{"id":2182,"date":"2015-12-01T00:39:47","date_gmt":"2015-12-01T05:39:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-teologia-en-el-momento-de-la-liberacion\/"},"modified":"2015-12-01T00:39:47","modified_gmt":"2015-12-01T05:39:47","slug":"la-teologia-en-el-momento-de-la-liberacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-teologia-en-el-momento-de-la-liberacion\/","title":{"rendered":"La teolog\u00eda en el momento de la liberaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Kurt E. Koch<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El presente art\u00edculo fue escrito por un profundo estudioso del ocultismo, de sus variantes, sus operaciones y de lo que el ministro cristiano debe hacer con las diferentes situaciones. Kurt Koch fue, posiblemente, el te\u00f3logo contempor\u00e1neo que m\u00e1s entendi\u00f3 la problem\u00e1tica demonol\u00f3gica y ocultista de entre sus pares del mundo.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>La cura de almas es el trabajo pastoral de proveer soluci\u00f3n de Dios para la salvaci\u00f3n eterna y es f\u00e1cil de comprender que tiene dos aspectos o prop\u00f3sitos: indicar el camino, seg\u00fan las ense\u00f1anzas objetivas de la Palabra de Dios, y la gu\u00eda pastoral, seg\u00fan la cual el pastor es compa\u00f1ero del hermano a quien da la mano con su consejo y experiencia. La conducci\u00f3n de almas, en este sentido de influencia, no es s\u00f3lo una tarea de estilo profesional sino la sociedad que forma un pecador salvado con la suerte y el destino de otro pecador, coloc\u00e1ndose ambos bajo la conducci\u00f3n del Buen Pastor. Uno es el arrugo que auxilia, no el mediador; y el otro es quien acepta la mano que le tiende su hermano. Este pensamiento lo encontramos en Mueller, cuando dice: \u00abUna perfecta imagen de la cura de almas s\u00f3lo podremos conseguirla consider\u00e1ndose, el pastor, un seguidor de Cristo; no un mero teorizante de sus ense\u00f1anzas. La conducci\u00f3n de almas en el sentido expresado s\u00f3lo es posible siguiendo las huellas del \u00fanico Pastor\u00bb (A. D. Mueller: \u00abGrudiss der praktischen Theologie\u00bb. Editorial Bertelmann, Guetersloh, 1950, p\u00e1g. 282).<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>LA CURA DE ALMAS EN PACIENTES DE DOLENCIA OCULTA<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La dolencia oculta es ciudadana del reino del diablo; por ello la salvaci\u00f3n, y en este caso la liberaci\u00f3n de la misteriosa dolencia, se realiza pasando de la ciudadan\u00eda diab\u00f3lica a la ciudadan\u00eda divina. Por consiguiente, la cura cristiana de almas representa el esfuerzo para introducir las almas y mantenerlas en el Reino de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El prop\u00f3sito final de la cura de almas es liberaci\u00f3n de la civitas diaboli, (ciudadan\u00eda diab\u00f3lica) no solamente en un sentido del futuro sino como un hecho del presente. Cristo vino para destruir las obras de las tinieblas (1 Jn 3.8). La batalla ya est\u00e1 decidida y la victoria est\u00e1 ganada. La \u00fanica condici\u00f3n para quedar librado de la pertenencia a la civitas diaboli es un regreso a la Civitas Dei. Veremos este servicio de liberaci\u00f3n espiritual aplicado a la cura de almas en dolencia oculta, pero tengamos en cuenta que la liberaci\u00f3n y a fue llevada a cabo antes de que el pastor y el enfermo se den cuenta de ello. Sin caer en la terminolog\u00eda escol\u00e1stica, podemos decir que se trata de la \u00abgratia preeveniens\u00bb (la gracia previsora de Dios) que trajo la salvaci\u00f3n en Cristo.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>CONDICIONES PERSONALES<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La obra de la gracia de Dios no depende de si somos o no dignos de ella. Como dice Lutero: \u00abEl oro no deja de ser oro porque lo posea una prostituta, llena de pecados y verg\u00fcenza\u00bb. Y contin\u00faa diciendo: \u00abDel mismo modo, el anuncio de la gracia puede producir fruto aunque sea dado por labios indignos\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta gracia soberana de Dios, que incluye y utiliza todo medio humano en el ministerio del Se\u00f1or, no excluye el deber de la mejor preparaci\u00f3n posible para el servicio. Por el contrario, lo recomienda. Al hablar aqu\u00ed de las condiciones para la cura de almas, no nos referimos a todas aquellas cualidades que son de esperar en tan delicada urca de un modo normal y humano como: saber o\u00edr, saber callar, atender, comprender. etc. Estos puntos son bien tratados en cualquier libro de sicolog\u00eda o aconseja-miento pastoral; nos referimos aqu\u00ed solamente a algunos principios de car\u00e1cter espiritual.