{"id":2119,"date":"2015-12-01T00:38:10","date_gmt":"2015-12-01T05:38:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-metamorfosis-de-un-cristiano\/"},"modified":"2015-12-01T00:38:10","modified_gmt":"2015-12-01T05:38:10","slug":"la-metamorfosis-de-un-cristiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-metamorfosis-de-un-cristiano\/","title":{"rendered":"La metamorfosis de un cristiano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Les Thompson<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Fue Albert Einstein quien, al descubrir algunos de los grandes misterios del universo, se dio cuenta de la gran disparidad que hay entre nuestro pensar y el pensamiento de Dios. El reconoci\u00f3 la necesidad de una \u00abmetamorfosis mental\u00bb. Einstein dijo: \u00abQuiero pensar los pensamientos de Dios tras El, pues todo lo dem\u00e1s es detalle\u00bb. Reconoci\u00f3 lo que Isa\u00edas hab\u00eda aprendido 2.500 a\u00f1os antes, que los pensamientos de Dios no son como los nuestros, ni los caminos de Dios parecidos a los de nosotros (Is. 55.8).<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Dijo William Shakespeare:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Cu\u00e1n extraordinaria obra es el hombre!\u00a1Cu\u00e1n noble en su raz\u00f3n!\u00a1Cu\u00e1n infinito en sus facultades!En su percepci\u00f3n, \u00a1cu\u00e1n parecido a Dios!<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En contraste, T.S. Eliot en una de sus poes\u00edas dice:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Somos hombres ahuecados,Seres embutidos,Reclinados unos sobre otros,Nuestras mentes llenas de paja.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto el dramaturgo ingl\u00e9s como el poeta americano tienen raz\u00f3n. El hombre puede elevarse a los ideales m\u00e1s sublimes, como sumergirse en el m\u00e1s f\u00e9tido antro de inmundicia. A veces hasta se encuentran ambas condiciones en una misma persona. Podemos ser individuos con caracteres duales. Es, para dar otra ilustraci\u00f3n, el mensaje asombroso con que nos confronta el Ap\u00f3stol Pablo en Romanos siete al describir la lucha interna que nos azota continuamente: \u00abNo hago el bien que deseo, sino el mal que no quiero\u00bb, (v. 17).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud, Jung y toda su escolta sicol\u00f3gica por cierto han a\u00f1adido mucho, en estos \u00faltimos cien a\u00f1os, a nuestro entendimiento de la mente y el coraz\u00f3n humanos. La debilidad en tantas de sus conclusiones es debida a que no han profundizado lo suficiente en la naturaleza del hombre para llegar a la ra\u00edz de lo que afecta a la humanidad. Si s\u00f3lo dieran lugar a las verdades b\u00edblicas en sus teor\u00edas avanzar\u00edan enormemente las ramas de la sicolog\u00eda y la psiquiatr\u00eda.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un siquiatra podr\u00e1 recetar algo para aliviar el dolor interior que alguien sufre, pero esa persona sigue arrastrando aquello en el interior que le est\u00e1 produciendo ese dolor. El problema es que el hombro, por naturaleza y por elecci\u00f3n, es pecado. Como la leyenda del Rey Midas, pero a la inversa; todo lo que el hombre toca lo contamina y est\u00e1 contaminado. Vive en bancarrota espiritual, como lo viene explicando San Pablo, especialmente en los primeros tres cap\u00edtulos de esa ep\u00edstola. La \u00fanica cura se encuentra en el remedio que Dios ha dado en Cristo Jes\u00fas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benjam\u00edn Franklin, quien escribi\u00f3 la mayor parte de la constituci\u00f3n norteamericana, cuenta en su autobiograf\u00eda que continuamente luchaba con problemas y pecados que emanaban de su propia naturaleza. Este sabio y disciplinado hombre, al darse cuenta que estos problemas estaban arraigados en su propio ser, determin\u00f3 vencerlos. Hizo una lista de todos sus pecados y tendencias ofensivas. Las tom\u00f3 una por una y luch\u00f3 contra ellas para tratar de vencerlas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Pablo, en su carta a los cristianos de Roma, les dice: \u00abHermanos, os ruego por las misericordias de Dios que present\u00e9is vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os adapt\u00e9is a este mundo, sino transformaos mediante la renovaci\u00f3n (metamorfosis) de vuestra mente, para que verifiqu\u00e9is cu\u00e1l es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto\u00bb (Ro. 12.1, 2, Biblia de las Am\u00e9ricas)<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estas palabras el ap\u00f3stol explica la manera en que han de vencer el mal que existe dentro del coraz\u00f3n de todo hombre, mal que afecta el comportamiento diario de toda persona.