{"id":2219,"date":"2015-12-01T00:41:11","date_gmt":"2015-12-01T05:41:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tiempo-de-llorar\/"},"modified":"2015-12-01T00:41:11","modified_gmt":"2015-12-01T05:41:11","slug":"tiempo-de-llorar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tiempo-de-llorar\/","title":{"rendered":"Tiempo de llorar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Enrique Zapata<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 lleno est\u00e1 el ministerio de tiempos de llorar y tiempos de re\u00edr! Hay veces que no sabemos si debemos llorar o re\u00edr&#8230; hay otras en que re\u00edmos para no llorar.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Cu\u00e1nto anhelo por ese d\u00eda en que no habr\u00e1 m\u00e1s l\u00e1grimas, ni dolor, ni injusticias! Mientras tanto, ans\u00edo poder vivir el d\u00eda de hoy en la dicotom\u00eda de llorar con el dolor de otros y de gozarme en el Se\u00f1or y en las pruebas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me reconforta el hecho de pensar que Jes\u00fas haya llorado frente a la tumba de L\u00e1zaro, aun sabiendo que iba a resucitarlo. Tambi\u00e9n me reconforta el que, siendo El perfecto, fuese \u00abvar\u00f3n de dolores, experimentado en quebranto\u00bb y que se angustiara ante su propia muerte.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto, tal vez, me ayude a entender que en verdad la lucha que tenemos con el sufrimiento, el dolor y la incomprensi\u00f3n, es real y dolorosa. Cuando no tengo palabras para los padres de un ni\u00f1o que muere, me reconforta pensar que hubiera sido mejor que los amigos de Job hubiesen callado, en vez de hablar.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, temo hablar con clich\u00e9s s\u00faper espirituales que s\u00f3lo traen m\u00e1s dolor al que sufre. Y temo ver que mi coraz\u00f3n se endurezca frente a los problemas de otros, con tal de evitar sentir el dolor ajeno.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por sobre todo, encuentro m\u00e1s reconfortante aun ver a Dios hablando con Job, sin darle una respuesta para sus problemas y cuestionamientos. En cambio, lo lleva a ver su propia soberan\u00eda, su sabidur\u00eda y perfecci\u00f3n. Quiz\u00e1 sea precisamente en los momentos de dolor cuando somos humillados, tanto el que sufre como los que lo acompa\u00f1an; esa humillaci\u00f3n de no tener respuestas, o por estar fuera de nuestro alcance la soluci\u00f3n a una determinada situaci\u00f3n&#8230; Y es justamente all\u00ed que encontramos, a trav\u00e9s de esa impotencia, que la salvaci\u00f3n s\u00f3lo pertenece a nuestro Dios. A El debemos mirar y s\u00f3lo en El esperar. Al elevar nuestra mirada de nuestra propia situaci\u00f3n veremos su magnificencia y cuanto m\u00e1s oscura sea la noche, m\u00e1s podremos apreciar la belleza de las estrellas.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La capacidad de llorar es la misma que la de re\u00edr. Pensar en que Dios se r\u00ede en los cielos (Sal. 2.4) tal vez nos lleve a re\u00edmos un poco m\u00e1s. Cuando medito en el Salmo 2, siempre recuerdo a Ricardo, un chico de tres a\u00f1os que una vez se enoj\u00f3 en la Escuela Dominical porque no le dej\u00f3 sacar un juguete de otro ni\u00f1o. Se enoj\u00f3 y trat\u00f3 de darme puntapi\u00e9s, pero con una mano sobre su cabeza, lo mantuve a una distancia suficiente; sus manos y pies no llegaron a tocarme. Dios se r\u00ede en los cielos de los intentos del hombre que con furia se levanta, s\u00f3lo para encontrar que no puede tocar realmente a Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos hace bien re\u00edr, al ver la vida a trav\u00e9s de los ojos de Dios, al verle cambiar el mal en bien para los que lo aman. \u00bfEs que no podemos ver a Dios ri\u00e9ndose del Diablo, cuando \u00e9ste cre\u00eda que gozaba J su aparente victoria al tener a Jes\u00fas crucificado? Me maravillo al pensar que por la muerte del Salvador haya salvaci\u00f3n eterna. \u00a1Qu\u00e9 grandioso!<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n imagino la alegr\u00eda del Diablo al tener a Pablo encarcelado, s\u00f3lo para terminar luego en la desesperaci\u00f3n al ver al carcelero convertirse. Y cuando intenta silenciar al ap\u00f3stol otra vez, ech\u00e1ndolo en la c\u00e1rcel, termina siendo ese el lugar donde \u00e9ste recibi\u00f3 inspiraci\u00f3n para los escritos que llegan hasta nosotros hoy.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llorar y re\u00edr&#8230; No dejes de llorar y re\u00edr. Pero tambi\u00e9n ora para que tengas un coraz\u00f3n que llore con los que lloran y ojos que puedan ver la gloria, magnificencia, sabidur\u00eda y poder del Se\u00f1or, nuestro Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apuntes PastoralesVolumen VI N\u00famero 4<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Enrique Zapata \u00a1Qu\u00e9 lleno est\u00e1 el ministerio de tiempos de llorar y tiempos de re\u00edr! Hay veces que no sabemos si debemos llorar o re\u00edr&#8230; hay otras en que re\u00edmos para no llorar. \u00a1Cu\u00e1nto anhelo por ese d\u00eda en que no habr\u00e1 m\u00e1s l\u00e1grimas, ni dolor, ni injusticias! 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