{"id":2132,"date":"2015-12-01T00:38:27","date_gmt":"2015-12-01T05:38:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestros-maestros-verdaderos-lideres-congregacionales\/"},"modified":"2015-12-01T00:38:27","modified_gmt":"2015-12-01T05:38:27","slug":"nuestros-maestros-verdaderos-lideres-congregacionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestros-maestros-verdaderos-lideres-congregacionales\/","title":{"rendered":"Nuestros maestros: verdaderos l\u00edderes congregacionales"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Samuel Marcano<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">A diferencia del concepto popular que ve al maestro como un simple transmisor de conocimiento, la Biblia presenta al maestro cristiano como alguien que ha sido dotado por el Esp\u00edritu Santo con la capacidad de explicar la Palabra de Dios con claridad de modo que resulte en edificaci\u00f3n de los creyentes. Ense\u00f1ar, en una palabra, es actualizar nuestros sentidos al pensamiento siempre vigente de Dios. Ah\u00ed est\u00e1 la importancia de nuestro liderazgo.\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Salud\u00e9 a cada alumno cuando sal\u00eda de la clase. Detr\u00e1s de m\u00ed, el pizarr\u00f3n todav\u00eda exhib\u00eda los \u00faltimos rastros de mis apuntes. Me preguntaba una y otra vez si habr\u00edan aprendido algo, y si de algo hab\u00eda servido esta lecci\u00f3n para su vida. A juzgar por su rostro no parec\u00eda haber ning\u00fan cambio en ellos. Simplemente sonre\u00edan agradeciendo el tiempo de ense\u00f1anza o salud\u00e1ndome con afecto y respeto. \u00bfTiene sentido todo este esfuerzo que hago domingo tras domingo para compartir con mis alumnos las verdades divinas?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>No s\u00e9 si usted como maestro de la iglesia ha tenido esta misma sensaci\u00f3n. Yo la he vivido algunas veces. Es un sentido de soledad ministerial; nos parece que nuestro trabajo docente no est\u00e1 logrando el resultado esperado o que lo que hacemos no parece tener ning\u00fan efecto en aquellos a quienes anhelamos ayudar. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En esos momentos me reconforta pensar que Dios se ha servido de nosotros los maestros para comunicar Su Palabra a los hombres y que nos ha dado el honroso privilegio de explicarles a los dem\u00e1s Su voluntad. Somos maestros; somos un especial regalo que Dios le ha dado a su iglesia para el cumplimiento de su palabra.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>A diferencia del concepto popular que ve al maestro como un simple transmisor de conocimiento, la Biblia presenta al maestro cristiano como alguien que ha sido dotado por el Esp\u00edritu Santo con la capacidad de explicar la Palabra de Dios con claridad de modo que resulte en edificaci\u00f3n de los creyentes (Ef. 4:11-16; Col.1:28; 1Cor.12:11; 14:12, 26). Ense\u00f1ar, desde el punto de vista b\u00edblico, no es simplemente informar sobre personajes y acontecimientos del pasado. Es un compromiso de explicar a todos cu\u00e1l es la forma como Dios piensa, qu\u00e9 dir\u00eda Dios de lo que hacemos, decimos o pensamos hoy en d\u00eda. En una palabra, es actualizar nuestros sentidos al pensamiento siempre vigente de Dios. \u00bfTiene Dios algo que decir sobre el SIDA, el terrorismo, la clonaci\u00f3n, los ni\u00f1os de la calle, el maltrato en el hogar, la pobreza atroz, la inseguridad, la destrucci\u00f3n de la capa de ozono? Los problemas pueden cambiar su ropaje o tinte hist\u00f3rico cultural pero la eterna y siempre viva Palabra de Dios mantendr\u00e1 en todo tiempo su inmarcesible pertinencia. Y le toca al maestro cristiano actualizar esa pertinencia.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>El papel del maestro en la historia del pueblo de Dios<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La misma misi\u00f3n de la iglesia no ser\u00eda posible sin la existencia de los maestros. No s\u00e9 si ha notado que la Gran Comisi\u00f3n est\u00e1 enfocada como una tarea docente. En Mateo 28:19-20 la orden principal es hacer disc\u00edpulos. En este imperativo est\u00e1 impl\u00edcito un proceso de ense\u00f1anza-aprendizaje. La ra\u00edz del verbo discipular incluye la idea de un aprendiz que est\u00e1 siendo formado por alguien. No se puede hacer disc\u00edpulos sin \u00abense\u00f1arles que guarden todas las cosas que Jes\u00fas mand\u00f3\u00bb. