{"id":2181,"date":"2015-12-01T00:39:46","date_gmt":"2015-12-01T05:39:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-atendernos-entre-nosotros\/"},"modified":"2015-12-01T00:39:46","modified_gmt":"2015-12-01T05:39:46","slug":"el-atendernos-entre-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-atendernos-entre-nosotros\/","title":{"rendered":"El atendernos entre nosotros"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Walter Llanos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Mi hermano consiervo, apoye a otro consiervo. Sea leal con \u00e9l, guarde el secreto que le confi\u00f3 y jam\u00e1s lo menospreci\u00f3 con actitudes mezquinas, con la murmuraci\u00f3n, con el silencio c\u00f3mplice. Ju\u00e9gate por qui\u00e9n Dios llam\u00f3. Aprendamos a dialogar con sinceridad.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Mat\u00edas era un joven pastor radicado en una zona rural y lejana del pa\u00eds. Ten\u00eda muchas ilusiones con la peque\u00f1a iglesia que Dios le hab\u00eda dado para pastorear; su esposa tambi\u00e9n compart\u00eda con \u00e9l todas las alegr\u00edas y tristezas del ministerio. Lleg\u00f3 el d\u00eda de las dificultades y problemas, el de la angustia; en ese trance se dec\u00eda: \u00abSi pudiera compartir este momento con alg\u00fan colega&#8230;; pero estaban lejos y las cartas no resultaban lo m\u00e1s \u00fatil e interpretativo; \u00absi les escribo\u00bb, pensaba, \u00abfaltar\u00e1 sensibilidad para que me comprendan en la verdadera situaci\u00f3n por la que atravieso\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasaron los a\u00f1os y el joven pastor lleg\u00f3 a la ciudad y se encontr\u00f3 con una Iglesia m\u00e1s grande, con mayores posibilidades, m\u00e1s medios y m\u00e1s laicos activos y preparados; tambi\u00e9n ten\u00eda un co-pastor como compa\u00f1ero para la tarea. Entonces se dijo: \u00abAhora estar\u00e9 mejor y tendr\u00e9 con qui\u00e9n expresarme a gusto, planear, so\u00f1ar y aun llorar y lo m\u00e1s, orar y ser entendido\u00bb. Pero hab\u00eda otro \u00abpero\u00bb. \u00bfQu\u00e9 suced\u00eda ahora? La vida ciudadana, los compromisos con otras congregaciones y la personalidad del colega, entre otras cosas, le hicieron nula la posibilidad y vana la ilusi\u00f3n de ser escuchado y de ser pastoreado como deseaba; o de ser, simplemente, como Pablo lo fue, acompa\u00f1ado, consolado con la presencia del consiervo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Cu\u00e1nto nos falta de esta experiencia mutua! \u00a1Qu\u00e9 necesario es hoy, en nuestro cargado tiempo del siglo XX, la ayuda pastoral de un Epafrodito!<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un sincero an\u00e1lisis debemos reconocer que es sumamente necesario que los pastores tengamos tambi\u00e9n nuestros propios pastores. Como seres de carne y hueso, sujetos a las mismas necesidades de todos los hombres. Spurgeon, parafraseando a Eclesiast\u00e9s, dec\u00eda de la fragilidad humana: \u00abUn gran trabajo se ha creado para todo hombre y un yugo pesado agobia a los hijos de Ad\u00e1n, desde el d\u00eda que salen del vientre materno hasta el d\u00eda que retoman a la madre com\u00fan. Les da mucho que pensar y los llena de temor la ansiosa expectativa del d\u00eda de la muerte. Desde el que est\u00e1 sentado en un trono glorioso hasta el humillado en el polvo y la ceniza; desde el que lleva p\u00farpura hasta el que va vestido miserablemente, s\u00f3lo sienten rabia y envidia, turbaci\u00f3n e inquietud, miedo&#8230; resentimiento y rivalidad\u00bb. (Discursos a mis Estudiantes, Cap. XI). Todo esto tambi\u00e9n nos rodean a nosotros, los pastores, a pesar del maravilloso