{"id":2122,"date":"2015-12-01T00:38:15","date_gmt":"2015-12-01T05:38:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jaque-a-la-salud-del-ministro\/"},"modified":"2015-12-01T00:38:15","modified_gmt":"2015-12-01T05:38:15","slug":"jaque-a-la-salud-del-ministro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jaque-a-la-salud-del-ministro\/","title":{"rendered":"\u00abJaque\u00bb a la salud del ministro"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por James L. Johnson<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Dios no ha prometido inmunidad al que se causa da\u00f1os f\u00edsicos y mentales en pro del Reino. El ministro que descuida su salud no queda excepto de enfermedades. De su propia experiencia, y debido a la enfermedad del coraz\u00f3n que sufri\u00f3, el autor nos comparte esta interesante reflexi\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>No soy m\u00e9dico, pero los m\u00e9dicos me conocen muy bien, y yo los he llegado a apreciar m\u00e1s que nunca. Hoy estoy d\u00e1ndome cuenta de lo que me he causado durante mi vida como pastor, misionero, hombre de negocios cristianos y escritor. Hace m\u00e1s de un a\u00f1o, una operaci\u00f3n de coraz\u00f3n abierto (un by-pass cu\u00e1druple durante el cual mor\u00ed dos veces) lo comprob\u00f3 una vez para siempre: Dios no es el autor del abuso f\u00edsico y mental que nos causamos por el bien del Reino.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando Nietzsche dijo que \u00abuna vida sedentaria es un verdadero pecado contra el Esp\u00edritu Santo\u00bb, el expres\u00f3 la raz\u00f3n por la cual los ministerios y escritores son el m\u00e1ximo riesgo para las compa\u00f1\u00edas de seguros. Ambas profesiones involucran demasiados l\u00edmites de tiempo y demasiado estar sentados (aconsejando, investigando, escribiendo sermones, o lo que quiera), lo cual crea calor continuo en el sistema arterial.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi propia complicada operaci\u00f3n de coraz\u00f3n en marzo de 1978 a la edad de 50 a\u00f1os dej\u00f3 pocas dudas de cu\u00e1nto yo me hab\u00eda ocasionado. Hab\u00eda pastoreado durante seis a\u00f1os, misionero durante otros tres, ense\u00f1ado periodismo en la facultad y escrito libros. Nadie dijo que tuviera que hacerlo todo al mismo tiempo, pero el ministerio es a menudo un galope fren\u00e9tico para mantenerse al d\u00eda con las demandas de la gente, programas, horarios, compromisos para charlas, y las necesidades de la familia, sumado a todo lo dem\u00e1s.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando finalmente me estrell\u00e9 en lo mejor de mi vida, me enfrent\u00e9 a un duro y largo camino de regreso. No es que haya operaciones de coraz\u00f3n simples, pero la m\u00eda fue m\u00e1s complicada que lo normal. Esta fue provocada por un sentido de invencibilidad divina-humana que dec\u00eda \u00abmientras est\u00e9 haciendo la obra del Se\u00f1or, nada realmente malo podr\u00e1 sucederme, a nivel f\u00edsico\u00bb. Estoy a\u00fan vivo por la gracia de Dios. Muchos de mis colegas no lo est\u00e1n. Fui afortunado de tener tempranas advertencias de que mi coraz\u00f3n no estaba soportando las presiones del ministerio. Otros no reciben ninguna indicaci\u00f3n. En un instante est\u00e1n rugiendo a trav\u00e9s de los desaf\u00edos de la vida, y al siguiente ya no est\u00e1n m\u00e1s. Dios, en muchos de estos casos, nunca quiso eso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Y no le est\u00e1 ocurriendo a algunas pocas personas. Recientemente me reun\u00ed con una docena de ministros en el Oeste Medio de mi pa\u00eds para simplemente cenar e interactuar socialmente. Para la mayor\u00eda de ellos, era la primera vez que se tomaban una hora para hacer eso. Pero mientras habl\u00e1bamos, descubr\u00ed que cada uno de ellos sufr\u00eda ya alguna perturbaci\u00f3n en las defensas de su cuerpo: colitis, diverticulitis, migra\u00f1as, dolores en el pecho, presi\u00f3n alta, por nombrar s\u00f3lo algunas cosas. No eran viejos, eran todos de mediana edad y a\u00fan m\u00e1s j\u00f3venes que eso. Luego de haberlos escuchado a todos, tom\u00e9 la palabra y dije: \u00abCaballeros, \u00a1apaguen sus m\u00e1quinas!