{"id":2157,"date":"2015-12-01T00:39:02","date_gmt":"2015-12-01T05:39:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-momentos-privados-del-ministerio\/"},"modified":"2015-12-01T00:39:02","modified_gmt":"2015-12-01T05:39:02","slug":"los-momentos-privados-del-ministerio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-momentos-privados-del-ministerio\/","title":{"rendered":"Los momentos privados del ministerio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Gordon MacDonald<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La vida privada del l\u00edder de una iglesia no debe ser tiempo de segunda clase; es una oportunidad para \u00abapartarse y descansar\u00bb.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En el delicioso libro de Walter Trobisch Yo me cas\u00e9 contigo, se registra una intensa conversaci\u00f3n entre el autor y la esposa de Daniel, un pastor africano. Ellos, Walter y Esther, est\u00e1n sentados a la mesa en el hogar de ella esperando a que Daniel se les una despu\u00e9s de un servicio de domingo a la ma\u00f1ana en el cual Walter dio una charla sobre el matrimonio. Ahora est\u00e1n sentados frente a una magn\u00edfica comida preparada por Ester. Pero el problema es Daniel: El no est\u00e1 all\u00ed. Y el hecho irrita a Ester en forma creciente, sabiendo que su marido est\u00e1 simplemente afuera conversando con miembros de la iglesia que no se deciden a marcharse. El parece no darse cuenta de que est\u00e1 ignorando a su invitado y ofendiendo a una esposa molesta que ha hecho lo mejor que pudo para proveer una hospitalidad genuina.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incapaz de ignorar los signos de la frustraci\u00f3n de ella, Trobisch le dice a Esther:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-T\u00fa sufres y sientes verg\u00fcenza por m\u00ed-.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de recuperar su compostura, ella responde:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Amo mucho a Daniel, pero no es un hombre puntual. No me molesta trabajar duro, pero deseo planear mi d\u00eda y tener orden en mis tareas. El es un hombre que act\u00faa por impulso. Es un pastor excelente. La gente lo quiere mucho, pero temo que tambi\u00e9n se aprovechan de \u00e9l-.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la base de la preocupaci\u00f3n de Ester est\u00e1 el problema del tiempo. Ella y Daniel disienten en c\u00f3mo usarlo adecuadamente. \u00bfEl resultado? Cada vez son m\u00e1s ineficaces en hacer las cosas con las cuales se hab\u00edan comprometido originalmente, y el problema del tiempo est\u00e1 comenzando a tener un efecto corrosivo en su relaci\u00f3n matrimonial.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando lo entendemos y administramos correctamente, el tiempo es, f\u00e1cilmente, uno de nuestros mejores amigos. Cuando no lo apreciamos y lo manejamos mal se convierte en un enemigo formidable. Peter Drucker, entre otros, ha explicado con toda claridad que el asunto del tiempo est\u00e1 en la base misma de la efectividad que tenga uno como l\u00edder y administrador. En su libro, El ejecutivo efectivo, nos recuerda (con cuidado) que el tiempo es a) Inel\u00e1stico, no puede ser estirado; b) Irremplazable, no puede ser reclamado; c) Indispensable, las cosas no pueden hacerse sin \u00e9l.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ministerio de Jes\u00fas en la tierra destaca algunos principios \u00fatiles acerca del uso general del tiempo. No es nada nuevo el se\u00f1alar que Jes\u00fas no mostr\u00f3 jam\u00e1s signos de estar apurado, presionando o jugando a lo que llamamos \u00abagarrar la pelota\u00bb. Mientras que seguramente El estaba a veces f\u00edsicamente cansado, nunca se mostr\u00f3 emocionalmente frustrado a causa de la falta de tiempo, algo que vemos muy a menudo en el actual ministerio cristiano.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos que Jes\u00fas ignor\u00f3 a grandes multitudes para hablar extensamente con doce hombres. Lo vemos durmiendo en un bote, salteando una comida para hablar con una mujer e interrumpiendo un encuentro con una gran cantidad de adultos para estar con ni\u00f1os. Interesantes usos del tiempo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguramente, al ver la forma extra\u00f1a en que Jes\u00fas invert\u00eda las horas de su vida, algunos debieron mover negativamente su cabeza. Nunca se equivoc\u00f3 en el uso de su tiempo y su ministerio fue de apenas treinta y tres a\u00f1os. No deber\u00edamos olvidarnos nunca de esto.