{"id":2150,"date":"2015-12-01T00:38:53","date_gmt":"2015-12-01T05:38:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/redescubriendo-la-pasion-por-dios\/"},"modified":"2015-12-01T00:38:53","modified_gmt":"2015-12-01T05:38:53","slug":"redescubriendo-la-pasion-por-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/redescubriendo-la-pasion-por-dios\/","title":{"rendered":"Redescubriendo la pasi\u00f3n por Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Eugenio H. Peterson<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En su b\u00fasqueda por salir de una crisis de definici\u00f3n vocacional, inmerso en un ambiente en el que se sent\u00eda acorralado y hambriento de ayuda, el autor, a pesar de sus esfuerzos, no hall\u00f3 ning\u00fan consejero; empero, encontr\u00f3 a Fedor Dostoyevski<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Estaba en medio de una crisis y sal\u00ed a buscar un sacerdote, un pastor, un gu\u00eda. Alguien que me ayudara a poner clara mi vocaci\u00f3n, en un ambiente donde no me sent\u00eda identificado. Me sent\u00eda acosado y necesitaba ayuda. Intent\u00e9 hallar un consejero entre los vivos, pero no tuve \u00e9xito. Fue as\u00ed como encontr\u00e9 a Fedor Dostoyevski. No puedo recordar, en verdad, c\u00f3mo di con \u00e9l, pues no lo conoc\u00eda. Quiz\u00e1s fue una corazonada \u00a1Qui\u00e9n sabe\u0085!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Realmente quer\u00eda trabajar sobre mi vocaci\u00f3n para clarificarla. Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os necesitaba un despertar, y deseaba confrontarme con algo que no fuera del mismo \u00abambiente\u00bb, sino algo \u00abexterno\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al encontrarme con Fedor Dostoyevski, a quien de ahora en adelante llamar\u00e9 Fedor, tom\u00e9 mi agenda y anot\u00e9 reuniones de dos horas con \u00abFedor\u00bb tres tardes por semana. Durante los siete meses siguientes, de las tres a las cinco de la tarde los martes, jueves y viernes, me reun\u00eda con \u00e9l en mi estudio y ten\u00eda pausadas conversaciones por medio de Crimen y Castigo, Memorias del Subsuelo, El Idiota, Un Hombre Rid\u00edculo, Demonios y Los Hermanos Karamazov. Durante todo el invierno y la primavera, y hasta un mes o dos del verano, pas\u00e9 esas tardes con un hombre para quien Dios y la pasi\u00f3n eran partes integrales \u0097e integradas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi crisis hab\u00eda venido al darme cuenta de que en mi \u00e1mbito, Dios y la pasi\u00f3n eran marginales y sent\u00eda sutiles pero insistentes presiones para que los desplazara dentro de mi ser interior. Pero si Dios y la pasi\u00f3n se hac\u00edan marginales, no hubiera sido yo mismo: no ser\u00eda un pastor, una identidad vocacional formada por Dios, con la consecuente pasi\u00f3n de estar con \u00c9l y servirle.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El conflicto se daba en un \u00e1rea donde hist\u00f3ricamente se hab\u00eda siempre cosechado ma\u00edz y en ese momento la tierra estaba siendo r\u00e1pidamente cubierta por el asfalto y el concreto: un cl\u00e1sico suburbio de la gran ciudad que avanza. Hab\u00eda sido enviado all\u00ed para organizar una nueva iglesia y descubr\u00ed, para mi sorpresa, que Dios y la pasi\u00f3n, lejos de ser ventajas en el ministerio de una iglesia \u0097como ingenuamente hab\u00eda supuesto\u0097 eran impedimentos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mientras organizaba una nueva congregaci\u00f3n, me sent\u00ed presionado por reunir cierta cantidad de personas cuanto antes, quienes proveer\u00edan los recursos financieros suficientes para edificar un santuario adecuado al culto de Dios. Descubr\u00ed entonces cu\u00e1n f\u00e1cil era reunir a un grupo religioso, siempre y cuando no me involucrara demasiado con Dios, en profundidad. Las autoridades de la denominaci\u00f3n se hab\u00edan ocupado de enviarme a talleres donde ense\u00f1aban c\u00f3mo hacerlo, e incluso observ\u00e9 el \u00e9xito de otros pastores, quienes ya lo hab\u00edan conseguido. Los \u00abconsumidores religiosos\u00bb, al igual que los dem\u00e1s adquirentes, responden a los envases atractivos y a las ofertas. M\u00e1s tambi\u00e9n sab\u00eda que al seguir esta ruta deb\u00eda abandonar justamente aquello que confer\u00eda dignidad a la vida de un pastor: la pasi\u00f3n por Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Entonces la crisis sobrevino&#8230; y pas\u00f3. Gracias a Dostoyevski, Dios y la pasi\u00f3n no estar\u00edan otra vez en peligro, al menos en el sentido vocacional. Las vidas \u0097apasionadas por Dios\u0097 de Sonia, el pr\u00edncipe Mishkin, Aliosha y el Padre Zossima, daban a mi imaginaci\u00f3n im\u00e1genes vivientes.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Salvadores idiotas<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi primer gran descubrimiento en Dostoyevski fue el pr\u00edncipe Mishkin, \u00abel idiota\u00bb. En ese momento yo estaba buscando algo que m\u00e1s tarde llamar\u00eda \u00absantidad vocacional\u00bb, y el pr\u00edncipe agrand\u00f3 mi imaginaci\u00f3n para captar lo que podr\u00eda ser eso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQu\u00e9 puedo hacer para que las cosas sean distintas? El mundo es un revoltijo y necesita una reparaci\u00f3n total. La gente est\u00e1 viviendo espiritualmente empobrecida, en la suciedad moral y la confusi\u00f3n material. Alguien tiene que hacer algo. Yo debo hacer algo&#8230; m\u00e1s, \u00bfpor d\u00f3nde empiezo?