{"id":2203,"date":"2015-12-01T00:40:48","date_gmt":"2015-12-01T05:40:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano-en-control-de-la-navidad\/"},"modified":"2015-12-01T00:40:48","modified_gmt":"2015-12-01T05:40:48","slug":"el-cristiano-en-control-de-la-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano-en-control-de-la-navidad\/","title":{"rendered":"El cristiano en control de la navidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Salvador Dellutri<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Trajinando el tiempo, uno se encuentra nuevamente con la Navidad, pero ahora la mirada cr\u00edtica se hace inevitable. Tambi\u00e9n hoy, alrededor de la fiesta navide\u00f1a, se dan cita la ternura y la codicia. El villancico suena incansablemente para enternecemos y cuando el \u00e1nimo y el coraz\u00f3n se relajan, la oferta trata de abrir nuestros bolsillos.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>En las vidrieras de la jugueter\u00eda del barrio en que nac\u00ed, cada Navidad armaban un gigantesco pesebre, al que no le faltaba nada: Pastores, Magos, estrella, Jos\u00e9 y Mar\u00eda, el ni\u00f1o, el asno, el buey; pero m\u00e1s all\u00e1 de esas conocidas figuras se encontraban tambi\u00e9n cascadas, monta\u00f1as, cuevas, bandadas de patos, caravanas de camellos, lagos con cisnes, etc.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La exhibici\u00f3n ten\u00eda un prop\u00f3sito comercial, por lo cual el juguetero circundaba el pesebre con un tren el\u00e9ctrico que constitu\u00eda su oferta de Navidad y que circulaba incansablemente entre pastores y reba\u00f1os.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Nuestros ojos infantiles no reparaban en esos anacronismos, no nos pon\u00edamos a pensar en que una cosa no ten\u00eda nada que ver con la otra. En cambio, en nuestras almas se amalgamaban dos antag\u00f3nicos sentimientos: la ternura y la codicia. Pero en aquel momento no pod\u00edamos tampoco diferenciarlos mucho.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Trajinando el tiempo, uno se encuentra nuevamente con la Navidad, pero ahora la mirada cr\u00edtica se hace inevitable. Tambi\u00e9n hoy, alrededor de la fiesta navide\u00f1a, se dan cita la ternura y la codicia. El villancico suena incansablemente para enternecemos y cuando el \u00e1nimo y el coraz\u00f3n se relajan, la oferta trata de abrir nuestros bolsillos. El comercio se desborda sobre esta fiesta y la convierte en una suerte de mercado anual de las ilusiones, donde todo se compra y todo se vende, donde todo puede ser adicionado sin tener muy en cuenta su origen o significado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pap\u00e1 Noel, el \u00e1rbol, las guirnaldas, el pan dulce, la ensalada de frutas, las nueces y avellanas, turrones, trineos y renos, falsos copos de nieve, intermitentes luces de colores, \u00abFelices Fiestas\u0094, postales con y sin m\u00fasica incorporada, mu\u00e9rdagos y&#8230; \u00bfpara qu\u00e9 seguir? El agudo Dis\u00e9palo escribir\u00eda en su tango Cambalache que \u00abherida por un sable sin remache, veo llorar la Biblia, junto al calef\u00f3n\u00bb. No obstante, nadie puede permanecer ajeno a tanta jubilosa actividad. Los sic\u00f3logos y soci\u00f3logos tal vez nos podr\u00edan hablar de evasi\u00f3n o alienaci\u00f3n. Pero \u00bfcu\u00e1l es el an\u00e1lisis pastoral?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dos posturas antag\u00f3nicas suelen manifestarse en estas fiestas, dos actitudes cuyo origen podr\u00eda rastrearse en toda la historia, y que para nuestra comodidad vamos a llamar actitud represiva y actitud permisiva.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La actitud represiva trata infructuosamente de ignorar y denostar la Navidad. Motivos no le faltan: muchos de los elementos responden a tradiciones paganas que se infiltraron dentro del cristianismo (la fecha del 25 de diciembre, el \u00abarbolito\u00bb, etc.) y esta invasi\u00f3n lleg\u00f3 a tal extremo que hoy no sabemos muy bien si se celebra al Ni\u00f1o de Bel\u00e9n, a la familia propia o a Pap\u00e1 Noel (y, en rigor de verdad, tenemos que decir que entre los ni\u00f1os despierta m\u00e1s inquietudes el m\u00edtico personaje de n\u00edveas barbas que el Dios hecho hombre. Pap\u00e1 Noel es m\u00e1s recordado por los ni\u00f1os que el Jes\u00fas que se encarn\u00f3 en Bel\u00e9n). Sin embargo, esta postura suele ignorar dos cosas importantes: en primer lugar, que por m\u00e1s que se argumente contra la fiesta (negando la veracidad de la fecha, criticando los elementos paganos, censurando las costumbres tradicionales) la celebraci\u00f3n se impone por la fuerza de la costumbre y, en segundo lugar y a consecuencia de esto \u00faltimo, se pierde una oportunidad importante de reivindicar los verdaderos valores que rodean el tema de la Navidad. La censura termina minando el festejo de la visitaci\u00f3n m\u00e1s grande que la humanidad