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MITOS SOBRE EL TIEMPO ENTRE LOS L\u00cdDERES CRISTIANOS<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos explicar ciertos mitos sobre el tiempo; mitos que nos hemos estado ense\u00f1ando mutuamente durante muchos a\u00f1os.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mito 1- Somos individualmente responsables de la salvaci\u00f3n del mundo entero.<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pueden re\u00edrse por lo absurdo de esto, pero muchos de nosotros actuamos como si crey\u00e9ramos realmente esta afirmaci\u00f3n sin sentido. La fuente del mito yace en nuestro empuje para igualar el poder que, imaginamos. Dios nos dio.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, no nos gusta que nos dejen fuera de lo que otros est\u00e1n haciendo. As\u00ed nos encontramos queriendo hablaren cada conferencia denominacional, ser miembros de cada junta que nos invita, consultados por cada asunto que encara nuestro grupo y queriendo ser amigos de cada luminaria en nuestro horizonte.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sucumba al mito y el final tr\u00e1gico llega cuando, con desaliento, usted se da cuenta que nunca conoce a suficientes personas, que nunca podr\u00e1 asistir a todas las conferencias y que nunca encontrar\u00e1 tiempo para ir a todas las reuniones de la junta. Lentamente nos damos cuenta que no podemos salvar a todo el mundo, pero en cambio, podemos hacer una buena muesca en nuestro mundo.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mito 2 &#8211; El tiempo se est\u00e1 acabando; queda muy poco de \u00e9l.<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCorro el riesgo de ser desechado por parte de mis preciados amigos en la fe cuando me aparto p\u00fablicamente de las filas de aquellos que piensan que la \u00abmedianoche\u00bb est\u00e1 sobre nosotros y no hay un instante que perder? He dejado de admirar al hombre con impulso. Ahora mi admiraci\u00f3n apunta cada vez m\u00e1s a la persona que, como el granjero, ha aprendido a tener paciencia; que las mejores cosas crecen con tiempo y todo lo que podemos hacer es seguir la secuencia l\u00f3gica de plantar, cultivar y cosechar. No se puede aumentar la cosecha por apurarse fren\u00e9ticamente.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He sido empujada toda mi vida por los que predicen que la destrucci\u00f3n del mundo est\u00e1 a la vuelta de la esquina. Si yo hubiera respondido a sus predicciones, ser\u00eda un hombre de todav\u00eda mediana edad pero ya desperdiciado. Si bien estoy seguro de que la destrucci\u00f3n del mundo o el regreso inminente de Cristo podr\u00edan ocurrir hoy, tambi\u00e9n estoy dispuesto a actuar como si tuviera otros mil a\u00f1os por delante.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mito 3 &#8211; Un pastor debe estar disponible constantemente para cualquier emergencia.<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando era un pastor joven, fui criado con la idea de que un llamado al ministerio significaba que mi tiempo le pertenec\u00eda d\u00eda y noche a la congregaci\u00f3n, cincuenta y dos semanas por a\u00f1o. Con mucha frecuencia escuch\u00e9 murmullos de admiraci\u00f3n refiri\u00e9ndose al hombre dedicado que nunca se toma un d\u00eda libre, que rara vez se va de vacaciones y que est\u00e1 accesible al instante. Hubo un tiempo en que cre\u00ed realmente en esta clase de vida, y me sent\u00eda culpable porque me resent\u00eda ante sus exigencias.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo todav\u00eda en una disponibilidad razonable como pastor. Pero ya no tengo m\u00e1s el miedo a desconectarme de mi gente cuando llega el momento de buscar soledad o tiempo con mi familia o momentos gozosos de vivir en este<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">mundo maravilloso. En mis veinte a\u00f1os de pastor en tres congregaciones, solamente me he enfrentado a unas pocas situaciones en las cuales mi presencia fue requerida al instante.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pastor no es el \u00fanico ministro en una congregaci\u00f3n con laicos comprometidos. Record\u00e9 este hecho en una reciente velada. Mientras que yo conduc\u00eda nuestro servicio de mitad de semana, cuatro de nuestros ancianos pastores estaban ungiendo y orando por un paciente en el hospital y dos ancianos y sus esposas estaban pasando la noche con un hombre que se estaba muriendo de c\u00e1ncer. En ninguno de los dos casos se requiri\u00f3 mi presencia.