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQu\u00e9 significa representar el Reino de Dios en una cultura dedicada al Reino del Yo?, \u00bfc\u00f3mo hacer para que palabras tan delicadas, vulnerables y fr\u00e1giles sobrevivan en competencia con el dinero, los ca\u00f1ones y las topadoras? \u00bfc\u00f3mo pueden hacer los pastores (cuyos trabajos no se ven a simple vista) para mantener una identidad robusta en una sociedad que paga las mayores sumas de dinero a los cantantes, a los se\u00f1ores de la droga y a los barones del petr\u00f3leo? A mi alrededor ve\u00eda hombres y mujeres que hallaban su identidad vocacional en los modelos provistos por los \u00abprincipados y poderes\u00bb. Los modelos eran todos fuertes en poder (haciendo que ocurran cosas) y en imagen (de apariencia importante). Pero ninguno parec\u00eda congruente con mi sentido vocacional en germen. \u00bfQu\u00e9 forma deber\u00eda asumir mi vocaci\u00f3n? El pr\u00edncipe Mishkin fue la contribuci\u00f3n de Dostoyevski a mi b\u00fasqueda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En El Idiota, el pr\u00edncipe Mishkin impresiona a todos por simple e ingenuo. Al parecer, no conoce el funcionamiento del mundo y por ello, la gente supone que no tiene experiencia en las complejidades de la sociedad. Para el \u00abmundo real\u00bb es inocente; un idiota.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La sociedad de San Petersburgo en la que ingresa, tal como la describe Dostoyevski, es trivial y superficial. El fingimiento y las poses son epid\u00e9micos entre esta gente, donde se valoran unos a otros seg\u00fan cu\u00e1nto dinero tienen, de qu\u00e9 familia proceden y a qui\u00e9n conocen. Son \u00abgente de cabeza vac\u00eda que, en su satisfacci\u00f3n vanidosa, ignoraban que gran parte de su excelencia era pura apariencia superficial, de la que no hab\u00edan sido causantes, recibi\u00e9ndola en forma inadvertida; por herencia\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El pr\u00edncipe es admitido a los salones con cautela, solo por la posibilidad de su posible conexi\u00f3n con la nobleza. Pero se hace sospechoso desde el comienzo. Ignorante de la importancia de los nobles y de la posici\u00f3n social, obviamente no encaja all\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Luego, sin que nadie sepa muy bien c\u00f3mo ocurre, \u00e9l se convierte en la persona central para estas vidas de cabezas huecas, desesperadas por obtener reconocimiento, sexo o dinero, y aunque se asocia a ellos con facilidad, permanece curiosamente libre de sus obsesiones. Varios personajes se le acercan para usarlo. Pero \u00e9l no es \u00abusable\u00bb. Sencillamente, es. No sirve para nada; es, simplemente, bueno, y gradualmente va surgiendo como alguien significativo precisamente por su humanidad. La gente descubre que se acerca a \u00e9l como limaduras a un im\u00e1n. No tienen vocabulario para este fen\u00f3meno.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esa silenciosa fuente de atracci\u00f3n \u0097e indiferencia\u0097 del pr\u00edncipe radica justamente en su falta de compromisos personales. La figura emocional m\u00e1s fuerte de la novela, Anastasia Filipovna, despierta en \u00e9l oscuras y poderosas emociones, las cuales van desde un menosprecio lleno de vituperio hasta la codicia carnal vivida por todos los que la conocen. Todos, excepto el pr\u00edncipe Mishkin. \u00c9l simplemente la ama, la respeta y quiz\u00e1s, hasta la comprende.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sus propias necesidades no traban la relaci\u00f3n. Anastasia \u0097una figura de Mar\u00eda Magdalena\u0097 es una mujer afligida por el demonio y explotada por la sociedad, pero que adem\u00e1s, tiene la suerte de recibir amor y salvaci\u00f3n por medio de la persona de Mishkin. Al fin, no abraza la oportunidad. Pero la ha tenido y hasta en el rechazo, es aceptada y amada por el pr\u00edncipe.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Comenc\u00e9 a darme cuenta de qu\u00e9 hac\u00eda Fedor. Su sociedad era superficial, sus valores hab\u00edan sido moldeados por la trivialidad y la obsesi\u00f3n social y ninguna de estas personas hac\u00eda un trabajo verdadero; eran par\u00e1sitos del vasto campesinado que trabajaba en sus campos. Hab\u00eda peque\u00f1os grupos aislados de intelectuales que herv\u00edan de energ\u00edas por ejecutar reformas; j\u00f3venes radicales que deseaban derribar la corrompida estructura del zar, la burocracia y la iglesia y construir una sociedad pura y justa. Los rebeldes, compuestos por anarquistas y socialistas, discrepaban en los m\u00e9todos, pero estaban unidos en la convicci\u00f3n de que es mejor dejar a Dios afuera, y que cualquier medio \u0097hasta el asesinato\u0097 estaba justificado con el fin de alcanzar el nuevo orden.