{"id":2163,"date":"2015-12-01T00:39:11","date_gmt":"2015-12-01T05:39:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuan-justa-es-nuestra-ira\/"},"modified":"2015-12-01T00:39:11","modified_gmt":"2015-12-01T05:39:11","slug":"cuan-justa-es-nuestra-ira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuan-justa-es-nuestra-ira\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1n justa es nuestra ira?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Marcos Porter<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">He aconsejado a cristianos que han arrojado cosas, golpeado y aun estrangulado a sus esposas. Perd\u00ed la cuenta de la cantidad que fueron despedidos de sus trabajos despu\u00e9s de haber tenido un ataque de ira.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sic\u00f3logos nos dicen: \u00abs\u00e1quenla afuera\u00bb, pero&#8230;<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aconsejado a cristianos que han arrojado cosas, golpeado y aun estrangulado a sus esposas. Perd\u00ed la cuenta de la cantidad que fueron despedidos de sus trabajos despu\u00e9s de haber tenido un ataque de ira.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el pasado, los sic\u00f3logos cristianos aconsejaban: \u00abDesah\u00f3guese. Si Ud. reprime la bronca, terminar\u00e1 con una \u00falcera o algo peor.\u00bb Juan Powell, autor de \u00ab\u00bfPorqu\u00e9 temo decirte qui\u00e9n soy?\u00bb, agrega: \u00abCuando yo reprimo mis emociones, mi est\u00f3mago es el que lleva la cuenta\u00bb. Pero \u00bfes b\u00edblico darle rienda suelta a nuestra bronca? Jes\u00fas compara la agresi\u00f3n con el asesinato \u00abPero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, ser\u00e1 culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, ser\u00e1 culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedar\u00e1 expuesto al infierno de fuego\u00bb (Mt. 5.22). Pablo incluye los ataques de rabia entre los actos de la naturaleza peca \u00abY manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicaci\u00f3n, inmundicia, lascivia, idolatr\u00eda, hechicer\u00edas, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herej\u00edas, envidias, homicidios, borracheras, org\u00edas, y cosas semejantes a \u00e9stas, acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredar\u00e1n el reino de Dios.\u00bb (G\u00e1. 5.19-21).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos encuentran asidero b\u00edblico en Ef.4.26 \u00abAiraos pero no pequ\u00e9is&#8230; no se ponga el sol mientras todav\u00eda est\u00e1is enojados\u00bb. Pero \u00bfacaso dice que le demos rienda suelta a nuestra bronca?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie se preocupa por consultar en el A.T. lo que Pablo cita: \u00abTemblad, y no pequ\u00e9is; meditad en vuestro coraz\u00f3n estando en vuestra cama, y callad. Ofreced sacrificios de justicia, y confiad en Jehov\u00e1.\u00bb (Salmo 4.4,5). La Septuaginta marca esto con mayor claridad: \u00absiente compunci\u00f3n (remordimiento) cuando est\u00e1s en tu cama por lo que dices en tu coraz\u00f3n\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, lo que necesitamos no es ventilar nuestra agresi\u00f3n sino recibir el perd\u00f3n de Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que existe una \u00abira justa\u00bb; Jes\u00fas tambi\u00e9n se enoj\u00f3. Cuando los que cambiaban dinero convirtieron la Casa de Dios en una cueva de ladrones, o los fariseos se negaron a que curara a un inv\u00e1lido en el s\u00e1bado, el Se\u00f1or expres\u00f3 ira.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, cuando lo arrestaron y juzgaron ilegalmente. El se mantuvo en paz. Cuando los hombres negaban y violaban sus derechos como Hijo de Dios, guard\u00f3 silencio.