{"id":21355,"date":"2016-04-04T14:48:49","date_gmt":"2016-04-04T19:48:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ley-no-anula-la-promesapor-john-piper\/"},"modified":"2016-04-04T14:48:49","modified_gmt":"2016-04-04T19:48:49","slug":"la-ley-no-anula-la-promesapor-john-piper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ley-no-anula-la-promesapor-john-piper\/","title":{"rendered":"La Ley No Anula la Promesa\r\nPor John Piper"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>G\u00e1latas 3:15-18 (LBLA)<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, hablo en t\u00e9rminos humanos: un pacto, aunque sea humano, una vez ratificado nadie lo invalida ni le a\u00f1ade condiciones. Ahora bien, las promesas fueron hechas a Abraham y a su descendencia. No dice: y a las descendencias, como refiri\u00e9ndose a muchas, sino m\u00e1s bien a una: y a tu descendencia, es decir, Cristo. Lo que digo es esto: La ley, que vino cuatrocientos treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde, no invalida un pacto ratificado anteriormente por Dios, como para anular la promesa. Porque si la herencia depende de la ley, ya no depende de una promesa; pero Dios se la concedi\u00f3 a Abraham por medio de una promesa.<\/p>\n<table id=\"toc\" class=\"toc\">\n<tr>\n<td>\n<div id=\"toctitle\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<\/div>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\"><a href=\"#Teolog.C3.ADa_y_Pr.C3.A1ctica\"><span class=\"tocnumber\">1<\/span> <span class=\"toctext\">Teolog\u00eda y Pr\u00e1ctica<\/span><\/a><\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\"><a href=\"#No_vivan_por_las_obras_de_la_Ley_sino_por_fe_en_Cristo\"><span class=\"tocnumber\">2<\/span> <span class=\"toctext\">No vivan por las obras de la Ley sino por fe en Cristo<\/span><\/a><\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\"><a href=\"#La_objeci.C3.B3n_de_los_judaizantes_y_la_respuesta_de_Pablo\"><span class=\"tocnumber\">3<\/span> <span class=\"toctext\">La objeci\u00f3n de los judaizantes y la respuesta de Pablo<\/span><\/a><\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\"><a href=\"#Una_analog.C3.ADa_humana\"><span class=\"tocnumber\">4<\/span> <span class=\"toctext\">Una analog\u00eda humana<\/span><\/a><\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\"><a href=\"#La_relaci.C3.B3n_entre_los_pactos_Abrah.C3.A1mico_y_Mosaico\"><span class=\"tocnumber\">5<\/span> <span class=\"toctext\">La relaci\u00f3n entre los pactos Abrah\u00e1mico y Mosaico<\/span><\/a><\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\"><a href=\"#Cristo.2C_la_descendencia_singular\"><span class=\"tocnumber\">6<\/span> <span class=\"toctext\">Cristo, la descendencia singular<\/span><\/a><\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\"><a href=\"#La_herencia_y_la_promesa_de_Cristo\"><span class=\"tocnumber\">7<\/span> <span class=\"toctext\">La herencia y la promesa de Cristo<\/span><\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p><script>if (window.showTocToggle) { var tocShowText = \"mostrar\"; var tocHideText = \"ocultar\"; showTocToggle(); } <\/script><\/p>\n<h4> <span class=\"mw-headline\" id=\"Teolog.C3.ADa_y_Pr.C3.A1ctica\"> Teolog\u00eda y Pr\u00e1ctica <\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\">Que tengan o no paciencia de prestar atenci\u00f3n conmigo a G\u00e1latas 3:15-18 durante media hora, depende en gran medida de la manera en que viven. Este texto no contiene nada pr\u00e1ctico de manera directa. Est\u00e1 relacionado con el contenido teol\u00f3gico del