{"id":21431,"date":"2016-04-04T14:52:19","date_gmt":"2016-04-04T19:52:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esperanza-anclada-en-el-cielopor-john-piper\/"},"modified":"2016-04-04T14:52:19","modified_gmt":"2016-04-04T19:52:19","slug":"esperanza-anclada-en-el-cielopor-john-piper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esperanza-anclada-en-el-cielopor-john-piper\/","title":{"rendered":"Esperanza anclada en el cielo\r\nPor John Piper"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<b>Hebreos 6:19-20<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, y que penetra hasta detr\u00e1s del velo, donde Jes\u00fas entr\u00f3 por nosotros como precursor, hecho, seg\u00fan el orden de Melquisedec, sumo sacerdote para siempre.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que vimos la semana pasada en los vers\u00edculos 13-18 es que Dios ha caminado una milla extra al velar porque tengamos fortaleza de \u00e1nimo para aferrarnos a nuestra esperanza. \u00c9l quiere que tengamos \u00e1nimo y que nuestro \u00e1nimo sea la certeza de que todas sus promesas se har\u00e1n realidad para nosotros y que nuestro futuro est\u00e1 firme en Su mano para nuestro bien.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que no solo promete a Sus hijos, tambi\u00e9n toma juramento y declara que los bendecir\u00e1, y jura por la realidad m\u00e1s preciosa y elevada del universo: \u00c9l mismo (v.13). As\u00ed que hay dos acciones, no solo una (una promesa y un juramento), que aseguran nuestra esperanza. Tomemos el vers\u00edculo 18 y vayamos al texto de hoy. Dice que \u00c9l tom\u00f3 un juramento \u00aba fin de que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, seamos grandemente animados los que hemos huido para refugiarnos, echando mano de la esperanza puesta delante de nosotros\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En otras palabras, \u00c9l quiere que tengamos fortaleza de \u00e1nimo para que echemos mano de la esperanza que ha jurado que ser\u00e1 nuestra. La promesa y el juramento tienen el prop\u00f3sito de darnos la profunda confianza de que HEREDAREMOS todas las promesas en Jes\u00fas. As\u00ed que quiere que <i>echemos mano<\/i> de ella. \u00bfQu\u00e9 significa que Dios ha asegurado un futuro para nosotros con una promesa y un juramento y que debemos <i>echar mano<\/i> de de ella? \u00bfQu\u00e9 significa \u00abechando mano\u00bb en la experiencia de la vida real?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Significa depositar nuestro tesoro en esa esperanza. Confiar en ella. Sentirnos seguros en ella. Estar satisfechos con ella. Anhelarla como se anhela la llegada del amanecer despu\u00e9s de una larga, oscura y tenebrosa noche. Hay, al menos, cinco principios pr\u00e1cticos que usted puede aplicar para mover su coraz\u00f3n a fin de <i>echar mano de su esperanza<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">1) Meditar, partiendo de la Biblia, en cu\u00e1n segura es nuestra esperanza en la presencia de Dios.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">2) Orar fervientemente para que Dios abra nuestra mente y coraz\u00f3n a Su grandeza y a esta seguridad, e incline nuestra esperanza a \u00c9l.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">3) Considerar cu\u00e1nto ha sufrido Cristo para nuestra esperanza.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">4) Considerar a los cristianos, como nosotros, que han echado mano de la esperanza en Cristo. Por ejemplo, en 1934, cuando el joven de veinte a\u00f1os John Stam, misionero a China, estaba siendo llevado para ser ejecutado por los comunistas, junto a su esposa Betty, alguien le pregunt\u00f3 en el camino: \u00ab\u00bfA d\u00f3nde vas?\u00bb John ech\u00f3 mano de la esperanza puesta delante de \u00e9l y dijo: \u00abVamos al cielo\u00bb.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">5) Ayudarnos unos a otros a hacer todas estas cosas en nuestros grupos peque\u00f1os. Exhort\u00e1ndonos unos a otros a echar mano de la esperanza.