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Para quien estuviera cansado de la sociedad complaciente y corrupta de la Rusia del siglo diecinueve, la atracci\u00f3n de los revolucionarios era poderosa. El mismo Fedor hab\u00eda sido atra\u00eddo, mostr\u00f3 alg\u00fan inter\u00e9s en esas ideas y hasta se uni\u00f3 a esos grupos. Finalmente, fue arrestado y enviado al exilio en Siberia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El campo de trabajos forzados, el cual debi\u00f3 haberlo radicalizado para siempre, no lo cambi\u00f3, m\u00e1s bien, logr\u00f3 el efecto contrario. En sus primeros d\u00edas de reclusi\u00f3n fue visitado por una notable mujer, Natalia Fonvizina, quien hizo sobre \u00e9l la se\u00f1al de la cruz y le dio un Nuevo Testamento. Fedor manifest\u00f3 m\u00e1s tarde haber le\u00eddo y rele\u00eddo ese texto: \u00abestuvo bajo mi almohada cuatro a\u00f1os, durante mi servidumbre penal. Lo le\u00eda a veces y se lo le\u00eda a otros. Con \u00e9l ense\u00f1\u00e9 a un convicto a leer\u00bb, escribir\u00eda m\u00e1s tarde. Entonces, en lugar de perseguir las utop\u00edas anarquistas y socialistas (tan en boga durante esa \u00e9poca) cav\u00f3 hasta la ra\u00edz, hasta la cruz de Cristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Regres\u00f3 del exilio siberiano despu\u00e9s de diez a\u00f1os y en lugar de entregarse a esfuerzos de maniobras sociales, dedic\u00f3 el resto de su vida a crear personajes capaces de ingresar en la sociedad y cambiarla por medio de la santidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Para cualquiera que se sienta disgustado con la sociedad y desee mejorarla, la cuesti\u00f3n vocacional se centra en los medios: \u00bfc\u00f3mo he de proceder?, \u00bfcon los ca\u00f1ones o la gracia? Fedor cre\u00f3 una serie de personajes \u00abtontos\u00bb por Cristo \u0097como el Pr\u00edncipe Mishkin y Aliosha (de Los Hermanos Karamazov)\u0097 quienes eligieron la gracia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfSer buenos o hacer lo correcto?<\/P><br \/>\n<P align=justify>El poder del pr\u00edncipe Mishkin y de Aliosha tiene poco que ver con la moralidad, el hacer o el decir lo correcto. M\u00e1s bien tiene relaci\u00f3n con la belleza y la bondad \u0097ser. La belleza verdadera y la bondad genuina no pueden conocerse en abstracto, ocurren solamente en las personas vivas, capaces de amar. No pueden ser observadas, solo encontradas. El pr\u00edncipe entonces, provee encuentro. Para la mayor\u00eda de nosotros, el deseo de belleza y de bien resulta infinitamente frustrante, pues somos mayormente conscientes de lo que no somos. Cuando hacemos las cosas bien recibimos satisfacci\u00f3n. Cuando estamos bien (en santidad), no somos conscientes de ello y no recibimos satisfacci\u00f3n, al menos en nuestro ego, y como la mayor parte del tiempo no estamos bien (no santos), vivimos con un profundo sentimiento de falta de adecuaci\u00f3n. La \u00fanica raz\u00f3n por la que continuamos aspirando a hacer el bien (la santidad), es que de otra forma seguir\u00edamos con ese ins\u00edpido \u0097o amargo\u0097 sentimiento de culpa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Unas pocas personas en cada generaci\u00f3n est\u00e1n preparadas para entrar a la sociedad con el prop\u00f3sito de sanar, reformar o instituir. Por mi parte, cre\u00ed estar preparado porque proced\u00eda de una fe con la cual pod\u00eda alcanzar ese enfoque y trabajaba con base en la promesa de que todas las cosas pod\u00edan ser hechas nuevas cuyas propuestas eran tan renovadoras como arrepent\u00edos, sed bautizados y toma tu cruz.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Empero, como pastor joven, ten\u00eda poca paciencia con la religiosidad. Estaba aburrido del moralismo \u0097o mejor dicho la moralina\u0097 y de esos tediosos consejos tipo Selecciones del Readers Digest, sobre c\u00f3mo vivir sanos y salvos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero&#8230; \u00bfcu\u00e1l forma devocional podr\u00eda adaptar a todas las energ\u00edas de la juventud? Todos los modelos de que dispon\u00eda eran administrativos o mesi\u00e1nicos, sin embargo, el pr\u00edncipe Mishkin me present\u00f3 uno diferente. Una vocaci\u00f3n con la cual me sent\u00eda capacitado, no tanto para lograr que las cosas se hicieran, como para someterme a la realidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00ab\u00bfSabes?\u00bb, expres\u00f3 Mishkin, \u00abseg\u00fan mi opini\u00f3n, a veces es una cosa muy buena el ser absurdo. En realidad es mucho mejor; hace que resulte mucho m\u00e1s f\u00e1cil perdonarnos unos a otros y humillarnos. \u00a1Uno no puede empezar directamente con la perfecci\u00f3n! Para alcanzarla, uno debe en primer lugar ser capaz de no entender muchas cosas. Porque si las entendemos con demasiada rapidez, puede que quiz\u00e1s no las entendamos suficientemente bien.