llamado que hemos experimentando. La angustia y la depresi\u00f3n tambi\u00e9n son para los siervos de Dios. Podremos incluir, adem\u00e1s, la salud de la familia y nuestra,- la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y las crisis del lugar d\u00f3nde trabajemos como factores deprimentes. Por eso nosotros tambi\u00e9n necesitamos ayuda pastoral y espiritual. La historia est\u00e1 llena de ejemplos de buenos y grandes hombres de Dios que necesitaron de la palabra calma, del aliento fraternal y la sabidur\u00eda de alg\u00fan colega. Frente a esta necesidad real que tenemos, \u00bfsomos pastoreados? La contestaci\u00f3n es que en la gran mayor\u00eda no sucede. Muy dif\u00edcil se hace esta tarea entre los ministros del Se\u00f1or.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Posiblemente, la menos significativa de las barreras sea la que argumentaba Mat\u00edas, el joven de la historia inicial: la distancia. Es cierto que el aislamiento puede deprimimos y no ayudar a ser pastoreados, pero hay otras barreras m\u00e1s significativas. La distancia se agranda cuando mayor es la dejadez de escribir o buscar formas para encontrarse con un colega.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 En algunos grupos, donde existe cierta jerarqu\u00eda entre los pastores, se produce una barrera que impide la apertura de uno hacia el otro y viceversa. Generalmente es all\u00ed cuando la familia pastoral (y por sobre todo el mismo pastor) sufre la orfandad. Suele verse al consiervo m\u00e1s como \u00abjefe\u00bb que como colega, por lo que se teme abrir ante \u00e9l el coraz\u00f3n; por su parte, quien est\u00e1 en un cargo superior (supervisor, presb\u00edtero, etc.) es renuente a contar sus angustias y decepciones a quien \u00abest\u00e1 m\u00e1s bajo\u00bb. Por una cosa o por otra, se frustra un verdadero cuidado y ayuda fraternal entre dos que, por esas cosas, siguen solos en sus problemas e incertidumbres.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Otra barrera es el miedo a exponer mi trabajo para que otro lo juzgue. En nuestros d\u00edas tiende a independizarse la tarea. Creemos haber recibido un encargo especial de parte del Se\u00f1or, alguna revelaci\u00f3n particular para la tarea y nos olvidamos de compartir, olvid\u00e1ndonos de que el colega est\u00e1 pasando por lo mismo que nosotros. Ese aislamiento impide una buena y terap\u00e9utica relaci\u00f3n de mutuo pastoreo y, sin querer, se enferman nuestras personalidades. Nos hacemos \u00abislas \u00bb y s\u00f3lo cuidamos nuestro peque\u00f1o \u00abpatrimonio\u00bb sin tener en cuenta todo el panorama espiritual y todo el entorno. Estaremos ayudando a nuestra grey, pero nos estamos mal formando como \u00abcolega\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 No est\u00e1 ausente de nosotros, a veces, manifiestamente y en otros casos m\u00e1s encubiertamente, la actitud de comparaci\u00f3n con el \u00e9xito o fracaso de nuestros colegas. Si tenemos \u00e9xito podemos caer en la vanagloria de pensar que estamos en un nivel de espiritualidad mejor y no necesitamos el apoyo y la oraci\u00f3n del otro. Si hemos fracasado no nos animamos a confesar el error o considerar aun el pecado. Humanamente nos pasa como a Pedro con Juan: \u00ab\u00bfY qu\u00e9 de \u00e9ste?\u00bb, dijo cuando el Se\u00f1or habl\u00f3 del futuro (Jn. 21.22). \u00a1C\u00f3mo nos alejan las comparaciones! A veces pienso que en lo muy rec\u00f3ndito de nuestra personalidad aparece la triste codicia empujando nuestra conducta. \u00a1Dios nos libre de tal impedimento!