\n<\/p>\n<\/p>\n<h4> <span class=\"mw-headline\" id=\"Esta_es_la_voluntad_de_Dios_para_nosotros.2C_que_tengamos_fortaleza_de_.C3.A1nimo_para_echar_mano_de_nuestra_esperanza.\"> Esta es la voluntad de Dios para nosotros, que tengamos fortaleza de \u00e1nimo para echar mano de nuestra esperanza. <\/span><\/h4>\n<p align=\"justify\">Ahora, esta semana, el escritor sigue peleando por nuestro \u00e1nimo, y para que echemos mano del buen futuro que Dios ha prometido y jurado. Pero se aleja de la promesa y el juramento para darnos otra imagen que espera que quede en nuestras mentes y nos dar\u00e1 una certeza s\u00f3lida sobre nuestro futuro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La imagen es el \u00abancla\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Tenemos como ancla del alma, una esperanza [literalmente: omite \u00abuna esperanza\u00bb y se refiere al ancla, segura y firme] segura y firme, y que penetra hasta detr\u00e1s del velo, donde Jes\u00fas entr\u00f3 por nosotros como precursor, hecho, seg\u00fan el orden de Melquisedec, sumo sacerdote para siempre.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfCu\u00e1l es el ancla en esta imagen? Dice: \u00abla esperanza puesta delante de nosotros, la cual tenemos como ancla del alma\u00bb. Pero seamos precisos. Usted puede usar la palabra \u00abesperanza\u00bb en, al menos, tres modos:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">1) como un sentimiento subjetivo o convicci\u00f3n en el alma (\u00abtengo esperanzas de ir al cielo\u00bb).\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">2) como una realidad objetiva futura en que que tenemos esperanzas (\u00abEl cielo es mi esperanza\u00bb).\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">3) Poni\u00e9ndola en una persona o evento que hace que nuestra confianza sea segura (\u00abLa muerte de Jes\u00fas es mi \u00fanica esperanza para escapar del juicio\u00bb). \u00bfA cu\u00e1l de estos tres se refiere en el vers\u00edculo 19 cuando dice: \u00abla esperanza puesta delante de nosotros, la cual tenemos como ancla del alma\u00bb?\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La respuesta aparece en el vers\u00edculo precedente, el 18. Dice: \u00abgrandemente animados los que hemos huido para refugiarnos, echando mano de la esperanza puesta delante de nosotros\u201d. La esperanza es algo puesto \u00abdelante de nosotros\u00bb. Es la realidad objetiva futura que esperamos. Es el cielo y la bendici\u00f3n propuesta en el vers\u00edculo 14, y la suma de todos los bienes que Dios ha jurado para nosotros en Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este es el ancla del vers\u00edculo 19 que contin\u00faa desde el vers\u00edculo 18: \u00abla cual tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme\u00bb. En otras palabras: Lo que ancla nuestras almas no es una confianza subjetiva, sino la realidad segura que Dios ha prometido. Esta es nuestra ancla. Y a esto es a lo que echamos manos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que el mensaje del escritor es que tenemos esperanza en algo absolutamente seguro. \u00c9l usa tres descripciones del ancla para enfatizarla. En el vers\u00edculo 19b, llama al ancla (la esperanza) algo (1) seguro (2) firme y (3) que penetra dentro del velo. El ancla es segura, cierta, y libre de riesgos. El ancla es firme, estable, y confiable. El ancla est\u00e1 alojada dentro del velo. Esta es una referencia al velo que cuelga dentro del santuario interior del tabern\u00e1culo y cubr\u00eda el arca del pacto donde Dios se reun\u00eda, en su gloria, con el sumo sacerdote una vez al a\u00f1o cuando tra\u00eda el sacrificio para la expiaci\u00f3n de los pecados del pueblo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por tanto, \u00bfcu\u00e1l es el prop\u00f3sito de decir que nuestra esperanza es un ancla echada en el lugar sant\u00edsimo celestial, donde mora la gloria de Dios? El vers\u00edculo 20 lo explica ampliamente. Es aqu\u00ed a donde Jes\u00fas ha ido como precursor para nosotros, lo que significa que alg\u00fan d\u00eda entraremos con \u00c9l. Y ha ido como Sumo Sacerdote. No en la orden de Aaron y Levi\u2014\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">1) quienes ten\u00edan que ofrecer sacrificios por <i>s\u00ed mismos<\/i> y por el pueblo (5:3; 7:27), y\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">2) quienes murieron y tuvieron que ser reemplazados cada a\u00f1o (7:23), y\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">3) quienes ofrec\u00edan la sangre de bueyes y machos cabr\u00edos que nunca podr\u00edan quitar los pecados (10:4).