{"id":21309,"date":"2016-04-04T14:46:39","date_gmt":"2016-04-04T19:46:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/exegesis-biblicametaspor-john-piper\/"},"modified":"2016-04-04T14:46:39","modified_gmt":"2016-04-04T19:46:39","slug":"exegesis-biblicametaspor-john-piper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/exegesis-biblicametaspor-john-piper\/","title":{"rendered":"Ex\u00e9gesis b\u00edblica\/Metas\r\nPor John Piper"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<h4> <span class=\"mw-headline\" id=\"Los_afectos\"> Los afectos <\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\">Pero a \u00e9ste mirar\u00e9: al que es humilde y contrito de esp\u00edritu, y que tiembla ante mi palabra. (Isa\u00edas 66:2)<\/p>\n<p align=\"justify\">Es una cosa impresionante confesar que en la Biblia escuchamos la Palabra de Dios. No hay esperanza para el exegeta que nunca tiembla ante ella; Dios no tiene consideraci\u00f3n para con \u00e9l, y \u00e9l llegar\u00e1 a nada a pesar de escribir un millar de libros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que la Biblia es la Palabra de Dios. Por lo tanto, debo defi nir el objetivo fi nal de la ex\u00e9gesis B\u00edblica como abarcar tanto el coraz\u00f3n como la cabeza. Las Escrituras tienen por objeto afectar nuestros corazones y cambiar la manera como nos sentimos acerca de Dios y de su voluntad. El exegeta que considera que este es el objetivo del Dios vivo para nuestros d\u00edas, no puede contentarse s\u00f3lo con el descubrimiento de lo que las Escrituras signifi caban originalmente. \u00c9l debe tener como objetivo, en su ex\u00e9gesis, ayudar a lograr el objetivo fi nal de la Escritura: su signifi cado contempor\u00e1neo para la fe. Es la voluntad de Dios que su Palabra aplaste los sentimientos de la arrogancia y la autosufi ciencia y que de esperanza a los pobres de esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El Se\u00f1or DIOS me ha dado lengua de disc\u00edpulo, para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado. (Isa\u00edas 50:4)<\/p>\n<p align=\"justify\">La ex\u00e9gesis que tarde o temprano no toque nuestras emociones, y a trav\u00e9s de nosotros, las emociones de otros, es en \u00faltima instancia un fracaso porque no comunicando el efecto que la Escritura deber\u00eda tener.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Porque todo lo que fue escrito en tiempos pasados, para nuestra ense\u00f1anza se escribi\u00f3, a fi n de que por medio de la paciencia y del consuelo de las Escrituras tengamos esperanza. (Romanos 15:4)<\/p>\n<p align=\"justify\">Por tanto, la ex\u00e9gesis B\u00edblica deber\u00eda ser la enzima intelectual que transforma la indiferencia de nuestros in\u00fatiles afectos en una profunda y alegre vida de esperanza. Jes\u00fas dijo:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estas cosas os he hablado, para que mi gozo est\u00e9 en vosotros, y vuestro gozo sea perfecto. (Juan 15:11)<\/p>\n<p align=\"justify\">La instrucci\u00f3n B\u00edblica que no comparte este objetivo falla en dos maneras: por la extinci\u00f3n de los afectos con una fr\u00eda indiferencia y por perturbar a las personas cuyas velas no encienden. Pero nada de esto es necesario si la ex\u00e9gesis b\u00edblica se maneja como debe manejarse, a saber, el catalizador epist\u00e9mico que desencadena la combusti\u00f3n de una alegr\u00eda divina en el coraz\u00f3n humano. La teolog\u00eda muy r\u00e1pidamente se convierte en ociosa palabrer\u00eda si no da a luz doxolog\u00eda en el coraz\u00f3n. No hay ninguna raz\u00f3n por la que el m\u00e1s riguroso erudito b\u00edblico no pueda ni deba decir con Jonathan Edwards:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo mismo debo pensar en el camino de mi deber, a fi n de aumentar los afectos de mis oyentes tan alto como me sea posible, siempre y cuando sean afectados con la verdad y con afectos que no sean desagradables a la naturaleza de aquello con lo que son afectados.<sup id=\"cite_ref-0\" class=\"reference\"><a href=\"#cite_note-0\">[1]<\/a><\/sup><\/p>\n<p align=\"justify\">Por supuesto, la defi nici\u00f3n de las metas fundamentales de la ex\u00e9gesis b\u00edblica de esta manera da por sentado que el exegeta est\u00e1 convencido de que las Escrituras son la revelaci\u00f3n de la verdad. Sin embargo, muchos exegetas no comparten esta convicci\u00f3n. El objetivo que se ha descrito no se aplica a ellos. Esa es la raz\u00f3n por la que la hemos descrito como un objetivo fi nal. Hay un objetivo primario e inmediato que todo exegeta ortodoxo comparte con el exegeta que no cree que la Biblia es la palabra de Dios: Ambos quieren comprender con exactitud lo que los autores b\u00edblicos originales