\u00bb. Por supuesto que es m\u00e1s f\u00e1cil decirlo que hacerlo, y ellos as\u00ed lo expresaron. Trat\u00e9 de comprender ya que yo mismo me hab\u00eda propuesto hacerlo durante a\u00f1os, pero siempre hab\u00eda algo m\u00e1s, alguna persona m\u00e1s necesitada, una charla o escrito m\u00e1s para preparar. Pero, o se para la actividad, o la actividad lo para a uno.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi cardi\u00f3logo me dijo durante mi recuperaci\u00f3n de la operaci\u00f3n: \u00abNo es de sorprenderse que muchos de Uds., de los que est\u00e1n en el ministerio cristiano, especialmente pastores, sufran estos achaques mortales. Una ojeada a los horarios del pastor t\u00edpico o de un l\u00edder cristiano es suficiente evidencia; o se contempla al cuerpo y a la mente como tesoros que deben ser cuidados, como herramientas afiladas finalmente dadas por Dios para ser usadas con sabidur\u00eda o son ignoradas. Hacer lo primero es equilibrar la vida y tener mayor posibilidad de longevidad y efectividad. Hacer lo segundo es invitar a la enfermedad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por supuesto, es cierto que este abuso f\u00edsico no se limita a los ministros u otros l\u00edderes cristianos. Ocurre igualmente en el mundo secular. Pero al ministro le viene como un shock. Mi honesta confesi\u00f3n pocas horas antes de la operaci\u00f3n de coraz\u00f3n fue: \u00abDios, durante 22 a\u00f1os de mi vida te di todo lo que ten\u00eda. Me romp\u00ed la espalda por vos. Pero no me import\u00f3, estaba haciendo lo m\u00edo, usando los dones que T\u00fa me diste. En cierto modo, me parece que tendr\u00eda que tener un poco m\u00e1s de ventaja que los que no te conocen, o que los que s\u00ed pero est\u00e1n muy contentos de estar fuera de la acci\u00f3n\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Era yo el salmista despotricando contra lo injusto de mi condici\u00f3n, cuando lo que Dios intentaba era llamarme la atenci\u00f3n sobre lo que me estaba haciendo a mi mismo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las exigencias a que exprimamos el tiempo no son menos que horrendas, y uno rara vez se da cuenta de la sutil corrosi\u00f3n en nuestras entra\u00f1as en cada tema, reuni\u00f3n del consejo, en cada reuni\u00f3n de la escuela dominical, en cada sesi\u00f3n de consejer\u00eda, o en la confrontaci\u00f3n con alg\u00fan miembro irritado de la iglesia. El pastor sermonea, casa, entierra, bautiza, visita, confronta, aconseja y carga con el presupuesto sobre sus espaldas. Debe responder al consejo de ancianos y a su congregaci\u00f3n, adem\u00e1s de hacerlo ante su esposa y sus hijos. Debe organizar su equipo, tener alta su moral, supervisar sus \u00e1reas de responsabilidad (porque si algo anda mal, \u00e9l, el pastor, es responsable). Debe tranquilizar, motivar, estimular, inspirar, y organizar mientras mantiene un aspecto \u00absereno\u00bb dentro de una comunidad que puede estar disgreg\u00e1ndose. Tambi\u00e9n debe separar sus preocupaciones personales hacia su mujer e hijos, sus deseos para ellos y su futuro, de lo que es su vocaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Muchos ministros han visto a su familia desvanecerse ante sus ojos, causa de largas horas en la iglesia, esas reuniones de consejo de medianoche, reuniones de misiones, banquetes de j\u00f3venes y reuniones de escuela dominical (\u00abPastor, si usted no viene, muchos no vendr\u00e1n\u00bb). A medida que se va dando cuenta de que est\u00e1 perdiendo contacto con el tesoro de su vida, su familia, se da mucho m\u00e1s cuenta de las tensiones de su ministerio. Una puntada de ansiedad lo invade y lentamente comienza a encender la llama dentro de \u00e9l hasta que algo se derrumba.