\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas entr\u00f3 al lugar sant\u00edsimo, una vez y para siempre con su propia sangre infinitamente preciosa y su propia vida indestructible, de modo que Su obra expiatoria para nosotros es perfecta y permanece para siempre. Esto es lo que significa el vers\u00edculo 20 cuando dice que Jes\u00fas es \u00abseg\u00fan el orden de Melquisedec, sumo sacerdote para siempre\u00bb.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que nuestra ancla -nuestro futuro prometido- es <i>seguro<\/i>, es <i>firme<\/i>; y es <i>la obra consumada y adquirida de Jes\u00fas<\/i>, nuestro Sumo Sacerdote.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La semana pasada el escritor nos ayud\u00f3 a aferrarnos a nuestra esperanza dici\u00e9ndonos que est\u00e1 basada en dos elementos inmutables: La promesa y juramento de Dios de bendecirnos para siempre. Esta semana, nos ayud\u00f3 a aferrarnos a nuestra esperanza dici\u00e9ndonos que nuestro futuro prometido (nuestra esperanza) es un \u00abancla del alma\u00bb que es segura y firme, y tan completa y autoritaria como la obra de Jes\u00fas al derramar Su sangre por nuestros pecados y llevarse a S\u00ed mismo a la presencia de Dios para alegar el caso a favor de los que \u00c9l adquiri\u00f3.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, hay una pregunta ardiente para m\u00ed \u00bfEst\u00e1 el ancla de mi alma tan firmemente adjunta a mi alma como al altar de Dios? En otras palabras, \u00bfes la ilustraci\u00f3n aqu\u00ed la de un ancla con su gancho y cadena enlazados inquebrantablemente al altar de Dios en el lugar sant\u00edsimo de modo que nada puede librarse por ese extremo, pero con la cuerda colgando simplemente desde el cielo, en el aire? \u00bfEl \u00fanico objetivo de este texto es decir: \u00abretengan el cabo suelto de esta cuerda y tendr\u00e1n seguridad y firmeza y certeza\u00bb?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfLe dar\u00eda eso la sensaci\u00f3n de seguridad y confianza y esperanza y firmeza de la que parece tratar este texto? \u00bfCu\u00e1l era el prop\u00f3sito de un ancla en esos d\u00edas? Era impedir que usted sea arrastrado por el viento o barrido por la marea de la destrucci\u00f3n hacia el mar abierto, o hacia las rocas. Pero y si alguien dijera: He preparado tu bote con un buen ancla, s\u00f3lida, pesada, que se agarrar\u00e1 en cualquier fondo de mar, pero no la he sujetado al bote. \u00bfLe dar\u00eda eso \u00e1nimo a usted?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No creo que esa sea la imagen que el autor tiene en mente aqu\u00ed. Cuando dice, en el vers\u00edculo 19, que tenemos un \u00abancla del alma\u00bb, creo que quiere decir que el ancla est\u00e1 firmemente anclada en el cielo, y que el ancla est\u00e1 firmemente sujeta al alma cristiana.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Estas son mis razones para pensar as\u00ed, y oro para que ellas les den una profunda idea del cuidado soberano de Dios por nuestra perseverancia y esperanza y \u00e1nimo. Ustedes no son abandonados a s\u00ed mismos, para que se aguanten durante las tormentas de la vida.