quer\u00edan realmente comunicar. Una persona que no tiene inter\u00e9s en confesar la verdad de la Biblia puede ser capaz, en cualquier caso, de entender y confi rmar el sentido original del autor con tanta precisi\u00f3n como cualquier exegeta que cree que la Biblia es verdad. Esta es la raz\u00f3n por la que podemos hacer efi caz el uso de instrucci\u00f3n B\u00edblica en todo tipo de personas. A\u00f1ado esta nota para evitar confusi\u00f3n: Las metas que estamos describiendo deben ser puntualizadas, teniendo en cuenta nuestra convicci\u00f3n de la verdad de la Biblia. Como tal, estas metas son diferentes y van m\u00e1s all\u00e1 de las metas que tiene el exegeta no ortodoxo que no comparten la convicci\u00f3n de que la Biblia es la palabra de Dios.\n<\/p>\n<h4> <span class=\"mw-headline\" id=\"El_intelecto\"> El intelecto <\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\">Yo he referido a la ex\u00e9gesis como una enzima intelectual y como un catalizador epist\u00e9mico. Esto signifi ca que el exegeta tiene inevitablemente algo de intelectual. \u00c9l est\u00e1 muy ocupado con la vida de la mente. La raz\u00f3n m\u00e1s obvia de esto es que la verdad que \u00e9l valora le llega en un libro inspirado divinamente. Pero un libro debe ser le\u00eddo, y la buena lectura es un acto intensamente intelectual.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Un evang\u00e9lico cree que Dios se humill\u00f3 a S\u00ed mismo, no s\u00f3lo en la encarnaci\u00f3n de su Hijo, sino tambi\u00e9n en la inspiraci\u00f3n de las Escrituras. El pesebre y la cruz no fueron sensacionales. Tampoco lo son la gram\u00e1tica ni la sintaxis. Pero as\u00ed es como Dios eligi\u00f3 revelarse a S\u00ed mismo. Un pobre jud\u00edo campesino y una frase preposicional tienen esto en com\u00fan: ambos son humanos y ordinarios. Que el pobre campesino era Dios y la frase preposicional es la Palabra de Dios no cambia este hecho. Por lo tanto, si Dios se humill\u00f3 a S\u00ed mismo al hacerse hombre y al hablar el lenguaje humano, \u00a1ay de nosotros si arrogantemente pretendemos ignorar la humanidad de Cristo y la gram\u00e1tica de la Escritura!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero no es sufi ciente decir que la revelaci\u00f3n de Dios en la Escritura viene a nosotros en el lenguaje humano. Ella viene en el lenguaje de seres humanos particulares, en un tiempo particular y en lugares particulares. No hay principios distintivos de lenguaje divino. Es decir, cuando Dios habl\u00f3 a trav\u00e9s de los hombres, no siempre us\u00f3 la misma lengua o el mismo estilo o el mismo vocabulario. M\u00e1s bien todos los indicios apuntan al hecho de que Dios us\u00f3 siempre el lenguaje, el estilo y el vocabulario de escritores b\u00edblicos individuales. Incluso en los discursos prof\u00e9ticos en que Dios es directamente citado hay rasgos de lenguaje que distinguen a un autor de otro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las implicaciones de esto para el establecimiento de nuestro objetivo en la ex\u00e9gesis son cruciales. Perm\u00edtaseme ilustrar. En vista de esta concepci\u00f3n de inspiraci\u00f3n, si queremos construir lo que Dios pretende de la palabra \u201csabidur\u00eda\u201d en Santiago 1:5, no transportamos el sentido de \u201csabidur\u00eda\u201d de Proverbios 8 hacia Santiago 1:5. Es decir, no piense que ya que estos dos usos de \u201csabidur\u00eda\u201d tienen el mismo autor divino probablemente tienen el mismo signifi cado. Por el contrario, reconocemos que debido a que el propio Dios hace uso del lenguaje de sus propios portavoces reveladores, har\u00edamos mejor en ir a Santiago 3:15 a ver c\u00f3mo Santiago emplea la palabra \u201csabidur\u00eda\u201d, y as\u00ed descubrir la intenci\u00f3n de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Concluyo, por tanto, que el sentido de Dios en la Escritura es s\u00f3lo accesible a trav\u00e9s del idioma en particular de los portavoces humanos. Mi creencia en la inspiraci\u00f3n, por lo tanto, es una creencia de que para entender lo que estos autores humanos deseaban comunicar a su particular situaci\u00f3n hist\u00f3rica, es tambi\u00e9n la propia intenci\u00f3n de Dios para esta situaci\u00f3n. En consecuencia, el objetivo m\u00e1s inmediato de la ex\u00e9gesis es entender lo que los autores b\u00edblicos quer\u00edan comunicar en su situaci\u00f3n. El objetivo es ver la realidad a trav\u00e9s de los ojos de otra persona.