y de asegurar los compromisos. A veces se persuad\u00eda a los di\u00e1conos para que organizaran algunas \u00abcharlas en el templo\u00bb para agregar un incentivo espiritual a la colecta de fondos, pero en suma era una empresa m\u00e1s bien comercial.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo el nuevo consejo todo el enfoque de la mayordom\u00eda cambi\u00f3. Consideramos que las din\u00e1micas espirituales estaban involucradas y reconocimos que en la mayor\u00eda de los programas de mayordom\u00eda faltaba una distinci\u00f3n fundamental. Por un lado est\u00e1 la dimensi\u00f3n de la mayordom\u00eda personal. El devolver diezmos y ofrendas al Se\u00f1or es una piedra fundamental en la vida personal de todo cristiano. Es una expresi\u00f3n necesaria de nuestra vida en Cristo. No es que Dios necesite el dinero, es que yo tengo la necesidad de dar, si mi vida en Cristo se va a proyectar en la forma correcta.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dar diezmos y ofrendas no es algo que yo haga para Dios, sino algo que El me invita a hacer para que toda esta \u00e1rea de mi vida -el \u00e1rea relacionada con las posesiones materiales- pueda ser ordenada en forma adecuada, y para que toda mi existencia material est\u00e9 bajo su protecci\u00f3n y provisi\u00f3n divinas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la iglesia tuviera $10 millones y pudiera manejarse sin ninguna ofrenda, aun as\u00ed ense\u00f1ar\u00edamos a diezmar como una necesidad b\u00e1sica para el beneficio de cada miembro. La necesidad que tiene el individuo de dar no est\u00e1 determinada por lo que la iglesia necesita sino por la propia necesidad del creyente.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PASOS DE FE<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tradicionalmente se vincula a las necesidades de la iglesia directa y exclusivamente con las ofrendas de los miembros. En otras palabras, cuando la iglesia tiene una necesidad, buscamos a las personas, con la esperanza de que se comprometer\u00e1n lo necesario como para cubrir esa necesidad. Esto es tan l\u00f3gico y natural que \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda cuestionarlo?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero nuevamente, el nuevo consejo de la iglesia escudri\u00f1\u00f3 esta pr\u00e1ctica espiritualmente y le encontr\u00f3 algunas fallas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la iglesia es la iglesia del Se\u00f1or \u0096si El est\u00e1 verdaderamente a cargo- entonces El es b\u00e1sicamente el responsable de mantenerla como un esposo fiel.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Supongamos que nuestra congregaci\u00f3n se comprometa por una suma de $30.000, pero el Se\u00f1or quiere que llevemos a cabo un ministerio de $50.000. Cuando surgi\u00f3 esta nueva idea, debo reconocer que no sab\u00edamos muy bien c\u00f3mo manejar las discusiones en el consejo de iglesia. Pero despu\u00e9s de algunas discusiones, concluimos que en este caso presentar\u00edamos la visi\u00f3n del ministerio a la congregaci\u00f3n y luego emprender\u00edamos la gran tarea de orar para que el Se\u00f1or lo hiciera posible.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una palabra, cuando se tratara de las necesidades de la iglesia no buscar\u00edamos a la gente sino a Dios. Y es as\u00ed que nacieron nuestros \u00abpasos de fe\u00bb. Lo emprendimos en etapas, de manera que los miembros que estuvieran en diferentes etapas de comprensi\u00f3n pudieran un\u00edrsenos todos. Para empezar ten\u00edamos nuestro presupuesto regular, basado en los compromisos de la gente; el presupuesto de los \u00abpasos en fe\u00bb era por lo que est\u00e1bamos orando m\u00e1s all\u00e1 de estos compromisos primarios. Con los a\u00f1os este nuevo enfoque se ha implantado gradualmente, de modo que ahora nuestro acuerdo b\u00e1sico es buscar a Dios para todas las necesidades de su iglesia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vimos como creci\u00f3 el ministerio anual de la congregaci\u00f3n, en t\u00e9rminos de pesos y centavos con s\u00f3lo un leve aumento en los miembros. Verdaderamente Cristo es capaz de proveer abundantemente para su novia, cuando lo buscamos en fe. En efecto, su provisi\u00f3n ha sido tan asombrosa y abundante que creo que quiz\u00e1 nos hemos vuelto un poco flojos en nuestras oraciones. Casi damos por hecho que el dinero llega sin ense\u00f1ar programas de mayordom\u00eda, sin compromisos. Pero no puede continuar viniendo sin la fe y oraci\u00f3n continuas. Porque no es un m\u00e9todo lo que hemos descubierto, sino una relaci\u00f3n con el Dios viviente.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e1rea de la mayordom\u00eda provee un ejemplo llamativo de la forma en que una nueva clase de liderazgo fue capaz de llevar a la congregaci\u00f3n a una nueva y significativa dimensi\u00f3n de la vida y experiencia cristiana.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MOVI\u00c9NDONOS COMO UNO<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cambio en el consejo de la iglesia tendr\u00eda un efecto significativo en la vida de la congregaci\u00f3n. Ten\u00eda tambi\u00e9n que ver con la cuesti\u00f3n de la unidad.