{"id":21137,"date":"2016-04-04T14:38:06","date_gmt":"2016-04-04T19:38:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-necesitamos-nacer-de-nuevo-primera-partepor-john-piper\/"},"modified":"2016-04-04T14:38:06","modified_gmt":"2016-04-04T19:38:06","slug":"por-que-necesitamos-nacer-de-nuevo-primera-partepor-john-piper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-necesitamos-nacer-de-nuevo-primera-partepor-john-piper\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 necesitamos nacer de nuevo? Primera Parte\r\nPor John Piper"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>Efesios 2:1-10<\/b><br \/>Tiempo atr\u00e1s, vosotros tambi\u00e9n estabais muertos a causa de vuestros delitos y pecados. 2 En aquel entonces os dejabais arrastrar por las corrientes de este mundo, y obedec\u00edais los dictados de ese pr\u00edncipe que ejerce su poder en el aire y que act\u00faa en el coraz\u00f3n de los que se rebelan contra el Se\u00f1or \u2013 3 Tambi\u00e9n nosotros \u00e9ramos as\u00ed en otro tiempo, de modo que nuestra conducta estaba dominada por deseos puramente humanos. Empujados por toda clase de pasiones y malos pensamientos, lo perverso de nuestra naturaleza nos hac\u00eda objeto de la ira de Dios, lo mismo que a todos los dem\u00e1s. 4 Sin embargo, Dios es tan rico en misericordia y nos ha amado tanto 5 que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo (\u00a1s\u00f3lo por la gracia de Dios somos salvos!); 6 y juntamente con \u00e9l, nos resucit\u00f3, y tambi\u00e9n con Cristo Jes\u00fas nos hizo sentar en los cielos. 7 As\u00ed Dios, en \u00e9pocas venideras, mostrar\u00e1 su gracia infinita en la obra que, en su misericordia para con nosotros, realiz\u00f3 por medio de Cristo Jes\u00fas. 8 Y pensad esto: que solamente por gracia sois salvos mediante la fe en Cristo. No lo sois por vuestros propios merecimientos, sino tan s\u00f3lo como un don de Dios, 9 pues la salvaci\u00f3n no se obtiene por la bondad de nuestras obras, para que nadie tenga de qu\u00e9 jactarse. 10 Porque nosotros somos hechura suya, creados en Cristo Jes\u00fas para llevar a cabo las buenas obras que de antemano dispuso Dios que realiz\u00e1semos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Uno de los mejores libros nunca escritos acerca de Dios, el llamado <i>Institutos<\/i> de Juan Calvino, comienza con la siguiente frase: \u201cCasi toda la sabidur\u00eda que poseemos, y con esto nos referimos a la sabidur\u00eda verdadera y sensata, est\u00e1 formada por dos partes: el conocimiento de Dios y el de nosotros mismos\u201d. Lo que necesitamos que se nos recuerde hoy en d\u00eda no es que el conocimiento de Dios es dif\u00edcil de entender y de adoptar (eso es m\u00e1s o menos evidente) sino que lo mismo ocurre con el conocimiento de nosotros mismos. De hecho, puede ser incluso m\u00e1s dif\u00edcil; primero, porque para alcanzar el verdadero conocimiento de nosotros mismos debemos alcanzar el verdadero conocimiento de Dios, y, segundo, porque tendemos a pensar que nos conocemos, cuando en realidad, la profundidad de nuestra condici\u00f3n escapa nuestra comprensi\u00f3n sin la ayuda de Dios. \u00bfQui\u00e9n puede conocer el coraz\u00f3n humano?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El profeta Jerem\u00edas escribi\u00f3: \u201cM\u00e1s enga\u00f1oso que todo, es el coraz\u00f3n, y sin remedio; \u00bfqui\u00e9n lo comprender\u00e1?\u201d (Jerem\u00edas 17:9). David dijo en el Salmo 19:12: \u201c\u00bfQui\u00e9n puede discernir sus propios errores? Absu\u00e9lveme de los que me son ocultos\u201d. Dicho de otro modo, nunca llegamos a entender completamente nuestra condici\u00f3n de pecadores. Si nuestro perd\u00f3n dependiera de cuan plenamente conocemos nuestros propios pecados, sin duda perecer\u00edamos. Nadie conoce el alcance de su capacidad para pecar. Es m\u00e1s profunda de lo que nadie puede saber.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero la Biblia no nos deja sin una ayuda para conocernos a nosotros mismos. El hecho de que no podamos saber el alcance <i>pleno<\/i> de nuestra capacidad para pecar no quiere decir que no podamos conocer esta capacidad en <i>profundidad<\/i>. La Biblia proporciona un mensaje claro y devastador acerca del estado de nuestras propias almas. Y la raz\u00f3n de ello es para que sepamos lo que necesitamos y gritemos de alegr\u00eda cuando Dios nos lo proporciona.