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mito 4 &#8211; El descanso, la recreaci\u00f3n, los pasatiempos son usos poco dignos (de segunda clase) del tiempo.<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfRecuerdan ustedes la pregunta intimidante que se nos hac\u00eda a muchos de nosotros cuando \u00e9ramos j\u00f3venes?: \u00abSi Jes\u00fas viniera cuando est\u00e1s haci\u00e9ndolo (viendo una pel\u00edcula, besando a tu novia, o haraganeando con tu barra de amigos en el bar), \u00bfQuerr\u00edas que te encontrara en esa situaci\u00f3n?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa pregunta, aparentemente dejada en la adolescencia, tiene una forma persistente de proyectarse en la madurez. Puede surgir de la conciencia cuando nos preguntamos qu\u00e9 pensar\u00eda Jes\u00fas si viniera y nos encontrara jugando a la paleta, pescando en el r\u00edo, asistiendo a un concierto o, sue\u00f1o de sue\u00f1os, viendo el mejor partido del f\u00fatbol nacional.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 tanta inquietud en cuanto al descanso, la recreaci\u00f3n y los pasatiempos? Porque hemos clasificado, sin querer, nuestro tiempo como \u00abbueno\u00bb, \u00abmejor\u00bb o \u00abel mejor\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensamos que el ministerio es tiempo de primera clase y todas las dem\u00e1s actividades son de segunda o de tercera. \u00a1Falso! Yo no creo que sea as\u00ed. En primer lugar, el Dios de la Biblia est\u00e1 tan complacido cuando sus hijos juegan como cuando trabajan. En segundo lugar. El sabe que si sus hombres tienen la medida debida de esparcimiento, tendr\u00e1n m\u00e1s y mejor tiempo ministerial.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mito 5 &#8211; Es atractivo, hasta heroico, desgastarse, sufrir un colapso y aun estallar en sus relaciones si puede probar que su amigo, su esposa o su congregaci\u00f3n lo han dejado por su trabajo ministerial.<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no quisiera despreciar al santo que ha dado su vida por causa del evangelio, tambi\u00e9n es correcto llegar a la vejez con un ministerio que se va completando, que llega \u00abin creciendo\u00bb con un gran c\u00famulo de sabidur\u00eda y experiencia que ser\u00e1 transmitida a la siguiente generaci\u00f3n. Necesitamos el ejemplo del hombre que lo ha dejado todo y \u00ablo ha seguido a El\u00bb, pero necesitamos tambi\u00e9n el modelo del hombre que ha mantenido un buen matrimonio, discipulado a hijos e hijas piadosos y que tiene algo que decir desde la respetable plataforma de la vejez.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hay inspiraci\u00f3n en un Enrique Martyn y en un David Brainerd, quienes murieron ambos siendo j\u00f3venes, hay mucho tambi\u00e9n que decir a favor de un Stanley Jones y de un L. Nelson Bell quienes murieron en sus ochenta, dejando un dep\u00f3sito de discernimiento disciplinado y acumulado.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mito 6- La familia del l\u00edder cristiano renuncia autom\u00e1ticamente a sus derechos al liderazgo espiritual y familiar de su padre (o madre).<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una generaci\u00f3n anterior de misioneros dejaban frecuentemente a sus hijos al cuidado de otros y se iban a otras partes del mundo. Trabajaban bajo la ilusi\u00f3n de que si ellos eran fieles al ministerio, Dios les garantizar\u00eda el crecimiento y desarrollo de sus hijos. Desgraciadamente, una porci\u00f3n significativa de estas personas encontraron que no era as\u00ed.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que estamos en el ministerio cristiano no deber\u00edamos tener familia si no nos comprometemos a cuidarlos y a criarlos adecuadamente nosotros. No es algo que les corresponde a otros. A los comienzos de mi vida pastoral me acerqu\u00e9 a un viejo predicador y le pregunt\u00e9, \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo m\u00e1s importante: Mi familia o la obra del Se\u00f1or?\u00bb Su respuesta a\u00fan permanece en m\u00ed: \u00abCord\u00f3n, tu familia es la obra del Se\u00f1or\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo a un joven seminarista que fue a un pastor mayor a preguntarle si podr\u00eda predicarle a \u00e9l y a la que ser\u00eda su esposa, en alg\u00fan momento en su noche de bodas, despu\u00e9s de la celebraci\u00f3n, como un s\u00edmbolo de las prioridades en su matrimonio. El pastor viejo, sabiamente, le dijo que su idea era absurda y que hay mejores cosas de las que pueden ocuparse una novia y un novio en su noche de bodas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se es una persona en el ministerio y se trata de aprovechar todo el tiempo para el Se\u00f1or, encontraremos muchas actividades, materiales y recursos disponibles para ocupar todo el tiempo. Cosas para hacer en el Reino no faltan. Pero otra dimensi\u00f3n de nuestras vidas andar\u00e1 mendigando.