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>a) La situaci\u00f3n espiritual del practicante de liberaci\u00f3n.<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>El Dr. Riecker escribe en su libro Das evangelistiche Wort: \u00abLa condici\u00f3n principal es la situaci\u00f3n espiritual. El instrumento no es m\u00e1s que un \u00f3rgano mediador, rebosante de vida espiritual y de poder, si el mismo se somete a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo y en su vida y sus obras se deja guiar y llevar por \u00e9ste. Es imprescindible una abundante vida cristiana\u00bb. \u00abEl pastor no se conviene en sanador de almas por sus conocimientos teol\u00f3gicos sino por su fe y su vida cristiana\u00bb, dice Bovet; y Thumysen se extiende a\u00fan m\u00e1s, diciendo: \u00abEl que practica la cura de almas debe \u00e9l mismo en primer lugar estar arraigado en la Palabra de Dios y ser un miembro vivo de su iglesia y vivir en la fe y el perd\u00f3n\u00bb. San Pedro dijo: (Hch. 3.6): \u00abNo tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, lev\u00e1ntate y anda\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No hay ning\u00fan pastor que pueda sacar continuamente vigor espiritual de una experiencia vivida hace ya muchos a\u00f1os. Ello significar\u00eda el enfriamiento, una seguridad camal. A la experiencia con Cristo ha de seguir el ir cada d\u00eda con Cristo; la muerte diaria al pecado, el diario arrepentimiento, la purificaci\u00f3n diaria y la diaria santidad. El que quiera practicar con otros la cura de almas, tiene forzosamente que permanecer en Cristo para curar cada d\u00eda su propia alma.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>b) La preparaci\u00f3n.<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>El profesional en cualquier arte conoce sus herramientas, el material que ha de trabajar y domina la t\u00e9cnica del trabajo. En el sentido espiritual, deber\u00eda haber tambi\u00e9n tal pericia. La cura de almas no es un ensayo de aficionados cuando falta lo fundamental. Bovet dice: \u00abLas experiencias diarias nos han mostrado que la cura de almas fracasa porque en muchas ocasiones al te\u00f3logo le faltan conocimientos acerca del hombre, de manera que sus palabras pasan de largo\u00bb. En otro lugar escribe: \u00abPor lo general, el pastor conoce la Palabra de Dios, pero desgraciadamente le faltan conocimientos sicol\u00f3gicos y antropol\u00f3gicos\u00bb. Muchas diagnosis falsas dadas prematuramente y muchos procedimientos errados tienen su origen en una falta de conocimientos sicol\u00f3gicos. Referente a esto escribe el Dr. March, neur\u00f3logo: \u00abMuchas fallas en la cura de almas proceden de los pocos conocimientos que tienen en sicolog\u00eda y medicina y pedagog\u00eda los que se ocupan de las almas, o por creer que saben bastante\u00bb. Mueller, reconociendo esta repetida sugerencia de los sic\u00f3logos escribe: \u00abDebemos reconocer que la falta de conocimientos sicol\u00f3gicos ha desacreditado muchas veces a la iglesia y la ha da\u00f1ado considerablemente\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Debiera tenerse en cuenta la reforma del estudio teol\u00f3gico que propone el profesor Hahn cuando escribe: \u00abUna iglesia que educa en teolog\u00eda a sus ministros, no debe olvidar formar al hombre en vistas al ministerio que ha de cumplir, incluyendo en el estudio la pedagog\u00eda, la sicolog\u00eda y la sociolog\u00eda, si bien dentro de los l\u00edmites precisos\u00bb. M\u00e1s enf\u00e1ticamente se expresa el profesor Hahn cuando dice: \u00abLa realidad es que la cura de almas decae muy r\u00e1pidamente. Por el contrario, el hombre moderno va al sicoterapeuta. Muchos se dan cuenta que el pastor, a veces, no sabe c\u00f3mo empezar ni c\u00f3mo continuar con el que busca ayuda para sus nervios. Por una parte, no sabe conocer el caso desde el punto de vista psicol\u00f3gico y establecer de esta forma una diagnosis acertada. Por otra, ignora c\u00f3mo ha de salir al encuentro de tal persona partiendo del evangelio. En ambos casos su estudio meramente teol\u00f3gico no le