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>\u00bfPor qu\u00e9 debemos nacer de nuevo?<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estamos tratando una serie sobre el nacer de nuevo. Hemos escuchado a Jes\u00fas decir en Juan 3:7: \u00abOs es necesario nacer de nuevo\u00bb. Y en Juan 3:3: \u00abQuien no nazca de nuevo no podr\u00e1 ver el reino de Dios\u00bb. En otras palabras, nacer de nuevo es infinitamente serio. El cielo y el infierno penden de un hilo. No veremos el reino de Dios a no ser que nazcamos de nuevo. Lo que nos preguntamos hoy es \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 es tan necesario? \u00bfPor qu\u00e9 no hay otro remedio que sea suficiente, como hacer borr\u00f3n y cuenta nueva o mejorar moralmente o la auto disciplina? \u00bfPor qu\u00e9 es necesaria esta cosa tan radical, espiritual y sobrenatural llamada nacer de nuevo o regenerarse? Esa es la pregunta que intentaremos responder hoy y la semana que viene.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Diagn\u00f3stico: Estamos muertos<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El texto donde comenzamos es Efesios 2. Pablo dice dos veces, en los vers\u00edculos 1 y 5, que estamos muertos a causa de nuestros delitos. Vers\u00edculo 1: \u201c<i>Vosotros estabais muertos <\/i>a causa de vuestros delitos y pecados.\u201d Vers\u00edculos 4-5: \u201cSin embargo, Dios es tan rico en misericordia y nos ha amado tanto que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo (\u00a1s\u00f3lo por la gracia de Dios somos salvos!)\u00bb. As\u00ed Pablo nos describe como \u201cmuertos\u201d dos veces.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Remedio: \u201cDios no da nueva vida\u201d<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El remedio para esto lo encontramos en el vers\u00edculo 5: \u201cDios no da nueva vida\u201d Nunca vivir\u00e9is la plenitud de la grandeza del amor de Dios por vosotros si no veis su amor en relaci\u00f3n con vuestro estado de muerte anterior. Porque el vers\u00edculo 4 dice que la grandeza de su amor se muestra precisamente en esto: a pesar de estar ya muertos, nos dio nueva vida. \u201cSin embargo, Dios es tan rico en misericordia y nos ha amado tanto que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo\u00bb. Debido a su gran amor por nosotros, nos dio nueva vida. Si no sab\u00e9is que estabais muertos, no conocer\u00e9is la plenitud del amor de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo asumo que este milagro, \u201cnos dio nueva vida\u201d, es virtualmente lo mismo que Jes\u00fas llama el nuevo nacimiento. No ten\u00edamos vida espiritual y entonces Dios nos elev\u00f3 de ese estado de muerte espiritual. Y ahora estamos vivos. Esto es lo mismo que cuando Jes\u00fas dice que debemos nacer del Esp\u00edritu (Juan 3:5) y que \u201cLa vida que permanece procede del Esp\u00edritu\u201d (Juan 6:63).\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Amor de la nueva alianza<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces podemos decir que la tarea de regeneraci\u00f3n, la del nacer de nuevo, la de recibir vida fluye de la riqueza de la misericordia de Dios y de la grandeza de su amor. \u201cSin embargo, Dios (1) <i>es tan rico en misericordia <\/i>y (2) <i>nos ha amado tanto <\/i>que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo\u00bb. Esto es el amor de la nueva alianza. La clase de amor que Dios tiene para su novia. \u00c9l la encuentra muerta (Ezequiel 16:4-8), y le da su Hijo para que muera por ella, y a continuaci\u00f3n le da la vida a ella. Y se la queda para siempre. \u201cLes doy vida eterna\u201d, dice Jes\u00fas, \u201cy jam\u00e1s morir\u00e1n ni habr\u00e1 quien me las arrebate\u201d (Juan 10:28). \u00bfPor qu\u00e9 es necesario el nuevo nacimiento?