<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Tal vez el gigante mayor se encuentre en un sentido de autosuficiencia que nos encierra a los pastores haci\u00e9ndonos pensar que podemos salir solos de las situaciones embarazosas y cr\u00edticas. Nos tomamos petulantes y formamos nuestro muro. Esto nos lleva a valorar falsamente la situaci\u00f3n, a vivir subestimando a los dem\u00e1s. Claro, por cierto, me olvido de que el menosprecio de mis hermanos consiervos es un pecado y que el Se\u00f1or me exhort\u00f3 a considerar a \u00abtos otros como superiores a nosotros mismos\u00bb (Fil. 2.3). No olvidemos que el mismo Se\u00f1or nos dio ejemplo al humillarse hasta muerte de cruz y en servir a los suyos aun \u00ablavando los pies de sus mismos disc\u00edpulos\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Por cierto que encontramos barreras de nuestra propia personalidad. Podemos ser t\u00edmidos y faltamos la posibilidad de acercamos a otro consiervo para animarlo y ayudarlo o pedir eso de \u00e9l. En otros casos, reconozcamos que somos irascibles y nos cuesta guardar bien el equilibrio; nos enojamos con cierta facilidad y no queremos discutir con amplitud nuestras cuestiones, preferimos callamos o retar en lugar de aconsejar prudentemente.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Nuestras tendencias a guardar rencores tambi\u00e9n pueden afectar la posibilidad de ser pastoreados o de pastorear. Necesitamos un car\u00e1cter abierto como el del siervo de Dios, David, que pudo ser fortalecido y superar el odio que le ten\u00eda Sa\u00fal y respetar a quien era \u00abel ungido de Jehov\u00e1\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 No es dif\u00edcil tener una personalidad que a veces arrolla con todo y planifica en grande, trata de llegar a los blancos propuestos con mucha rapidez y luego se desanima con mucha facilidad y queda poco de todo lo so\u00f1ado y planificado. Sin aliento y como globos desinflados nos quedamos est\u00e1ticos sin buscar ayuda y, en casos, sin permitirla cuando viene.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Se nos da tambi\u00e9n, en otras oportunidades, por absorber con facilidad las dificultades de nuestros hermanos de la grey y aumentar as\u00ed las cargas propias del ministerio, lo que suele impedimos el estar prontos para ayudar al colega que lo necesita, o, lo peor, hacerles a ellos las necesarias \u00abconfesiones\u00bb de nuestras tensiones y ansiedades, lo que nos ser\u00eda provisi\u00f3n de lo Alto en sabidur\u00eda y aliento.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 En ocasiones, es la familia la que puede causamos obst\u00e1culos. No siempre se hacen amistades edificantes entre los integrantes de las familias de nuestros colegas. Lo muy com\u00fan es que se escuchen, a veces, comentarios desmedidos o innecesarios; no se respetan los secretos de conductas y\/o problemas, y su divulgaci\u00f3n (nunca sin el \u00abenriquecimiento agregado\u00bb propio del rumor) entorpece la posibilidad de recibir de ellos ayuda eficaz, criteriosidad y sabidur\u00eda. Seg\u00fan ense\u00f1emos a nuestras familias a respetar y honrar a los colegas, as\u00ed ser\u00e1 la forma en que sus nombres ser\u00e1n mencionados en nuestros ambientes.