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez podr\u00edamos definir la \u00abindignaci\u00f3n correcta\u00bb como la ira que surge ante el trato injusto dado a otros. La mayor parte de nuestra ira, sin embargo, no pertenece a esta categor\u00eda. Nosotros nos enojamos cuando nos hieren a nosotros. Decimos: \u00abMe siento bien cuando libero mi agresi\u00f3n\u00bb, o: \u00abEsto me baja la presi\u00f3n sangu\u00ednea\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la Biblia nos advierte sobre las duras consecuencias de expresar la ira: <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bb Esto sab\u00e9is, mis amados hermanos. Pero que cada uno sea pronto para o\u00edr, lento para hablar y lento para la ira; pues la ira del hombre no obra la justicia de Dios.\u00bb Stgo. 1.19,20.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.\u00bb Pr. 15.18<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo te entremetas con el iracundo, ni te acompa\u00f1es con el hombre de enojos, no sea que aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma.\u00bb Pr. 22.24,25<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl necio da rienda suelta a toda su ira, mas el sabio al fin la sosiega.\u00bb Pr.29.11<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un libro nuevo, muy controvertido, titulado \u00abAgresi\u00f3n &#8211; La emoci\u00f3n malentendida\u00bb (Sim\u00f3n &amp; Schuster, 1982), Carol Tavris escribe, \u00abLa sicolog\u00eda racional de ventilar la agresi\u00f3n no resiste el escudri\u00f1amiento experimental. El peso de la evidencia indica precisamente lo contrario. Expresar la ira trae m\u00e1s ira, solidifica una actitud de enojo y establece un h\u00e1bito hostil. Si Ud. se conserva calmo frente a una irritaci\u00f3n moment\u00e1nea y se distrae con actividades placenteras hasta que su furia se diluya, tiene posibilidades de sentirse mejor y de hacerlo m\u00e1s r\u00e1pidamente, que si se deja llevar por una discusi\u00f3n. Una sociedad acostumbrada a no controlar la ira pasa por alto el v\u00ednculo social del afecto y la empat\u00eda, y corre el peligro de desintegrarse desde adentro\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros investigadores, como Jack Hokanson de la Universidad del Estado de Florida, coinciden: \u00abEl mito de que expresar la agresi\u00f3n alivia la tensi\u00f3n ya no existe\u00bb (Newsweek, enero 83). \u00bfC\u00f3mo nos libramos de esto? Si la soluci\u00f3n no es expresamos, \u00bfcu\u00e1l es?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el pasaje de Efesios no recomienda la ira descontrolada, s\u00ed nos anima a enfrentar nuestro enojo antes de que Satan\u00e1s \u00abponga su pie en la puerta\u00bb, \u00aby no deis lugar al diablo\u00bb (Ef. 4.27). Hacia el final del cap\u00edtulo Pablo expresa la misma idea. \u00abSean quitados de vosotros toda amargura, ira, enojo, gritos, maledicencia, y toda malicia\u00bb (4.31). Cuando no eliminamos la amargura, caemos m\u00e1s profundamente en pecado. Como con la mayor\u00eda de las tentaciones, si logramos detener el proceso a tiempo estamos salvados. Sin embargo, una vez que pasamos un cierto punto ya est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nuestro control. La progresi\u00f3n comienza con la amargura, que es la ruta a la agresi\u00f3n. \u00abMirad, no sea que alguno no llegue a alcanzar la gracia de Dios; que ninguna ra\u00edz de amargura, brotando, cause dificultades, y por ella muchos sean contaminados\u00bb (Heb. 12.15).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si no conquistamos la amargura de inmediato, nos conducir\u00e1 lentamente hacia la bronca. La palabra griega para amargura es <B>thumos<\/B>, que significa \u00abempezar a calentarse\u00bb. Es diferente de la pr\u00f3xima palabra en la progresi\u00f3n, <B>org\u00e9<\/B>, que est\u00e1 traducida como enojo. De acuerdo con W. E. Vine, <B>thumos<\/B> expresa un sentimiento interno, mientras que <B>org\u00e9<\/B> representa una emoci\u00f3n activa. <B>Thumos<\/B> puede ser albergada hasta que eventualmente explote en <B>org\u00e9<\/B>.