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Agreguen a esto la sensaci\u00f3n de inseguridad en su trabajo. Un pastor no tiene contrato, no tiene ninguna seguridad de que va a durar m\u00e1s de un a\u00f1o en la iglesia que sea. Desde el momento en que es nombrado est\u00e1 siendo probado continuamente. Cada domingo, ma\u00f1ana y tarde; y los mi\u00e9rcoles a la noche tambi\u00e9n tiene cr\u00edticas frente a \u00e9l. Ninguna de ellas pretende ser eso, a pesar de que algunas son m\u00e1s articuladas y vocales que otras. Pero dentro del terreno consciente de cada pastor existe la comprensi\u00f3n de que si no lo reduce a ciertas especificaciones, especialmente aquellas de los l\u00edderes en opini\u00f3n, estar\u00e1 en suelo precario.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Me he sentado con ministros que estaban deshechos porque no la \u00abcortaron\u00bb. Los he visto peleando para mantenerse firmes a\u00fan cuando sab\u00edan perfectamente que la corriente les era adversa. La causa no era la falta de habilidad para comunicarse, era simplemente un caso de agotamiento. Atrapado por mil tareas administrativas el pastor permite que sus h\u00e1bitos de estudio sufran y finalmente esto aflora en sus pr\u00e9dicas. Todo esto carcome el m\u00fasculo del coraz\u00f3n de cualquier hombre, o las paredes del est\u00f3mago, o las arterias, todo aquello que compone el milagro que es el cuerpo humano.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Paul Tournier en su libro Escape de la soledad (\u00abEscape from Lonliness\u00bb, Westminster Press) dice: \u00abRara vez he sentido el asilamiento del hombre moderno en forma m\u00e1s poderosa que vi\u00e9ndolo en una cierta diaconisa o pastor. Entusiasmado con el activismo desenfrenado de la iglesia, este \u00faltimo tiene reuni\u00f3n tras reuni\u00f3n, est\u00e1 siempre predicando, a\u00fan en conversaciones personales, con un programa tan cargado que ya no encuentra tiempo para meditar, no abriendo nunca su Biblia a menos que sea para encontrar temas para sus sermones. Ya no se alimenta m\u00e1s personalmente. Un pastor tal como \u00e9ste, luego de varias charlas conmigo, dijo abruptamente: \u00abSiempre estoy orando como pastor, pero hace mucho tiempo que no oro simplemente como hombre\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Algunos ministros admiten esto, algunos no, en realidad, demasiados no. Por supuesto siempre est\u00e1n los que no sienten nada de esto. Pero los que sienten que esto les est\u00e1 mordisqueando por dentro y que quieren protegerse de un colapso f\u00edsico o emocional deben encarar los problemas que contribuyen a esto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por empezar el pastor debe reconocer que las presiones, si las hay, son reales. El puede o no ser consciente de ellas, pero un chequeo f\u00edsico por a\u00f1o, de alguna manera las descubre. (Es asombroso enterarse de cu\u00e1ntos pastores jam\u00e1s se hacen un chequeo anual). Si es consciente de ellas, no debe sacar la conclusi\u00f3n de que son nada m\u00e1s que otro de sus \u00abriesgos laborales\u00bb. Muchos pastores no aceptan que la ayuda m\u00e9dica sea necesaria, y muy pocas veces le indican a los ancianos que necesitan un respiro. Pero, el tener como botiqu\u00edn casero una farmacia, deber\u00eda ser indicio suficiente de que algo anda mal.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por supuesto que no le es f\u00e1cil a un ministro admitir ser vulnerable en la \u00abcarne\u00bb en este sentido. Desde los d\u00edas de seminario y a trav\u00e9s de su preparaci\u00f3n \u00e9l est\u00e1 condicionado a ser una roca para su gente, que no se dobla f\u00e1cilmente con los vientos. Y si hay dolor, deber\u00e1 ser sufrido en un lugar privado con Dios. M\u00e1s de un pastor que yo conozco han sufrido \u00falceras perforadas o terribles migra\u00f1as y no han querido dec\u00edrselo a nadie para que no hubiera indicios de alguna debilidad en su espiritualidad o su llamado. Nadie sabe de d\u00f3nde proviene esta actitud, si es presunci\u00f3n del ministro o de la congregaci\u00f3n. Est\u00e1 enterrado en alguna parte de la \u00e9tica de trabajo cristiano que dice que ciertos l\u00edderes simplemente no se enferman.