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ahora pienso: \u00bfQui\u00e9nes son las personas que han hecho diferencia en mi vida? Respuesta: aquellas que no trataban de hacer una diferencia. El pr\u00edncipe Mishkin me alert\u00f3 a tomar nota de aquellas personas que comunicaban cierta forma de amor, de belleza, de santidad. En su presencia se me ocurr\u00eda pensar: \u00abEsa es la forma en que quiero vivir. Me gustar\u00eda saber si es posible ser esa clase de persona. Y me pregunto si lo podr\u00eda lograr no solo personalmente, sino tambi\u00e9n de manera vocacional\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Para m\u00ed, el ser escritor y pastor es virtualmente lo mismo: una entrada al caos, meterse en un \u00abl\u00edo\u00bb de cosas y luego, realizar el lento y misterioso trabajo de crear algo de todo eso, algo bueno, bendito \u0097un poema, oraci\u00f3n, conversaci\u00f3n, serm\u00f3n, una visi\u00f3n de la gracia, un reconocimiento del amor, una configuraci\u00f3n de la virtud.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Este es el Yeshua de los hebreos fieles, la soteria de los cristianos griegos. Salvaci\u00f3n. La recuperaci\u00f3n por medio de la creaci\u00f3n y la recreaci\u00f3n de la imagen de Dios. Escribir no es un acto literario sino espiritual. Y pastorear no es administrar un negocio religioso, sino una b\u00fasqueda espiritual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La oraci\u00f3n, que es intensidad del esp\u00edritu en atenci\u00f3n delante de Dios, est\u00e1 en el centro, tanto al escribir como al pastorear. Cuando escribo trabajo con palabras; cuando pastoreo lo hago con personas. Pero no con meras palabras o con simples personas, sino con palabras y personas que son espirituales. Las palabras han sido generadas por meditaci\u00f3n espiritual, y las personas son portadoras de su propio esp\u00edritu y muchas de ellas del Esp\u00edritu Santo. Desde el momento en que las palabras son usadas prescindiendo de la oraci\u00f3n y de los momentos con Dios, y cuando las personas son pastoreadas sin tiempos de oraci\u00f3n, algo esencial empieza a escaparse de la vida, gota a gota. Y hab\u00eda sido esta conciencia de un lento goteo, de una p\u00e9rdida de esp\u00edritu, lo que hab\u00eda producido mi sentido de crisis. Dostoyevski no es nada si no es tocado por el Esp\u00edritu: intoxicado de Dios y ebrio de sus palabras.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El alma, no el yo<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando conoc\u00ed a Dostoyevski (en la d\u00e9cada de los setentas), el mundo estaba impregnado de olor a narcisismo[1]. La historia de Narciso ha perdurado como advertencia contra los peligros de la autoadulaci\u00f3n, pero aqu\u00ed estaba ocurriendo algo diferente: en lugar de ser usado como advertencia, Narciso estaba siendo elevado a la condici\u00f3n de \u00absanto patrono\u00bb. El potencial humano era el furor; las autobiograf\u00edas de los grandes \u0097donde contaban sus mayores pecados\u0097 bat\u00edan r\u00e9cord en las librer\u00edas. El yo estaba primero y en el centro. A cierto nivel, esto parec\u00eda lo correcto. Las aspiraciones del potencial humano reflejaban la aspiraci\u00f3n cristiana por una vida abundante.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En cuanto a la confesi\u00f3n, \u00bfno hab\u00eda sido siempre, acaso, un tema cristiano central? Convertirla en un g\u00e9nero literario no parec\u00eda estar en desacuerdo con esa posici\u00f3n. Es m\u00e1s, mostraba la \u00abtransparencia\u00bb de los grandes personajes, pero algo estaba mal. Interiormente me sent\u00eda confuso. Dostoyevski puso mi mente en claro.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00c9l me ayud\u00f3 a discernir que este nuevo entusiasmo por el yo no era lo mismo que la preocupaci\u00f3n cristiana hist\u00f3rica por el alma. El yo es, en realidad, una distorsi\u00f3n diab\u00f3lica. Es similar al alma pero luego de hab\u00e9rsele extirpado toda el ansia de Dios, toda la correcta sed de justicia. Dostoyevski me mostr\u00f3 la diferencia no con argumentos, sino creando personajes que demostraban la disecaci\u00f3n de una vida sin Dios. Tambi\u00e9n, como contraste y comparaci\u00f3n, otros personajes exhib\u00edan las tremendas bellezas de una b\u00fasqueda de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Stavrogin (en Los demonios) no era un hombre a quien se lo pudiera disuadir partiendo de su mala vida y luego instruy\u00e9ndolo en la salvaci\u00f3n por medio de un programa de estudio b\u00edblico y discipulado. Aliosha no lleg\u00f3 a la santidad asistiendo a un grupo de terapia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El celo moderno por explicar la naturaleza humana, por eliminar el sufrimiento y el descontento, por hacernos sentir c\u00f3modos en el mundo \u0097un autointer\u00e9s obsesivo\u0097 fue descartado por Dostoyevski por considerarlo \u00abeuclidiano\u00bb, es decir, explicable por medio de l\u00edneas y \u00e1ngulos, medidas y n\u00fameros. De esta forma, eliminaba el misterio. Los seres humanos, esas criaturas misteriosas con una tremenda sed de Dios y una insaciable hambre de santidad, quedaban reducidos a explicaciones predecibles, razonables. \u00abEl hombre no es una expresi\u00f3n aritm\u00e9tica; es un ser misterioso y enmara\u00f1ado, y su naturaleza es extremista y contradictoria en su totalidad\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Entonces comenc\u00e9 a copiar estas frases de recuperaci\u00f3n del alma, que encontr\u00e9 en Cartas de bajo tierra (Memorias del subsuelo):<\/P><br \/>\n<UL><br \/>\n<LI dir=ltr>\u00abLas personas son personas y no las teclas de un piano.