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">1) Recuerde Hebreos 6:9. El escritor acababa de advertir en contra de desviarnos de Dios, cometiendo apostas\u00eda y siendo juzgados. Pero entonces, en el vers\u00edculo 9, dice: \u00abPero en cuanto a vosotros, amados, [&#8230;] estamos persuadidos de las cosas que son mejores y que pertenecen a la salvaci\u00f3n\u00bb. Las cosas mejores son la perseverancia en la fe y la obediencia paciente, en otras palabras: retener la esperanza. Y dice que esto \u00abpertenece a la salvaci\u00f3n\u00bb. Es decir, pertenece a los hijos de Dios como parte de su salvaci\u00f3n. Perseverando en la esperanza y alcanzando nuestra herencia y poniendo nuestra confiando en ella, y siendo satisfechos por ella y viviendo por el poder de ella que \u00abpertenece\u00bb (literalmente: \u00abes tenido por\u00bb) a la salvaci\u00f3n. Eso es parte de nuestra salvaci\u00f3n. La salvaci\u00f3n no es solo una cuerda anclada que cuelga del cielo para que la retengamos con todas nuestras fuerzas. Cosas mejores pertenecen a la salvaci\u00f3n, incluyendo la retenci\u00f3n. Esto tambi\u00e9n es una obra de nuestra salvaci\u00f3n. El ancla de nuestra alma est\u00e1 ligada a nosotros as\u00ed como al cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">2) Recuerde Hebreos 3:14 donde el escritor dice: \u00abPorque somos hechos part\u00edcipes de Cristo, si es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin\u00bb. No dice: \u00abSEREMOS hechos part\u00edcipes de Cristo si retenemos\u00bb. Sino: \u00abSOMOS hechos part\u00edcipes de Cristo si retenemos\u00bb. En otras palabras la retenci\u00f3n a la cuerda anclada en el cielo es un efecto y prueba de que pertenecemos a Cristo, no la causa. <i>Debemos<\/i> retenerla. Pero <i>podemos<\/i> retenerla porque <i>somos<\/i> retenidos (vea Filipenses 3:12). <i>Somos hechos<\/i> part\u00edcipes de Cristo &#8211; \u00bfevidencia? Retenemos nuestra esperanza. El poder de Cristo en nosotros vela porque as\u00ed sea. El ancla de nuestra alma est\u00e1 ligada a nosotros as\u00ed como al cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">3) Recuerde Hebreos 3:6. El escritor compar\u00f3 a Cristo el Hacedor y Se\u00f1or de una casa, y compar\u00f3 a los cristianos con la casa misma. Entonces dijo: \u00abCristo fue fiel como Hijo sobre la casa de Dios, cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza\u00bb. Note, no dice que SEREMOS su casa si retenemos nuestra esperanza. No, dice que SOMOS (\u00a1ahora!) su casa si nosotros (en el futuro) retenemos nuestra esperanza. As\u00ed que la retenci\u00f3n no es la causa de ser la casa de Cristo, sino la prueba de ello. Pertenecemos a \u00c9l como a Su nueva creaci\u00f3n, y somos Suyos por Su adquisici\u00f3n y somos llenos por \u00c9l como Su casa, todo esto <i>asegura<\/i> nuestra perseverancia. No es el resultado de la perseverancia. El ancla de nuestra alma no es una cuerda colgada en el aire esperando que nuestras d\u00e9biles manos la agarren y retengan. Eso no ser\u00eda seguridad. El ancla de nuestra alma est\u00e1 tan s\u00f3lidamente ligada a nosotros como al cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">4) Considere Hebreos 13:20-21. Lo que el escritor muestra aqu\u00ed es que cuando Jes\u00fas adquiri\u00f3 nuestra salvaci\u00f3n por Su \u00absangre del pacto eterno\u00bb, el nuevo pacto (Lucas 22:20; Jerem\u00edas 31:33; 32:40; Ezequiel 11:19; 36:27; Deuteronomio 30:6) lo que obtuvo para nosotros no fue solo el cielo, sino la fe y esperanzas necesarias para llegar al cielo. La sangre del nuevo pacto obtuvo las promesas del nuevo pacto, e inclu\u00edan las promesas para hacernos caminar en Sus estatutos. Lo que significa que retener nuestra esperanza anclada no es nuestra obra para asegurarnos, sino la obra de Dios en nosotros, comprada por sangre para traernos al cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Hebreos 13:20-21:<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\u00abY el Dios de paz, que resucit\u00f3 de entre los muertos a Jes\u00fas nuestro Se\u00f1or, el gran Pastor de las ovejas mediante <i>la sangre del pacto eterno<\/i>, os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad,<i>obrando El en nosotros lo que es agradable delante de \u00c9l mediante Jesucristo<\/i>, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos\u201d.