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed es donde entra en juego el s\u00edndrome emocional que el consejero H. Norman Wright llama cup\u00f3n. Nosotros archivamos cada irritaci\u00f3n en los libros de nuestra memoria. Una vez que coleccionamos suficientes cupones, le sacamos provecho al archivo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Imaginemos, por ejemplo, que los ni\u00f1os hayan dejado sus bicicletas afuera otra vez. Puede ser que hayan dejado la luz encendida, o que est\u00e9n afuera jugando a la pelota en vez de estar haciendo sus deberes.. \u00abMe callar\u00e9\u00bb, nos decimos. \u00abLa Biblia dice que es gloria del hombre pasar por alto una ofensa\u00bb. \u00abLa cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa\u00bb. (Pr. 19.11). Pero cuando Juancito derrama su leche en la cena, sacamos a relucir los cupones que hab\u00edamos archivado. La familia se asombra de nuestra explosi\u00f3n. \u00abEs s\u00f3lo un vaso de leche\u00bb&#8230;<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo menciona tres formas en que se manifiesta el enojo. \u00abAlborotar\u00bb significa gritar o llorar, lo cual puede volverse en \u00abcalumnia\u00bb cuando difamamos a alguien. Despu\u00e9s, nuestro car\u00e1cter asesino se toma rencoroso y \u00abmalicioso\u00bb, con el deseo de lastimar o herir a otra persona.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or le pregunt\u00f3 a Ca\u00edn: \u00ab\u00bfPorqu\u00e9 est\u00e1s enojado?\u00bb Luego le advirti\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 te enojas y pones tan mala cara? Si hicieras lo bueno, podr\u00edas levantar la cara; pero como no lo haces, el pecado est\u00e1 esperando el momento de dominarte. Sin embargo, t\u00fa puedes dominarlo a \u00e9l.\u00bb (Gen. 4.6,7). Ca\u00edn nunca lo domin\u00f3. A pesar de que su amargura era contra Dios, se desquit\u00f3 con su hermano Abel. A veces, la malicia se vuelve contra nosotros mismos resultando en suicidio.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo podemos manejar nuestra amargura y nuestro enojo para ponerle freno a esta horrible progresi\u00f3n? Las Escrituras dicen: \u00abY sed amables unos con otros, misericordiosos, perdon\u00e1ndoos unos a otros, as\u00ed como tambi\u00e9n Dios os perdon\u00f3 a vosotros en Cristo.\u00bb (Ef. 4.32). Cuando empezamos a comprender cu\u00e1nto nos perdon\u00f3 Dios, comienza a resultamos m\u00e1s f\u00e1cil perdonar a otros.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perdonar significa pasar por alto una ofensa. Demasiado a menudo, nos ofendemos porque pensamos que nuestros derechos han sido violados. Algunos de estos \u00abderechos\u00bb son:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-El derecho de tener y controlar nuestras pertenencias personales.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-El derecho de usar nuestro dinero en la forma que creamos conveniente.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-El derecho de ser escuchados, respetados y tratados con justicia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-El derecho de que alg\u00fan miembro de la familia nos ayude en las tareas dom\u00e9sticas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Supongamos que yo tenga el derecho de guardar mi tijera en mi escritorio. Podr\u00eda enojarme cada vez que la persona a la cual se la presto no la dejara luego en su lugar. Mi hijo, por otra parte, podr\u00eda enojarse si yo abriera una carta dirigida a \u00e9l, aunque fuese por error. Yo estar\u00eda violando su derecho a la intimidad.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por cada uno de los abusos a nuestros derechos. Dios tiene un derecho equivalente que ha sido negado o descuidado. En el fondo, El tiene el derecho de controlar mis posesiones, o el derecho a que yo lo escuche y lo respete.