<\/P><br \/>\n<P align=justify>As\u00ed pues, para comprobar la continua erosi\u00f3n que presiones insidiosas pueden causar, el pastor no debe solamente admitir que las tiene, sino tambi\u00e9n ver de resolver la estructura misma que parece estar favoreci\u00e9ndolas. No es poner la culpa afuera. Pero es esencial descubrir de d\u00f3nde proviene este desgaste.<\/P><br \/>\n<P align=justify>DELIMITANDO FUNCIONES <\/P><br \/>\n<P align=justify>La mayor parte de las veces viene por tratar de trabajar dentro de una estructura donde la autoridad es confusa y est\u00e1 fragmentada. Consultando con 50 pastores durante una convenci\u00f3n ministerial no hace mucho tiempo, descubr\u00ed que 48 de ellos no hab\u00edan discutido jam\u00e1s qu\u00e9 clase de estructura de autoridad de la iglesia estaban aceptando cuando fueron llamados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En otras palabras, el pastor necesita saber qu\u00e9 papel juega en el proceso de tomar decisiones de la iglesia. \u00bfQui\u00e9n forma parte del personal? \u00bfCu\u00e1les son las provisiones para pastores asistentes? \u00bfD\u00f3nde residen la autoridad y responsabilidad, en los ancianos o en \u00e9l? Ning\u00fan ministro puede actuar en un vac\u00edo; si lo hace es inevitable que se despierte durante las noches para reflexionar sobre los problemas del arreglo del \u00f3mnibus, problemas del curr\u00edculum, en el coro, el mantenimiento, etc. O si no, puede ser que se despierte pregunt\u00e1ndose si las decisiones giran alrededor de \u00e9l, o est\u00e1n principalmente en manos de los ancianos, o en las de alg\u00fan otro administrador \u00abauto-nombrado\u00bb. Ya sea que la iglesia tenga 100 miembros o 1.000, el pastor debe saber en qu\u00e9 terreno pisa, de qu\u00e9 recursos dispone y a qui\u00e9n tiene para ayudarle en el uso de los mismos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Para evitar el grave problema de tener responsabilidades sin autoridad definida, \u00e9l podr\u00eda muy bien empezar por ver c\u00f3mo se distribuye en realidad la divisi\u00f3n de trabajos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En mi caso, un curso en administraci\u00f3n poniendo \u00e9nfasis en el uso de la autoridad y en c\u00f3mo delegar, me habr\u00eda ahorrado mucho camino in\u00fatil y esfuerzo innecesario. Desafortunadamente pocos seminarios ofrecen un curso as\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si los dem\u00e1s no asumen responsabilidades, el pastor encuentra que est\u00e1 llevando a cabo toda la gama de tareas; desde averiguar el tama\u00f1o de bombitas de luz en los pasillos hasta patrullar los ba\u00f1os, y asegurarse de que los himnarios est\u00e9n en los bancos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una vez que el ministro domina la estructura de la organizaci\u00f3n, puede comenzar a infundir autoridad con responsabilidad al personal, funcionarios y trabajadores voluntarios. Entonces podr\u00e1 enfrentarse al asesino n\u00famero uno que continuamente lo acosa d\u00eda tras d\u00eda: su mal uso del tiempo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pasear en bicicleta los lunes a la ma\u00f1ana est\u00e1 bien, pero un paseo una vez a la semana por los parques de la ciudad no va a ser suficiente para calmar la tensi\u00f3n de toda la semana. Delegue o no, el pastor lleva a\u00fan una pesada carga. Simplemente debe evadirse de la rutina llena de tensiones y conseguir un tiempo para cambiar deliberadamente de ritmo, caso contrario, la presi\u00f3n lo va a alcanzar. Esto implica disciplina, pero \u00e9l necesita tiempo simplemente para sentarse y pensar, reflexionar, orar y estudiar en una atm\u00f3sfera de calma. Demasiados pastores desestiman la presi\u00f3n que ejerce el tener que predicar exitosamente a su gente tres veces a la