pacto de Abraham y la relaci\u00f3n hist\u00f3rica y teol\u00f3gica entre ese pacto y la ley de Mois\u00e9s, que lleg\u00f3 cuatrocientos treinta a\u00f1os despu\u00e9s. Si desarrollan sus vidas bas\u00e1ndose en pastillas de energ\u00eda espiritual, que les proporcionen una carga emocional inmediata y una gu\u00eda pr\u00e1ctica espec\u00edfica, entonces los pr\u00f3ximos treinta minutos les van a resultar dif\u00edciles. Pero si viven la vida tratando de profundizar y comprender lo que Dios dice en las Escrituras, van a poder disfrutar de la teolog\u00eda de Pablo en estos vers\u00edculos y procurar ampliar y corregir (si es necesario) el fundamento teol\u00f3gico de sus vidas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dije que este texto no es pr\u00e1ctico <i>en forma directa<\/i>. Hay implicaciones profundas para la pr\u00e1ctica, como veremos; pero conocerlas y experimentarlas requiere de un proceso de reflexi\u00f3n. Las implicaciones sobre lo que debemos ser y hacer, no residen en lo superficial. Pero espero y oro para que en Bethlehem no seamos tan inmaduros e impacientes de considerar in\u00fatiles estos textos. Espero que entendamos que, cuando textos como estos se arraigan en nuestro entendimiento, llegamos a ser como los \u00e1rboles vigorosos que crecen al lado de los arroyos, cuyas hojas no se marchitan, a los cuales las falsas ense\u00f1anzas no los derriban y que siguen produciendo frutos cuando las plantas d\u00e9biles se han secado.\n<\/p>\n<h4> <span class=\"mw-headline\" id=\"No_vivan_por_las_obras_de_la_Ley_sino_por_fe_en_Cristo\"> No vivan por las obras de la Ley sino por fe en Cristo <\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\">Para entender lo que Pablo expone en G\u00e1latas 3:15-18, tenemos que retroceder y seguir su l\u00ednea de pensamiento, hasta este punto en el cap\u00edtulo 3. Primero, en 3:1-5, Pablo deja bien en claro que tenemos que seguir ejecutando con precisi\u00f3n los mismos principios con los que dimos el golpe de salida. Si recibimos el Esp\u00edritu de Dios por medio de la fe en Cristo al principio, no mediante las obras seg\u00fan la ley, entonces la \u00fanica manera de seguir recibiendo el poder del Esp\u00edritu es por medio de la fe, no por obrar seg\u00fan la ley. Algunos de los miembros de las iglesias de Galacia hab\u00edan sido hechizados a creer que ten\u00edan que empezar la vida Cristiana a trav\u00e9s de la fe, pero completarla mediante las obras. El Esp\u00edritu es algo as\u00ed como un cohete acelerador para ayudarnos a seguir, pero luego nuestros propios motores empiezan a funcionar y la carne completa lo que el Esp\u00edritu empez\u00f3. Pablo dice: \u00a1No! Eso anula la gracia y deshonra a Cristo. No solo la justificaci\u00f3n sino tambi\u00e9n la <i>santificaci\u00f3n<\/i> se logran por medio de la fe, no por obras, para que nadie se glor\u00ede\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Segundo, en 3:6-9, Pablo reafirma sus ideas a\u00fan m\u00e1s dando el ejemplo de Abraham, al ense\u00f1ar que la \u00fanica manera de ser hijo de Abraham es por medio de la misma fe que \u00e9l tuvo. La bendici\u00f3n que recibi\u00f3 Abraham les llega a quienes conf\u00edan en las promesas de Dios, como hizo Abraham, y no a los que demuestran sus m\u00e9ritos obrando seg\u00fan la ley.