{"id":2120,"date":"2015-12-01T00:38:11","date_gmt":"2015-12-01T05:38:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-mayordomia-de-la-vida-pastoral\/"},"modified":"2015-12-01T00:38:11","modified_gmt":"2015-12-01T05:38:11","slug":"la-mayordomia-de-la-vida-pastoral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-mayordomia-de-la-vida-pastoral\/","title":{"rendered":"La mayordom\u00eda de la vida pastoral"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Eduardo Zarazaga<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Al reflexionar acerca de la administraci\u00f3n integral de la vida pastoral, uno siempre se enfrenta a la idea de varias \u00e1reas que funcionan al mismo tiempo. La simultaneidad de las distintas realidades en el liderazgo pastoral forma una trama muy compleja. Para esto se necesita una gran dosis de equilibrio y la habilidad que se logra con experiencia, sin obviar las naturales tensiones. Es por eso que a menudo se \u00abrompen platos\u00bb en el camino de un ministro.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Bravo! \u00a1Bravo! \u00a1Viva!\u00bb, se expresaba entusiasmada la gente. \u00bfQu\u00e9 ocurr\u00eda? Esa noche hab\u00edamos llevado con mi esposa los ni\u00f1os al circo, y las mayores exclamaciones las arranc\u00f3 el equilibrista. El cl\u00edmax de su presentaci\u00f3n me cuando hizo girar una treintena de platos sobre unas varillas de aluminio, en distintos lugares del escenario; cada cual se manten\u00eda en fr\u00e1gil equilibrio. Luego tom\u00f3 algunos del suelo y los sostuvo en su frente y en su boca. A dos de ellos los apoyo en la palma de su mano izquierda y otro en la derecha. Enfrent\u00f3 una escalera y por ella accedi\u00f3 a una cuerda extendida unos dos metros de altura. En medio de toda esa fr\u00e1gil y compleja estructura de platos dando vueltas sobre varillas, este hombre camin\u00f3 sobre la cuerda hasta la mitad, aproximadamente. All\u00ed se detuvo, haciendo equilibrio con un pie. Eso era verdaderamente impresionante. Estaba logrando mantener en movimiento todos los platos, sin que se cayera ninguno, mientras que pasaba uno de los de su mano izquierda hacia el otro pie libre, levantado hacia atr\u00e1s. Ante eso -y todo lo que no les puedo transmitir por escrito- el p\u00fablico estall\u00f3 en un cerrado y prolongado aplauso de reconocimiento.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Camino a casa, se me ocurri\u00f3 pensar que esa escena bien puede ilustrar mi propia vida de pastor&#8230;<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es que al reflexionar acerca de la administraci\u00f3n integral de la vida pastoral, uno siempre se enfrenta a la idea de varias \u00e1reas que funcionan al mismo tiempo. La simultaneidad de las distintas realidades en el liderazgo pastoral forma una trama muy compleja. Para esto se necesita una gran dosis de equilibrio y la habilidad que se logra con experiencia, sin obviar las naturales tensiones. Es por eso que a menudo se \u00abrompen platos\u00bb en el camino de un ministro.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta perspectiva es parte del llamamiento de Dios al pastor. El nos ha tenido por fieles, poni\u00e9ndonos en el ministerio (1 Ti. 1.12). Ocupamos delante de Dios, de la congregaci\u00f3n y ante toda la sociedad el dif\u00edcil papel de administrador ejemplar, tanto en la vida secular como en la cristiana (1 Pe. 5.3).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Nuevo Testamento tiene una sola palabra, en original griego, que se traduce como mayordom\u00eda. Es oikonom\u00eda. De donde deriva la palabra castellana econom\u00eda. El t\u00e9rmino administraci\u00f3n es, sin duda, m\u00e1s apropiado y moderno que el de mayordom\u00eda; por ello lo usaremos con mayor frecuencia. El diccionario Sapiens, de la Editorial Sope\u00f1a, define la palabra administrador como: \u00abPersona encargada de cuidar bienes ajenos\u00bb. A partir de esta frase vemos tres aspectos b\u00e1sicos.