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo usamos la cantidad de tiempo privado que nos pertenece.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ejecutivo me dijo: \u00abEstoy alarmado en cuanto a la pobreza de calidad de mi tiempo fuera de mi trabajo. Pareciera como que todo lo que hago es correr a esta o aquella reuni\u00f3n. Casi no tengo tiempo para sentarme tranquilamente y conversar con mi mujer, de ponerme al d\u00eda con mis propios sentimientos. Francamente, estamos ambos tan cansados con este correr incesante que hasta la dimensi\u00f3n sexual de nuestras vidas se est\u00e1 resintiendo. Estamos perpetuamente exhaustos.\u00bb<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es un punto donde los pastores, los hombres de negocios y los m\u00e9dicos tienen un problema similar. Nuestro trabajo y las exigencias que pesan sobre nosotros parecen expandirse hasta ocupar todo el tiempo que poseemos. Y mientras permitamos que esto suceda, estaremos siempre pregunt\u00e1ndonos d\u00f3nde y cu\u00e1ndo termina todo esto.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo del tiempo privado<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo en la necesidad de tener un calendario. Mi esposa y yo hemos tenido un calendario general durante muchos a\u00f1os. Seis a ocho semanas por adelantado escribimos en letra de imprenta los diversos tipos de tiempo privado. Los ponemos en el calendario antes que los eventos de la iglesia comiencen a aparecer.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1les son algunos de los momentos de descanso necesarios para nosotros en el ministerio? \u00bfLes sorprender\u00eda si yo les dijera que mi primera necesidad como persona es tener tiempo en soledad? Esto incluye soledad espiritual, cuando puedo comulgar con Dios como lo hizo Cristo mismo, pero tambi\u00e9n incluye tiempo para pensar, para hacer ejercicio, y para estar conmigo mismo. Cuando estamos constantemente en medio del ruido y de la vor\u00e1gine de personas y programas, nos es muy dif\u00edcil aun meditar o pensar, y la falta de tiempo para hacer estas cosas inhiben nuestro crecimiento.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con cierta regularidad introduzco en mi horario un d\u00eda en el cual estar solo para caminar, sentarme o remar en una canoa por el r\u00edo. Cuan vitalmente importante es estar silencioso por un rato. En los tiempos en soledad, mi mente y mi esp\u00edritu se convierten nuevamente en una fuente de ideas y posibilidades. Soy capaz de catalogar los asuntos con los cuales estoy luchando personalmente, ya sean cuestiones de fe, trabajo o relaciones.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente, este tiempo en soledad se ampl\u00eda para incluir a nuestras esposas. En nuestro hogar, pensamos que nuestro matrimonio es un don para nuestra congregaci\u00f3n siendo un modelo de relaci\u00f3n cristiana. En consecuencia, mi esposa y yo hemos comprendido la importancia de aprovechar al m\u00e1ximo las oportunidades de conversar juntos, de modo que nuestra relaci\u00f3n permanece sana y entera. Buscamos tener tiempo a solas, hablar diariamente sobre lo que cada uno ha hecho durante el d\u00eda. A este encuentro lo llamamos nuestro tiempo de devoci\u00f3n marital; y, porque creemos que es importante tenerlo no bien llego a casa, generalmente la llamo a mi esposa cuando salgo de la oficina.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos mismos principios se aplican a nuestros dos hijos adolescentes, por lo que tambi\u00e9n nos esforzamos para estar con ellos.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hora de la comida es inviolable en nuestros horarios, y a pesar de que somos todos personas muy ocupadas, todos sabemos que la familia tiene una cita cada d\u00eda a la hora de la cena por el t\u00e9rmino de una hora. \u00abComo por un descuido\u00bb, cuando estamos reunidos en esa hora, el tel\u00e9fono est\u00e1 siempre descolgado. Tambi\u00e9n manejamos as\u00ed el tel\u00e9fono durante momentos de discusi\u00f3n familiar, en per\u00edodos cuando el estudio o la meditaci\u00f3n son extremadamente necesarios, etc. Hemos aprendido a no dejar que el tel\u00e9fono nos esclavice.