haya conocido jam\u00e1s. Es como tirar el agua sucia con el ni\u00f1o que acabamos de asear all\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Frente a esta postura represiva, muy difundida en nuestra infancia, aparece otra: la actitud permisiva, que admite e incluye todos los elementos tradicionales, sin cuestionarse demasiado su origen y significado y enfatizando la parte social y l\u00fadica. Esta actitud cae en un sincretismo que muy poco favor le hace al pueblo de Dios en su necesidad de comprender y transmitir \u00abel misterio de la piedad\u00bb. Aqu\u00ed es cuando Navidad es sin\u00f3nimo directo de arbolito o de lo que trae Pap\u00e1 Noel. Lo m\u00e1s importante es que tenemos una fiesta con familiares, que habr\u00e1 algo de fuegos artificiales y que la familia estar\u00e1 y reir\u00e1 unida.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Creo que queda una tercera opci\u00f3n a considerar, la actitud reflexiva. La Navidad es un fen\u00f3meno social instalado para siempre en nuestros pueblos con ra\u00edces muy profundas. En los pa\u00edses que han recibido corrientes migratorias o aportes de otras razas, se observa con claridad c\u00f3mo la celebraci\u00f3n viene arrastrando elementos tradicionales de cada grupo \u00e9tnico, reafirma su identidad a trav\u00e9s de los s\u00edmbolos que ha manejado su cultura en su pa\u00eds de origen.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero ning\u00fan cristiano est\u00e1 cerrado a una propuesta espiritual y reflexiva. Esas propuestas pueden llegar a transformar una celebraci\u00f3n fr\u00edvola en una experiencia espiritual importante. Tanto para propios como para los extra\u00f1os presentes.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La Navidad tiene una rica \u00abprehistoria\u00bb que Lucas y Mateo describen complementariamente: Zacar\u00edas y Elizabet, la anunciaci\u00f3n a Mar\u00eda y Jos\u00e9, los c\u00e1nticos, etc. y es interesante invitar a las familias creyentes de la iglesia a realizar un culto familiar semanal, en su propio hogar y para sus propios integrantes, sobre algunos de estos sucesos. Ser\u00eda una correcta e inspiradora preparaci\u00f3n para la Navidad. El llamado Adviento. Paralelamente, los sermones de los cultos de todo Diciembre pueden rescatar la dimensi\u00f3n espiritual de personas y sucesos que convergen en la fecha recordada.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El a\u00f1o pasado hicimos esta experiencia en nuestra iglesia. Editamos un bolet\u00edn semanal donde se orientaba a la familia para el culto semanal. Finalmente, se sugiri\u00f3 que en la cena de Nochebuena la familia tuviera tambi\u00e9n su culto familiar leyendo Lucas 2 y orando.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Algunos se asustaron. En su mesa habr\u00eda familiares inconversos, no habituados a este tipo de cosas. Pero con un poco de orientaci\u00f3n, aquellos que recib\u00edan familiares en sus casas, propusieron a sus parientes inconversos la lectura, meditaci\u00f3n y oraci\u00f3n. Los resultados fueron asombrosos. Muchos comentaban que la tensi\u00f3n del comienzo, natural para quien vive una experiencia diferente, fue dando paso a una emoci\u00f3n que nunca antes hab\u00edan experimentado. La conversaci\u00f3n posterior deriv\u00f3 en temas espirituales que ayudaron a muchos a acercarse al Se\u00f1or. En algunos hogares los ni\u00f1os participaron de la oraci\u00f3n y esto impact\u00f3 a muchos. Finalmente la celebraci\u00f3n familiar acostumbrada tuvo su lugar, pero lo central hab\u00eda sido el advenimiento del Se\u00f1or.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mucha gente est\u00e1 ya cansada de la comercializaci\u00f3n, de la creaci\u00f3n de falsas ilusiones y de la superficialidad que caracteriza a la Navidad en nuestros pa\u00edses. Pero siguen as\u00ed porque no conocen opciones; son arrastrados por la corriente. La alternativa cristiana tiene una gran oportunidad cada a\u00f1o de ponerse en evidencia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La represi\u00f3n y la permisividad no han sido caminos constructivos. La reflexi\u00f3n produce madurez; la madurez produce frutos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En Navidad, la Biblia estar\u00e1 junto al calef\u00f3n, en la cocina familiar, pero no llora, sino que ilumina y propone al hombre de hoy la \u00fanica alternativa, el \u00fanico Salvador. Levantemos la Biblia, abr\u00e1mosla y el sable sin remache se oxidar\u00e1 junto al calef\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Apuntes Pastorales, Volumen VI \u0096 N\u00famero 3<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Salvador Dellutri Trajinando el tiempo, uno se encuentra nuevamente con la Navidad, pero ahora la mirada cr\u00edtica se hace inevitable. Tambi\u00e9n hoy, alrededor de la fiesta navide\u00f1a, se dan cita la ternura y la codicia. 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