sirve\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si tratamos de saber qu\u00e9 clase de preparaci\u00f3n ha de tener aquel que se ocupa de la cura de almas para entender a los atacados de ocultismo, debemos principiar con el siguiente esquema: no podemos ayudar de ninguna manera, si antes no tenemos un diagn\u00f3stico claro del caso. \u00bfQu\u00e9 es lo que realmente sucede con la persona? \u00bfCu\u00e1l es su problema? No puede haber, tampoco, una diagnosis clara si no conocemos primero las causas de la dolencia oculta. El alcanzar tal pericia en el terreno oculto, conservando la distancia suficiente y sin la participaci\u00f3n personal en experimentos ocultistas, no significa que el pastor tenga que convertirse en un aficionado peligroso de las ciencias ocultas y la sicolog\u00eda. Se trata de conocer cu\u00e1l es el deber de qui\u00e9n. El conocer las relaciones de la mente humana con lo trascendente o espiritual va m\u00e1s all\u00e1 de toda pericia conseguida en las ciencias sicol\u00f3gicas. Con ello nos acercamos m\u00e1s a los dominios de la fe y al terreno de los dones del Esp\u00edritu Santo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El ap\u00f3stol Pablo nombra entre los dones espirituales (1 Co. 12; 7-11) el de discernir los esp\u00edritus. Para esto no bastan los conocimientos sicol\u00f3gicos, hay que poseer un don espiritual para poder distinguir etimol\u00f3gicamente en las enfermedades s\u00edquicas lo que a tantos errores conduce: la parte m\u00e9dica de la parte oculta. Una vez hecha la dif\u00edcil distinci\u00f3n es necesario poseer, adem\u00e1s, un don indispensable para hablar a las personas en estos t\u00e9rminos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ser\u00e1 de gran valor para la cura de almas si logramos definir bien ambos terrenos. Los conocimientos sicol\u00f3gicos sin el don espiritual, es el mal que padecen la mayor\u00eda de los sic\u00f3logos; tales conocimientos conducen con frecuencia a una negaci\u00f3n de la dolencia oculta. Todos conocemos el l\u00e9xico que suele aplicarse a estos casos: enga\u00f1o, mentira, superstici\u00f3n, fe en el ocultismo, locura de brujer\u00edas, oscuridad de la Edad Media, etc. Por otro lado la fe sola, sin los conocimientos especiales (el caso de muchos pastores) los lleva a que situaciones de trabajo pastoral com\u00fan o enfermedades para el psic\u00f3logo, sean consideradas como demonismo, aun sin haber ninguna relaci\u00f3n con artes ocultas. De este modo nos encontramos ante el peligro de que todas las enfermedades s\u00edquicas que no se llegan a comprender sean achacadas al demonio. En cierta ocasi\u00f3n se or\u00f3 por liberaci\u00f3n sobre un endemoniado, con imposici\u00f3n de manos, etc., seg\u00fan lo hallamos en la revista \u00abTer Wegzu Seele\u00bb; pero el Dr. Lechler descubri\u00f3 luego que se trataba de una locura infecciosa. La opini\u00f3n de este siquiatra cristiano es de peso, pues no s\u00f3lo es especialista en psiquiatr\u00eda sino que en c\u00edrculos cristianos se le reconoce un don especial para la cura de almas en casos de aut\u00e9ntico demonismo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Otro punto necesario de comparaci\u00f3n entre los conocimientos sicol\u00f3gicos y el don espiritual es su valoraci\u00f3n rec\u00edproca. El que posee el don espiritual es arrogante si menosprecia los conocimientos que han surgido de las ciencias, y el psic\u00f3logo est\u00e1 en necedad si desconoce la importancia del don espiritual, pues sin el Esp\u00edritu Santo no puede conocer las cosas espirituales; no tiene para ello \u00f3rgano apropiado. Con esto hemos llegado al problema principal de esta secci\u00f3n, que podr\u00edamos subrayar con el siguiente lema psicol\u00f3gico: \u00abA lo interior de la naturaleza humana no penetra ninguna otra criatura, humana\u00bb. En cambio nos dice la Escritura que el Esp\u00edritu todo lo escudri\u00f1a. \u00abEl hombre natural no percibe las cosas que son del esp\u00edritu; en cambio el hombre espiritual juzga todas las cosas\u00bb. Con ello determinamos, desde el punto de vista del Nuevo Testamento, la relaci\u00f3n entre los conocimientos sicol\u00f3gicos y el don espiritual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Y hablando de esta necesidad, no debemos olvidar que tos conocimientos sicol\u00f3gicos pueden ser adquiridos por la raz\u00f3n humana. Sin embargo no nos ser\u00e1 posible adquirir de la misma forma el carisma