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EL SE\u00d1OR ES CREADOR Y DADOR DE TODO<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este derecho nace y se revela en tres obras del Se\u00f1or. La creaci\u00f3n, la redenci\u00f3n la sustentaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes del hombre, De no ten\u00eda administradores en la tierra (Gn. 2.5). Dios crea a ser humano y en forma casi inmediata le otorga la responsabilidad de ser administrador (Gn. 2.15). Y se agrad\u00f3 Dios de que as\u00ed fuese (Gn. 1.31); EI dispuso as\u00ed las cosas porque le son propias por crearlas. David lo expresa en su oraci\u00f3n de 1Cr. 29.10-19: \u00abPues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos\u00bb (v. 14). Hace unos a\u00f1os, mi segundo hijo, Sebasti\u00e1n, me sorprendi\u00f3 al salir alborozado de su cuarto, diciendo: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 bueno, nac\u00ed! \u00a1Qu\u00e9 fabuloso!\u00bb. Esta expresi\u00f3n de alegr\u00eda se deb\u00eda a que mi esposa le acataba de explicar por primera vez la concepci\u00f3n de un beb\u00e9 y c\u00f3mo, mediante millones de posibilidades, combinadas, \u00e9l hab\u00eda sido gestado como ese \u00fanico ser que es \u00e9l. Es que m\u00e1s all\u00e1 de la sencillez de traer un ni\u00f1o al mundo est\u00e1 de la mano directora de Dios al crear, y ante esta inmensidad de combinaciones uno no puede menos que reconocer la genialidad del Creador, as\u00ed como nuestra peque\u00f1ez y dependencia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EL SE\u00d1OR ES REDENTOR DE TODO<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en el Nuevo Testamento, Pablo avanza y declara a los corintios que los derechos del Se\u00f1or son, adem\u00e1s, por redenci\u00f3n. El rescate cost\u00f3 la vida de su Hijo. \u00ab\u00bfO ignor\u00e1is&#8230; que no sois vuestros, porque hab\u00e9is sido comprados por precio&#8230;?\u00bb (l Co. 6.19,20) y esa redenci\u00f3n es c\u00f3smica: seg\u00fan la Biblia, todo est\u00e1 incluido, tarde o temprano, en esa redenci\u00f3n (Ro. 8.19-22).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EL SE\u00d1OR ES SUSTENTADOR DE TODO<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe otra raz\u00f3n por la cual el Se\u00f1or tiene sobrados derechos sobre nuestras vidas. Es debido a su cotidiana tarea de sustentaci\u00f3n (Hch. 17.28; He. 1.3; Col. 1.17). Es que sobrepasa nuestra capacidad de asombro cuando entramos en conciencia de c\u00f3mo el Se\u00f1or se ocupa de ordenar y sustentar, en forma diaria y minuciosa, millones de factores y circunstancias naturales, espirituales y de todo tipo, a favor nuestro. Este mundo se encuentra como esos enfermos en terapia intensiva que permanecen vivos porque una docena de aparatos sostienen y dosifican el oxigeno, la pureza de la sangre, los h\u00e1bitos del coraz\u00f3n, los est\u00edmulos nerviosos, el suero que se inyecta, etc\u00e9tera. Junto a Jerem\u00edas afirmamos \u00abPorque nunca decayeron sus misericordias nuevas son cada ma\u00f1ana, grande es su fidelidad\u00bb (Lm. 3.22,23). El es, sin duda, nuestro permanente sustentador.