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tercero, en 3:10-14 Pablo dice lo mismo de un modo diferente. Dice que si alguien se involucra en las obras seg\u00fan la ley est\u00e1 bajo maldici\u00f3n (3:10). Cualquiera que tome el carril de gracia de la ley, por el cual la locomotora del Esp\u00edritu nos conduce a la gloria en el vag\u00f3n de primera clase de la fe, y levanta ese carril para transformarlo en una escalera para subir al cielo mediante obras \u2013entonces, la persona que hace eso con la ley de Dios, est\u00e1 bajo la propia maldici\u00f3n de la ley (2:18). Porque ese mal uso de la ley (legalismo) no se basa en la fe; la ley de Mois\u00e9s ense\u00f1aba a tener fe y condenaba el orgullo por las obras. Aunque todos estamos bajo maldici\u00f3n por el pecado del orgullo, Cristo vino precisamente a redimirnos de la maldici\u00f3n de la ley (3:13). Se convirti\u00f3 en maldici\u00f3n por nosotros. El resultado, en el vers\u00edculo 14, es que en vez de una maldici\u00f3n heredamos la misma bendici\u00f3n de Abraham, es decir, recibimos el Esp\u00edritu cuando confiamos en Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En otras palabras, hasta ahora, en los tres p\u00e1rrafos del cap\u00edtulo 3, el punto hab\u00eda sido que no se puede ser un cristiano completo y santificado, no se puede llegar a ser hijo de Abraham, no se puede gozar la promesa del Esp\u00edritu si se vive \u201cobrando de acuerdo a la ley\u201d, en vez de hacerlo por la fe en el Hijo de Dios (2:20). El esfuerzo puesto en observar la ley, como un medio de obligar a Dios o a los hombres para obtener la bendici\u00f3n, es una transgresi\u00f3n a la ley misma (2:18) y pone a la persona bajo la maldici\u00f3n de la ley (3:10). Por lo tanto, los judaizantes est\u00e1n equivocados al ense\u00f1arles a los g\u00e1latas cristianos a complementar la fe con obras seg\u00fan la ley; y en este libro, Pablo pone todo su esfuerzo en curar a los cristianos de ese legalismo fatal.\n<\/p>\n<h4> <span class=\"mw-headline\" id=\"La_objeci.C3.B3n_de_los_judaizantes_y_la_respuesta_de_Pablo\"> La objeci\u00f3n de los judaizantes y la respuesta de Pablo <\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\">Ahora bien, creo que en 3:15-18, Pablo se enfrenta con una posible objeci\u00f3n que los judaizantes ten\u00edan sobre su posici\u00f3n. Es posible que hayan dicho algo as\u00ed: \u201cBueno Pablo, no estamos de acuerdo contigo respecto a Abraham, creemos que fueron sus obras lo que lo hicieron digno de la bendici\u00f3n prometida. Pero consideremos lo que t\u00fa se\u00f1alas: que Abraham fue justificado por su fe. Tal vez esa era la manera en que Dios quer\u00eda <i>empezar<\/i> la historia de Israel. Sin embargo, no hay manera de evadir el hecho de que, 430 a\u00f1os despu\u00e9s de Abraham, Dios creyera necesario agregar a trav\u00e9s de Mois\u00e9s en el Monte Sina\u00ed. Si la ley, con sus m\u00e1s de 600 mandamientos, no nos ense\u00f1a que recibimos la herencia por las obras, \u00bfqu\u00e9 nos ense\u00f1a? Cuando les decimos a los g\u00e1latas creyentes que comenzaron con fe, que luego tienen que completar su santificaci\u00f3n obrando seg\u00fan la ley, estamos haciendo lo mismo que hizo Dios. Le dio a nuestra gente la promesa de Abraham, que, seg\u00fan lo que t\u00fa dices, recibieron por la fe, y luego le agreg\u00f3 la ley para dejar en claro cu\u00e1l era nuestra parte en este proceso. El curso de la historia de la redenci\u00f3n nos demuestra que nuestra herencia nos llega por obrar seg\u00fan la ley. \u00bfPor qu\u00e9 otra cosa m\u00e1s Dios habr\u00eda agregado una ley 430 a\u00f1os despu\u00e9s, sino para dejar bien en claro que debemos ir m\u00e1s all\u00e1 de tu punto de vista con respecto a Abraham y esforzarnos para que podamos ganar nuestro derecho a la herencia?