de la distinci\u00f3n de esp\u00edritus. Este es un don soberano, sobre el cual el hombre no puede disponer. El propio don del Esp\u00edritu Santo nadie lo ha conseguido por medio del estudio teol\u00f3gico; tampoco se lo ha conseguido despreciando la teolog\u00eda. Nadie posee dones espirituales por el simple hecho de que est\u00e9 en el ministerio, a pesar de que Dios concede m\u00e1s aptitud por la propia pr\u00e1ctica del ministerio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aqu\u00ed s\u00f3lo tenemos una puerta abierta, es la de \u00abPedid y se os dar\u00e1\u00bb. Y en su apoyo la promesa de Lucas 11.13:<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00ab\u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s vuestro Padre celestial dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a los que se lo pidan?\u00bb<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>EL TRABAJO EN SI<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfC\u00f3mo llevar a cabo la cura de almas en dolencia oculta? Si bien aconsejamos obrar de un modo sistem\u00e1tico, ello no quiere decir que la diversidad tenga que ser encerrada en un esquema. El esquema puede representar una ayuda pero tambi\u00e9n puede significar un estorbo. No obstante, y a pesar de estas objeciones, formularemos cierto m\u00e9todo que se ha formado en nuestra propia pr\u00e1ctica de la cura de almas. El pastor en la cura de almas no es un t\u00e9cnico; es alguien que oye, ve y espera seguir las pisadas de Dios en el proceso de recuperaci\u00f3n del confesante; y que no debe, por s\u00ed mismo, determinar los pasos y abrir el camino.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>a) Diferentes diagn\u00f3sticos.<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La primera cuesti\u00f3n en las enfermedades del alma es llegar a las causas:<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si son de car\u00e1cter m\u00e9dico, si existe una dolencia oculta de \u00edndole metaf\u00edsica, o si se trata de una mezcla de ambas cosas. Si encontramos que se trata de un caso de simple enfermedad nerviosa debemos mandar el paciente a un m\u00e9dico especialista; pero existen ciertos casos en que hay pruebas evidentes de enfermedad nerviosa y de dolencia oculta a la vez. En estos casos lo ideal es la colaboraci\u00f3n con un m\u00e9dico que reconozca la parte espiritual del fen\u00f3meno. Si en la enfermedad puedo ver claramente que no se halla ning\u00fan indicio neur\u00f3tico y que se trata \u00fanicamente de dolencia oculta, entonces dejo de solicitar la ayuda del m\u00e9dico.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La cura especial para los afectados por el ocultismo s\u00f3lo puede ser llevada a cabo bajo la evidencia de que no se trata de neurosis. De la forma que se lleva a cabo tal distinci\u00f3n nos lo mostrar\u00e1 el siguiente ejemplo:<\/P><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s de una conferencia de evangelizaci\u00f3n, en la cual para nada se toc\u00f3 el asunto de ocultismo, un hombre expres\u00f3 su deseo de hablar con el conferenciante. Debido a ciertos inconvenientes de tiempo material, esta conversaci\u00f3n s\u00f3lo pudo llevarse a cabo dos d\u00edas despu\u00e9s de, la conferencia. En la conversaci\u00f3n, el hombre, que era un comerciante conocido y rico, cont\u00f3 espont\u00e1neamente que sin tener aparente motivo padec\u00eda des\u00f3rdenes s\u00edquicos; se ve\u00eda obligado a encerrarse d\u00edas enteros en una habitaci\u00f3n, no ten\u00eda ni ganas ni inter\u00e9s en su trabajo, todo le parec\u00eda excesivo. Durante estas crisis nada le gustaba ni apetec\u00eda. Tomar decisiones en tal estado le resultaba sumamente dif\u00edcil, etc.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La simple observaci\u00f3n del caso durante la conversaci\u00f3n, demostr\u00f3 que aquel hombre era melanc\u00f3lico, la expresi\u00f3n de su rostro, su m\u00edmica de tipo doliente y temeroso, sin apenas moverse; la arruga pronunciada de la pesta\u00f1a superior, todo indicaba un caso neur\u00f3tico de melancol\u00eda. Se un\u00edan a estos s\u00edntomas externos un sentimiento de debilidad, y sus extra\u00f1as ideas de temor de pecar y de empobrecerse, aun estando en muy buena posici\u00f3n econ\u00f3mica. El hecho de que fuesen peri\u00f3dicas sus \u00abfases depresivas\u00bb y que todo lo viera y juzgara de color negro en estas crisis, no hac\u00eda