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LOS MOLDES QUE SEGUIMOS<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo que mi hijo menor, Eduardo, dec\u00eda cuando chico: \u00abCuando sea grande quiero ser bombero\u00bb. A \u00e9l le gustaban los camiones y no hab\u00eda cami\u00f3n comparable al de los bomberos. Como adultos no somos muy distintos. Vaya a una estanter\u00eda de revistas y cuente la cantidad de ellas que tratan de personajes idolatrados, especialmente artistas del cine, del canto y del deporte. Para cada gusto hay una lista sin fin de \u00eddolos populares que pueden ser escogidos como patrones a seguir.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escoja una revista de mujeres (o de j\u00f3venes, o de hombres) y ver\u00e1 que los art\u00edculos m\u00e1s le\u00eddos son aquellos que presentan una figura prominente con el fin de ofrecer una moda o un estilo de vida dignos de ser emulados. Los editores de estas revistas han comprendido la tendencia del ser humano y crean sus fortunas alimentando ese apetito de forjar nuestras vidas tras esta o aquella personalidad.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro mundo sagrado no es muy distinto. La diferencia b\u00e1sicamente est\u00e1 en d\u00f3nde encontramos nuestros modelos. En lugar de buscarlos en una revista los buscamos en nuestros pulpitos. A veces es el pastor, o un cantante religioso, o un evangelista, o una dama que se distingue por su manera de hablar y vestir. A esa persona se la eleva como ejemplo de un cristiano perfecto. Se les sigue a veces casi hasta el punto de adoraci\u00f3n. El soci\u00f3logo evang\u00e9lico ingl\u00e9s, Os Guiness, lo describe as\u00ed: \u00abCuando estornuda una celebridad evang\u00e9lica, a la congregaci\u00f3n entera se le pega el resfr\u00edo\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tendencia viene a causa del reconocimiento de una falta interior. No estamos satisfechos con nosotros mismos. Nos damos cuenta que carecemos de algo. Pensamos que la persona que idolatramos lo tiene todo, que ha encontrado alg\u00fan secreto especial que lo ha llevado a la perfecci\u00f3n. Si se sigue fielmente a ese patr\u00f3n escogido -suponemos- tambi\u00e9n se encontrar\u00e1 esa perfecci\u00f3n y, a consecuencia, la felicidad.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, hay patrones y patrones. Algunos son dignos de nuestra admiraci\u00f3n y emulaci\u00f3n. Por ejemplo el cap\u00edtulo once de Hebreos nos da esa famos\u00edsima lista de los h\u00e9roes b\u00edblicos: Abraham, Mois\u00e9s, Gede\u00f3n, D\u00e9bora, David, para nombrar a algunos. Sabemos que Josu\u00e9 tuvo a Mois\u00e9s de ejemplo. En el caso de Eliseo y El\u00edas, tanto admiraba Eliseo a su patr\u00f3n que cuando el \u00e1ngel del Se\u00f1or se lo llevaba implor\u00f3 a Dios que le diera el doble de la porci\u00f3n del esp\u00edritu de El\u00edas y Dios se lo dio. Por supuesto que hay grandes y nobles ejemplos dignos de emulaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EL SENTIDO DE METAMORFOSIS<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan f\u00e1cil es seguir las costumbres y las corrientes del mundo que nos rodean \u0096en lugar de moldeamos a Cristo Jes\u00fas- que el ap\u00f3stol dice que para escaparnos de esa mentalidad es necesario que nuestra mente sea transformada. La palabra usada por el ap\u00f3stol, en griego significa \u00abmetamorfosis\u00bb. Tal como una cris\u00e1lida se convierte en una hermosa mariposa, igualmente Dios, por medio del Esp\u00edritu Santo, nos va transformando progresivamente hasta que reflejamos la hermosa gloria del car\u00e1cter de Cristo Jes\u00fas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue Albert Einstein quien, al descubrir algunos de los grandes misterios del universo, se dio cuenta de la gran disparidad que hay entre nuestro pensar y el pensamiento de Dios. El reconoci\u00f3 la necesidad de una \u00abmetamorfosis mental\u00bb. Einstein dijo: \u00abQuiero pensar los pensamientos de Dios tras El, pues todo lo dem\u00e1s es detalle\u00bb. Reconoci\u00f3 lo que Isa\u00edas hab\u00eda aprendido 2.500 a\u00f1os antes, que los pensamientos de Dios no son como los nuestros, ni los caminos de Dios parecidos a los de nosotros (Is. 55.8).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo pensamos? \u00bfPor qu\u00e9 necesita nuestra forma de pensar un cambio tan radical como lo es una metamorfosis? Un relato ver\u00eddico quiz\u00e1s nos ayude a comprenderlo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA METAMORFOSIS ILUSTRADA<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Charles Colson, quien fuera asesor \u00edntimo del Presidente Nixon, recientemente cont\u00f3 acerca de uno de sus antiguos colegas, el fascinante e ind\u00f3mito G. Cord\u00f3n Liddy. Este, cuando ni\u00f1o, era enfermizo y f\u00e1cilmente asustado por cualquier cosa. Venci\u00f3 sus temores confront\u00e1ndolos directamente. Tem\u00eda las alturas y la electricidad, as\u00ed que se propuso vencer esos temores trep\u00e1ndose en las torres y andando entre los cables de alta tensi\u00f3n. Tem\u00eda las ratas; venci\u00f3 este temor capturando una y comi\u00e9ndosela asada. Ejerci\u00f3 su voluntad al punto de sobreponerse a cualquier obst\u00e1culo. Fue Cord\u00f3n Liddy el escogido por Nixon para dirigir la entrada ilegal a Watergate, cuyo acto produjo la ca\u00edda del presidente de los EE.UU. y una condena de 21 a\u00f1os para \u00e9l.