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto que bien sabemos y aceptamos sin cuestionamientos conscientes la soberan\u00eda de Dios, pero suele ser un concepto bastante duro de traducir desde nuestra mente hacia nuestro coraz\u00f3n, con las actitudes, hechos y pensamientos. El vivir con la visi\u00f3n de Dios como due\u00f1o y dador de todo nos proporciona un profundo sentido liberador, puesto que mantenemos el orden establecido de autoridad en su justo lugar. Al practicar la filosof\u00eda de que a El le pertenece todo y que El es soberano para con lodo. Nos resguardamos de la pesada e insostenible carga de ser dioses. Entonces, no cometemos el grav\u00edsimo pecado de ocupar el lugar del due\u00f1o, originado en el instinto gregario de posesi\u00f3n. Las escrituras p\u00fablicas, los t\u00edtulos de propiedad y las pertenencias de valor secular no nos otorgan nada en forma definitiva. La lucha por defender derechos, espacios, im\u00e1genes, predicamentos, trayectorias, etc\u00e9tera o las ofensas por la falta de reconocimientos cambian definitivamente de valor cuando asumimos que nada nos pertenece y que lodo lo nuestro es temporal. Asumir que no somos due\u00f1os nos libera y nos deja disfrutar mejor de todas las cosas: \u00abAs\u00ed que ninguno se glor\u00ede en los hombres; porque todo es vuestro&#8230; sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo porvenir, lodo es vuestro y vosotros de Cristo y Cristo de Dios\u00bb (1Co. 3.21-23). Pero m\u00e1s adelante, en el 4.7, Pablo escribe a cristianos corintios sobreexcedidos de auto prestigio: \u00abPorque \u00bfqui\u00e9n te distingue? \u00bfo que tienes que no hayas recibido?\u00bb Y si lo recibiste, \u00bfpor qu\u00e9 te glor\u00edas como si no lo hubieras recibido?\u00bb, es decir, como si fuera el due\u00f1o natural. En la recordada publicaci\u00f3n Di\u00e1logo Teol\u00f3gico, Francisco Coy, quien fuera rector del Seminario Bautista de Santiago de Chile, ha escrito sobre la crisis de la vida pastoral. El afirma: \u00abExiste el peligro de que, inconscientemente, el pastor crea en un sentido de indispensabilidad, y yendo m\u00e1s lejos, un complejo mesi\u00e1nico. El l\u00edder tiene que aprender que \u00e9l no es Dios y no tendr\u00e1 nunca capacidad para solucionarlo todo. Debe reconocer sus l\u00edmites y, sobre todo, que la obra es de Dios y \u00e9l cumple la funci\u00f3n de instrumento, que Dios utiliza en un cierto lugar y por un cierto tiempo\u00bb (na 16, p\u00e1gs. l9y20).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA VIDA PASTORAL<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pregunt\u00f3 la maestra al ni\u00f1o: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 trabaja tu pap\u00e1?\u00bb. Y el ni\u00f1o respondi\u00f3: \u00abMi pap\u00e1 no trabaja,&#8230; es pastor\u00bb. Este no es s\u00f3lo problema de ese ni\u00f1o ni de los incr\u00e9dulos. Los hermanos de la iglesia tambi\u00e9n suelen poseer un panorama difuso y a veces distorsionado del significado y de la funci\u00f3n espec\u00edfica del ministro.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces ocurre que, en los primeros a\u00f1os de su ministerio, el pastor tiene una visi\u00f3n reducida de su rol: predicar, orar, visitar, programar, oficiar ceremonias y punto. Alberto Barrientos, en Principios y Alternativas del Trabajo Pastoral, presenta un dibujo sencillo pero pr\u00e1ctico referente a los campos de la administraci\u00f3n pastoral. Y todas estas \u00e1reas pueden ser agrupadas en dos grandes secciones.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DISCIPLINA PERSONAL DE LA VIDA<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiempo de oraci\u00f3n<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos sido llamados por Dios para dedicar tiempo a orar (Ez. 22.30). Un hombre no llega a ser un hombre de Dios sin una activa vida en esta bendita devoci\u00f3n. Nunca nada ser\u00e1 una buena excusa para no pasar buen tiempo en la intimidad con Dios; ni siquiera la actividad cristiana. Es m\u00e1s, esto deber\u00e1 ser una actitud creciente. All\u00ed debemos adorar a nuestro Dios y Se\u00f1or, buscarlo como fuente de relax interior, practicar el compa\u00f1erismo con el Maestro, tiempo de consulta y planificaci\u00f3n, presentaci\u00f3n de las necesidades del cuerpo, ruego por los pastoreados y liderados, as\u00ed como tambi\u00e9n renuevo de la visi\u00f3n y provisi\u00f3n del discernimiento espec\u00edfico para cada \u00abcoyuntura\u00bb del ministerio.