\u00bb <\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00abTodo el quehacer del hombre consiste en demostrarse a s\u00ed mismo que es un hombre y no un engranaje.\u00bb\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00abQue 2 y 2 son 4 no es parte de la vida, sino el comienzo de la muerte.\u00bb<\/LI><\/UL><br \/>\n<P align=justify>En su Rusia y en mi Am\u00e9rica, el inter\u00e9s en Dios hab\u00eda sido empujado hacia un lado por la agresiva tendencia al yo. Escritor tras escritor, pastor tras pastor, todos estaban ocupados en la excitante actividad de abrir las maletas emocionales y exponer a la vista los diversos art\u00edculos. Era el voyeurismo de las prendas \u00edntimas: culpa e inocencia, ira y afecto, codicia y amor \u0097la ropa interior del alma\u0097 todo manoseado y comentado, pero sin pasi\u00f3n por Dios, sin abrazo de Peniel en la lucha de toda la noche por la identidad a lo largo del sufrimiento y la oraci\u00f3n con el Dios que sufre y ora con y por nosotros en Cristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La gran inmersi\u00f3n generosa, extravagante y temeraria de Dostoyevski en las profundidades del mal y el sufrimiento, el amor y la redenci\u00f3n, me permitieron recuperar a Dios y a la pasi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Un misterio, no un programa<\/P><br \/>\n<P align=justify>A diferencia de su gran contempor\u00e1neo, Tolstoy \u0097quien siempre elaboraba programas educativos y planes de reforma para eliminar la pobreza, el sufrimiento y la injusticia\u0097 Dostoyevski particip\u00f3 en los sufrimientos, entrando al misterioso crisol de la fe y la duda y busc\u00f3 el milagro, el levantarse de entre los muertos. No quer\u00eda saber nada de un futuro en el que la gente se sintiera bien c\u00f3moda a expensas de su libertad, a costas de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>De mi parte, descubr\u00ed que la cultura vocacional del pastor era decididamente tolstoyana. Los llamados l\u00edderes \u00abespirituales\u00bb de mi tiempo ejerc\u00edan una presi\u00f3n enorme sobre la gente para que se conformara, se ajustara, se adecuara; se sometiera a las explicaciones y fuera reducida a funciones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El \u00abprograma\u00bb era el principal veh\u00edculo del ministerio. Mi propia denominaci\u00f3n ten\u00eda lo que llamaba una \u00abagencia de programas\u00bb que publicaba un \u00abcalendario de programas\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Recuerdo haber sido sorprendido por una declaraci\u00f3n que me hizo un pastor de gran reputaci\u00f3n en aquellos a\u00f1os. Su atl\u00e9tica energ\u00eda se plasmaba en una magn\u00edfica sonrisa, que \u00e9l usaba con gran \u00abefecto\u00bb. Despu\u00e9s de servir a una congregaci\u00f3n durante cinco a\u00f1os, se mudaba a otra tres veces m\u00e1s grande. En mi ingenuidad le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 se iba tan pronto. \u00abHe realizado lo que vine a hacer\u00bb, dijo. \u00abHe dejado el programa en su lugar y funcionando\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfPrograma?, \u00bfqu\u00e9 tiene que ver un programa con la espiritualidad? Supongo que esos esquemas est\u00e1n muy bien para las mentes y los esp\u00edritus euclidianos y son \u00fatiles para cuestiones perif\u00e9ricas. Pero, en el centro&#8230; \u00bfun programa?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nuestra tentaci\u00f3n, como pastores, es descubrir un programa que funcione y repetirlo en una congregaci\u00f3n tras otra para inmensa satisfacci\u00f3n nuestra y de la congregaci\u00f3n. Los miembros de la iglesia pueden ser religiosos sin tener que orar u ocuparse de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Busqu\u00e9 otra novela de Fedor y encontr\u00e9 la respuesta del autor a la mente program\u00e1tica que alguna vez lo hab\u00eda atra\u00eddo. Los fervorosos revolucionarios ten\u00edan visiones igualmente convincentes de una nueva Rusia, pero cuanto m\u00e1s se desarrollaba su programa, tanto m\u00e1s cruel e impersonal se hac\u00eda. En Los demonios Fedor muestra el yermo y la desolaci\u00f3n que produce esta visi\u00f3n despersonalizada: los m\u00e1s nobles ideales en violentas ruinas, las relaciones m\u00e1s tiernas, violadas. En el personaje de Shatov se da testimonio a Dios en medio de todo eso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En cincuenta a\u00f1os, la novela se convirti\u00f3 en una profec\u00eda cumplida en esa religi\u00f3n dirigida con programas que ten\u00eda a mi alrededor. La le\u00ed como \u00abprofilaxis\u00bb contra la mentalidad de programa, con su sombr\u00edo linaje reformista, y me acomod\u00e9 con Shatov para sobrellevar el misterio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Personas, no peones<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi encuentro m\u00e1s aterrador lo tuve con Raskolnikov en Crimen y Castigo. Raskolnikov hab\u00eda elegido a una persona socialmente in\u00fatil para realizar un experimento: un asesinato. A nadie habr\u00eda de importarle que la mujer estuviera viva o muerta. Carec\u00eda totalmente de valor. Raskolnikov la mat\u00f3. Y despu\u00e9s, para su gran sorpresa, qued\u00f3 sacudido hasta la m\u00e9dula de su ser: result\u00f3 que s\u00ed importaba. Esta anciana in\u00fatil ten\u00eda poder espiritual simplemente por el hecho de ser humana. Entendi\u00f3 que la mera existencia humana contiene gloria suficiente como para que cualquiera de nosotros caiga perplejo con temor reverencial. Raskolnikov fue introducido en alturas y profundidades espirituales jam\u00e1s so\u00f1adas por \u00e9l.