sino aumentar los s\u00edntomas que diagnosticaban melancol\u00eda. Digno de menci\u00f3n es que durante ellas parec\u00eda perder su temperamento varonil y decidido, y que estas crisis duraban relativamente poco, de una a dos semanas. En los intervalos de tales fases depresivas realiza normalmente su trabajo y dirige perfectamente su negocio. Vale decir que es una persona de profunda sensibilidad religiosa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A pesar de que sus s\u00edntomas cl\u00ednicos indicaban la existencia de una melancol\u00eda peri\u00f3dica, me pareci\u00f3 que este caso no estaba ausente de relaciones ocultas. Cuando pregunt\u00e9 eso me lo neg\u00f3 rotundamente; me dijo que los antepasados eran todos piadosos y asiduos asistentes de la iglesia, pero por una extra\u00f1a impresi\u00f3n no me di por satisfecho y continu\u00e9 escudri\u00f1ando el historial de sus antepasados en cada uno de los miembros de la familia, con los siguientes resultados: Un sobrino suyo padec\u00eda los mismos s\u00edntomas de melancol\u00eda peri\u00f3dica, exactamente como \u00e9l; una hermana y una t\u00eda se hab\u00edan suicidado y el abuelo muri\u00f3 en un malcomi\u00f3. Desde el punto de vista etiol\u00f3gico, y a quien hace psiquiatr\u00eda, parecer\u00eda que este amontonamiento de depresi\u00f3n end\u00f3gena presenta la imagen de una herencia familiar de locura man\u00edaco depresiva, aunque el origen de tal herencia no era seguro. Sin embargo, esto no es menos caracter\u00edstico en las dolencias ocultas. En familias de curanderos, cuya genealog\u00eda me fue posible seguir, encontr\u00e9 resultados parecidos en miembros de tres y cuatro generaciones: muertes en malcomi\u00f3, depresiones, suicidios y accidentes mortales constitu\u00edan una imagen normal. La verdad es que la repetici\u00f3n y semejanza de estos s\u00edntomas en las generaciones que siguen a los ensalmadores, (curanderos, hechiceros) me hac\u00edan aguzar el o\u00eddo en cuanto empezaban a cont\u00e1rmelos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En mi primera entrevista con este comerciante, adem\u00e1s de darle consuelo con la Palabra de Dios, se\u00f1al\u00e9 la posibilidad de que entre los abuelos hubieran habido ocultistas activos, quiz\u00e1, incluso, alg\u00fan brujo, pero \u00e9l neg\u00f3 otra vez tal posibilidad. Dos horas m\u00e1s tarde me llamaba por tel\u00e9fono para decirme que, al llegar a su casa, hab\u00eda estado preguntando entre sus familiares y se enter\u00f3 que el abuelo que hab\u00eda muerto en el malcomo supo ser mago, alejaba las enfermedades y curaba de palabra a los animales en los establos. En las posteriores consultas vimos confirmamos la ligaz\u00f3n con la actividad oculta del abuelo. Dado que en este caso se trataba de un problema mixto (espiritual y ps\u00edquico) por parte del siquiatra se hizo una terap\u00e9utica de shocks y por la parte pastoral una conducci\u00f3n especial. Este ejemplo s\u00f3lo viene a demostramos la dif\u00edcil posici\u00f3n del pastor al tener que establecer un correcto diagn\u00f3stico. Debe emplear todos los medios a su disposici\u00f3n, sin descontar los cient\u00edficos, para descubrir las causas del problema antes de tomar las medidas especiales para ayudar en los casos de Ocultismo.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>b) La confesi\u00f3n.<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La cura de almas no quiere decir poner \u00abcataplasmas espirituales\u00bb sobre sucias \u00falceras. Por eso, no s\u00f3lo es necesario que desde un plano neutral y cient\u00edfico se comprenda y formule qu\u00e9 es lo que sucede sino que no pueden olvidarse las heridas y \u00e9stas deben ser descubiertas y aclarados los conflictos religiosos, antes de comenzar el proceso terap\u00e9utico. En buen romance, esto quiere decir: reconocer el pecado y confesarlo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En el psicoan\u00e1lisis se busca hacer desaparecerlas depresiones, las situaciones de congoja, tensiones subconscientes y complejos por medio de llevar a la conciencia las causas reales y hacer ver la sinraz\u00f3n de la congoja. Se procura el relajamiento seg\u00fan el principio de S\u00f3crates: vencer al problema racionaliz\u00e1ndolo, querer encontrar paz por el hecho de entender de ra\u00edz lo que sucede. Al fin de cuentas, en este m\u00e9todo anal\u00edtico la ayuda proviene del m\u00e9dico, junto