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Cristo se hizo hombre, renunci\u00f3 a muchos de sus derechos (Fil. 2.6-11). \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos esperar ser menos? Ceder nuestros derechos es la clave para el perd\u00f3n personal. Nuestro Se\u00f1or nos ha dado el ejemplo: \u00aby quien cuando lo ultrajaban, no respond\u00eda ultrajando; cuando padec\u00eda, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aqu\u00e9l que juzga con justicia\u00bb (1 Pe. 2.23).<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or Jes\u00fas le devolvi\u00f3 sus derechos a su Padre, dej\u00e1ndole a El la justicia y venganza. Cristo dijo: \u00abSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz cada d\u00eda, y s\u00edgame. Porque todo el que quiera salvar su vida la perder\u00e1; y todo el que pierda su vida por causa de m\u00ed, \u00e9ste la salvar\u00e1.\u00bb (Lc. 9.23,24). Nuestra agresi\u00f3n puede estar mostrando que no hemos cedido nuestros derechos. El salmo 4.4,5, citado por Pablo, nos muestra c\u00f3mo apagar la alarma: Buscar ser perdonados y cederle nuestros derechos a Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parte de dejar la venganza a Dios significa pagar el mal con el bien. (Ro. 12.17-21). Consideremos el ejemplo de Mois\u00e9s. Aunque Aar\u00f3n y Miriam le negaron su derecho a liderar. Mois\u00e9s se rehus\u00f3 a defenderse. El le confi\u00f3 el problema a Dios. Como resultado, \u00abla ira de Dios ardi\u00f3 alrededor de ellos\u00bb y El afligi\u00f3 a Mar\u00eda con lepra (Num. 12.1-12). Mois\u00e9s or\u00f3 por su salud. El no buscaba vengarse; hab\u00eda abandonado este derecho.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos influyentes oradores, Carlos Spurgeon y Jos\u00e9 Parker, ocuparon pulpitos en Londres durante el siglo XIX. En una ocasi\u00f3n, Parker coment\u00f3 la pobreza de los ni\u00f1os que eran admitidos en el orfanato de Spurgeon. Sin embargo, a Spurgeon le dijeron que Parker hab\u00eda \u00abcriticado\u00bb al orfanato. Siendo un hombre de temperamento fuerte, Spurgeon critic\u00f3 a Parker duramente desde su pulpito. Este ataque sali\u00f3 impreso en el peri\u00f3dico y se convirti\u00f3 en la habladur\u00eda del pueblo. El domingo siguiente, los londinenses acudieron en tropel a la iglesia de Parker para escuchar su refutaci\u00f3n. \u00abCreo que el Dr. Spurgeon no est\u00e1 en su pulpito hoy, y que \u00e9ste es el domingo que usan para recoger la ofrenda para el orfanato\u00bb, dijo Parker. \u00abSugiero que hagamos una ofrenda de amor aqu\u00ed para el orfanato.\u00bb La multitud se qued\u00f3 encantada; los ujieres pasaron tres veces el plato de la ofrenda. Durante el transcurso de esa misma semana alguien llam\u00f3 a la puerta del estudio de Parker. Era Spurgeon. \u00abUd. sabe, Parker, que ha practicado la gracia conmigo,\u00bb dijo. \u00abUd. no me ha dado lo que yo merec\u00eda, Ud. me ha dado lo que yo necesitaba.\u00bb<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que podamos aplicar Ef. 4.31-32 as\u00ed de bien.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apuntes Pastorales<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volumen V N\u00famero 2<\/P><\/B>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Marcos Porter He aconsejado a cristianos que han arrojado cosas, golpeado y aun estrangulado a sus esposas. Perd\u00ed la cuenta de la cantidad que fueron despedidos de sus trabajos despu\u00e9s de haber tenido un ataque de ira. Los sic\u00f3logos nos dicen: \u00abs\u00e1quenla afuera\u00bb, pero&#8230; He aconsejado a cristianos que han arrojado cosas, golpeado y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuan-justa-es-nuestra-ira\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfCu\u00e1n justa es nuestra ira?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2163","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2163"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2163\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}