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es en el tiempo de oraci\u00f3n cuando batallamos junto a Dios por las cosas y personas que el enemigo tiene en sus garras y las sacude. Somos all\u00ed como \u00abel paje de armas\u00bb para el Se\u00f1or. El resuelve batallas sin nosotros, pero quiere hacerlo con nosotros.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De m\u00e1s est\u00e1 extendemos sobre esto, s\u00f3lo quiero recordarnos lo a quienes m\u00e1s debemos hacerlo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiempo de estudio<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hemos sido llamados para dedicar tiempo definido y concreto al estudio de la Palabra de Dios (Esd.7.10; Hch.6.4). Todo gran hombre que nos presente la historia del cristianismo es un estudioso. Un ministerio consistente, en el camino largo no ser\u00e1 posible sin una actitud permanente de estudio, a fin de conocer mejor a Dios y a su Palabra. Cuando esto no ocurre, los pastores nos podemos asemejar a los magos que sacan conejos o palomas de la galera, en muchos casos. La gente pronto se cansar\u00e1 de la misma galera, y del conejo, y la paloma; llegar\u00e1n a ponerles nombres propios, apodos.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos tambi\u00e9n procurar estar actualizados en el \u00e1rea de la literatura cristiana. Es menester mantenemos informados, en lo que nos sea posible, de temas seculares y noticias importantes, as\u00ed como el desarrollar la capacidad de observaci\u00f3n de lo que est\u00e1 pasando con nuestra gente, en el barrio, en la sociedad. Jes\u00fas conoc\u00eda las vicisitudes contempor\u00e1neas, lo que pasaba con Herodes, con Roma, con las cargas impositivas, con los publ\u00edcanos, con los tiempos, los problemas interraciales, etc\u00e9tera. Siempre tendremos que luchar con la tendencia de quedamos dentro de nuestras oficinas, en medio de nuestros libros, en el microclima de nuestra congregaci\u00f3n. La sabidur\u00eda tambi\u00e9n est\u00e1 en las calles (Prov. 8.1-3). Dir\u00eda un amigo: \u00abEl pastor debe tener asfalto\u00bb, refiri\u00e9ndose a la experiencia de transitar las calles. Si no es as\u00ed, todo el caudal de conocimientos y buenos deseos se reducir\u00e1 a unos pocos y no lograr\u00e1 llegar al coraz\u00f3n del pueblo, a la gente en general, la que se comunica mediante lo que vive cotidianamente.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiempo para la familia<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es pastorear prioritariamente a los de nuestra casa. Nuestra \u00aboveja favorita\u00bb ser\u00e1 nuestra esposa y los \u00abcorderitos\u00bb de impostergable labor son nuestros hijos (Ef. 6.4; Col. 3.21; Di. 6.4-9). Si estas prioridades no se practican los resultados negativos estar\u00e1n a la vista tarde o temprano. Alguien dijo que el seno del hogar es nuestro permanente presbiterio (1 Ti. 3.4,5). Este aprobar\u00e1 o no nuestra p\u00fablica actuaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiempo y actitud laboral<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos sido llamados adem\u00e1s para ser un ejemplo en el \u00e1rea laboral. El tiempo de trabajo deber\u00e1 ser honesto y duro en muchos casos, pero