con la voluntad del paciente; es una fuente humana de soluci\u00f3n. En la confesi\u00f3n, en cambio, el pastor y el confesante est\u00e1n ante Dios, esperan y reciben la ayuda \u00fanicamente de all\u00ed. A pesar de que estos dos terrenos tienen muchas cosas en com\u00fan, no debemos caer en el error de confundirlos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es necesario advertir el gran peligro del psicoan\u00e1lisis para un cristiano enfermo de neurosis. Conozco profesionales cristianos que nos pueden hablar por experiencia propia de los peligros que el psicoan\u00e1lisis encierra para la fe. Cierto siquiatra cristiano, joven, que manten\u00eda sesiones con un conocido sicoanalista, se ve\u00eda obligado a luchar, despu\u00e9s de los encuentros, para continuar en su h\u00e1bito de leer la Biblia y orar contra los pensamientos que se levantaban en su alma. Desde entonces este siquiatra asume una posici\u00f3n fuertemente cr\u00edtica frente al psicoan\u00e1lisis. Imaginemos lo que pasa cuando un sicoterapeuta anticristiano se pone a analizar la mente de un paciente cristiano.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los escritos de Lutero, nos dan a conocer brevemente los cinco puntos m\u00e1s importantes de la confesi\u00f3n. Para Lutero no exist\u00eda duda alguna en cuanto a la necesidad de la confesi\u00f3n y especialmente de la confesi\u00f3n privada. El escribe:<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abAprendemos, pues, qu\u00e9 cosa m\u00e1s acertada, maravillosa y consoladora es la confesi\u00f3n\u00bb. \u00abSin embargo, de nadie me dejar\u00eda quitar la confesi\u00f3n secreta ante Dios; ni siquiera por todos los tesoros del mundo renunciar\u00eda a ella, ante el poder y consuelo que la confesi\u00f3n particular ante Dios me ha dado. Ya har\u00eda tiempo que el diablo me hubiera vencido y ahogado de no haber sido que la confesi\u00f3n me ha mantenido\u00bb, agregaba.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Este proceso tiene una importancia especial cuando se trata de ayuda pastoral en dolencia oculta. Las pr\u00e1cticas ocultas representan un compromiso especial por parte del paciente con el Reino de las Tinieblas. Hay formas que nos dan una clara idea de este hecho, por ejemplo: los pactos de sangre, los amuletos, la llamada al diablo (sea formal y real o indirecta por el ensalmo m\u00e1gico y la magia negra). Para el que est\u00e1 atado al ocultismo, y sufre sus consecuencias, la confesi\u00f3n consistir\u00e1 en que reconozca su pertenencia al Reino de las Tinieblas y se decida salir a la luz. Por esto, en todos los casos de dolencia oculta que he tratado, me ha parecido imprescindible una confesi\u00f3n. Por lo general, en la tarea pastoral com\u00fan, se deja al que busca ayuda en la libertad de confesar o no; debe ser algo completamente libre y no debe transformarse, bajo ning\u00fan pretexto, en una nueva ley. Lo que s\u00ed hemos observado es que, quienes reh\u00fasan hacer una confesi\u00f3n general de todo lo que les pesa en la conciencia, no s\u00f3lo de las pr\u00e1cticas ocultas sino tambi\u00e9n de todas las dem\u00e1s faltas de su vida, raramente alcanzan una verdadera liberaci\u00f3n. Recordemos, sin embargo, que ninguna confesi\u00f3n hecha en intimidad a otro cristiano por parte de los, atacados por dolencia oculta, garantiza la liberaci\u00f3n. S\u00f3lo Dios mismo, en su gracia, abre el coraz\u00f3n y labios del confesante y lo absuelve, seg\u00fan sus circunstancias.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Detr\u00e1s de esta realidad espiritual hay una doble ley natural. En primer lugar, que la confesi\u00f3n tiene un efecto psicol\u00f3gico. La confesi\u00f3n de una culpa tiene siempre, como consecuencia inmediata, la descarga y el relajamiento. Con la confesi\u00f3n se crea una atm\u00f3sfera limpia. Mientras que el pecado queda secret\u00f3, se ensancha y contagia. Por ello es de gran importancia que sea manifestado. Tenemos tambi\u00e9n la segunda regla: el hecho de esconderse (tratar de ocultar el pecado) es un s\u00edntoma caracter\u00edstico del poder del pecado en las tinieblas. Koeberle escribe: \u00abEl tentador vive de lo secreto que existe entre nosotros y \u00e9l. Mientras haya cosas secretas en nuestra vida, sobre las cuales nadie deba saber nada, habr\u00e1 tambi\u00e9n el poder del enemigo sobre nosotros y sobre nuestras almas. Pero en el mismo instante en que se descubre el pecado y lo confesamos, pierde el poder de las tinieblas, su dominio y se\u00f1or\u00edo sobre nosotros\u00bb. Por ello la confesi\u00f3n representa el despido de este dominio, la reacci\u00f3n al Reino de las Tinieblas. Por ello es que Satan\u00e1s procura impedir la confesi\u00f3n. Y este acto de humillaci\u00f3n es muy dif\u00edcil, incluso al que busca ayuda para sus problemas.