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los disc\u00edpulos de Cristo entendieron este sentido docente de la misi\u00f3n de la iglesia. Temprano se preocuparon por ense\u00f1ar \u00abtodo el consejo de Dios\u00bb a los creyentes (Hec. 2:42; 5:42; 20:27). Los mismos libros del Nuevo Testamento tienen su origen en este deseo de ense\u00f1ar a la iglesia la verdad que Dios hab\u00eda revelado, tal y como lo atestigua Lucas en el pr\u00f3logo de su evangelio (Luc. 1:1-4), de manera que sin este empe\u00f1o docente ni siquiera podr\u00edamos tener los libros del Nuevo Testamento. \u00bfSe imagina? Incluso se lleg\u00f3 a escribir en el siglo I una especie de manual de instrucci\u00f3n cristiana llamado la Didaj\u00e9 que consist\u00eda en un compendio de las verdades b\u00e1sicas que deb\u00eda conocer todo nuevo creyente. Tal era la vehemencia con la que ense\u00f1aban los primeros seguidores de Jes\u00fas a la iglesia.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los maestros han sido aut\u00e9nticos propulsores del desarrollo espiritual del pueblo de Dios. En los mismos comienzos de la naci\u00f3n hebrea, Dios utiliz\u00f3 a Mois\u00e9s, Aar\u00f3n y otros l\u00edderes para ense\u00f1ar la ley al pueblo. Posteriormente, l\u00edderes como Josu\u00e9, los jueces y Samuel se convirtieron en instructores de la voluntad de Dios para los jud\u00edos. En tiempos de crisis Dios levant\u00f3 profetas que ense\u00f1aron al pueblo cu\u00e1l era Su voluntad y cu\u00e1ndo m\u00e1s lo necesitaron, un maestro llamado Esdras inici\u00f3 un proceso de renovaci\u00f3n espiritual basado en una clara y contundente exposici\u00f3n de las Escrituras.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En tiempos del Nuevo Testamento el modelo de Jes\u00fas como maestro marc\u00f3 el paradigma para el nuevo pueblo de Dios. La iglesia durante su primer siglo de vida pas\u00f3 por tiempos dif\u00edciles tambi\u00e9n, pero nunca faltaron maestros que con profunda convicci\u00f3n expusieran la Palabra. Las Escrituras dan fe de c\u00f3mo Pedro, Jacobo, Juan, Pablo y los otros ap\u00f3stoles ense\u00f1aron con denuedo lo que Jes\u00fas a su vez les hab\u00eda ense\u00f1ado. Posteriormente, hombres como Ignacio de Antioqu\u00eda, Justino M\u00e1rtir, Ireneo, Tertuliano y Or\u00edgenes figuran en la historia como los que dieron continuidad a la doctrina de los ap\u00f3stoles que la iglesia hab\u00eda recibido en el primer siglo. Muchos de ellos pagaron con su vida la osad\u00eda de ense\u00f1ar tales doctrinas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La sana doctrina se mantuvo unida por finos eslabones que a veces parec\u00edan demasiado delgados, especialmente cuando la apostas\u00eda y la religiosidad popular parecieron extinguir la verdadera piedad cristiana durante la llamada Edad Media. Pero Dios siempre se reserv\u00f3 un remanente fiel.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El tiempo de la Reforma levant\u00f3 hombres como Lutero, Zwinglo, Cramer, Tyndale, Knox, Calvino y otros, quienes fueron como faros en medio de una aut\u00e9ntica tormenta de ideas y luchas radicales. El tiempo nos faltar\u00eda para hablar de otros que, en \u00e9pocas m\u00e1s recientes como Wesley, Whitfield, Spurgeon, Moody y Lewis se empe\u00f1aron en ser voces prof\u00e9ticas a una sociedad que, desenfrenada en la b\u00fasqueda de la satisfacci\u00f3n material bajo la religi\u00f3n de la industrializaci\u00f3n, hab\u00eda olvidado los verdaderos valores espirituales.