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la sentencia, Liddy fue visitado por Colson (quien luego de su propio encarcelamiento por encubrimiento ilegal de los actos de Nixon y su conversi\u00f3n al evangelio, inici\u00f3 el gran ministerio Prison Ministries. ministerio para los encarcelados). \u00ab\u00bfHas encontrado la luz en Cristo?\u00bb le pregunt\u00f3 Colson. \u00abNi me ha interesado buscar el interruptor\u00bb, fue la respuesta soberbia de Liddy.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salido de la c\u00e1rcel, Liddy inici\u00f3 varias empresas exitosas. En una ocasi\u00f3n, entrevistado por David Letterman en televisi\u00f3n, este te pregunt\u00f3:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Y despu\u00e9s de la muerte, \u00bfqu\u00e9 cree usted que nos espera?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Servir de alimento a los gusanos-, contest\u00f3 Liddy.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfNada m\u00e1s?- insisti\u00f3 Letterman.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Nada m\u00e1s-, respondi\u00f3 Liddy.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que hab\u00eda superado todo neto que le fuera presentado, esa improvisada respuesta a la pregunta de Letterman le molest\u00f3, y no sab\u00eda por qu\u00e9.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se mud\u00f3 de Miami para ir a vivir en Arizona. All\u00ed se encontr\u00f3 con un amigo de aquellos a\u00f1os, cuando ambos trabajaban para la FBI. Este siempre le hab\u00eda ca\u00eddo bien, as\u00ed que renovaron su amistad. Un buen d\u00eda este viejo amigo lo invit\u00f3 a participar en un estudio de la Biblia. Acept\u00f3 la invitaci\u00f3n diciendo: \u00abIr\u00e9, pero quiero que sepas que soy agn\u00f3stico. Me interesa saber lo que dice la Biblia, pero por favor, no trates de convertirme\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio de la Biblia lo hizo pensar en Dios. \u00abDios por definici\u00f3n es infinito\u00bb, razon\u00f3, \u00aby nosotros por definici\u00f3n somos seres finitos. Las leyes de la l\u00f3gica no permiten que lo finito pueda percibir lo infinito. Si ha de haber comunicaci\u00f3n, ese ser infinito tendr\u00e1 que comunicarse conmigo, ya que yo por m\u00ed mismo jam\u00e1s podr\u00eda percibirlo\u00bb. Contando sobre este evento, Liddy dice: \u00abEra como si se me hubiera prendido una luz en el cerebro: \u00bb<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo esta l\u00ednea de razonamiento, Liddy se dio cuenta que ser\u00eda imposible para un ser finito hacerse digno del ser infinito. En esa comunicaci\u00f3n deber\u00eda haber un elemento m\u00e1s. \u00abMe di cuenta, entonces, que Dios tuvo que enviar a su Hijo para hacer dos cosas: ganar para nosotros aquello que no pod\u00edamos ganar para nosotros mismos y continuar esa comunicaci\u00f3n\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMuchas personas\u00bb, dice Liddy, \u00absienten un asalto de emociones cuando se convierten. Yo sent\u00ed un asalto de razones\u00bb. Y as\u00ed lleg\u00f3 Gordon Liddy al arrepentimiento, que en griego (metanoia) quiere decir, literalmente, \u00abun cambio de mente\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre encontraremos tratados teol\u00f3gicos que expliquen correctamente lo que es la transformaci\u00f3n de nuestra mente, pero poco podr\u00e1 ilustrar mejor la esencia del sentido de San Pablo al usar el t\u00e9rmino \u00abmetamorfosis\u00bb que es lo que le sucedi\u00f3 a Liddy. Dios, por circunstancias a veces imperceptibles y por la poderosa comunicaci\u00f3n de su Palabra, lleva a una persona a subordinar su voluntad personal a la voluntad divina. Es por ese proceso divino que El nos lleva a una real metamorfosis.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apunte Pastorales. Volumen VIII N\u00famero 3.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Les Thompson Fue Albert Einstein quien, al descubrir algunos de los grandes misterios del universo, se dio cuenta de la gran disparidad que hay entre nuestro pensar y el pensamiento de Dios. El reconoci\u00f3 la necesidad de una \u00abmetamorfosis mental\u00bb. 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