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>c) La renuncia al diablo.<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>\u00abSe entiende por renuncia al voto de car\u00e1cter eclesi\u00e1stico por el cual el individuo renuncia al diablo y a sus obras\u00bb. As\u00ed se expresa sobre este t\u00e9rmino la Enciclopedia Real de Hauck. Esta f\u00f3rmula ha sido muy discutida desde anta\u00f1o en la historia de la pr\u00e1ctica del bautismo. Normalmente se busca apoyo para la renuncia al diablo en las citas b\u00edblicas siguientes: Mateo 25.41; Juan 12.31; Efesios 6.11-12; 1Juan 2.13 y 5.19. El rito de la abrenuntiatio (renuncia) se funda en que el candidato al bautismo deb\u00eda renunciar al culto pagano de los demonios, practicado por los gentiles. En el Nuevo Testamento el culto a los dioses se cita como culto a los demonios. Agust\u00edn ya preguntaba en el bautismo a los padrinos del infante que era llevado a bautizar: \u00ab\u00bfRenuncias?, \u00bfCrees?\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En el caso del que ha ca\u00eddo en ocultismo, la renuncia no es una mera f\u00f3rmula lit\u00fargica sino una cuesti\u00f3n real, pr\u00e1ctica, necesaria. Como dijimos, las pr\u00e1cticas ocultas representan un compromiso con el Reino de las Tinieblas y debe ser anulado. La liberaci\u00f3n s\u00f3lo puede llevarse a cabo por medio de la participaci\u00f3n del afectado, renunciando; despu\u00e9s que Cristo haya creado las predisposiciones objetivas para el caso, por supuesto. La experiencia me ha ense\u00f1ado que no puedo suprimir esta renuncia formal. Esta opini\u00f3n no es \u00fanicamente m\u00eda; son muchos los evangelistas que comparten mi parecer de que una renuncia formal y a conciencia por parte del enfermo, ya conduce por s\u00ed sola a una cierta liberaci\u00f3n. El evangelista y pastor Bru\u00f1\u00eds hace repetir una f\u00f3rmula: \u00abRenuncio al diablo y a toda su naturaleza tenebrosa y me entrego a Ti, Trino Dios, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo y quiero creerte y obedecerte fielmente hasta el fin de mis d\u00edas\u00bb. Una opini\u00f3n parecida tiene el Dr. Riecker: \u00abEn todo lugar donde se hayan llevado a cabo ritos m\u00e1gicos, ocultos o hechicer\u00edas, debe hacerse una renuncia oficial, en confesi\u00f3n, para liberaci\u00f3n de las fuerzas sat\u00e1nicas. Es oportuna la expresi\u00f3n: \u00abRenuncio al diablo y a todas sus obras\u00bb. Esto es una declaraci\u00f3n ante testigos de la liberaci\u00f3n oficial y consiguiente salida del Reino de las Tinieblas; es el centro de toda la din\u00e1mica del Reino de Dios, y el fundamento de toda acci\u00f3n eficaz en la cura de almas.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>d) La absoluci\u00f3n.<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s de la confesi\u00f3n y de la renuncia, corresponde la absoluci\u00f3n, el declarar absuelta a la persona de la ligadura que ten\u00eda. Trillhaas escribe: \u00abLa confesi\u00f3n es el reconocimiento personal del pecado, y se completa con la absoluci\u00f3n. La promesa del perd\u00f3n de Cristo hecha por el pastor al confesante es necesaria, especialmente cuando se trata de confesiones privadas; porque el reconocer y confesar los pecados se hace de una forma concreta\u00bb. El perd\u00f3n de los pecados es la causa a la que el cristiano debe en realidad su vida eterna, y es tambi\u00e9n el motivo central en la cura de almas; el punto decisivo en la ayuda que podemos ofrecer a alguien afectado de dolencia oculta.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En esto, muchas veces hemos tomado dos caminos equivocados: la restricci\u00f3n legalista de la misma (un legalismo tal que dificulta el descansar en el poder de Dios) o una declaraci\u00f3n demasiado r\u00e1pida del perd\u00f3n divino (que deja de lado requisitos importantes). Tanto el uno como el otro pueden conducir al afectado a consecuencias contraproducentes. Thumeysen escribe: \u00abLo que diferencia la confesi\u00f3n evang\u00e9lica de la cat\u00f3lica, es que la primera no conoce ninguna clase de condiciones\u00bb. La absoluci\u00f3n no est\u00e1 atada a debes o pos confesionales; la absoluci\u00f3n es una parte central del Evangelio que no debe ser debilitada por una ley.