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Hemos mencionado s\u00f3lo algunos maestros, tal vez los m\u00e1s conocidos, pero obviamente en muchas comunidades cristianas Dios levant\u00f3 a hombres y mujeres que guiados por el Esp\u00edritu Santo comunicaron con claridad y certeza Su Palabra, todos igualmente preciados maestros de Dios. <\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>El maestro, portavoz de la sana doctrina, portador de la Palabra de Dios <\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfY qu\u00e9 de nuestros tiempos? Le ha tocado al maestro cristiano ser de nuevo portavoz de la sana doctrina en medio del caos que ha tra\u00eddo consigo la postmodernidad. El individualismo (creer que no necesitamos de nadie), el relativismo moral (por un lado, no hay verdades absolutas y, por otro, nada es malo ni bueno en s\u00ed mismo; todo depende) y el eclecticismo (mezcla peligrosa de filosof\u00edas, religiones y pseudociencias para formar nuevas corrientes como la de la Nueva Era) est\u00e1n amenazando peligrosamente al Pueblo de Dios. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Cuando un maestro prepara semana tras semana su estudio b\u00edblico para compartirlo con profunda convicci\u00f3n a sus alumnos est\u00e1 afirmando que la Biblia es verdad absoluta y digna de toda confianza. De esta manera le hace frente al relativismo acomodaticio de nuestros d\u00edas. Cada vez que ense\u00f1a y modela los valores cristianos muestra lo que espera Dios de todo hombre y con ello le da una certera estocada al relativismo moral. Y, finalmente, al compartir sus dones con sus alumnos y animarlos a hacer lo mismo refuerza el concepto de comunidad donde la iglesia es una gran familia y donde todos nos necesitamos unos a otros. De esta manera destruye la pr\u00e9dica del individualismo como un ideal de nuestra sociedad contempor\u00e1nea. Por eso cada maestro es un aut\u00e9ntico h\u00e9roe an\u00f3nimo de nuestra iglesia. Un heredero aut\u00e9ntico de esa estirpe de hombres y mujeres que durante siglos han sido los defensores de uno de los frentes m\u00e1s importantes de la iglesia: la sana doctrina. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>As\u00ed que, estimado colega, si sientes que tu trabajo posiblemente no est\u00e9 siendo valorado por otros, si muy pocos te han dicho c\u00f3mo el Se\u00f1or los ha cambiado gracias a lo que has ense\u00f1ado, si pocos est\u00e1n dispuestos a mostrar el mismo compromiso que t\u00fa muestras y si t\u00fa mismo has perdido algo de fe en lo que est\u00e1s haciendo, recuerda lo m\u00e1s preciado de esta breve reflexi\u00f3n:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify><B>Dios te ha llamado de entre muchos para dotarte con el extraordinario don de la ense\u00f1anza, no para que cambies a los dem\u00e1s (d\u00e9jale eso al Esp\u00edritu Santo), sino para que comuniques de manera paciente, din\u00e1mica y constante las verdades preciosas de Su Palabra sin lo cual no ser\u00eda posible el establecimiento, crecimiento y expansi\u00f3n de la iglesia.<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>He aqu\u00ed una sencilla pero suficiente raz\u00f3n para que tu ministerio docente en la iglesia sea revitalizado por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Permite que Dios, al igual que lo hizo con Zorobabel, Josu\u00e9 y el resto del pueblo, despierte tu esp\u00edritu y te anime a cumplir con fidelidad el llamado que te ha hecho para ense\u00f1ar a su pueblo (Hag.1: 14).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00c1nimo y adelante.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El autor es pastor en la iglesia Dios es Amor de matur\u00edn, en el estado Monagas, Venezuela. Tambi\u00e9n es coordinador en Venezuela del VILD (siglas en ingl\u00e9s de Entrenamiento de L\u00edderes en la Iglesia Local).<\/P><br \/>\n<UL><br \/>\n<UL><br \/>\n<\/UL><\/UL><br \/>\n<P align=justify>\u00a9 Apuntes PastoralesEdici\u00f3n enero \u0096 marzo de 2002Volumen XIX \u0096 N\u00famero 3<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Samuel Marcano A diferencia del concepto popular que ve al maestro como un simple transmisor de conocimiento, la Biblia presenta al maestro cristiano como alguien que ha sido dotado por el Esp\u00edritu Santo con la capacidad de explicar la Palabra de Dios con claridad de modo que resulte en edificaci\u00f3n de los creyentes. 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