con l\u00edmites adecuados, pensando en un servicio a largo plazo y manteniendo el equilibrio con las dem\u00e1s \u00e1reas. Tendremos cuidado de no honrar m\u00e1s lo intelectual y lo espiritual sobre lo manual. Y el m\u00e9todo pedag\u00f3gico de mayor eficacia que podemos usar en nuestra labor es el ejemplo (1 Ts. 2.9,10). Es triste ver a los pastores -orquesta que hacen lodo en la iglesia- Para esa iglesia no hay mucho futuro, ya que ese nombre es el l\u00edmite. Pero sin llegar a eso, qu\u00e9 bien que le hace a la congregaci\u00f3n cuando su pastor hace un alto en las visitas o el estudio y ayuda a los di\u00e1conos a reparar los bancos de la capilla, o toma el pincel y colabora con la pintura.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiempo de cuidado personal<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos sido llamados a ser buenos administradores de nuestro cuerpo, de nuestras emociones y la \u00e9tica personal. No es pecado tomar un tiempo para distracci\u00f3n o deportes, todo lo contrario; es afilar la hoz para cosechar mejor. Dice Mills y Doval en Stress en el Ministerio, (p\u00e1g. 54) \u00abAlgunos estudios indican que el estr\u00e9s; es una experiencia com\u00fan, que alcanza al 75% de los ministerios y que el siervo experimenta estr\u00e9s durante todo su ministerio especialmente en sus primeros a\u00f1os\u00bb. Detr\u00e1s de una ca\u00edda, en medio de malas decisiones, desajuste de la personalidad, etc\u00e9tera, se puede observar casi siempre el h\u00e1bito de vivir \u00absuper conectado\u00bb y en forma permanente, donde no ha existido la pr\u00e1ctica del \u00abcorte placentero\u00bb, luego del trabajo diario, semanal o anual. En muchos casos la imposibilidad de practicarlo pasa por un sost\u00e9n bajo o por una actividad bivocacional, t\u00edpico en los pa\u00edses de nuestra querida Am\u00e9rica Latina. James E. Giles, en De pastor, menciona el problema del salario como causa principal de deserci\u00f3n ministerial (p\u00e1g 14). Evidentemente si esto es as\u00ed, \u00a1cu\u00e1nto necesitamos aplicar a nuestras vidas y ense\u00f1ar a nuestras congregaciones sobre la administraci\u00f3n cristiana!<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en lo \u00e9tico, ser\u00e1 indispensable que, si la gente habla mal, que lo haga mintiendo (1Pe.3.16). Y aun as\u00ed, el dar lugar a pensar mal es pecado de estupidez, dif\u00edcil de reparar en muchos casos. En M\u00e9xico es famoso el dicho: \u00abcu\u00eddate de la lana (dinero), de la fama y de la dama\u00bb. En el liderazgo es necesario no s\u00f3lo serlo, sino tambi\u00e9n parecerlo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ENFRENTANDO LA REALIDAD DEL JUICIO<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las Escrituras encontramos un gran caudal de juicios que Dios llevar\u00e1 a cabo: a los dioses, a los malos, a los creyentes, a los dirigentes pol\u00edticos, a ciudades, sociedades, naciones &#8230;y tambi\u00e9n parecerlo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en 1912. Carlos Jefferson, en el libro El ministro como pastor, afirmaba: \u00ab\u00a1Que gran libertad goza el ministro en la programaci\u00f3n de su tiempo! Semejantes libertades son peligrosas, pues se pueden malgastar miles de horas, o estropear miles de almas\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo reconoce la responsabilidad de dar cuentas ante, a lo menos, cuatro estrados judiciales (1Co. 4.3-5). Primero el estrado en la comunidad no cristiana, segundo el estrado de la propia congregaci\u00f3n, tercero el tribunal de la conciencia y cuarto el Tribunal de Cristo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a la sociedad en general<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 piensa nuestro entorno no creyente acerca de nuestro ministerio? 