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ernest Gleede, un pastor luterano de Alemania, nos visit\u00f3 en el 65 para predicar en una serie de reuniones. El nos comparti\u00f3 la pr\u00e1ctica que hab\u00edan seguido en su congregaci\u00f3n: En el consejo de iglesia, nunca comenzaban a actuar en cuestiones de sustancia a menos que estuvieran un\u00e1nimemente de acuerdo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al a\u00f1o siguiente, alguien de nuestro consejo sugiri\u00f3 que hici\u00e9ramos lo mismo, que trabaj\u00e1ramos \u00abpor consenso\u00bb. No fue una propuesta para ser votada ni adoptada legalmente; fue simplemente una recomendaci\u00f3n, pero ech\u00f3 ra\u00edces. Se ha convertido en la presuposici\u00f3n t\u00e1cita de todo lo que acometemos en el grupo de trabajo. Nos movemos como uno o no nos movemos para nada.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El efecto, no fue menos que milagroso. Hubo discusiones vigorosas y se expresaron fuertes opiniones, pero ha habido una casi total ausencia de actitud defensiva ya que no hay nada que defender; cada hombre sabe que su solo voto alcanza para detener cualquier acci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta forma de hacer las cosas genera un profundo sentido de responsabilidad. En cuestiones importantes que involucran a la fe y a la vida de otras personas, es pasmoso saber que nuestra voz tiene ese tipo de peso. Hemos visto que ciertos asuntos llegaban a un punto donde todos menos uno estaban de acuerdo. Se pon\u00eda el asunto sobre la mesa. Se oraba por ese punto hasta la pr\u00f3xima reuni\u00f3n. (\u00a1C\u00f3mo nos anima el Esp\u00edritu Santo a tener paciencia mientras que el diablo quiere que nos rindamos!). Al volver a reunimos ve\u00edamos c\u00f3mo todo el consejo pod\u00eda entender el punto de vista del \u00fanico hombre que no hab\u00eda estado de acuerdo con ellos antes. O aparec\u00eda una nueva idea, y la junta encontraba una opini\u00f3n diferente de la cual depender.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un acuerdo como este no viene f\u00e1cilmente ni en forma mec\u00e1nica. Requiere una apertura radical de parte de los miembros del consejo; una apertura a Dios en primer lugar. Esto no funciona sin oraci\u00f3n persistente. Cuando alcanzamos un \u00abimpase\u00bb o creemos haber agotado un tema sin haber podido llegar a un acuerdo, uno de nosotros generalmente sugiere que paremos y oremos. No por uno o dos minutos solamente, sino por diez o quince; una vez oramos durante media hora y experimentamos con tanta fuerza la presencia de Dios que cuando nos reunimos en los d\u00edas subsiguientes no pudimos m\u00e1s que sacudir la cabeza y sonre\u00edr.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar debe haber una apertura de los unos para con los otros. Parte de la madurez espiritual es poder reconocer nuestras propias \u00e1reas de fortaleza y de debilidad. Un hombre, por ejemplo, puede tener un sentido agudo de lo que se necesita en el ministerio de ense\u00f1anza de la iglesia, pero en lo que hace a asuntos financieros, no tiene ni fe ni visi\u00f3n; no sabe c\u00f3mo decidir en eso. Entonces, all\u00ed llega a reconocer en los dem\u00e1s una visi\u00f3n para los asuntos financieros; este reconocimiento es parte de su integraci\u00f3n en la unidad del consejo. Si bien \u00e9l puede tener opiniones sobre los asuntos financieros -las que son necesarias y deben ser tenidas en cuenta-, reconoce que estos otros hombres tienen una visi\u00f3n y una apertura al Esp\u00edritu en esa \u00e1rea que \u00e9l no tiene.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, nada de esto es tan r\u00edgido como para que el Esp\u00edritu no pueda hablar con franqueza a trav\u00e9s de los miembros del consejo en una forma bastante inesperada y, a la vez, claramente autentica.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, la unidad del Esp\u00edritu no es un sello de goma, unidad conformista, sino una unidad de amor, una unidad de respeto mutuo, una unidad en el Se\u00f1or.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA UNIDAD DEL CONSEJO PRIMERO<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tercer lugar debe haber una apertura a todo el grupo. Cualquier miembro de la congregaci\u00f3n debe tener acceso al consejo a trav\u00e9s de uno o m\u00e1s de los miembros del consejo. Algunas de las palabras m\u00e1s necesarias -palabras con verdadero significado prof\u00e9tico- llegaran al consejo a trav\u00e9s de sus miembros.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto destaca principalmente el rol de siervo del consejo. Ellos deben de tomar las diversas sugerencias y preocupaciones y llevarlas delante del Se\u00f1or en nombre de toda la congregaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado es unidad \u0096no superficial ni forzada, sino substancial, profunda-, personas que son uno porque han llegado a un punto espec\u00edfico de acuerdo en el Se\u00f1or.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya que esto continu\u00f3 durante varios a\u00f1os, algo ocurri\u00f3 en la congregaci\u00f3n. La congregaci\u00f3n ha comenzado a sentir esta unidad. M\u00e1s aun, se les ha comunicado no como una informaci\u00f3n sino como una verdad viviente, una forma de vida. Esto presenta un principio b\u00e1sico: Aquello que el Se\u00f1or le da al consejo, ellos pueden a su vez d\u00e1rselo a la congregaci\u00f3n. El secreto de la unidad en la congregaci\u00f3n es permitir que Dios elabore primero esta unidad en el consejo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apuntes Pastorales. Volumen VIII N\u00famero 3<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Larry Christenson El \u00e1rea de la mayordom\u00eda provee un ejemplo llamativo de la forma en que una nueva clase de liderazgo fue capaz de llevar a la congregaci\u00f3n a una nueva y significativa dimensi\u00f3n de la vida y experiencia cristiana. 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