\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En 3: 15-18, Pablo argumenta lo contrario a esta clase de pensamiento. Noten que el vers\u00edculo 19 comienza: \u00bfEntonces para qu\u00e9 fue dada la ley? Esto confirma que en los vers\u00edculos 15-18, Pablo echa por tierra la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 fue dada la ley, es decir, la que sugirieron los judaizantes. Luego en los vers\u00edculos 19 y siguientes, explica por qu\u00e9 <i>\u00e9l<\/i> cree que se agreg\u00f3 la ley (ver el mensaje de la semana pr\u00f3xima). Pero en 3:15-18, el punto es negativo. No, est\u00e1n muy equivocados; no se agreg\u00f3 la ley para ense\u00f1arle a Israel una forma diferente de ganar la herencia. La ley (como dice 3:21) no es contra las promesas en absoluto. Veamos c\u00f3mo lo explica Pablo.\n<\/p>\n<h4> <span class=\"mw-headline\" id=\"Una_analog.C3.ADa_humana\"> Una analog\u00eda humana <\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\">En el vers\u00edculo 15, Pablo comienza con una analog\u00eda: \u201cHermanos, hablo en t\u00e9rminos humanos: un pacto, aunque sea humano, una vez ratificado nadie lo invalida ni le a\u00f1ade condiciones\u201d. Por supuesto, a nosotros nos parece incorrecto porque podemos cambiar nuestro testamento y agregarle codicilos. Pero hab\u00eda leyes romanas, griegas y jud\u00edas para las cuales est\u00e1 declaraci\u00f3n habr\u00eda sido muy precisa. Lo importante es que eran (y son) testamentos, disposiciones sobre la propiedad, acuerdos sobre herencias o juramentos, que no se pod\u00edan cancelar o cambiar por medio de agregados. Pablo lo presenta como una ilustraci\u00f3n, para que la ley mosaica <i>no<\/i> se interprete como una anulaci\u00f3n o alteraci\u00f3n de los t\u00e9rminos del pacto de Abraham.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En el vers\u00edculo 17 podemos ver la aplicaci\u00f3n de la analog\u00eda: \u201cLo que digo es esto: La ley, que vino cuatrocientos treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde (es decir, despu\u00e9s de la promesa hecha a Abraham), no invalida un pacto ratificado anteriormente por Dios, como para anular la promesa\u201d. Pablo est\u00e1 de acuerdo con los judaizantes en que fue Dios quien le hizo la promesa a Abraham y fue el mismo Dios quien les otorg\u00f3 la ley a sus descendientes. \u00c9l est\u00e1 de acuerdo que tanto en el pacto abrah\u00e1mico como en el mosaico se ofrece la bendici\u00f3n a Israel bajo ciertas condiciones (G\u00e9nesis 12:1-3; \u00c9xodo 20:24; Deuteronomio 7:12-13; 30:16-20). Pero Pablo no les va a permitir a los judaizantes que digan que \u00e9l afirma que la manera en la que Dios ofrend\u00f3 su bendici\u00f3n a Israel por medio de Abraham y la manera en que lo hizo a trav\u00e9s de Mois\u00e9s eran diferentes. Si en la ley Dios les dijera a los hombres que ganen su camino a la bendici\u00f3n por las obras, se invalidar\u00eda el pacto con Abraham. Si Dios agregara estipulaciones para que la gente pudiera suplementar su fe con el esfuerzo propio, se anula la promesa a Abraham. Pues los pactos de Dios con Abraham demostraban que la bendici\u00f3n divina se concede libremente solo a los que tienen fe (3:7-9) y no a los que tratan de ganarla obrando seg\u00fan la ley. Si \u00e9l hubiera ense\u00f1ado algo contrario a esto, su integridad hubiera estado en peligro.