1Timoteo 3.7 dice del obispo: \u00abEs necesario que tenga buen testimonio de los de afuera\u00bb, y agrega \u00abpara que no caiga en descr\u00e9dito y lazo del diablo\u00bb. En el buen testimonio no s\u00f3lo se involucra la idea de cometer pecados espectaculares solamente; tiene que ver tambi\u00e9n con la coherencia con que hagamos las cosas, como pensamos, hablamos y nos relacionados. Que nos digan \u00ablocos\u00bb porque no aceptan la predicaci\u00f3n del Cristo crucificado o la doctrina b\u00edblica en alg\u00fan aspecto, \u00a1fen\u00f3meno! \u00a1Gloria a Dios! Pero si afirman que estamos fuera de s\u00ed por pr\u00e1cticas extravagantes en nuestros cultos o por afirmaciones irresponsables, hasta Pablo coincide en que ellos tienen raz\u00f3n, (1 Co. 14.23). O bien, cuando hacemos afirmaciones comprobadamente inexactas, faltas de mesura o equilibrio emocional, nuestros jueces terminar\u00e1n teniendo raz\u00f3n, por m\u00e1s incr\u00e9dulos que sean.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a la congregaci\u00f3n<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el segundo estrado, \u00a1generalmente en permanente sesi\u00f3n espont\u00e1nea, tanto como el primero! Dios ha provisto a la congregaci\u00f3n para cobertura espiritual de cada uno y como lugar adecuado para el desarrollo de nuestras vidas. As\u00ed como la iglesia ha reconocido la autoridad del siervo, este nunca debe desconocer la autoridad de aquella sobre su ministerio. Pocas semanas atr\u00e1s nos visit\u00f3 en nuestra ciudad Frank Dietz, de la organizaci\u00f3n Operaci\u00f3n Movilizaci\u00f3n (barcos Doulos y Logos II) Tuvimos una excelente conferencia para pastores, donde \u00e9l nos habl\u00f3 de lo significativo de no llevar adelante ministerios \u00absueltos\u00bb, independientes de la iglesia local. El abri\u00f3 su coraz\u00f3n y nos cont\u00f3 c\u00f3mo, siendo pastor de una peque\u00f1a iglesia en California, \u00e9l se sienta con los ancianos que comparten el trabajo para rendir cuernas, en un esp\u00edritu fraterno y de oraci\u00f3n acerca de tiempo, dinero, relaciones, problemas personales o lo que fuere, al regresar de cada uno de sus viajes. \u00abLa ca\u00edda de muchos conocidos siervos \u0096dec\u00eda Dietz- ha respondido, en alguna medida, a la independencia que estos mantuvieron respecto a sus iglesias locales\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tribunal de la conciencia<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces, este permanece en \u00abhuelga\u00bb o no trabaja por haber \u00abpactado\u00bb con el acusado. Daniel Acu\u00f1a, un colega de una ciudad costera, en cierta oportunidad nos dec\u00eda a l\u00edderes de nuestra denominaci\u00f3n: \u00ab\u00a1A veces los pastores nos permitimos cada cosa&#8230;!\u00bb, haciendo referencia a cuan blandos y permisivos que solemos ser con nosotros mismos. Por otro lado, el pastorado es un rol especial para sufrir ataques de sobre responsabilidad, exagerar culpas, cargar con las ajenas, crear las que son ficticias o aun las neur\u00f3ticas. El Nuevo Testamento llama a eso \u00abmala conciencia\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 necesario es el h\u00e1bito de la confesi\u00f3n inteligente, genuina, precisa, honesta e inmediata y la confianza en la eficacia de la sangre de Jesucristo! (He.10.22; Stgo. 5.16; 1Jn. 1.9). Pablo aclara que la conciencia no es un tribunal absoluto: \u00abno por eso soy justificado\u00bb, pero s\u00ed estamos llamados a caminar con buena conciencia (1 Ti. 1.5-19; He. 13-18; 1 Pe. 3.16-18).