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que la pregunta es: \u00bfQu\u00e9 significa esto? \u00bfEste estar muerto? El Nuevo Testamento nos proporciona al menos diez respuestas. Si las consideramos con sinceridad y oraci\u00f3n, nos har\u00e1n profundamente humildes y har\u00e1n que nos maravillemos por el regalo del nuevo nacimiento. Por tanto mi objetivo es hablar acerca de siete de ellas hoy y de las otras tres en la pr\u00f3xima ocasi\u00f3n, junto con la pregunta m\u00e1s amplia: \u00bfrealmente necesitamos cambiar? \u00bfNo podemos ser sencillamente perdonados y justificados? \u00bfNo nos ganar\u00edamos el cielo con eso? Pero eso lo dejaremos para la pr\u00f3xima vez.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed est\u00e1n las siete explicaciones b\u00edblicas de nuestra condici\u00f3n, lejos del nuevo nacimiento y de por qu\u00e9 este es tan importante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>1. Lejos del nuevo nacimiento, estamos muertos a causa de nuestros delitos y pecados (Efesios 2:1-2).<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La muerte implica la ausencia de vida, pero no f\u00edsica o moralmente. Vers\u00edculo 1: Nos \u201cdej\u00e1bamos arrastrar\u201d por las corrientes de este mundo. Vers\u00edculo 2: Nuestra conducta estaba dominada por \u201cdeseos\u201d puramente humanos, y \u00e9ramos \u201cempujados por toda clase de pasiones y malos pensamientos\u201d. As\u00ed que no estamos muertos en el sentido de que no podemos pecar, sino en el sentido de que no podemos ver o sentir la gloria de Cristo. Estamos espiritualmente muertos. No respondemos ni a Dios, ni a Cristo ni a la palabra. Ahora considerad como esto se despliega en otras nueve descripciones de nuestra condici\u00f3n antes de que nazcamos de nuevo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>2. Lejos del nuevo nacimiento, nuestra naturaleza nos hace objeto de la ira de Dios (Efesios 2:3).<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Vers\u00edculo 3: \u201cNuestra naturaleza nos hac\u00eda objeto de la ira de Dios, lo mismo que a todos los dem\u00e1s\u201d. La intenci\u00f3n de esto es clarificar que nuestro problema no reside tan s\u00f3lo en lo que hacemos sino en lo que somos. Lejos del nuevo nacimiento, yo soy mi propio problema. Vosotros no sois my mayor problema. Mis padres no fueron mi mayor problema. Mis enemigos no son mi mayor problema. Yo <i>soy<\/i> my mayor problema. No mis acciones, ni mi circunstancias, y tampoco la gente que tengo alrededor, sino mi naturaleza, ella es mi problema personal m\u00e1s profundo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo no ten\u00eda una naturaleza buena al principio, hice cosas malas y eso la convirti\u00f3 en mala. \u201cHe aqu\u00ed, yo nac\u00ed en iniquidad, y en pecado me concibi\u00f3 mi madre\u201d (Salmo 51:5). Esto es quien soy. Mi naturaleza es ego\u00edsta y egoc\u00e9ntrica, exigente y experta en hacerme sentir que otros son el problema. Si vuestra primera reacci\u00f3n a esta afirmaci\u00f3n es \u201c<i>Yo conozco a gente as\u00ed<\/i>\u201d, puede que est\u00e9is totalmente cegados por la falsedad de vuestro propio coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pablo describe nuestra naturaleza antes del nuevo nacimiento como \u201cobjetos de la ira de Dios\u201d. En otras palabras, la ira de Dios nos pertenece de la misma manera que un padre le pertenece a los hijos. Nuestra naturaleza es tan rebelde, tan ego\u00edsta y tan cruel hacia la majestad de Dios, que su ira santa es una respuesta natural y correcta hacia nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>3. Lejos del nuevo nacimiento, amamos m\u00e1s las tinieblas y odiamos la luz (Juan 3:19-20).<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres <i>amaron m\u00e1s las tinieblas <\/i>que la luz, pues sus acciones eran malas. Porque todo el que hace lo malo <i>odia la luz<\/i>, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas. (Juan 3:19-20)\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las palabras de Jes\u00fas nos muestran aspectos de nuestra naturaleza lejos del nuevo nacimiento. No permanecemos neutrales cuando se acerca la luz espiritual, nos resistimos. Y no somos neutrales cuando nos envuelve la oscuridad espiritual, la adoptamos. Amor y odio permanecen activos en el coraz\u00f3n que no se ha regenerado. Y se mueven precisamente en las direcciones equivocadas, odiando lo que se deber\u00eda amar y amando lo que se deber\u00eda odiar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>4. Lejos del nuevo nacimiento, nuestros corazones son duros como la piedra (Ezequiel 36:26; Efesios 4:18).