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PASOS PARA UN BUEN CUIDADO PASTORAL ENTRE LOS MINISTROS<\/P><\/B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Un primer aspecto a considerar es que la hora actual no permite el trabajo e individualistas. Ha pasado la \u00e9poca en que el pastor era el \u00abhombre orquesta de la congregaci\u00f3n\u00bb, el electricista, alba\u00f1il que realizaba los trabajos en la capilla, el cuidador de la misma y quien predicaba domingo a domingo, jueves a jueves; esta \u00e9poca ha pasado ya para todas las ramas de la sociedad. No encontramos el m\u00e9dico m\u00faltiple, el abogado para todos los casos ni al ingeniero que construye la casa y la central at\u00f3mica. Ya no es necesario tan s\u00f3lo la especializaci\u00f3n sino la especificaci\u00f3n clara y determinada de la tarea a cumplir. Es muy claro en la Biblia que Dios puso a sus siervos para la obra del ministerio y para que sean \u00abpastores y maestros\u00bb, apacentando la grey de Cristo. Esto nos lleva a tareas corporativas dentro de la iglesia y a saber compartir con otros en quienes confiemos y ellos en nosotros, para hacer juntos lo que debe ser hecho. Aprendamos a depender unos de otros y juntos del Se\u00f1or, de qui\u00e9n debe venir toda autoridad para la tarea. Dios nos quite la idea deser \u00abtodopoderosos\u00bb, \u00abtodo sapientes\u00bb, que resolveremos toda circunstancia a todo creyente de la congregaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si, hermano, ministremos como un cuerpo, cada uno haciendo su funci\u00f3n, que es el modelo de Dios. B\u00edblicamente, la tarea era realizada en conjunto. Desde el nacimiento de la iglesia en Pentecost\u00e9s vemos que los ap\u00f3stoles trabajaron mancomunada y solidariamente. Pedro y Juan y todos los ap\u00f3stoles se unieron para la tarea. En Antioqu\u00eda ministraban, por lo menos, cinco personas, y a ellos el Esp\u00edritu Santo dijo: \u00abApartadme a Bernab\u00e9 y a Saulo para la obra a que los he llamado\u00bb (Hch. 13.1-13); m\u00e1s adelante se ve c\u00f3mo la interdependencia en el ministerio lleva a Bernab\u00e9 y a Saulo a una reuni\u00f3n \u00abinterministerial\u00bb, seg\u00fan el cap\u00edtulo 15. M\u00e1s tarde aparece Pablo junto a Silas e incorporando a Timoteo en la tarea.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que el cuidado mutuo fue una caracter\u00edstica neotestamentaria muy sobresaliente en la iglesia primitiva. Hoy, en gran parte, se ha perdido y debemos reconocer que es necesario revitalizar este principio de cuidado mutuo y de aconsejamiento sincero entre los pastores.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 podemos ofrecemos unos a otros en el cuidado pastoral? Sin duda alguna la experiencia y lo que el Se\u00f1or ya nos ha dado. Por eso la voz de nuestros mayores o de los m\u00e1s veteranos en el trabajo ministerial ser\u00e1 siempre un apoyo sumamente necesario. En mi propio caso, el consejo oportuno, y por cierto aplicado, de mis consiervos experimentados fue una gran bendici\u00f3n; ayud\u00f3 al sostenimiento personal y evit\u00f3 frustraciones en la tarea que me esperaba. Sepamos confiarles nuestra situaci\u00f3n; eso es un signo de madurez, y sepamos que si pretendemos que ellos tambi\u00e9n puedan confiarnos las suyas, entonces deberemos mostrar muchos signos de madurez. Esto nos llevar\u00e1 a compartir los \u00e9xitos y las alegr\u00edas, el fuerte gozo en el Se\u00f1or y tambi\u00e9n nos har\u00e1 sufrir las tristezas, el dolor de los fracasos y jam\u00e1s gozamos por alg\u00fan desliz de un consiervo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Adem\u00e1s del consejo experimentado podremos ofrecer el apoyo sincero; ir al sostenimiento de quienes lo necesitan. Podremos en alg\u00fan caso sufrir la desilusi\u00f3n de David con Absal\u00f3n, podremos ser traicionados, pero &#8230; no nos cansemos de hacer el bien &#8230;que a su tiempo segaremos (G\u00e1. 