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tribunal del Se\u00f1or<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hijo de Dios ya vive la eternidad y el Se\u00f1or, en un sentido, ya est\u00e1 juzgando. Lo hace a trav\u00e9s de la Palabra, de la Iglesia, de la voz interna del Esp\u00edritu Santo, y las circunstancias. Seg\u00fan 2 Corintios 5-10, un d\u00eda llegaremos ante su Tribunal, y si bien este encuentro no ser\u00e1 de condenaci\u00f3n, algunos quiz\u00e1 perderemos recompensas que estaban preparadas para nosotros (1 Co.3.15).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPodremos imaginamos lo que en verdad ser\u00e1 presentamos ante su Trono y empezar a dar excusas de por qu\u00e9 no hicimos esto, o por qu\u00e9 no fuimos diligentes en aquello? \u00bfCon qu\u00e9 rostro aceptaremos su don y bendici\u00f3n en ese momento, cuando se pongan en evidencia nuestras flaquezas, perezas y necedades? \u00ab\u00bfC\u00f3mo administraste lo que consegu\u00ed en la cruz?\u00bb, ser\u00e1 la pregunta principal.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con lo poco que sabemos referente al juicio, al extendemos sobre el tema corremos el riesgo de la irreverencia, pero el tribunal estar\u00e1, y debemos ministrar de tal forma como alegrar al Se\u00f1or en esa ocasi\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA PAZ EN EL VIENTO FUERTE<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe acuerda, querido consiervo, del relato donde Jes\u00fas calma la tempestad? \u00a1Cu\u00e1ntas veces habr\u00e1 predicado sobre \u00e9l! Era una barca llena de pastores \u00a1y en ese momento eran los mejores pastores del mundo! Pero de pronto se produjo un desorden tal, que no sab\u00edan por donde empezar, \u00abpero El dorm\u00eda \u00bb (Mt 8.24).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El es quien nos dio todo. Tambi\u00e9n quien nos indica nuestra sagrada responsabilidad. Pero El va con nosotros en la barca del ministerio cristiano para reprender a los vientos y al mar, y para crear, cuando se hace imprescindible, una grande bonanza. Nosotros all\u00ed, un poco conmovidos por la maravilla, naveg\u00e1remos con una sonrisa en nuestros rostros al saber que es El, y pondremos cada cosa en su lugar, secaremos la ropa mojada, curaremos la herida de los sacudones y pediremos perd\u00f3n por la impaciente incredulidad.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerde al equilibrista del circo. Quiz\u00e1s tenemos que confesar que algunos platos se nos han ca\u00eddo y otros han dejado de girar. Pero, \u00a1qu\u00e9 bueno es pensar que Dios puede adiestrarnos (Sal. 144.1) para una nueva funci\u00f3n! Y el gran d\u00eda llegar\u00e1 donde las gradas estar\u00e1n llenas de la nube de testigos He. 12.1); aplaudir\u00e1n fervorosamente y alabar\u00e1n al Se\u00f1or con alegr\u00eda; mientras El nos mirar\u00e1 afirmando: \u00abVen, buen siervo y fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondr\u00e9, entra en el gozo de tu Se\u00f1or\u00bb (Mt. 25.21; Hch. 20.24).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apuntes Pastores. Volumen VIII \u0096 N\u00famero 2<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Eduardo Zarazaga Al reflexionar acerca de la administraci\u00f3n integral de la vida pastoral, uno siempre se enfrenta a la idea de varias \u00e1reas que funcionan al mismo tiempo. 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Para esto se necesita una gran dosis de equilibrio y la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-mayordomia-de-la-vida-pastoral\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa mayordom\u00eda de la vida pastoral\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2120","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}