semana. S\u00ed, Dios es Dios, pero Dios no compensa la falta consciente de una preparaci\u00f3n cuidadosa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Un pastor, con su salud quebrantada a los 38 a\u00f1os, dijo: \u00abDurante los cinco a\u00f1os que estuve en la iglesia nunca fui a un partido de pelota. Me encanta el f\u00fatbol, pero de alguna manera sent\u00eda que un d\u00eda, en el estadio, deber\u00eda salir corriendo para atender a alguien en conflicto. Pero a\u00fan as\u00ed yo necesitaba un cambio de aire, cada pic-nic de la iglesia al que yo iba, implicaba alguna meditaci\u00f3n dirigida por mi, y esa continua sonrisa de relaciones p\u00fablicas que se supone que acompa\u00f1a al pastor. Eso no me importaba en absoluto; quer\u00eda mucho a las personas y esos pic-nics, pero yo necesitaba ir a alg\u00fan lugar donde pudiera abandonar mis zapatos y caminar descalzo sobre el pasto de vez en cuando. El golpeteo familiar de las demandas de la iglesia me estaba alcanzando. Al poco tiempo empec\u00e9 a estar cansado, luego todo aquello me puso tenso. La vida pasaba, yo estaba predicando, aconsejando, ministrando, etc., ciertamente lo que quer\u00eda hacer. Pero no estaba saboreando de nada m\u00e1s en mi vida, de las cosas que me equilibrar\u00edan como hombre y como l\u00edder\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hay algunos pasos pr\u00e1cticos que usted como pastor, puede tomar para aliviar esta clase de esfuerzo y evitar el desastre f\u00edsico.<\/P><br \/>\n<P align=justify>SUGERENCIAS<\/P><br \/>\n<P align=justify>Primero:Aceptar el hecho de que la tensi\u00f3n existe y no puede ignorarla como un riesgo profesional. Un chequeo f\u00edsico por a\u00f1o puede decir mucho de lo que le est\u00e1 pasando a su cuerpo, mente y emociones. Anote en su agenda, con un a\u00f1o de anticipaci\u00f3n, la cita m\u00e9dica, y no deje que nadie ni nada atente contra ella. Adem\u00e1s, cultive una buena relaci\u00f3n con el m\u00e9dico, lo que le garantizar\u00e1 una comunicaci\u00f3n correcta en cuanto a lo que est\u00e1 pasando en su cuerpo y lo que debe hacer para aliviar el problema, luego, obedezca su consejo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Segundo:Aseg\u00farese de dejar libre, con regularidad, un d\u00eda para estar completamente fuera de toda actividad de la iglesia. Nada de estudio, ni de bosquejar el serm\u00f3n y bicicleta los lunes por la ma\u00f1ana no es suficiente. Haga que sea un d\u00eda lejos de la comunidad, ya sea una visita al museo de arte, participar en el juego de pelota o hacer una salida al campo con su familia. Que sea un d\u00eda que se caracterice por su total relajaci\u00f3n. Algunas de las mejores reflexiones sobre la naturaleza de Dios y de su sabidur\u00eda aparecen en los momentos en que uno est\u00e1 simplemente caminando por un camino de arbustos. M\u00e1s a\u00fan, por supuesto, un d\u00eda as\u00ed baja la temperatura de la \u00abplanta qu\u00edmica\u00bb y refresca la mente y el esp\u00edritu para continuar las tareas. Solicite al consejo de ancianos que autorice este d\u00eda. Lo har\u00e1n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tercero:Prop\u00f3ngase hacer ejercicio por lo menos una hora por d\u00eda. Encuentre la actividad que m\u00e1s le guste, y h\u00e1gala. Todas las tensiones acumuladas durante el d\u00eda pueden ser echadas fuera muy r\u00e1pidamente de esta manera. Pero debe ser todos los d\u00edas. Programas de ejercicios irregulares son casi in\u00fatiles. Pero programas diarios y sistem\u00e1ticos condicionan al cuerpo y a la mente m\u00e1s que ninguna otra cosa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuarto:F\u00f3rmese al h\u00e1bito de decir no a los eventos y horarios que no sean necesarios para la funci\u00f3n de pastor. Evite esos compromisos de dar charlas en verano en el Instituto B\u00edblico de su localidad. Es lindo que a uno se lo pidan, pero la continua presi\u00f3n de estar frente a la gente comunicando efectivamente hace que la