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi esposa y yo hemos aprendido ya hace varios a\u00f1os que necesit\u00e1bamos tener la disciplina de lo que he llamado tiempo de devoci\u00f3n marital. Nuestros hijos han sido bondadosos al reconocer la necesidad que tenemos de esto y se han evitado muchas interrupciones innecesarias cuando Mam\u00e1 y Pap\u00e1 est\u00e1n charlando a solas. A causa de que mi esposa ha centrado principalmente su vida en el hogar como esposa y madre, el tiempo de devoci\u00f3n marital es una necesidad mayor aun, de esa manera puedo yo compartir y participar con ella las cosas que he estado haciendo afuera en el mundo, las cuales ella ha hecho posible manteniendo la base del hogar.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos aprendido la ley del tiempo de calidad, cuando estamos reunidos como familia o en pareja, ponemos atenci\u00f3n en que nuestra actitud mental sea aguda y alerta, en c\u00f3mo nos vestimos y en nuestro trato mutuo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas son las cosas que hubi\u00e9ramos hecho por los miembros de la iglesia, \u00bfPor qu\u00e9 no por nuestra gente m\u00e1s cercana? Yo sol\u00eda tener el h\u00e1bito de \u00abdesarmarme\u00bb los lunes a la ma\u00f1ana e ir a tomar el desayuno sin afeitarme, sin lavarme y generalmente en pijamas. Mi se\u00f1ora me se\u00f1al\u00f3 que si yo me vest\u00eda para Dios y para la congregaci\u00f3n como lo hac\u00eda los domingos, \u00bfQu\u00e9 es lo que yo le comunicaba a ella por la forma en que me vest\u00eda o no me vest\u00eda los lunes a la ma\u00f1ana? No necesit\u00e9 mucho para entender.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Demasiados hijos y esposas ven al l\u00edder cristiano despu\u00e9s de un d\u00eda de trabajo, cuando \u00e9l o ella est\u00e1n exhaustos y no les queda nada de fuerza para dar. Hemos tratado de organizamos de modo de brindamos parte de nuestro mejor tiempo cada mes cuando nuestras mentes, emociones y cuerpos est\u00e1n alertas y vivos.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos debido aprender a conjugar nuestros pasatiempos con las necesidades de la familia. Ya tempranamente ca\u00ed en la cuenta, en mi vida familiar, que no pod\u00eda ir en pos de una vida recreacional con mis amigos y aun tener suficiente cantidades de tiempo para ir en pos de una segunda vida recreacional con mis hijos. En consecuencia, eleg\u00ed ya entonces hacer cosas en las cuales mis hijos me pudieran acompa\u00f1ar: Remo en canoa, camping, caminatas y otras actividades donde nuestro ejercicio y el estar juntos pudieran extenderse al m\u00e1ximo. Temo que demasiados padres gastan cantidades enormes de energ\u00eda en las canchas de tenis, de golf y en gimnasios con otros adultos y luego se preguntan por qu\u00e9 nunca tienen el tiempo apropiado para sus hijos. Admito, con el prop\u00f3sito de ser transparente, que me ha sido f\u00e1cil adoptar esta doctrina ya que soy un p\u00e9simo jugador de tenis y rara vez convert\u00ed alg\u00fan gol (aun jugando con los ni\u00f1os de la iglesia).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una antiqu\u00edsima ad venencia: Con\u00f3cete a ti mismo. Pero tan significativa como \u00e9sta es la propuesta: Conoce tu tiempo. Si no lo conocemos no podemos administrarlo; dif\u00edcil es en ese caso rendir cuenta del tiempo e innecesaria y tr\u00e1gicamente malgastado. Eso no puede complacer a Dios; ello no puede llevar al m\u00e1ximo nuestra efectividad como l\u00edderes espirituales. Pero aprendiendo c\u00f3mo disponer del tiempo privado en nuestras vidas, podemos aumentar las posibilidades de ser m\u00e1s capaces (alertas), m\u00e1s efectivos, y en consecuencia, ser la clase de personas que Dios quiere que seamos y que nuestras congregaciones necesitan.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apuntes Pastorales<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volumen V N\u00famero 2<\/P><\/B>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Gordon MacDonald La vida privada del l\u00edder de una iglesia no debe ser tiempo de segunda clase; es una oportunidad para \u00abapartarse y descansar\u00bb. En el delicioso libro de Walter Trobisch Yo me cas\u00e9 contigo, se registra una intensa conversaci\u00f3n entre el autor y la esposa de Daniel, un pastor africano. 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