{"id":22051,"date":"2016-04-04T15:31:03","date_gmt":"2016-04-04T20:31:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-chequera-del-banco-de-la-fe8-de-octubrepor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:31:03","modified_gmt":"2016-04-04T20:31:03","slug":"la-chequera-del-banco-de-la-fe8-de-octubrepor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-chequera-del-banco-de-la-fe8-de-octubrepor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"La Chequera del Banco de la Fe\/8 de Octubre\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n8 de Octubre\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cNunca m\u00e1s te llamar\u00e1n Desamparada.\u201d Isa\u00edas 62: 4.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cDesamparada\u201d es una palabra l\u00fagubre. Suena como un ta\u00f1ido f\u00fanebre. Es el registro de las aflicciones m\u00e1s agudas, y la profec\u00eda de los males m\u00e1s espantosos. Un abismo de miseria abre su boca en esa palabra \u201cDesamparada.\u201d \u00a1Abandonado por uno que comprometi\u00f3 su honor! \u00a1Abandonado por un amigo probado por largo tiempo y de confianza! \u00a1Abandonado por un pariente amado! \u00a1Abandonado por padre y madre! \u00a1Abandonado por todos! Esto es un verdadero dolor, y, sin embargo, puede ser soportado pacientemente si el Se\u00f1or nos sostiene.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, \u00bfqu\u00e9 se sentir\u00e1 al verse abandonado por Dios? Piensen en el m\u00e1s amargo de los clamores: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d \u00bfHemos probado alguna vez en alg\u00fan grado el ajenjo y la hiel de \u201cDesamparada\u201d en ese sentido? Si as\u00ed fuera, supliquemos al Se\u00f1or para que nos salve de cualquier repetici\u00f3n de una aflicci\u00f3n tan indecible. \u00a1Oh, que esas tinieblas no vuelvan jam\u00e1s! Los hombres maliciosamente le dijeron a un santo: \u201cDios lo ha desamparado; perseguidle y tomadle.\u201d Pero siempre fue falso. El favor amante del Se\u00f1or forzar\u00e1 a nuestros crueles enemigos a tragarse sus propias palabras, o, al menos, a reprimir sus lenguas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo opuesto de todo esto es esa palabra superlativa <i>Hefzi-b\u00e1<\/i>: \u201cMi deleite est\u00e1 en ella.\u201d Esto convierte en baile al llanto. Que aquellos que so\u00f1aron que hab\u00edan sido abandonados oigan al Se\u00f1or cuando dice: \u201cNo te desamparar\u00e9, ni te dejar\u00e9.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>8 de Octubre \u201cNunca m\u00e1s te llamar\u00e1n Desamparada.\u201d Isa\u00edas 62: 4. \u201cDesamparada\u201d es una palabra l\u00fagubre. Suena como un ta\u00f1ido f\u00fanebre. Es el registro de las aflicciones m\u00e1s agudas, y la profec\u00eda de los males m\u00e1s espantosos. Un abismo de miseria abre su boca en esa palabra \u201cDesamparada.\u201d \u00a1Abandonado por uno que comprometi\u00f3 su honor! &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-chequera-del-banco-de-la-fe8-de-octubrepor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Chequera del Banco de la Fe\/8 de Octubre<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22051","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22051"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22051\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}