6.9). Pablo sostuvo a Apolos hasta que \u00e9ste tuvo la victoria, lo mismo con Timoteo. Sin duda Bernab\u00e9 sostuvo a Juan Marcos y su ayuda lo restaur\u00f3. No olvidemos que tenemos un ministerio de reconciliaci\u00f3n y, entre los consiervos, de restauraci\u00f3n. \u00a1Que gozo el de ver encaminados en el ministerio a varios Marcos!; podremos encontrar alg\u00fan Dem\u00e1s que deja el sagrado llamamiento, pero habr\u00e1 gozos como el de Anan\u00edas, quien debi\u00f3 discipular al que ser\u00eda el gran misionero a los gentiles. Eso restablece nuestra confianza y da lozan\u00eda al ministerio.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Tambi\u00e9n podremos ofrecemos en un compromiso de oraci\u00f3n. No desechemos estos mutuos pactos que son cargas comunes y que nos dar\u00e1n la manifestaci\u00f3n del Esp\u00edritu de Dios en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles. Sepamos tener una lista de oraci\u00f3n de nuestros consiervos y sepamos hacerles llegar nuestras cargas. Es bueno juntarse a orar frecuentemente como compromiso efectivo. Pero no solamente el pacto, sino su continuidad; preguntar al colega c\u00f3mo sigue su situaci\u00f3n. He visto ministros hacer esto en horas de la madrugada, sacrificar el sue\u00f1o y otros compromisos y tener ministerios llenos de victoria. Muchas veces el profesionalismo nos lleva a olvidar que el gran compromiso es \u00abORAR SIN CESAR\u00bb.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No olvidemos la carga que Pablo tema por sus ovejas y c\u00f3mo practicaba la vida de oraci\u00f3n junto a sus compa\u00f1eros de milicia. \u00bfOlvidaremos la oraci\u00f3n de Pablo y Silas en la c\u00e1rcel? \u00bfOlvidaremos que, desde la prisi\u00f3n, daba gracias y oraba? (FU. 13-11). Todo esfuerzo en este aspecto ser\u00e1 poco, pero sin duda su resultado ser\u00e1 visto en el ministerio.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Ofrezc\u00e1monos tambi\u00e9n el estimulante gozo de la victoria. \u00ab\u00a1Regocijaos!\u00bb El ministerio tiene gozos que jam\u00e1s entender\u00e1n quienes no han sido llamados en el Se\u00f1or y para la obra. No dejemos de usar el tel\u00e9fono, la breve esquela, etc., y goc\u00e9monos cuando los otros triunfan. Nuestra compa\u00f1\u00eda en el \u00e9xito del hermano no s\u00f3lo sirve para ese momento, sino que ser\u00e1 recordada cuando las dificultades est\u00e9n de nuestro lado.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Creo que en el pastoreamos mutuamente no debe faltar el buscar y ofrecernos la verdadera y sincera exhortaci\u00f3n. \u00abExhortamos a Tito&#8230;\u00bb (Hch.s 8.6), posiblemente para ayudar a su ministerio; no fue una represi\u00f3n, pero a veces necesitamos la palabra fuerte, recapacitadora. La exhortaci\u00f3n interpastoral es verdadera riqueza ministerial. Cuando trabajamos corporativamente en la obra del Se\u00f1or podremos ejercer esta humilde autoridad de exhortaci\u00f3n y evitar\u00e1 errores que lleven al fracaso al consiervo y tambi\u00e9n a su familia, a su iglesia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Ofrezcamos un buen apoyo a la familia del colega. Tal vez los m\u00e1s descuidados dentro del ministerio cristiano sean muchas veces nuestras esposas e hijos. Exigidos por diferentes flancos, apremiados por circunstancias muy particulares, no est\u00e1n exentos de complejos y problemas. Satan\u00e1s es muy h\u00e1bil para intervenir en este sentido y querer quebrar la armon\u00eda ministerial por medio de la ruptura de la armon\u00eda familiar. Suele darse que una orientaci\u00f3n al adolescente es mejor recibida desde afuera que desde adentro de la casa. Tratemos de dar nuestro amor a las familias de nuestros consiervos. Consider\u00e9moslos en forma especial.