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay dos implicaciones m\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para aquellos que piensan que la Biblia es infalible y autoritativa en cuestiones de fe y pr\u00e1ctica, la buena ex\u00e9gesis se convierte en una tarea humilde, pues ella demanda que nuestras propias ideas tomen un segundo plano. La manera en que sentimos y pensamos acerca de la vida esta sujeta a la manera en que nosotros escuchamos lo que el autor siente y piensa. La buena ex\u00e9gesis se convierte en una amenaza para nuestro orgullo. Por ella corremos el riesgo de descubrir con honestidad que la visi\u00f3n prof\u00e9tica y apost\u00f3lica de la vida es diferente de la nuestra, a fi n de que nuestra visi\u00f3n\u2014y con ella nuestro orgullo\u2014se derrumbe.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfAcaso podremos nosotros criaturas ca\u00eddas y amadoras de su propia gloria hacer una buena ex\u00e9gesis? \u00bfAcaso no utilizaremos todos nuestros recursos a fi n de ocultar nuestra ignorancia o rebeli\u00f3n? \u00bfAcaso no distorsionaremos o torceremos el signifi cado de las Escrituras a fi n de que esta apoye nuestra propia opini\u00f3n y nuestro ego? Nosotros sabemos esto ocurre todos los d\u00edas. Pero, \u00bfdeber\u00eda pasar siempre?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es precisamente en este punto que creemos que el Esp\u00edritu Santo realiza un rol crucial en el proceso exeg\u00e9tico para el creyente dependiente. \u00c9l no susurra en nuestros o\u00eddos el signifi cado del texto. \u00c9l se interesa sobre el texto que \u00c9l mismo inspir\u00f3 y no acorta el estudio del mismo. El trabajo primario del Esp\u00edritu Santo en la ex\u00e9gesis es abolir el orgullo y la arrogancia que no nos permite abrirnos a la Escritura. El Esp\u00edritu Santo nos hace ense\u00f1ables porque nos hace humildes. \u00c9l nos hace confi ar totalmente en la misericordia de Dios en Cristo para nuestra felicidad a fi n de que nuestro orgullo no sea amenazado si uno de nuestros puntos de vista resulta ser equivocado. La persona que se reconoce a s\u00ed misma como fi nita e indigna y que por lo tanto se regocija en la misericordia de Dios, no tiene nada que perder cuando su ego es amenazado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El fruto del Esp\u00edritu es amor. Esto es crucial para la ex\u00e9gesis. El amor no busca lo suyo; no se siente amenazado. Al contrario, el amor se regocija en la verdad. Esta es la marca del buen exegeta. El no busca lo suyo propio, sino la verdad. Si la verdad que el encuentra entra en confl icto con sus propias ideas, \u00e9l se regocija en haber encontrado la verdad y humildemente reconoce que su propia opini\u00f3n estaba errada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El fruto del Esp\u00edritu es amor. Esto es crucial para la ex\u00e9gesis. El amor no busca lo suyo; no se siente amenazado. Al contrario, el amor se regocija en la verdad. Esta es la marca del buen exegeta. El no busca lo suyo propio, sino la verdad. Si la verdad que el encuentra entra en confl icto con sus propias ideas, \u00e9l se regocija en haber encontrado la verdad y humildemente reconoce que su propia opini\u00f3n estaba errada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una segunda implicaci\u00f3n que se deduce de nuestra meta en la ex\u00e9gesis es que la ex\u00e9gesis envuelve lo que toda lectura envuelve, a saber, el trabajo intelectual (y a menudo tedioso) de construir los principios del lenguaje de un autor. Convertirse en un buen exegeta signifi ca simplemente continuar refi nando las habilidades que comenzamos a aprender en la edad de tres a\u00f1os. Para entonces luch\u00e1bamos con \u201cel cabello de Sally esta rizado,\u201d ahora luchamos con \u201cDe tal manera am\u00f3 Dios el mundo.\u201d Sol\u00edamos preguntarles a nuestras madres que signifi ca la palabra \u201crizado.\u201d Ahora usamos concordancias y comentarios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios nos ha hablado en un lenguaje humano y escrito. No podemos captar el signifi cado del lenguaje a menos que entendamos los principios del lenguaje que los autores de la Biblia utilizaron. Por tanto, debemos hacer todo esfuerzo de tratar con la gram\u00e1tica (y la historia B\u00edblica porque el uso espec\u00edfi co del lenguaje de un autor B\u00edblico esta determinado por su situaci\u00f3n hist\u00f3rica).\n<\/p>\n<hr\/>\n<ol class=\"references\">\n<li id=\"cite_note-0\"><a href=\"#cite_ref-0\">\u2191<\/a> C.H. Faust y T.H. Johnson, eds., <i>Jonathan Edwards<\/i> (New York: Hill y Wang, 1962), p.<br \/>\nxxiii.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los afectos Pero a \u00e9ste mirar\u00e9: al que es humilde y contrito de esp\u00edritu, y que tiembla ante mi palabra. (Isa\u00edas 66:2) Es una cosa impresionante confesar que en la Biblia escuchamos la Palabra de Dios. 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