<\/P><br \/>\n<P align=justify>De pronto, con un sobresalto de reconocimiento, me vi a m\u00ed mismo como Raskolnikov. No asesinando precisamente, sino experimentando con los miembros de la congregaci\u00f3n, manipul\u00e1ndolos para ver qu\u00e9 pod\u00eda hacer que ocurriese, reduciendo a la gente al valor de su promesa financiera, su habilidad administrativa o su destreza en la ense\u00f1anza. La facilidad con la gente (como pastor) conlleva un peligro com\u00fan: la arrogancia de la desde\u00f1osa falta de respeto. Uno de los sucesores de Raskolnikov, Jos\u00e9 Stalin, cierta vez dijo: \u00abEl papel aguanta cualquier cosa que se escriba en \u00e9l\u00bb. Lo mismo se piensa de muchas congregaciones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Volv\u00ed sobre mis pasos. \u00bfC\u00f3mo hab\u00eda llegado al mundo de Raskolnikov?, \u00bfc\u00f3mo hab\u00eda llegado a pensar en las personas que me rodeaban en forma tan irreverente?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Estaba viviendo en un suburbio t\u00edpico y poco me gustaba. Aquel maizal al que me hab\u00eda mudado estaba siendo cubierto d\u00eda tras d\u00eda por nuevos vecindarios, por el avance de las casas y el asfalto. Quienes se reun\u00edan all\u00ed para el culto estaban desarraigadas y se ve\u00edan superficiales, cristianas solo de manera marginal. No le\u00edan libros ni discut\u00edan ideas. Todo el esp\u00edritu parec\u00eda haberse disipado de sus vidas y hab\u00eda sido reemplazado por un c\u00famulo confuso de clich\u00e9s y estereotipos, efectos y modas, como en una venta de remates. La descripci\u00f3n de Dostoyevski daba en el blanco: la \u00abgente parece estar aguada&#8230; corriendo de aqu\u00ed para all\u00e1 delante de nosotros todo el d\u00eda, pero en una suerte de estado diluido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta escena me resultaba novedosa. Me hab\u00eda criado en una peque\u00f1a ciudad lejos de all\u00ed, donde virtualmente todos los habitantes eran m\u00e1s conocidos por las historias y an\u00e9cdotas protagonizadas que por cualquier otra cosa (\u00abpueblo chico, infierno grande\u00bb). Hice mis primeros estudios en ciudades portuarias m\u00e1s grandes, donde recib\u00ed la t\u00edpica \u00abfertilizaci\u00f3n transcultural\u00bb de orientales, europeos y africanos. Pero en este aburrido suburbio, todos eran \u0097o se estaban tornando\u0097 iguales. No quedaba ning\u00fan esp\u00edritu apasionado al que se pudiera motivar. Ten\u00eda 30 a\u00f1os y no hab\u00eda conocido nunca esta blandura, esta disposici\u00f3n a ser \u00abhomogeneizado\u00bb en un consumismo pasivo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No ten\u00eda idea tampoco de que toda una sociedad pudiera ser moldeada por las im\u00e1genes de la publicidad. Todos estaban condicionados a responder a los est\u00edmulos de los precios de venta en forma independiente de la necesidad, de manera tan efectiva como los perros de Pavlov hab\u00edan sido entrenados a salivar a la se\u00f1al de la campana, aunque no tuvieran hambre. Estas eran las personas de las cuales yo era pastor, cuyos esp\u00edritus se hab\u00edan jubilado tempranamente. En medio de la \u00abchatura\u00bb y el aburrimiento, perd\u00ed el respeto a estas vidas an\u00e9micas y asum\u00ed que los suburbios \u00abcauterizaban\u00bb la espiritualidad. Esta gente que se reun\u00eda en el culto conmigo todas las semanas ten\u00eda ideas insignificantes acerca de s\u00ed misma y al estar toda la semana en contacto con esa realidad, estaba en peligro de reducir mi idea de ellos a lo que eran sus propios autoconceptos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Y fue entonces cuando Dostoyevski, quien vivi\u00f3 en una sociedad casi id\u00e9ntica a la m\u00eda, me lo reproch\u00f3. Aunque demostraba tener la mayor aversi\u00f3n hacia aquella cultura, se negaba a recibir la evidencia que la gente presentaba de s\u00ed misma como la verdad. Se meti\u00f3 debajo de la superficie de aquellas vidas y en las profundidades descubri\u00f3 fuego y pasi\u00f3n \u0085y a Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Fedor los hizo aparecer en sus dimensiones grandes otra vez, inmensos en sus aspiraciones, sus pecados, sus glorias. Los Karamazov, por ejemplo, tan grandes, tan rusos. Me ense\u00f1\u00f3 a mirar lenta y cuidadosamente a estas familias, hasta que logr\u00e9 ver \u00abkaramazoves\u00bb en cada hogar. Orient\u00f3 mis antenas para captar las se\u00f1ales ocultas de la espiritualidad en el desnaturalizado lenguaje de sus conversaciones. Descubr\u00ed tr\u00e1gicas confabulaciones y episodios c\u00f3micos, tramas desarroll\u00e1ndose en derredor m\u00edo y reconoc\u00ed que estaba viviendo en un mundo repleto de espiritualidad. No hab\u00eda personas ordinarias.