\n<\/p>\n<h4> <span class=\"mw-headline\" id=\"La_relaci.C3.B3n_entre_los_pactos_Abrah.C3.A1mico_y_Mosaico\"> La relaci\u00f3n entre los pactos Abrah\u00e1mico y Mosaico <\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\">\u00bfEntonces, qu\u00e9 es la ley? Fundamentalmente, la ley es una reafirmaci\u00f3n del pacto abrah\u00e1mico aplicada a un estado nuevo dentro de la historia de la redenci\u00f3n. No es una anulaci\u00f3n o una alteraci\u00f3n b\u00e1sica. En ambos pactos el \u00fanico camino para lograr la bendici\u00f3n de Dios es confiar en \u00e9l por su gracia. En los dos pactos la bendici\u00f3n final depende de <i>una vida de fe<\/i>, no de un simple acto de fe. O, para decirlo de otro modo: en ambos pactos la promesa de la bendici\u00f3n de Dios se recibe por la gracia mediante la fe; no se <i>gana<\/i>. Pero en los dos pactos, la fe salvadora repercute en el poder de Dios de tal manera, que el resultado es la obediencia. Esta obediencia es una prolongaci\u00f3n tan necesaria de la fe salvadora, que en los dos pactos la obediencia a Dios es una condici\u00f3n para la salvaci\u00f3n final. No \u201clas obras legalistas\u201d, sino \u201cla obediencia de la fe\u201d, mediante el poder que nos da el Esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dejen que intente mostrarles que la obediencia a Dios es una condici\u00f3n para heredar la salvaci\u00f3n, tanto en el pacto abrah\u00e1mico como en el mosaico. En G\u00e9nesis 22:16-18, Dios le dice a Abraham despu\u00e9s que le mostr\u00f3 su obediencia al ofrecer a Isaac: \u201c<i>Por cuanto<\/i> has hecho esto . . . multiplicar\u00e9 en gran manera tu descendencia como las estrellas del cielo . . . y en tu simiente ser\u00e1n bendecidas todas las naciones de la tierra, porque t\u00fa has obedecido mi voz\u201d. En G\u00e9nesis 26:4-5, Dios le dice a Isaac: \u201cMultiplicar\u00e9 tu descendencia como las estrellas del cielo . . . y en tu simiente ser\u00e1n bendecidas todas las naciones de la tierra, <i>porque Abraham me obedeci\u00f3 y observ\u00f3 mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes<\/i>. En G\u00e9nesis 18:19, Dios dice: \u201cPorque yo lo he escogido (a Abraham) para que mande a sus hijos . . . que guarden el camino del Se\u00f1or haciendo justicia, <i>para que el Se\u00f1or cumpla en Abraham todo lo que \u00c9l ha dicho acerca de \u00e9l<\/i>\u201d. Est\u00e1 claro que el pacto con Abraham no era incondicional como muchos han dicho. La bendici\u00f3n final de Dios depende de la obediencia, pero no de las obras seg\u00fan la ley \u2013 obras que pretenden ganar la bendici\u00f3n de Dios. La obediencia de la cual depende la salvaci\u00f3n es simplemente la forma de actuar de una persona que conf\u00eda realmente en las promesas de Dios. Tal obediencia significa meramente <i>vivir por fe<\/i> en el poder y el amor de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si la ley se origin\u00f3 430 a\u00f1os despu\u00e9s, es un error creer que cualquier cambio fundamental se hizo bajo las estipulaciones del pacto de Dios con Israel. Por supuesto, se cre\u00f3 un elaborado sistema de sacrificio que antes no exist\u00eda. Pero b\u00e1sicamente los mandatos de la ley eran un resumen general de lo que ser\u00eda la vida de fe en la teocracia. Ser\u00eda un error terrible creer que lo que la ley mosaica ense\u00f1aba era contrario al pacto abrah\u00e1mico y que era una especie de intervalo entre Abraham y Cristo, durante el cual Dios instruy\u00f3 a los hombres para que trataran de ganar su salvaci\u00f3n por medio de obras. Mois\u00e9s mismo consider\u00f3 la ley simplemente como una reafirmaci\u00f3n de las condiciones del pacto abrah\u00e1mico. En el Deuteronomio 7:12-13, \u00e9l dice: \u201c<i>Porque escuchas estos decretos<\/i>, y los guardas y los cumples, el