<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La semana pasada ya vimos en Ezequiel 36:26, cuando Dios dice: \u201cQuitar\u00e9 de vuestra carne el coraz\u00f3n de piedra y os dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne\u201d. Aqu\u00ed, en Efesios 4:18, Pablo busca la evoluci\u00f3n de nuestra condici\u00f3n a trav\u00e9s de la oscuridad desde la ignorancia y a esta desde la dureza de coraz\u00f3n. \u201cCon el entendimiento totalmente a oscuras. Por su ignorancia y por la dureza de su coraz\u00f3n permanecen alejados de la vida que Dios ofrece\u201d. La ra\u00edz de nuestro problema no es la ignorancia. Hay algo m\u00e1s profundo. \u201cPor su ignorancia y por la dureza de su coraz\u00f3n\u201d. La nuestra es una ignorancia culpable, no una inocente. Se encuentra arraigada en nuestros corazones duros y que se resisten. Pablo dice en Romanos 1:18 que actuando injustamente <i>impedimos<\/i> que la verdad prevalezca. La ignorancia no es nuestro mayor problema. La dureza y la resistencia lo son.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>5. Lejos del nuevo nacimiento, somos incapaces de obedecer la ley de Dios o de agradarle (Romanos 8:7-8).<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En Romanos 8:7, Pablo dice: \u201cya que la mente puesta en la carne [literalmente: la mente de la carne] es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo, y los que est\u00e1n en la carne no pueden agradar a Dios\u201d. A partir del siguiente vers\u00edculo podemos deducir lo que Pablo quiere decir con \u201cla mente de la carne\u201d y con \u201cen la carne\u201d. En el vers\u00edculo 9 dice: \u201cSin embargo, vosotros no est\u00e1is en la carne sino en el Esp\u00edritu, si en verdad el Esp\u00edritu de Dios habita en vosotros\u201d. En otras palabras, \u00e9l compara aquellos que han nacido de nuevo y tienen el Esp\u00edritu con aquellos que no han nacido de nuevo y por tanto no tienen al Esp\u00edritu, sino s\u00f3lo la carne. \u00abLo que nace del ser humano es vida humana; lo que nace del Esp\u00edritu de Dios es vida espiritualmente renovada\u00bb (Juan 3:5).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que quiere decir es que sin el Esp\u00edritu Santo, nuestras mentes se resisten tanto a la autoridad de Dios que no podremos someternos a \u00c9l. \u201cLa mente de la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo\u201d. Y si no podemos someternos a \u00c9l, no podemos complacerle. \u201cY los que est\u00e1n en la carne no pueden agradar a Dios\u201d. Eso es lo muertos, oscuros y duros que somos de cara a Dios hasta que \u00c9l nos hace nacer de nuevo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>6. Lejos del nuevo nacimiento, somos incapaces de aceptar la palabra de Dios (Efesios 4:18; 1 Corintios 2:14).<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En 1 Corintios 2:14, Pablo nos permite percibir brevemente las implicaciones que esta dureza y muerte tienen en cuanto a lo que no somos capaces de hacer. \u00c9l dice: \u201cPara todo aquel que vive en su estado natural [o sea, la persona sin regenerar], las cosas que pertenecen al Esp\u00edritu de Dios no son sino insensatez y locura, y no puede entenderlas porque solamente son discernibles de manera espiritual.