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si voy a retener mi fe bien anclada, entonces necesitar\u00e9 alguna ayuda de parte de Dios para conquistar el pecado. Y eso es lo que dice el vers\u00edculo 21 que obtengo: \u00ab[Dios est\u00e1] <i>obrando El en nosotros<\/i> lo que es agradable delante de El\u00bb, es decir que retengamos la esperanza bien anclada. Y note las siguientes dos palabras: \u00abMediante Jesucristo\u00bb. Esto significa que nuestro Sumo Sacerdote, nuestro Sumo Sacerdote del tipo Melquisedec y que nunca muera, obtuvo, por la sangre del pacto eterno, no solo un enganche firme en un extremo del ancla, sino en los dos extremos. Est\u00e1 firme en los cielos y est\u00e1 firme en nosotros. Esta es la salvaci\u00f3n que obtuvo por Su sangre: la esperanza de los cielos y la retenci\u00f3n para llegar all\u00e1. No somos abandonados a nuestras propias manos d\u00e9biles para la retenci\u00f3n. El ancla de nuestra alma est\u00e1 ligada a nosotros as\u00ed como al cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que vemos que Dios no es inconsistente. \u00c9l no se esfuerza con promesas y juramentos, y la sangre de Su Hijo, y el sacerdocio eterno de Jes\u00fas solo para anclar un extremo de nuestra seguridad y dejar el otro colgado en el aire. La salvaci\u00f3n que Jes\u00fas obtuvo por Su sangre fue todo lo necesario para salvar a Su pueblo, no solo a parte de \u00e9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que nos sentimos inclinados a preguntar: \u00bfpor qu\u00e9 el escritor nos anima a retener nuestra esperanza (vers\u00edculo 18)? Si la retenci\u00f3n fue obtenida e irrevocablemente asegurada por la sangre de Jes\u00fas, entonces, \u00bfpor qu\u00e9 dice la Biblia que debemos retenerla?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta es la respuesta:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Lo que Cristo compr\u00f3 cuando muri\u00f3 por nosotros no fue la libertad de tener que retener, sino el poder para retener.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Lo que compr\u00f3 no fue la anulaci\u00f3n de nuestras voluntades como si no tuvi\u00e9ramos que retener, sino la capacitaci\u00f3n de nuestras voluntades porque queremos retener.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Lo que compr\u00f3 no fue la cancelaci\u00f3n del mandamiento a retener, sino el cumplimiento del mandamiento a retener.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Lo que compr\u00f3 no fue el fin de la exhortaci\u00f3n, sino el triunfo de la exhortaci\u00f3n.\n<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l muri\u00f3 para que usted hiciera exactamente lo que hizo Pablo en Filipenses 3:12: \u00bb sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual tambi\u00e9n fui alcanzado por Cristo Jes\u00fas\u00bb. En el evangelio no es necedad decir a un pecador que haga lo que solo Cristo puede capacitarle a hacer: confiar en Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que les exhorto en esta ma\u00f1ana, con todo mi coraz\u00f3n: exti\u00e9ndase y retenga aquello por lo que usted fue retenido por Cristo, y ret\u00e9ngalo con todas las fuerzas de Cristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hebreos 6:19-20 Tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, y que penetra hasta detr\u00e1s del velo, donde Jes\u00fas entr\u00f3 por nosotros como precursor, hecho, seg\u00fan el orden de Melquisedec, sumo sacerdote para siempre. Lo que vimos la semana pasada en los vers\u00edculos 13-18 es que Dios ha caminado una milla extra al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esperanza-anclada-en-el-cielopor-john-piper\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEsperanza anclada en el cielo<br \/>\nPor John Piper\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21431","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21431","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21431"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21431\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21431"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}