adrenalina corra por mucho tiempo y muy r\u00e1pido. Los pastores que usan sus vacaciones para hablar en campamentos no se est\u00e1n ayudando a s\u00ed mismos, y podr\u00e1n, quiz\u00e1s, estar abusando de un cuerpo m\u00e1s de lo que ser\u00e1 posible reparar. Si Jes\u00fas tom\u00f3 tiempo para descansar, para alejarse de la muchedumbre, entonces \u00bfsobre qu\u00e9 base explica usted un itinerario ministerial de doce meses?, no es posible. Y, si hay un verdadero deseo de preservar el cuerpo que Dios nos dio para un tiempo extenso de ministerio, esto solo ser\u00e1 posible si las presiones y esfuerzos son aligerados. Lo mismo pasa con los programas en la iglesia. Los j\u00f3venes pueden tener su banquete, las mujeres pueden tener sus almuerzos misioneros, y los hombres pueden tener sus partidos de bochas sin el pastor. De vez en cuando Ud. puede concurrir, pero evite la sensaci\u00f3n de que tiene que estar en todo para poder preservar su empleo. Acl\u00e1rele esto a los ancianos desde un comienzo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Quinto: Averig\u00fce exactamente como est\u00e1 estructurada la autoridad dentro de la iglesia. \u00bfQui\u00e9n es responsable por cuales cosas? \u00bfQui\u00e9n toma las decisiones en qu\u00e9 \u00e1rea? \u00bfQu\u00e9 recursos hay para lograr ciertas tareas? \u00bfQu\u00e9 posibilidades hay de contratar a un pastor asistente para hacer visitaciones, por ejemplo? \u00bfHay un encargado permanente del edificio?, si no es as\u00ed, pida uno. El pastor no tiene tiempo suficiente para lavar los ba\u00f1os o las aulas de la escuela dominical y encima de todo lo dem\u00e1s sacar el polvo de los bancos. Delegue todas la tareas que puedan ser hechas por otro que ser\u00e1 responsable de hacerlas, y bien. Los trabajadores voluntarios son de gran ayuda, especialmente si se comprometen a aliviar la carga, y al mismo tiempo participar en la continuaci\u00f3n del trabajo. Pero elija esos voluntarios cuidadosamente. Mant\u00e9ngase en contacto con ellos; ay\u00fadelos a sentirse esenciales para el ministerio de la iglesia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sexto:Delegue libremente, y una vez que lo haga qu\u00e9dese fuera de la operaci\u00f3n en cuesti\u00f3n. Demasiados pastores queman sus v\u00e1lvulas muy pronto porque insisten en supervisar todo lo que pasa en la iglesia, a\u00fan cuando la responsabilidad de esas tareas le haya sido dada a otro. Aseg\u00farese que los ancianos sepan qui\u00e9n est\u00e1 haciendo que tarea as\u00ed ellos pueden controlar, si fuera necesario.<\/P><br \/>\n<P align=justify>S\u00e9ptimo:Aprenda a dirigir una reuni\u00f3n de negocios de la iglesia. Si alguna facultad local ofrece un curso de administraci\u00f3n de este tipo, enr\u00f3lese y aprenda el proceso. M\u00e1s de un pastor cargado con esta tarea, y no familiarizado con principios de administraci\u00f3n, puede quiz\u00e1s desperdiciar su tiempo y el de sus ocupados ejecutivos. Hay una forma correcta y una incorrecta de presidir sesiones de negocios. La forma incorrecta se evidencia cuando se pasan demasiadas horas con una agenda muy extensa. Los pastores que intentan liderar en este \u00e1rea cuando no est\u00e1n preparados para ello encontrar\u00e1n que viven cansados, y ni que hablar de los miembros de ese comit\u00e9. Las reuniones de negocios de las iglesia deber\u00edan ser r\u00e1pidas, decisivas y cortas. Ello evita que haya exasperaci\u00f3n, lo cual a su vez, evita que la presi\u00f3n sangu\u00ednea se eleve hasta las nubes.