{"id":2195,"date":"2015-12-01T00:40:38","date_gmt":"2015-12-01T05:40:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/predicador-aprende-a-contar-historias\/"},"modified":"2015-12-01T00:40:38","modified_gmt":"2015-12-01T05:40:38","slug":"predicador-aprende-a-contar-historias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/predicador-aprende-a-contar-historias\/","title":{"rendered":"Predicador: \u00a1Aprende a contar historias!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Samuel Escobar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Era una ciudad en el centro de Estados Unidos y el estadio estaba colmado y vibraba. Dieciocho mil estudiantes cantaban con entusiasmo. Afuera hab\u00eda medio metro de nieve, pero adentro el calor de la pasi\u00f3n misionera ten\u00eda cautivados a los asistentes. Mi amigo Isaac se instal\u00f3 en la plataforma y a los pocos minutos las carcajadas. Isaac es mexicano de origen, pentecostal por tradici\u00f3n y doctor en Nuevo Testamento. Estaba exponiendo una carta paulina y lo hac\u00eda con tal vigor y entusiasmo que a cada rato ten\u00eda que secarse el sudor con un pa\u00f1uelo. Ten\u00eda cautivado al auditorio: una historia tras otra en una catarata interminable de palabras. Recreaba las escenas de Pablo en la celda de una c\u00e1rcel romana y le superpon\u00eda escenas de pandilleros en Los \u00c1ngeles y adolescentes en Nueva York. Mi hijo y yo disfrutamos tanto del mensaje que decidimos comprar el v\u00eddeo. Al terminar el mensaje fui al frente a saludar a Isaac pero me encontr\u00e9 con otro amigo, un conocido profesor y predicador. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 bueno estuvo, \u00bfno es cierto?\u00bb \u0097le dije con entusiasmo\u0097. Me mir\u00f3 con profunda amargura y me dijo:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1Este es un payaso de esos que no aguanto!\u00bb, y luego me dio una clase de cinco minutos sobre lo que es la buena exposici\u00f3n b\u00edblica.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He tratado de entender la ira y decepci\u00f3n de mi amigo profesor y he vuelto a mirar el v\u00eddeo del mensaje de Isaac muchas veces. De hecho, lo he usado en mis clases de homil\u00e9tica pr\u00e1ctica. Sin duda se ve un trabajo serio con el texto por detr\u00e1s del mensaje y evidentemente, Isaac se hab\u00eda familiarizado con el contexto social y cultural de la ep\u00edstola; sus historias por su parte, nos fueron comunicando con vigor los puntos principales de la agenda de Pablo para discipular y luego esos puntos se hilvanan con las verdades teol\u00f3gicas, las grandes l\u00edneas de fuerza de la ense\u00f1anza del ap\u00f3stol. El genio de Isaac es haber aprendido a contar historias. Y a mi amigo profesor, en realidad le molestaba que en lugar de un discurso \u00e9tico o teol\u00f3gico con introducci\u00f3n y tres puntos, la verdad ven\u00eda encerrada dentro de una colecci\u00f3n de historias. Y como las nuevas generaciones gustan de las historias m\u00e1s que de los discursos abstractos, mi amigo profesor deber\u00e1 aprender de Isaac pues de lo contrario, no va a poder comunicarse con la los j\u00f3venes pertenecientes a ese grupo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El valor de la historia lo aprend\u00ed cuando yo era profesor de ense\u00f1anza primaria. Me di cuenta de que para hacer entender a los chicos es necesario convertir el tema por estudiar en una historia: inventar personajes y di\u00e1logos o evocar alg\u00fan acontecimiento real que hayamos vivido. De hecho, los chicos ven\u00edan a clase con sus historias escuchadas o vividas, y a veces eso era el punto partida para la clase del d\u00eda. Sin darme cuenta de ello, cuando fui pastor segu\u00ed la misma t\u00e9cnica; una larga lista de palabras esdr\u00fajulas y citas de autores ilustres echa a dormir a la mejor congregaci\u00f3n. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, una buena historia mantiene despierto hasta al oyente m\u00e1s reacio. Aprend\u00ed a contar historias y ello me demandaba preparaci\u00f3n, pues una vez profundizado en el significado del pasaje y anotadas las verdades b\u00e1sicas que deseaba comunicar, deb\u00eda encontrar en el propio pasaje, en otros textos de la Biblia o en la vida real, relatos que conectasen con estas verdades. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, Jes\u00fas fue gran contador de historias. Ah\u00ed radica el secreto de la forma en que hasta hoy, atrae a oyentes y lectores en todas las lenguas y culturas del mundo a las cuales ha llegado su nombre y su palabra. \u00c9l deb\u00eda hablar al pueblo, a la gente sencilla y ruda, y los profesores oficiales le ten\u00edan envidia. Igualmente hoy, el pueblo, la gente sencilla y ruda de Am\u00e9rica constituye mayor\u00eda en todos nuestros pa\u00edses, y si observamos a los predicadores populares de las iglesias mayoritarias, podemos notar c\u00f3mo ellos saben contar historias. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis alumnos pastores de iglesias negras en los Estados Unidos son maestros de ese arte y saben cautivarlo. Mis buenos alumnos pentecostales en Latinoam\u00e9rica son tambi\u00e9n excelentes relatores. Poco tengo que ense\u00f1arles sobre la forma, porque ellos m\u00e1s bien, me aleccionan; mi labor se limita entonces a una instrucci\u00f3n sobre el contenido, la materia b\u00edblica, la historia de los cristianos y los grandes temas teol\u00f3gicos. Y me he dado cuenta de que recuerdan mejor estos temas de fondo cuando se los ilustro con el relato de alguna historia. En realidad, a\u00fan en esta \u00e9poca denominada por algunos como \u00abpostmoderna\u00bb, hasta las personas m\u00e1s preparadas -a nivel acad\u00e9mico- est\u00e1n m\u00e1s acostumbradas a la narraci\u00f3n como forma de comunicar. Si nos fijamos bien, los avisos atractivos de la televisi\u00f3n son peque\u00f1as historias: algunas graciosas, otras rid\u00edculas y otras hasta convincentes.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, quienes tenemos un mensaje para comunicar hemos de aprender el arte de contar historias. Y si deseamos comunicar la antigua y grata historia del evangelio, es menester dejar que ella nos nutra, nos cautive y nos posea. La Biblia es una gran historia compuesta de miles de peque\u00f1as narraciones. Ense\u00f1arla es ser pose\u00eddos por ese relato y luego conectarlo con las historias de nuestros oyentes, porque hemos aprendido a conectarla con nuestra propia historia. Despu\u00e9s de todo, son los hechos memorables de Jes\u00fas la que le da sentido a nuestra vida. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Samuel Escobar es Doctor en Teolog\u00eda y en Ciencias de la Educaci\u00f3n y tambi\u00e9n, un reconocido escritor, conferencista y docente.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Samuel Escobar Era una ciudad en el centro de Estados Unidos y el estadio estaba colmado y vibraba. Dieciocho mil estudiantes cantaban con entusiasmo. 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