\u201d El problema no es que las cosas de Dios sean superiores a su capacidad intelectual, sino que \u00e9l las ve como insensatez y locura. \u201cLas cosas que pertenecen al Esp\u00edritu de Dios no son sino insensatez y locura\u201d. De hecho, son tan insensatas para \u00e9l que <i>no las puede entender<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En realidad este es un \u201cno poder\u201d moral y no f\u00edsico. Cuando Pablo dice: \u201cPara todo aquel que vive en su estado natural&#8230; no puede entenderlas\u201d, lo que quiere decir es que el coraz\u00f3n se resiste tanto a recibirlas que la mente justifica esta rebeli\u00f3n al interpretarlas como insensatas. Esta rebeli\u00f3n es tan total que el coraz\u00f3n realmente no puede recibir las cosas del Esp\u00edritu. Esto es una incapacidad real. Pero esto no es una incapacidad por coacci\u00f3n. La persona sin regenerar <i>no puede porque no quiere<\/i>. Su preferencia por el pecado es tan fuerte que no puede elegir el bien. Es una esclavitud real y atroz, pero no es una esclavitud inocente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>7. Lejos del nuevo nacimiento, no somos capaces de acudir a Cristo o de aceptarlo como nuestro Se\u00f1or (Juan 6:44; 1 Corintios 12:3).<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En 1 Corintios 12:3, Pablo declara: \u201cnadie dir\u00e1: Jes\u00fas es el Se\u00f1or, si no es movido por el Esp\u00edritu Santo\u201d. No quiere decir que un actor sobre el escenario o un hip\u00f3crita en una iglesia no pueda decir \u201cJes\u00fas es el Se\u00f1or\u201d sin el Esp\u00edritu Santo. Sino que nadie puede decirlo y realmente hacerlo en serio sin haber nacido del Esp\u00edritu. Es moralmente imposible para el coraz\u00f3n muerto, oscuro, duro y que se resiste celebrar que Jes\u00fas es el Se\u00f1or en toda su vida sin haber nacido de nuevo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">O, tal como dice Jes\u00fas tres veces en Juan 6, nadie puede venir a \u00c9l sino lo trae el Padre. Y cuando esa llamada lleva a una persona a vivir en contacto con Cristo, la llamamos nacer de nuevo. Vers\u00edculo 37: \u201cYo recibir\u00e9 a todos los que el Padre me <i>d\u00e9<\/i> y vengan a m\u00ed\u201d. Vers\u00edculo 44: \u201cNadie puede venir a m\u00ed, si el Padre, que me envi\u00f3, no lo <i>trae<\/i>\u201d. Vers\u00edculo 65: \u201cNadie puede venir a m\u00ed sino se lo ha <i>concedido<\/i> el Padre\u201d. Todas estas tareas maravillosas de <i>traer<\/i>, <i>dar<\/i> y <i>conceder<\/i> son la obra de Dios en la regeneraci\u00f3n. Sin ellas no acudiremos a Cristo, porque no querremos acudir. Esto es lo que se tiene que cambiar al nacer de nuevo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Una respuesta personal y urgente<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay que decir mucho m\u00e1s acerca de por qu\u00e9 el nacer de nuevo es necesario, pero esto ser\u00e1 suficiente para hoy. Para concluir regresaremos a las palabras sorprendentemente esperanzadoras de Efesios 2:4-5: \u201cSin embargo, Dios es tan rico en misericordia y nos ha amado tanto que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo (\u00a1s\u00f3lo por la gracia de Dios somos salvos!)\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Existen dos maneras de responder a esto:<br \/>Una es te\u00f3rica e impersonal; la otra es personal y urgente. Una dice: \u00bfC\u00f3mo explicar esto y aquello? La otra dice: Dios me ha tra\u00eddo aqu\u00ed hoy. Hoy Dios me ha hablado a trav\u00e9s de estos textos. Hoy me parece necesitar desesperadamente la misericordia, el amor y la gracia de Dios y me resultan extremadamente bellos. Oh Dios, hoy, me entrego a tu gracia sublime que me ha tra\u00eddo aqu\u00ed y me ha despertado, suavizado y abierto. Doy gracias a dios por la riqueza de su misericordia, la grandeza de su amor y el poder de su gracia. \n<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Efesios 2:1-10Tiempo atr\u00e1s, vosotros tambi\u00e9n estabais muertos a causa de vuestros delitos y pecados. 2 En aquel entonces os dejabais arrastrar por las corrientes de este mundo, y obedec\u00edais los dictados de ese pr\u00edncipe que ejerce su poder en el aire y que act\u00faa en el coraz\u00f3n de los que se rebelan contra el Se\u00f1or &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-necesitamos-nacer-de-nuevo-primera-partepor-john-piper\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 necesitamos nacer de nuevo? Primera Parte<br \/>\nPor John Piper\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21137","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21137","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21137"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21137\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}