Se\u00f1or tu Dios guardar\u00e1 su pacto contigo y su misericordia que jur\u00f3 a tus padres. Y te amar\u00e1, te bendecir\u00e1 y te multiplicar\u00e1\u201d (Ver 30:16-20; 8:18; 4:31). Para Mois\u00e9s, el pacto llevado a cabo en el Monte Sina\u00ed era una reafirmaci\u00f3n y especificaci\u00f3n detallada del pacto hecho con Abraham. La fe, que se evidencia en su fruto, era el requerimiento de ambos pactos (\u00c9xodo 14:31; N\u00fameros 14:11; 20:21; Deuteronomio 1:32). Pablo estaba completamente seguro al decir que la ley, que lleg\u00f3 430 a\u00f1os despu\u00e9s, no anul\u00f3 o alter\u00f3 b\u00e1sicamente el pacto ratificado con Abraham. Los dos concuerdan perfectamente.\n<\/p>\n<h4> <span class=\"mw-headline\" id=\"Cristo.2C_la_descendencia_singular\"> Cristo, la descendencia singular <\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\">Quedan dos vers\u00edculos para discernir: 16 y 18. Los dej\u00e9 para el final porque creo que el vers\u00edculo 16 es la clave para entender el vers\u00edculo 18. Analicemos el vers\u00edculo 16 primero; Es un vers\u00edculo desconcertante: \u201cAhora bien, las promesas fueron hechas a Abraham y a su descendencia. No dice: &#8216;y a las descendencias&#8217;, como refiri\u00e9ndose a muchas, sino m\u00e1s bien a una: &#8216;y a tu descendencia&#8217;, es decir, Cristo\u201d. El punto principal de este vers\u00edculo es que Cristo es <i>la<\/i> simiente o <i>el<\/i> descendiente de Abraham. Cristo tiene el derecho de ser llamado la descendencia (simiente) de Abraham por cuatro razones: 1) Es jud\u00edo, en el estricto sentido f\u00edsico, y puede relacionar su parentesco con Abraham. 2) Vivi\u00f3 una vida de fe, la cual, seg\u00fan 3:7, les da el derecho a algunos jud\u00edos, no a todos, de ser hijos de Abraham. 3) La muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, como Hijo de Dios, signific\u00f3 la <i>expiaci\u00f3n<\/i> de los pecados y <i>el logro<\/i> de todas las bendiciones prometidas a los descendientes de Abraham. 4) Solamente perteneciendo a \u00c9l puede cualquier jud\u00edo o gentil convertirse en un verdadero hijo de Abraham y heredero de las promesas. G\u00e1latas 3:29 dice: \u201cSi sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos seg\u00fan la promesa\u201d. Por lo tanto, si nos convertimos en hijos de Abraham y herederos de la promesa al pertenecer a Cristo \u00fanicamente, es f\u00e1cil darse cuenta porqu\u00e9 Pablo consider\u00f3 a Cristo como <i>descendencia final y decisiva<\/i>, en quien se hicieron todas las promesas y quien asegur\u00f3 ciertamente el cumplimiento de todas ellas para nuestro bien. La cuesti\u00f3n del vers\u00edculo 16 es que la promesa de la herencia hecha a Abraham y su descendencia se cumple solo en Cristo, con su muerte y resurrecci\u00f3n. Esto es muy importante para poder entender el vers\u00edculo 18.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Antes de analizar el vers\u00edculo 18, hay que aclarar que se justifica que Pablo diga que la palabra \u201cdescendencia\u201d en el Antiguo Testamento, como est\u00e1 en singular (no plural), se puede considerar correspondiente a Cristo. Nos puede parecer extra\u00f1o, porque sabemos que \u00abdescendencia\u00bb es una palabra relativa a un grupo de personas y se refiere a m\u00e1s de un individuo. \u00bfC\u00f3mo puede Pablo basar algo en su singularidad? \u00bfNo es como decir que cuando uno se refiere al equipo de b\u00e9isbol de los Twin, en vez de equipos, solamente puede haber una persona en el equipo (pues es una palabra singular)?