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Octavo:No tome las cr\u00edticas como algo que lo degrada personalmente. Un pastor debe ver las cartas an\u00f3nimas llenas de quejas as\u00ed como las ve un pol\u00edtico; pero si permite tomarlas como una indicaci\u00f3n terminante sobre su \u00e9xito pastoral, no durar\u00e1 mucho, ciertamente nada duele tanto como las cr\u00edticas. Pero permitirles que quiebren nuestra confianza, que diluyan la sensaci\u00f3n de ser aceptado por todos; es iniciar una cadena de ondas de irritaci\u00f3n dentro de uno. Ignore las cartas con cr\u00edticas an\u00f3nimas. Pero, mientras tanto, averig\u00fce el nivel de aceptaci\u00f3n con el consejo de ancianos, repase las cr\u00edticas con ellos, pida que le den consejos para saber si las quejas de esa naturaleza son v\u00e1lidas o no. \u00a1Pero no se inquiete por ellas! No hay nada que carcoma con m\u00e1s insidia al coraz\u00f3n que el no sentirse querido o aceptado. Hay cr\u00edticas que vale la pena recibirlas. Pero muchas que no. Aprenda a diferenciarlas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Noveno:Cultive un amigo confidente en la iglesia. Pocos pastores tienen un Lucas a quien poder compartir sus necesidades. En una iglesia, un hombre se propuso dejarme largar la presi\u00f3n una vez al mes o tantas veces cuantas fueran necesarias, acerca de problemas de la iglesia, la estructura o la carga de trabajo. Ni una sola vez traicion\u00f3 mi confianza. Or\u00f3 conmigo, me aconsej\u00f3, me dej\u00f3 sacar mis frustraciones, y luego estuvo a mi lado. Tenga cuidado al elegir su confidente, pero sobre todo, encuentre uno que va a continuamente compartir, dar, y recibir. De otra manera usted se sentir\u00eda totalmente solo, frustrado por no poder sacar sus tensiones y sus visiones. Si no existe este desahogo, la presi\u00f3n interna continuar\u00e1 creciendo hasta que vuele la tapa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>D\u00e9cimo:Mantenga una relaci\u00f3n \u00edntima con su esposa y su familia. Permita que su esposa comparta sus cargas, pero no la abrume con las que son innecesarias. Su esposa es m\u00e1s que un adorno, un proveedor de comida, una madre. Ella es y puede encontrar alivio a sus propias presiones. La esposa y la familia que est\u00e1n fuera de las luchas del pastor est\u00e1n siendo realmente enga\u00f1ados, y ellos son los que m\u00e1s sufren cuando algo malo pasa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No hay f\u00f3rmulas ingeniosas para negociar el camino pastoral, por supuesto, cada pastor debe estar consciente de s\u00ed mismo en relaci\u00f3n a cada \u00e1rea de su ministerio, y debe tomar los pasos necesarios para evitar los efectos debilitantes de la frustraci\u00f3n y la ansiedad. Dios sabe que est\u00e1n all\u00ed. No hay raz\u00f3n para confesar el estr\u00e9s y tomar medidas para curarlo. Dios se preocupa. Pero, nuevamente, todo vuelve a usted al final. O eval\u00faa con realismo las presiones que soporta e intenta seriamente aliviarlas o sufrir\u00e1 en alg\u00fan momento una cr\u00edtica \u00abpinchadura\u00bb. La \u00abpinchadura\u00bb no necesita producirse; todo depende de su deseo de examinar el panorama de su ministerio y sacar algunas conclusiones. De ah\u00ed en m\u00e1s, la cura est\u00e1 a su alcance.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El ministerio es un servicio tremendamente gratificante. La gente desea proteger a sus pastores como protegen a los miembros de su propia familia. Pero el pastor debe darse cuenta de que \u00e9l tambi\u00e9n necesita ser ayudado, as\u00ed como el ayuda a otros. Es, en realidad, una cuesti\u00f3n de mayordom\u00eda. No hay gente que vale un mill\u00f3n de d\u00f3lares en el ministerio, no hay hombres bi\u00f3nicos. Todos deben enfrentarse con la misma fragilidad. La clave es aceptar esto, y luego tomar pasos para \u00abpreservar y proteger\u00bb. El pastor se lo debe a Dios y a la gente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a9 Leadership 1980. Usado con permiso. \u00a9 Apuntes Pastorales. Volumen II \u0096 N\u00famero 2. Traducido y adaptado por Desarrollo Cristiano Internacional, todos los derechos reservados.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por James L. Johnson Dios no ha prometido inmunidad al que se causa da\u00f1os f\u00edsicos y mentales en pro del Reino. El ministro que descuida su salud no queda excepto de enfermedades. 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