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Riecker escribe: \u00abNuestro siglo es pobre en los dones de gracia prometidos al que se arrepiente\u00bb. En el caso de la persona afectada por el ocultismo, no conviene que a su ya dif\u00edcil carga se le a\u00f1ada un nuevo yugo; ella precisa que se la descargue.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin embargo, el que reconozcamos esta falta no quiere decir que no podamos caer en la otra: asegurar demasiado pronto el perd\u00f3n, la absoluci\u00f3n, conduce a una falsa seguridad y a un enga\u00f1o. El asunto se trata de c\u00f3mo y en qu\u00e9 se debe comunicar la absoluci\u00f3n. Hoch escribe: \u00abDeberemos preguntamos seriamente cu\u00e1ndo conoceremos la posici\u00f3n espiritual del pecador o del miembro de la iglesia ca\u00eddo en alguna falta, para decidir si tenemos realmente el derecho de desatar o de negamos a ello\u00bb. Para diferir la absoluci\u00f3n, para demorarla, debemos basamos sobre los mismos fundamentos que usamos para declararla. Thumeysen escribe en t\u00e9rminos parecidos: \u00abNuestras simples palabras no van a bastar, pues es \u00e9ste precisamente un punto en el que todo depende de lo que Dios diga\u00bb. Y es cierto, al final de cuentas, quien perdona es Dios y no nuestras palabras, pero debemos ser responsables cuando comunicamos el perd\u00f3n de Dios, porque nuestra mejor buena voluntad de nada vale si la confesi\u00f3n todav\u00eda no agrad\u00f3 al Se\u00f1or. El problema se agudiza cuando se trata de ayudar a una persona pose\u00edda por el diablo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s de la confesi\u00f3n, y en ciertos casos de la renuncia, yo acostumbro leer al confesante citas que nos hablan del perd\u00f3n de los pecados, tales como Isa\u00edas l.28;43.25;44.22; Jerem\u00edas31.34; Miqueas 7.18-19; Mateo 9.2; 26.28; Lucas 7.48; Juan 1.29; Romanos 5.20; G\u00e1latas 1.4; Efesios 1.7; Colosenses 1.14; 1 Pedro 1.19; 2.24; 1 Juan 1.7-9; Hebreos 1.3; Apocalipsis 1.5. A continuaci\u00f3n, debe a\u00f1adirse una pregunta muy personal tal como, por ejemplo: \u00ab\u00bfPuedes creer esto?\u00bb El preguntar por la fe no significa que la absoluci\u00f3n dependa de la respuesta de la persona, pues si todo dependiera de una simple palabra de asentimiento, la ayuda pastoral se convertir\u00eda en una mera f\u00f3rmula y no en lo que debe ser: el Evangelio. El sentido es ver hasta d\u00f3nde ha llegado la voz de Dios en el coraz\u00f3n del doliente, si hizo efecto o si ha pasado de largo; si ha comprendido el Evangelio. Si el \u00abpoder confesar\u00bb es una gracia de Dios, tambi\u00e9n lo es el \u00abpoder creer\u00bb, y ello es la se\u00f1al de que la absoluci\u00f3n de parte de Dios ya ha sido impartida. Cuando en la cura de almas el pastor se da cuenta de que ya existe este \u00abpoder creer\u00bb, entonces no hay nada que impida la declaraci\u00f3n de absoluci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No siempre es todo tan sencillo. Muy a menudo es necesario repetir una y otra vez las promesas de perd\u00f3n; de las Escrituras, para entonces comenzar a ver una peque\u00f1a chispa de fe. Tan pronto como el pastor lo observa, puede declarar confiadamente, en, nombre del Se\u00f1or, que el pecado ha sido perdonado. Vuelvo a insistir el perd\u00f3n no depende de nuestra declaraci\u00f3n, pero ayuda a la persona a aceptarlo y experimentarlo. No debe hacerse tal declaraci\u00f3n precipitadamente, en virtud de las generosas promesas de la Escritura sino hasta estar seguro de que ha iniciado la fe. Entonces, las palabras de seguridad son eficaces \u00a1\u00a1y la chispa que asoma en el coraz\u00f3n crece, hasta convertirse en potente fe.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>\u00a9 Editorial Clie. Tomado del libro Ocultismo y cura de almas. Usado con permiso. Apuntes Pastorales, todos los derechos reservados. <\/P><\/B>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Kurt E. Koch El presente art\u00edculo fue escrito por un profundo estudioso del ocultismo, de sus variantes, sus operaciones y de lo que el ministro cristiano debe hacer con las diferentes situaciones. 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