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay dos observaciones que nos van a ayudar a conocer c\u00f3mo pensaba Pablo. 1) \u00c9l sab\u00eda que la palabra descendencia (simiente) en su forma singular se refer\u00eda a muchas personas. En Romanos 4:18; 9:7, usa el singular al referirse a muchos. No es un error ingenuo. Lo hace conscientemente. 2) En G\u00e9nesis 21:12, la palabra \u201cdescendencia\u201d no se refiere a todos los hijos de Abraham, sino a Isaac (no Ismael) por quien fue hecha la promesa: \u201cPor Isaac ser\u00e1 llamada tu descendencia\u201d. Pablo cita esto en Romanos 9:7 y luego dice \u201cEsto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como la simiente (o la descendencia)\u201d. En otras palabras, cuando G\u00e9nesis 21:12 se refiere a Isaac como la \u201cdescendencia\u201d (simiente), no a Ismael, simplemente porque es hijo de la promesa, Pablo detecta un prop\u00f3sito divino de elecci\u00f3n que culminar\u00eda en el Mes\u00edas. No significa atribuirle otro significado al texto del Antiguo Testamento. Pablo dice que cuando se entiende la palabra \u201cdescendencia\u201d (o simiente) en el contexto del Antiguo Testamento (G\u00e9nesis 21:12) y se considera que representa a una descendencia unificada y limitada, no a todos los descendientes de Abraham, y luego, de otra Escritura, se aprende que hay un Mes\u00edas que vendr\u00e1 y ser\u00e1 la descendencia de Abraham para cumplir las promesas, es adecuado decir que la promesa de Dios, hecha a una descendencia unificada y limitada de Abraham, debe de referirse a Cristo, de una manera especial y \u00fanica. Desde la perspectiva de la \u00faltima revelaci\u00f3n de Pablo, la promesa a Abraham y a su descendencia con toda seguridad se cumpli\u00f3 solamente en Cristo, que muri\u00f3 (como dice 3:14) para que los gentiles recibieran la bendici\u00f3n de Abraham. Como dije antes, el punto principal del vers\u00edculo 16 es que la herencia prometida (el Esp\u00edritu Santo, la salvaci\u00f3n) se recibe solo por medio de Jesucristo. \u00c9l es la promesa sin la cual nadie puede lograr la herencia.\n<\/p>\n<h4> <span class=\"mw-headline\" id=\"La_herencia_y_la_promesa_de_Cristo\"> La herencia y la promesa de Cristo <\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\">Ahora podemos finalmente entender el vers\u00edculo 18. En la primera mitad del vers\u00edculo 18 no hay verbos y dudo que los verbos en tiempo presente, suministrados por la Nueva Versi\u00f3n Standard (y otras) sean lo mejor. Yo traducir\u00eda: \u201cSi la herencia <i>hubiera dependido<\/i> de la ley, ya no <i>hubiera dependido<\/i> m\u00e1s de la promesa, pero Dios se la concedi\u00f3 a Abraham por medio de una promesa\u201d. El vers\u00edculo 16 fue escrito para ayudarnos a conocer la promesa a la que se refer\u00eda el vers\u00edculo 18, es decir, la promesa de Cristo. El vers\u00edculo 18 quiere decir: \u201cSi la herencia (la salvaci\u00f3n) depende de la ley (meramente observando los mandamientos de Mois\u00e9s) entonces la forma de salvarse no ser\u00eda mediante el Cristo prometido. Si la herencia ya se hubiera logrado, no se habr\u00eda necesitado a Cristo. Pero Dios le concedi\u00f3 la herencia (la salvaci\u00f3n) a Abraham por medio de una promesa, es decir, el Cristo (como es evidente en el vers\u00edculo 16).