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi tarea ahora era orar, predicar y escribir, consciente de estas energ\u00edas y capacidades torrenciales de la gente, de las cuales ellos mismos no hab\u00edan tomado consciencia. Me hab\u00eda enga\u00f1ado al tomar la versi\u00f3n que estas personas me daban de s\u00ed mismas como verdadera,.pero no era as\u00ed. Sus vidas hab\u00edan sido niveladas y cubiertas de asfalto, aplanadas y parceladas junto con las ondulantes colinas, otrora tan verdes. La superficie visible era una mentira de dos pulgadas de grosor, mas si trabajaba en ella terminar\u00eda cometiendo cr\u00edmenes a la manera de Raskolnikov. Mi ignorante falta de respeto me llevar\u00eda a importunar con mis programas a estos seres gloriosos, creados a imagen de Dios. Me seren\u00e9 y me arrepent\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ahora, cuando me encuentro con gente insulsa, me pregunto: \u00ab\u00bfqu\u00e9 pensar\u00eda Dostoyevski de ellos?\u00bb Las dimensiones m\u00e1s profundas se hacen visibles: las ansias y anhelos eternos y, en el transfondo, Dios. Comenc\u00e9 a descubrir la creatividad mozarteana en los adolescentes y tragedias sofocleanas en los de mediana edad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hilda, a los 35 a\u00f1os de edad, era hasta hace dos a\u00f1os indistinguible de su cultura. Bien casada, costosamente vestida, socialmente agradable, con los indispensables dos hijos, buena apariencia, segura de s\u00ed. Despu\u00e9s, el descontento de su esposo con su trabajo se convirti\u00f3 en algo doloroso, seguido por la muerte del padre de Hilda por c\u00e1ncer. Entonces perdi\u00f3 completamente su paz interior. Exteriormente era la misma de siempre, excepto que concurr\u00eda a la iglesia solo una vez cada dos o tres semanas, y\u00e9ndose r\u00e1pidamente durante el \u00faltimo himno para no tener que encontrarse con nadie.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s comenz\u00f3 a venir todos los domingos. De manera totalmente casual surgi\u00f3 una conversaci\u00f3n personal, y empez\u00f3 la historia: \u00ab\u00a1No puedo creer que este mundo que habito sea tan grande y gozoso! Estoy leyendo los evangelios. Estoy usando los Salmos para orar. No veo la hora de venir los domingos y estar en la adoraci\u00f3n. Todas mis relaciones est\u00e1n cambiadas, nunca he tenido tanta energ\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 fui tan est\u00fapida acerca de Jes\u00fas todos estos a\u00f1os?\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Lo que no hubiera adivinado era su timidez. En lo referente a las intimidades, Hilda carece totalmente de pr\u00e1ctica. Conoc\u00ed la historia solo debido al acceso privilegiado que los pastores a veces tienen a la vida interior de la gente y logr\u00e9 ver el hecho m\u00e1s grande en su vida, los detalles de su despertar espiritual en la gracia y el sacrificio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La historia de Hilda permanece estable. Otros en la congregaci\u00f3n est\u00e1n dominados por el dolor y oran valerosamente o realizan infatigables actos de bondad en ambientes incapaces de apreciarlos, y persisten.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las historias pasan inadvertidas, no porque sean mantenidas en secreto sino porque la gente en derredor es ciega para con Dios. Tantos ojos, nublados por la televisi\u00f3n, no ven las historias de Dios que est\u00e1n siendo protagonizadas delante de ellos, en ocasiones en sus mismos hogares. Por eso he decidido que mi tarea pastoral tendr\u00e1 mucho de ver y escuchar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La banalidad es una forma de protecci\u00f3n. Si posara la mira lenta y profundamente, descubrir\u00eda que en este maizal que desaparece, hay suficiente drama para entretenerme toda la vida.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ensamblando el misterio<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dostoyevski tuvo la fortuna de reunir todos estos temas en su novela final, llamada Los hermanos Karamazov. Debo acotar que de ninguna manera es esta una obra perfecta \u0097nada lo de que Dostoyevski escribi\u00f3 o vivi\u00f3 fue muy pulido\u0097 pero s\u00ed es una obra exuberante en la grandeza del alma.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Frederick Buechner, escritor y pastor, calific\u00f3 ese libro \u00abcomo una gran sopa hirviente. All\u00ed Fedor es digresivo, irregular y grandioso. Hay en \u00e9l demasiados personajes, es demasiado largo, y sin embargo es un libro en el que solo por el hecho de que Dostoyevski deja en \u00e9l suficiente lugar como para que entre cualquier cosa que surja, \u0097hasta el mismo Esp\u00edritu Santo\u0097 lo convierte as\u00ed, en lo que a m\u00ed concierne, en una novela menos acerca de la experiencia religiosa: de Dios, tanto en su presencia subterr\u00e1nea como en consternante ausencia\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hay un momento brillante en este libro de despedida cuando Aliosha experimenta una especie de bendici\u00f3n integradora: <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00absu alma, desbordada de arrobamiento, sent\u00eda deseos