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 D\u00e9monos con firmeza y sin retaceos nuestra lealtad. \u00a1Qu\u00e9 precioso lo que encontramos entre David y Jonat\u00e1n; una lealtad que va m\u00e1s all\u00e1 del odio de un padre airado y alejado del Se\u00f1or, una lealtad que va m\u00e1s all\u00e1 de un puesto, o aun de la misma muerte. Jam\u00e1s, como dice el viejo aforismo, \u00abdejemos en la estacada a nuestro consiervo\u00bb. Sepamos apoyarlo, aun econ\u00f3micamente, aunque lo nuestro sea poco; el apoyo econ\u00f3mico (esforzado y dif\u00edcil) de un colega tiene un sabor de amor \u00e1gape \u00fanico, muy distinto que el que viene de cualquier otra parte. Esto tambi\u00e9n es lealtad \u00a1y claro que es exigente!, pero tambi\u00e9n, retribuyente.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi hermano consiervo, apoye a otro consiervo. Sea leal con \u00e9l, guarde el secreto que le confi\u00f3 y jam\u00e1s lo menospreci\u00f3 con actitudes mezquinas, con la murmuraci\u00f3n, con el silencio c\u00f3mplice. Ju\u00e9gate por qui\u00e9n Dios llam\u00f3. Aprendamos a dialogar con sinceridad. Me dijo un hermano hace pocos d\u00edas:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl gran problema de nuestros l\u00edderes es que no saben escuchar ni aun los mensajes. Est\u00e1n acostumbrados a hablar, a predicar y a exhortar, a dirigir y no saben sentarse a escuchar\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 tremenda, realidad! \u00a1Qu\u00e9 opuesta al consejo sabio y prudente de Dios!: \u00abTodo hombre sea pronto en o\u00edr&#8230;\u00bb. El di\u00e1logo debe ofrecer un saber escuchar detenidamente, el saber responder sabiamente y el dedicar tiempo suficiente al otro. Si aprendemos a escuchamos, si nos disciplinamos para responder con sabidur\u00eda y prudencia, a no ser apresurados, haremos una pastoral con los consiervos y ellos lo har\u00e1n con nosotros tambi\u00e9n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u0095 Por \u00faltimo, no habr\u00e1 un verdadero apacentamiento pastoral entre los llamados a menos que consideremos este sagrado ministerio como lo m\u00e1s precioso que pueda haber en el mundo. Nos ha tocado una herencia \u00abdeleitosa\u00bb al haber sido puestos como \u00abministros del nuevo pacto\u00bb. No siendo dignos, \u00e9l tuvo misericordia y nos eligi\u00f3 para que llevemos fruto. Si no nos cuidamos no tendremos ese fruto.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es nuestro deber ineludible vivir en abnegaci\u00f3n, diligencia y santidad; buscando \u00ablos lugares celestiales\u00bb para vivir en un nivel espiritual digno, como \u00abejemplos de la grey\u00bb. Nuestro \u00e9xito en el cuidado pastoral de los consiervos y el de nuestras mismas vidas estar\u00e1 en atender al Pr\u00edncipe de los pastores, el Gran Pastor de las ovejas; El puede hacemos aptos. El provey\u00f3 direcci\u00f3n a aguas seguras, al \u00abconfortar nuestra alma\u00bb renovar\u00e1 nuestras vidas en los dif\u00edciles momentos, protegi\u00e9ndonos a\u00fan en los valles oscuros y dej\u00e1ndonos la esperanza de nuestra permanencia en la Casa del Padre. (Sal. 23; Is. 58.11). Eso hace nuestro Gran Pastor; as\u00ed hagamos nosotros con nuestros, consiervos.<\/P><B><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apuntes Pastorales<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volumen V N\u00famero 5<\/P><\/B>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Walter Llanos Mi hermano consiervo, apoye a otro consiervo. Sea leal con \u00e9l, guarde el secreto que le confi\u00f3 y jam\u00e1s lo menospreci\u00f3 con actitudes mezquinas, con la murmuraci\u00f3n, con el silencio c\u00f3mplice. Ju\u00e9gate por qui\u00e9n Dios llam\u00f3. Aprendamos a dialogar con sinceridad. 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