\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que se asemeja m\u00e1s a 2:21 es 3:18: \u201cNo hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo muri\u00f3 en vano\u201d. Esto es lo mismo que decir: Si la herencia se hubiera basado en la observancia de la ley, entonces no se habr\u00eda basado en el Cristo prometido y su venida a este mundo y su muerte habr\u00edan sido en vano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En resumen, para concluir, los judaizantes parecen decir: \u201cBien Pablo, asumamos que Dios comenz\u00f3 a tratar con Israel al hacer una <i>promesa<\/i> y convocarlos a la fe. No puedes negar que despu\u00e9s de 430 a\u00f1os era necesario establecer la ley para Israel. Hay que asumir que lo m\u00e1s natural, a\u00fan cuando uno comience con fe en una promesa, tiene que realizarse y perfeccionarse poniendo su voluntad y su esfuerzo en observar la ley y mostrarse digno de la herencia prometida. Por lo tanto, Pablo, simplemente estamos tratando de que tus conversos pongan en pr\u00e1ctica en sus vidas lo que Dios hizo en la historia de la redenci\u00f3n: empezar con la fe puesta en la promesa, pero luego agregar sus obras a las de Dios al observar la ley para llegar a ser dignos de la bendici\u00f3n. Habiendo comenzado por el Esp\u00edritu, debes concluir por la carne\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La respuesta de Pablo, en G\u00e1latas 3:15-18, es \u00e9sta: (v.15) Entre Dios y los hombres hay pactos inalterables. Dios hizo un pacto con Abraham y su descendencia. El pacto era que la herencia de salvaci\u00f3n la recibir\u00eda la simiente, que es fundamentalmente el Cristo y los que permanecen en \u00c9l, no todos los descendientes de Abraham. \u00a1No hay herencia sin Cristo! Dada la naturaleza de Dios y su pacto, ninguna estipulaci\u00f3n posterior pod\u00eda anularlo o invalidar la promesa. Por consiguiente, (v. 17) en la ley (que fue dada 430 a\u00f1os despu\u00e9s) Dios no est\u00e1 poniendo la herencia sobre una nueva base. \u00c9l no dice: \u201cAntes les ense\u00f1\u00e9 a que confiaran en m\u00ed, ahora les ense\u00f1o a trabajar para m\u00ed; antes les ense\u00f1\u00e9 a confiar en la gracia, ahora les ense\u00f1o a ganarse el m\u00e9rito; antes les ense\u00f1\u00e9 a alabarme siendo como ni\u00f1os; ahora les ense\u00f1o a alabarse a s\u00ed mismos a trav\u00e9s del legalismo\u201d. \u00a1NO! Dios no contradice su pacto de esta manera. No encomienda maneras opuestas de salvaci\u00f3n. Si Dios hubiera establecido la herencia sobre otras condiciones y ense\u00f1ado a ganarse la salvaci\u00f3n, se habr\u00eda opuesto a la promesa, anulado la gracia, promovido el orgullo y eliminado la piedra de tropiezo de la cruz. La ley es santa, justa y buena, no nos ense\u00f1a a participar de la herej\u00eda g\u00e1lata, el legalismo. Nos ense\u00f1a la obediencia que viene de la fe y que sit\u00faa al pacto abrah\u00e1mico en una nueva etapa de la historia redentora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e1latas 3:15-18 (LBLA) Hermanos, hablo en t\u00e9rminos humanos: un pacto, aunque sea humano, una vez ratificado nadie lo invalida ni le a\u00f1ade condiciones. Ahora bien, las promesas fueron hechas a Abraham y a su descendencia. No dice: y a las descendencias, como refiri\u00e9ndose a muchas, sino m\u00e1s bien a una: y a tu descendencia, es &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ley-no-anula-la-promesapor-john-piper\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Ley No Anula la Promesa<br \/>\nPor John Piper\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21355","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21355"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21355\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21355"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}