vehementes de libertad y espacio ilimitado. La comba del cielo, engarzada de estrellas suavemente brillantes, se extend\u00eda vasta y abierta sobre \u00e9l. Desde el cenit del horizonte, la V\u00eda L\u00e1ctea extend\u00eda sus dos brazos que cruzaban indistintamente el cielo. La noche fresca, tranquila e inm\u00f3vil envolv\u00eda la tierra. Las blancas torres y las doradas c\u00fapulas de la catedral destellaban en un cielo zafiro. Las espl\u00e9ndidas flores del oto\u00f1o en los canteros cercanos a la casa se durmieron esperando la ma\u00f1ana. El silencio de la tierra parec\u00eda fundirse en el silencio de los cielos. El misterio de la tierra se puso en contacto con el misterio de las estrellas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bbAliosha se qued\u00f3 en silencio mirando asombrado; de pronto se arroj\u00f3 sobre la tierra. No sab\u00eda por qu\u00e9 la abrazaba. No podr\u00eda haberse explicado a s\u00ed mismo por qu\u00e9 ansiaba tan irresistiblemente besarla, besarla toda, pero lo hizo llorando, sollozando, y moj\u00e1ndola con sus l\u00e1grimas, prometi\u00e9ndole fren\u00e9ticamente amarla, amarla siempre y para siempre. \u00abRiega la tierra con l\u00e1grimas de tu alegr\u00eda, y ama esas l\u00e1grimas\u00bb, era el c\u00e1ntico que resonaba en su alma.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bb\u00bfQu\u00e9 lo hac\u00eda llorar? Oh, estaba en gran \u00e9xtasis por aquellas estrellas que brillaban para \u00e9l desde los abismos del espacio, y no se sent\u00eda avergonzado de ese arrebato. Era como silos finos rayos de luz de todos aquellos innumerables mundos de Dios se reunieran s\u00fabitamente en su alma, y ella quedase temblorosa al entrar en contacto con otros mundos.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Para quien haya pasado por aquellas novelas anteriores como haciendo un aprendizaje, donde cada una de ellas buscaba alcanzar, aunque sin lograrlo, este sentido de la integraci\u00f3n de Dios, la bendici\u00f3n de Aliosha re\u00fane lo que el Diablo separa. Pero hasta un corto aprendizaje en el ministerio, en la Palabra \u0097tratando de dirigirse a la gente en forma reverente\u0097 es calificaci\u00f3n suficiente para apreciar el \u00e9xtasis.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dostoyevski tuvo la intenci\u00f3n de escribir una continuaci\u00f3n. Quiso desarrollar la vida de Aliosha, como sucesor del pr\u00edncipe Mishkin en la l\u00ednea de los \u00abtontos para Cristo\u00bb, por medio de una madurez de santidad vocacional. Pero no la lleg\u00f3 a escribir. Muri\u00f3 dos meses despu\u00e9s de completar Los hermanos Karamazov. Quiz\u00e1s sea mejor as\u00ed. Esta clase de obra nunca est\u00e1 completa. En el mejor de los casos, solo plantamos semillas. Y morimos. Y esperamos la resurrecci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El ep\u00edgrafe a Los hermanos Karamazov es: \u00abDe cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto\u00bb (Jn.12.24).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dostoyevski, el plantador de semillas: en los anaqueles de mi estudio hay seis \u00abnovela-semillas\u00bb, lo \u00fanico que queda de su vida y todav\u00eda hace una diferencia en la m\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dios y la pasi\u00f3n. Desde\u00f1\u00f3 lo trivial y busc\u00f3 la yugular. No encajaba en la sociedad. Hizo un desastre de su matrimonio y sufri\u00f3 mucho en el amor. Fue un jugador compulsivo. La epilepsia debilit\u00f3 su capacidad de escritor. Pero cre\u00f3. Vivi\u00f3 inmerso en la pasi\u00f3n. Vivi\u00f3 expectante de Dios. Y lo hizo vocacionalmente, haciendo de la pasi\u00f3n y de Dios un llamamiento espiritual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Su literatura sigue realizando su obra y me hace volver al suelo de mi vocaci\u00f3n, a mi mesa de trabajo, mientras trato de poner palabra tras palabra con honestidad; siempre que hago a mis visitas a las familias de la congregaci\u00f3n, decido a avanzar paso a paso, en actitud de oraci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a9Leadership, 1990. Usado con permiso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>[1] Narcisismo: Narciso, seg\u00fan cuenta la mitolog\u00eda, fue hijo del r\u00edo Cefiso (Grecia) y se enamor\u00f3 de su propia imagen al mirarse en las aguas de una fuente. Queriendo asir su propia imagen, se precipit\u00f3 en el fondo, donde muri\u00f3 de amor.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Eugenio H. Peterson En su b\u00fasqueda por salir de una crisis de definici\u00f3n vocacional, inmerso en un ambiente en el que se sent\u00eda acorralado y hambriento de ayuda, el autor, a pesar de sus esfuerzos, no hall\u00f3 ning\u00fan consejero; empero, encontr\u00f3 a Fedor Dostoyevski Estaba en medio de una crisis y sal\u00ed a buscar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/redescubriendo-la-pasion-por-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRedescubriendo la pasi\u00f3n por Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2150","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2150"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2150\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}